Mostrando entradas con la etiqueta visión espiritual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta visión espiritual. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de enero de 2019

Lección 304 de Un Curso de Milagros

Que mi mundo no nuble la visión de Cristo

1. Sólo puedo nublar mi santa vista si permito que mi mundo se entrometa en ella. Y no puedo contemplar los santos panoramas que Cristo contempla a menos que utilice Su visión. La percepción es un espejo, no un hecho. Y lo que contemplo es mi propio estado de ánimo reflejado afuera. Quiero bendecir el mundo contemplándolo a través de los ojos de Cristo. Y veré las señales inequívocas de que todos mis pecados me han sido perdonados.
2. Tú me conduces de las tinieblas a la luz y del pecado a la santidad. Déjame perdonar y así recibir la salvación del mundo. Ése es Tu regalo, Padre mío, que se me concede para que yo se lo ofrezca a Tu santo Hijo, de manera que él pueda hallar Tu recuerdo, y el de Tu Hijo tal como Tú lo creaste.

* * *
Reflexión: Un texto del poeta español Ramón de Campoamor (1817-1901) reza lo siguiente:
«Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira: 
 todo es según el color
del cristal con que se mira»

... que viene a decir que es uno quien se permite ver las cosas según su estado de ánimo. Este poema está en consonancia con la frase que tanto he repetido a lo largo de las lecciones:

"Ves lo que quieres ver"

... sólo que no siempre asumimos la responsabilidad por ello. 

Soy responsable de lo que veo. 
Elijo los sentimientos que experimento y decido 
el objetivo que quiero alcanzar. 
Y todo lo que parece sucederme yo mismo lo he pedido, 
y se me concede tal como lo pedí. 
(T-21.II.2.3:5)

Lo que ves, o lo ves con los ojos del ego o lo ves con la Visión de Cristo. Los ojos de ego parecen mirar de muchos maneras diferentes pero son todas la misma. Pueden hacerlo con interés, con avidez, con egoísmo, con envidia, con lujuria, con desprecio, con odio, con indiferencia, con asombro, con sorpresa, con curiosidad... etc; todas ellas llevando una intención de la que no siempre somos conscientes. La Visión de Cristo, sin embargo, ve siempre de la misma manera, con conocimiento e inocencia, sin intenciones ocultas, lo que hace que la luz en ella sea divina.

Pero al ego, a las distintas religiones, a la sociedad... no les interesa tu divinidad. Cuando ves con la visión espiritual todos ellos pierden control sobre ti y entonces te vuelves incómodo. Por eso se te desanima continuamente diciéndote que es arrogancia creer que puedas ser como el Cristo pues tú eres humano, mortal y limitado. Todos estos son argumentos para mantenerte sumiso y controlado. Sin embargo pueden animarte a que aspires a la grandiosidad la cual consiste en conseguir más de todo en general, pues saben que así luego podrán extraer para sí mismos de lo que tú consigas con esfuerzo y sufrimiento. El mundo se mueve en la grandiosidad y la arrogancia, pero lo que es arrogante de verdad es ignorar lo divino. Ésto es lo que nos dice Jesús en UCdM al respecto:

¿Cómo puede ser que tu grandeza sea arrogancia cuando Dios Mismo da testimonio de ella? ¿Y puede lo que no tiene testigos ser real? ¿Qué beneficio se podría derivar de ello? Si no se puede derivar ninguno, el Espíritu Santo no puede usarlo. Lo que Él no puede transformar en la Voluntad de Dios no existe en absoluto. La grandiosidad es algo ilusorio porque su propósito es reemplazar a tu grandeza. Pero lo que Dios ha creado no puede ser reemplazado. Dios está incompleto sin ti porque Su grandeza es total, y tú no puedes estar excluido de ella.
Tú eres absolutamente irreemplazable en la Mente de Dios. Nadie más puede ocupar tu lugar en ella, y mientras lo dejes desocupado, tu eterno puesto aguardará simplemente tu regreso. Dios te recuerda esto a través de Su Voz, y Él Mismo mantiene a salvo tus extensiones dentro de Su Mente. Mas no las conocerás hasta que regreses a ellas. No puedes reemplazar al Reino, ni puedes reemplazarte a ti mismo. Dios, que conoce tu valía, no lo permitiría, y, por lo tanto, no puede suceder. Tu valía se encuentra en la Mente de Dios y, por consiguiente, no sólo en la tuya. Aceptarte a ti mismo tal como Dios te creó no puede ser arrogancia porque es la negación de la arrogancia. Aceptar tu pequeñez es arrogancia porque significa que crees que tu evaluación de ti mismo es más acertada que la de Dios.

