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viernes, 10 de abril de 2020

Sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos

Toda la enseñanza de UCdM se puede resumir en la frase que da título a este post (T-5.VI.12.1). El curso contiene muchas frases de este tipo, la primera de las cuales es la del prefacio "Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En eso radica la paz de Dios". 
Stone-tower - Denny Franzkowiak en Pixabay

Aunque etimológicamente tienen una raíz diferente, "Paciencia" es una palabra que parece derivar de "Paz"; por lo tanto, no es descabellado pensar que los resultados inmediatos efecto de la paciencia infinita sean precisamente la consecución de la paz. Y así es, pues esta frase te habla de la actitud que debes adoptar ante la vida si de verdad quieres experimentar quietud y sosiego. Aquí no tiene nada que ver con la obtención de otros resultados y logros. Tener paciencia es poner tranquilidad en todo, o lo que es lo mismo, desarrollar la maestría de aceptar plenamente la vida tal como sucede, pues la paciencia va unida a la convicción de que lo que está ocurriendo es lo mejor, aunque no se logre entender por qué en ese momento. El resultado de ese dominio en grado infinito es, como digo, una paz sólida y profunda en el momento presente, porque sencillamente confías y te desvinculas de lo que sucede y/o pueda suceder en el futuro. De esta manera la paciencia infinita consigue acabar con el tiempo, la raíz de todos los problemas en el mundo.
Stones - Designer Coleman  en Pixabay

La paciencia infinita es sinónimo de ver perfección por doquier, lo que sólo se puede definir como amor. Y por la misma razón que extiendes amor hacia todo, recibes amor del Todo porque dar es lo mismo que recibir. Al sentirte amado por el Todo (la Fuente), también te sientes protegido al saberte parte de Ella reconociendo tu inmortalidad. ¿De qué modo puede apremiarte el tiempo ahora si eres dueño de él? ¿Qué te puede preocupar?. Sólo puedes sentir agradecimiento.

Tener paciencia infinita es ser un maestro de la paciencia a todos los niveles, incluido el uso de la paciencia nula con todo aquello que sabes te hace daño. Sí, paciencia nula es un oxímoron, pero no por eso deja de ser menos efectiva en determinados casos donde hay que actuar con contundencia. Ya he escrito sobre la vida como oxímoron (ver aquí si quieres). 

Resumiendo, la comprensión y práctica de manera profunda de esta sola frase equivale a la comprensión y práctica de UCdM por completo, pues UCdM es holístico. 

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domingo, 17 de febrero de 2019

Lección 327 de Un Curso de Milagros

No necesito más que llamar y Tú me contestarás

1. No se me pide que acepte la salvación sobre la base de una fe ciega. Pues Dios ha prometido que oirá mi llamada y que Él Mismo me contestará. Déjame aprender mediante mi experiencia que esto es verdad, y es indudable que llegaré a tener fe en Él. Ésa es la fe que no se quebranta y que me llevará cada vez más lejos por la senda que conduce hasta Él. Pues así estaré seguro de que Él no me ha abandonado, de que aún me ama y de que sólo espera a que yo lo llame para proporcionarme toda la ayuda que necesite para poder llegar a Él.
2. Padre, te doy las gracias porque sólo con que ponga a prueba Tus promesas jamás tendré la experiencia de que no se cumplen. Permítaseme, por lo tanto, ponerlas a prueba en vez de juzgarlas. Tú eres Tu Palabra. Tú provees los medios a través de los cuales arriba la convicción, haciendo así que por fin estemos seguros de Tu eterno Amor.

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Reflexión: Para mi, la lección de hoy es como la parábola del grano de mostaza. 

«El reino de los cielos es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. Aunque es la más pequeña de todas las semillas, cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus ramas».

< Mat. 13:31-32 >

¿Por qué lo veo así?. No hay nada más fácil y placentero que sembrar una semilla. Yo lo hago a menudo en el pequeño huerto que he improvisado junto a mi casita. Luego sólo tengo que acordarme de regar con un poco de agua y observar como la planta va creciendo poco a poco. Cuando tiene un tamaño que me parece apropiado, la trasplanto del macetero a la tierra que he abonado previamente. Yo considero que el trabajo que realizo es mínimo comparado con el fruto que obtengo, por no hablar de la satisfacción que es observar como se desarrolla todo el proceso de una manera natural pero que parece mágica; todo apenas con un poquito de fe. No tienes que preocuparte en exceso, ni regar ni abonar demasiado, ni tirar de la planta hacia arriba impaciente para que crezca más rápido, sino confiar en el proceso, ser paciente y esperar. 

La lección hoy te dice que no necesitas una fe ciega, sólo un poco de fe, como cuando uno siembra. 

He aquí el único principio que la salvación requiere. No es necesario que tu fe en él sea firme e inquebrantable ni que esté libre del ataque de todas las creencias que se oponen a él. No tienes una lealtad fija. Pero recuerda que los que ya se han salvado no tienen necesidad de salvación. No se te pide que hagas lo que le resultaría imposible a alguien que todavía está dividido contra sí mismo. No esperes poder encontrar sabiduría en semejante estado mental. Pero siéntete agradecido de que lo único que se te pide es que tengas un poco de fe. ¿Qué les puede quedar a los que todavía creen en el pecado, sino un poco de fe? ¿Qué podrían saber del Cielo y de la justicia de los que se han salvado? 
(T-25.VIII.2)

Tu simplemente propones y Dios provee. Tú llamas y Dios responde. El resultado siempre llega a su debido tiempo.

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...