(T-9.VIII.9:10)

No es necesario ni recomendable que te tapes los ojos ni los oídos para no ver ni escuchar lo que hay en el mundo. Tu responsabilidad reside en tu poder para escoger lo que ves y oyes, juzgándolo o perdonándolo, pero hoy se te pide que lo perdones. Para ello tienes que ser consciente de quien eres en realidad, y decidir ver el mundo con los ojos inocentes de Cristo que ti. 

* * * 

domingo, 21 de octubre de 2018

Lección 263 de Un Curso de Milagros

Mi santa visión ve la pureza de todas las cosas

1. Padre, Tu Mente creó todo cuanto existe, Tu Espíritu se adentró en ello y Tu Amor le infundió vida. ¿Y voy yo acaso a contemplar lo que Tú creaste como si en ello pudiese anidar el pecado? No quiero percibir imágenes tan tenebrosas y atemorizantes. Es imposible que yo pueda preferir el sueño de un loco a toda la hermosura con la que tú bendijiste la creación; a toda su pureza y dicha, así como a su eterna y serena morada en Ti.
2. Y mientras todavía nos encontremos ante las puertas del Cielo, contemplemos todo cuanto veamos a través de una visión santa y de los ojos de Cristo. Permite que todas las apariencias nos parezcan puras, para que podamos pasarlas de largo con inocencia, y dirigirnos juntos a la casa de nuestro Padre como hermanos y como los santos Hijos de Dios que somos.
* * * 
Reflexión: La santa visión es lo contrario a ver con los ojos del cuerpo. Es la corrección a tu percepción. Si no sabes aún de lo que estoy hablando, quizás lo vas a entender mejor con el ejemplo que he ideado para hoy: 

El 30 de septiembre de 1938 emitieron por radio en EE.UU. una adaptación de la novela "La guerra de los mundos" del escritor H.G. Wells, de forma que parecía un noticiario real. Durante la emisión se narraba como caían meteoritos a la Tierra y cómo de ellos surgían naves extraterrestres que empezaron a lanzar rayos destruyéndolo todo a su paso. Pocos escuchantes advirtieron que al principio de la emisión se dijo que se trataba de una dramatización, e incluso a mitad lo volvieron a repetir, pero muchos no lo oyeron y la tomaron en serio. La gente estaba tan ensimismada que pasaron por alto las advertencias. Las emociones se dispararon y con ellas las reacciones descontroladas que causaron el caos pues mucha gente se volvió histérica. Cundió la alarma general en varias ciudades... Experiencias parecidas ocurrieron años más tarde en Ecuador, Portugal y México, incluso con víctimas. ¿Pero de qué tenía miedo la gente sino de una fantasía?.

Ahora hazte consciente de que tú eres una de esas personas que estás oyendo la radio, pero tu atención está puesta en ti mismo, así que antes de actuar a lo loco te aseguras de averiguar que está realmente ocurriendo. Entras en internet o haces un par de llamadas y compruebas que se trata de un simple programa de radio y no puedes por menos que reírte. ¡Está tan bien hecho que parece real!. Por la mente se te pasó por un instante que pudiera ser verdad, pero ahora puedes seguir disfrutando del programa. Para ti que sabes que eso es una ficción, el miedo y la preocupación no tienen cabida porque no tienen ningún significado. Lo que otros sufren percibiéndolo como real, peligroso, terrorífico, ¡el juicio final de la Humanidad!, tú lo disfrutas porque sabes de manera clara que es un juego totalmente inocente.

Ahora voy a ir un nivel más allá. ¿Qué te hace suponer que esta vida y todo lo que en ella experimentas con tu cuerpo y sus sentidos es más real que lo que hubieras podido experimentar si te hubiera tocado escuchar aquel programa de radio? La diferencia entre la que hubiera sido tu vida aquel día y tu vida ahora (sea lo que sea que estés haciendo) posiblemente consista solamente en otra historia en un contexto diferente, pero sigue siendo lo que tú, voluntaria o involuntariamente, quieres que sea. La realidad objetiva en ambos casos permanece oculta por nubes de pensamientos que sólo la santa visión puede desvanecer. Nada ha cambiado de aquel entonces a hoy en la capacidad de obnubilación de las personas. La gran mayoría siguen dormidas tejiendo sueños personales. La santa visión pone fin a eso.

Lo opuesto a ver con los ojos del cuerpo es la visión de Cristo, la cual refleja fortaleza en vez de debilidad, unidad en vez de separación y amor en vez de miedo.
(...)
La visión de Cristo es el don del Espíritu Santo, la alternativa que Dios nos ha dado contra la ilusión de la separación y la creencia en la realidad del pecado, la culpabilidad y la muerte. Es la única corrección para todos los errores de percepción: la reconciliación de los aparentes opuestos en los que se basa este mundo.
(Tomado del apartado "¿Qué postula?" del Prefacio de curso)

La visión de Cristo se otorga en el mismo instante en que se percibe. Allí donde todo es claro, todo es santidad. La quietud de su simplicidad es tan irresistible que te darás cuenta de que es imposible negar la simple verdad, pues no hay nada Más.
(T-14.II.8)

Sólo la santa visión te permite estar despierto y actuar con serenidad donde la mayoría reacciona, pues no funciona con los ojos, en nuestro ejemplo con los oídos, y en cualquier caso con los sentidos. La santa visión es el entendimiento de lo que hay más allá de tu percepción sensorial, de tus creencias y de las fantasías que la acompañan, pues te muestra lo que es verdad (la pureza de todas las cosas diría la lección de hoy). También es la antesala del Cielo porque ella misma es un estado mental receptivo previo que predispone a la paz y a la dicha absoluta que se disfruta en el Cielo. El curso lo menciona como "el puente" pues la visión es el don del E.S. Quien te guía en el viaje de transición.

El puente en sí no es más que una transición en la perspectiva que se tiene de la realidad. A este lado, vestodo sumamente distorsionado y desde una perspectiva errónea. (...)
(T-16.VI.7)

La nueva perspectiva que adquirirás al cruzar el puente será el entendimiento de dónde se encuentra el Cielo. Desde este lado parece encontrarse fuera de ti y al otro lado del puente. Pero al cruzar el puente para unirte al Cielo, éste se unirá a ti y os volveréis uno. Y pensarás, con feliz asombro, que a cambio de todo esto renunciaste a lo que no era nada. (...) 
(T-16.VI.11)
* * * 

jueves, 26 de julio de 2018

Lección 43 de Un Curso de Milagros

Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él 

1. La percepción no es un atributo de Dios. 2El ámbito de Dios es el del conocimiento. 3Sin embargo, Él ha creado al Espíritu Santo para que sirva de Mediador entre la percepción y el conocimiento. 4Sin este vínculo con Dios, la percepción habría reemplazado al conocimiento en tu mente para siempre. 5Gracias a este vínculo con Dios, la percepción se transformará y se purificará en tal medida que te conducirá al conocimiento. 6Ésa es su función tal como la ve el Espíritu Santo. 7Por lo tanto, ésa es en verdad su función. 
2. En Dios no puedes ver. 2La percepción no tiene ninguna función en Dios, y no existe. 3Pero en la salvación, que es el proceso de erradicar lo que nunca fue, la percepción tiene un propósito sumamente importante. 4Habiéndola inventado el Hijo de Dios para un propósito no santo, tiene que convertirse ahora en el medio a través del cual se le restaura su santidad en su conciencia. 5La percepción no tiene significado. 6Sin embargo, el Espíritu Santo le otorga un significado muy parecido al de Dios. 7Una percepción que ha sanado se convierte en el medio por el que el Hijo de Dios perdona a su hermano, y, por ende, se perdona a sí mismo. 
3. No puedes ver separado de Dios porque no puedes estar separado de Dios. 2Todo lo que haces, lo haces en Él, porque todo lo que piensas, lo piensas con Su Mente. 3Si la visión es real, y es real en la medida en que comparte el propósito del Espíritu Santo, entonces no puedes ver separado de Dios. 
4. Hoy son necesarias tres sesiones de práctica de cinco minutos cada una. 2La primera debe hacerse lo más temprano que puedas; la segunda lo más tarde posible, y la tercera en el momento más oportuno y adecuado que las circunstancias y la buena disposición permitan. 3Al comienzo de estas sesiones repite la idea de hoy para tus adentros con los ojos cerrados. 4Luego mira a tú alrededor brevemente, aplicando la idea específicamente a lo que veas. 5Cuatro o cinco objetos durante esta fase de la sesión de práctica serán suficientes. 6Podrías decir, por ejemplo: 

7Dios es mi Fuente. 8No puedo ver este escritorio separado de Él. 
9Dios es mi Fuente. 10No puedo ver ese cuadro separado de Él. 

5. Si bien esta parte del ejercicio debe ser relativamente corta, asegúrate, en esta fase de la práctica, de seleccionar los objetos tan al azar como sea posible, sin controlar su inclusión o exclusión. 2Para la segunda fase, la más larga, cierra los ojos, repite la idea de hoy nuevamente, y luego deja que cualquier pensamiento pertinente que se te ocurra sea una aportación a la idea de hoy en tu propio estilo particular. 3Pensamientos tales como: 

4Veo a través de los ojos del perdón. 
5Veo el mundo como un lugar bendito. 
6El mundo me puede mostrar quién soy. 
7Veo mis propios pensamientos, que son como los de Dios. 

8Cualquier pensamiento que en mayor o menor medida esté directamente relacionado con la idea de hoy es adecuado. 9Los pensamientos no tienen que tener una relación obvia con la idea, pero tampoco deben oponerse a ella. 
6. Si ves que tu mente se distrae o si comienzas a notar la presencia de pensamientos que están en clara oposición a la idea de hoy, o si te resulta imposible pensar en algo, abre los ojos, repite la primera fase del ejercicio, y luego intenta de nuevo la segunda. 2No dejes transcurrir grandes lapsos de tiempo en los que te enfrascas en pensamientos irrelevantes. 3Para evitar eso, vuelve a la primera fase del ejercicio cuantas veces sea necesario. 
7. Al aplicar la idea de hoy durante las sesiones de práctica más cortas, la forma de la idea puede variar de acuerdo con las circunstancias y situaciones en las que te encuentres en el transcurso del día. 2 Cuando estés con otra persona, por ejemplo, trata de acordarte de decirle silenciosamente: 

3Dios es mi Fuente. 4No puedo verte separado de Él. 

5Esta variación puede aplicarse por igual tanto a desconocidos como a aquellas personas con las que crees tener una relación íntima. 6De hecho, evita a toda costa hacer distinciones de esta clase. 
8. La idea de hoy también debe aplicarse en el transcurso del día a las diversas situaciones y acontecimientos que puedan presentarse, especialmente a aquellos que de alguna forma parezcan afligirte. 2A tal fin, aplica la idea de esta manera: 

3Dios es mi Fuente. 4No puedo ver esto separado de Él. 

9. Si en ese momento no se presenta en tu conciencia ningún sujeto en particular, repite simplemente la idea en su forma original. 2Trata de no dejar pasar grandes lapsos de tiempo sin recordar la idea de hoy y, por ende, sin recordar tu función. 

* * * 
Reflexión: La lección de hoy dice que "en Dios no puedes ver", y sin embargo "no puedes ver separado de Él". No hay contradicción. Esto quiere decir que a lo que tu llamas ver (ver con los ojos) no es ver en absoluto. Sólo existe una manera de ver, y es con lo que el curso llama la visión (visión espiritual) puesto que se deriva de tu naturaleza divina. Es la única visión real en el mundo y la que te permitirá sanar tu percepción hasta hacerla verdadera. Ver con los ojos forma parte del ámbito del ego y sólo te muestra el mundo irreal o imaginario, cambiante, lleno de escasez, dolor y miedo. La lección de hoy te dice simplemente que eso no es ver y que estás haciendo algo antinatural, contrario a lo que tú eres, pues tu verdadera Fuente es Dios. Así que lo que no veas con los atributos de la paz y amor no es verdad. Hoy se te invita a que restituyas tu verdadera visión a tu Fuente. No puedes fallar pues siempre ha sido tuya, aunque no lo sabías. Ahora lo sabes.

* * * 

miércoles, 25 de julio de 2018

Lección 42 de Un Curso de Milagros

Dios es mi fortaleza. La visión es Su regalo

1. La idea de hoy combina dos pensamientos muy poderosos, ambos de gran importancia. 2Plantea también una relación de causa y efecto que explica por qué tus esfuerzos por alcanzar la meta del curso no pueden ser en vano. 3Verás, porque ésa es la Voluntad de Dios. 4Es Su fortaleza, no la tuya, la que te da poder. 5Y es Su regalo, no el tuyo, el que te ofrece visión. 
2. Dios es ciertamente tu fortaleza, y lo que Él da, es verdaderamente dado. 2Esto quiere decir que lo puedes recibir en cualquier momento o lugar, donde quiera que estés y en cualquier circunstancia en la que te encuentres. 3Tu paso por el tiempo y por el espacio no es al azar. 4No puedes sino estar en el lugar perfecto, en el momento perfecto. 5Tal es la fortaleza de Dios. 6Tales Sus dones. 
3. Hoy llevaremos a cabo dos sesiones de práctica de tres a cinco minutos cada una; una tan pronto como te despiertes, y la otra, lo más cerca posible de la hora de irte a dormir. 2Es mejor, no obstante, esperar hasta que puedas sentarte tranquilamente por tu cuenta en un momento en que te sientas listo, que preocuparte de la hora en sí. 
4. Da comienzo a estas sesiones de práctica repitiendo la idea de hoy lentamente mientras miras a tu alrededor. 2Luego cierra los ojos y repite la idea otra vez, aún más despacio que antes. 3Después de eso, trata de no pensar en nada, excepto en los pensamientos que se te ocurran relacionados con la idea de hoy. 4Puedes pensar, por ejemplo: 

5La visión tiene que ser posible. 6Dios da verdaderamente, 
o: 
7Los regalos que Dios me ha hecho tienen que ser míos porque Él me los dio. 

5. Cualquier pensamiento que esté claramente relacionado con la idea de hoy es adecuado. 2De hecho, tal vez te asombre la cantidad de entendimiento relacionado con el curso que algunos de tus pensamientos reflejan. 3Déjalos que te vengan sin censurarlos, a menos que notes que tu mente está simplemente divagando y que es obvio que has permitido que se infiltren pensamientos irrelevantes. 4Es posible también que llegue un punto en el que parece que no te van a venir más pensamientos a la mente. 5De ocurrir tales interferencias, abre los ojos y repite el pensamiento una vez más mientras miras lentamente a tu alrededor; después ciérralos, repite la idea otra vez, y continúa buscando en tu mente pensamientos afines. 
6. Recuerda, no obstante, que en conexión con los ejercicios de hoy no es apropiado que te esfuerces por encontrar pensamientos afines. 2Trata sencillamente de hacerte a un lado y dejar que te vengan a la mente por su cuenta. 3Si esto te resulta difícil, es mejor pasar la sesión de práctica alternando entre repeticiones lentas de la idea con los ojos abiertos y luego con los ojos cerrados, que esforzarte por encontrar pensamientos adecuados. 
7. No hay límite en el número de sesiones de práctica cortas que podrían resultarte beneficiosas hoy. 2La idea de hoy es uno de los pasos iniciales en el proceso de unificar tus pensamientos y de enseñarte que estás estudiando un sistema de pensamiento unificado que no carece de nada que sea necesario, y en el que no se incluye nada contradictorio o irrelevante. 
8. Cuanto más a menudo repitas la idea de hoy durante el transcurso del día, más a menudo estarás recordando que el objetivo del curso es importante para ti y que no lo has olvidado.
* * * 
Reflexión: ¿Puedes creer que no estás leyendo esto por casualidad? Dios o la vida, como quieras llamarl@, es todo lo contrario al azar. En él o ella (no voy a entrar en el tema de género) todo es certeza, que es lo mismo que fortaleza. Todo en Él es consistente y seguro. ¿Cómo puede entonces invadirte la duda y la incertidumbre? No puedes sino imaginariamente. Tu ego y su manera de mirar te condiciona, te limita y te engaña. La fortaleza desaparece cuando te identificas con tu personalidad (tu ego) porque te hace sentir separado de todo y vulnerable. Por eso la fortaleza no serviría para nada si no hubiera algo conque reconocerla. Eso conque se percibe es la visión espiritual o simplemente visión, tal como la llama UCdM. La visión es lo que te hace saber que tu fortaleza está ahí y puedes hacer uso de ella. La visión es el vínculo con Dios porque es la que abre a su entendimiento. Sin la visión hubiéramos quedado perdidos eternamente en la ilusión sin posibilidad de regresar a casa. No es casualidad. Todo está minuciosamente planeado para asegurar tu regreso sano y salvo.

* * * 

viernes, 20 de julio de 2018

Lección 36 de Un Curso de Milagros

Mi santidad envuelve todo lo que veo

1. La idea de hoy extiende la idea de ayer del que percibe a lo percibido. 2Eres santo porque tu mente es parte de la de Dios. 3Y puesto que eres santo, tu visión no puede sino ser santa también. 4 "Impecabilidad" quiere decir libre de pecado. 5No se puede estar libre de pecado sólo un poco. 6O bien eres impecable o bien no lo eres. 7Si tu mente es parte de la de Dios tienes que ser impecable, pues de otra forma parte de Su Mente sería pecaminosa. 8Tu visión está vinculada a Su santidad, no a tu ego, y, por lo tanto, no tiene nada que ver con tu cuerpo. 
2. Hoy se requieren cuatro sesiones de práctica de tres a cinco minutos cada una. 2Trata de distribuirlas equitativamente y de hacer las aplicaciones más cortas a menudo para así asegurar tu protección durante todo el día. 3Las sesiones de práctica más largas deben hacerse de la siguiente forma: 
3. Cierra primero los ojos y repite la idea de hoy varias veces lentamente. 2Luego ábrelos y mira a tu alrededor con bastante lentitud, aplicando la idea de manera específica a cualquier cosa que notes en tu ligera inspección. 3Di, por ejemplo: 

4Mi santidad envuelve esa alfombra. 
5Mi santidad envuelve esa pared. 
6Mi santidad envuelve estos dedos. 
7Mi santidad envuelve esa silla. 
8Mi santidad envuelve ese cuerpo. 
9Mi santidad envuelve esta pluma. 

10Cierra los ojos varias veces durante estas sesiones de práctica y repite la idea para tus adentros. 11Luego ábrelos y continúa como antes. 
4. Para las sesiones de práctica más cortas, cierra los ojos y repite la idea; mira a tu alrededor mientras la repites de nuevo y finaliza con una repetición adicional con los ojos cerrados. 2Todas las aplicaciones, por supuesto, deben llevarse a cabo con bastante lentitud y con el menor esfuerzo y prisa posibles.

* * * 
Reflexión: La lección de hoy introduce una consecuencia lógica a la aseveración de la lección anterior. Si tu mente es santa y tú eres santo por ser mente, tu visión (la que desarrollas de manera natural cuando estás en tu estado de Ser o presencia) también ha de ser santa. No nos estamos refiriendo a la visión de los ojos del cuerpo. Estamos hablando de "la visión espiritual", la cual no ve pecado ni culpa, sino sólo errores e inocencia. 

Antes no lo sabías, pero ahora ya sabes que puedes elegir entre mirar con los ojos, los cuales están fuertemente vinculados a los deseos del ego de ver pecado y culpabilidad por todas partes; o puedes elegir mirar con la visión vinculada a tu santidad y ver esa misma santidad a tu alrededor. Estamos tocando de nuevo la afirmación de que vemos lo que queremos ver. ¿Y qué quieres ver? Lo que veas será también una forma de auto-definición. Estás irremediablemente vinculado a tu propia forma de mirar, pues serás tal como decidas hacerlo. Pregunto: ¿Cómo te quieres ver a ti mismo? Si miras exclusivamente con los ojos del cuerpo serás un cuerpo soportando los embates del tiempo, la culpa y el sufrimiento en la vida, y no te quedará más remedio que morir al final de tus días agonizando en las inquietudes de tu ego. Si miras con la visión, te sabrás espíritu inmortal libre de culpa e inmune al sufrimiento. Es verdad que podrás cometer errores todavía y sentir dolor en experiencias físicas, pero los podrás trascender con entereza y una paz que no son de este mundo.
* * * 


miércoles, 18 de julio de 2018

Lección 34 de Un Curso de Milagros

Podría ver paz en lugar de esto

1. La idea de hoy comienza a describir las condiciones que prevalecen en la otra manera de ver. 2La paz mental es claramente una cuestión interna. 3Tiene que empezar con tus propios pensamientos, y luego extenderse hacia afuera. 4Es de tu paz mental de donde nace una percepción pacifica del mundo. 
2. Para los ejercicios de hoy se requieren tres sesiones de práctica largas. 2Se aconseja que lleves a cabo una por la mañana y otra por la noche, con una tercera adicional a intercalarse entremedias en el momento que parezca más conducente a ello. 3Todas las sesiones deben hacerse con los ojos cerrados. 4Es a tu mundo interno al que deben dirigirse las aplicaciones de la idea de hoy. 
3. Para cada una de estas sesiones largas se requieren alrededor de cinco minutos de búsqueda mental. 2Escudriña tu mente en busca de pensamientos de temor, situaciones que provoquen ansiedad, personas o acontecimientos "ofensivos", o cualquier otra cosa sobre la que estés abrigando pensamientos no amorosos. 3A medida que cada uno de estos pensamientos surja en tu mente, obsérvalo relajadamente, repitiendo la idea de hoy muy despacio, y luego haz lo mismo con el siguiente. 
4. Si comienza a resultarte difícil pensar en temas específicos, continúa repitiendo la idea para tus adentros sin prisas y sin aplicarla a nada en particular. 2Asegúrate, no obstante, de no excluir nada específicamente. 
5. Las aplicaciones cortas deben ser frecuentes, y hacerse siempre que sientas que de alguna forma tu paz mental se está viendo amenazada. 2EI propósito de esto es protegerte de la tentación a lo largo del día. 3Si se presentase alguna forma específica de tentación en tu conciencia, el ejercicio deberá hacerse de esta forma: 


4Podría ver paz en esta situación en lugar de lo que ahora veo en ella. 

6. Si los ataques a tu paz mental se manifiestan en forma de emociones adversas más generalizadas, tales como depresión, ansiedad o preocupación, usa la idea en su forma original. 2Si ves que necesitas aplicar la idea de hoy más de una vez para que te ayude a cambiar de parecer con respecto a alguna situación determinada, trata de dedicar varios minutos a repetirla hasta que sientas una sensación de alivio. 3Te ayudará si te dices a ti mismo lo siguiente:

4Puedo sustituir mis sentimientos de depresión, ansiedad o preocupación
 [o mis pensamientos acerca de esta situación, persona o acontecimiento] por paz.

* * * 

Opositores de VietnamReflexión: No recuerdo que ninguna manifestación multitudinaria por la paz produjera paz (no niego que ésta se produjera, sólo digo que no recuerdo). Al revés, muchas de ellas acabaron de manera conflictiva y violenta, y eso es porque sus manifestantes no podían ver paz si su visión mental estaba centrada en el conflicto. Es como la lucha contra la enfermedad. No puedes curarla si la estás viendo y haciéndola real. Y podemos decir lo mismo de la lucha contra cualquier otra problemática que tenga la humanidad. Es como nadar contra corriente y decir que quieres avanzar. ¿Hacia dónde? no avanzarás o poco avanzarás además de sufrir un gran desgaste; pero puedes dejarte llevar corriente abajo y avanzarás un montón. 

Si quieres paz tienes que verla antes dentro de ti. Si quieres salud tienes que crearla primero mentalmente dentro de ti, lo que creará la actitud necesaria para manifestarla afuera más tarde. No hay que ser muy sabio para darse cuenta de este mecanismo, sin embargo el ego humano es terco y sigue empeñado en cambiar primero el mundo para conseguir un cambio interno en uno mismo. Así no funciona la cosa. Jesús decía "busca primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se te dará por añadidura" que significa que primero debes crear las condiciones en tu mente que es donde nace tu percepción del mundo, que ya luego por si mismo se manifestará lo que hay en ti.

* * * 

martes, 17 de julio de 2018

Lección 33 de Un Curso de Milagros

Hay otra manera de ver el mundo

1. Lo que se intenta con la idea de hoy es que reconozcas que puedes cambiar tu percepción del mundo tanto en su aspecto externo como en el interno. 2Deben dedicarse cinco minutos completos a la sesión de práctica de por la mañana, así como a la de por la noche. 3En estas sesiones debes repetir la idea tan a menudo como te resulte cómodo, aunque es esencial que las aplicaciones no sean apresuradas. 4Alterna tu examen entre tus percepciones externas e internas, de tal forma que el cambio de unas a otras no sea abrupto.
2. Mira simplemente de pasada al mundo que percibes como externo a ti. aLuego cierra los ojos y examina tus pensamientos internos de la misma manera. 2Trata de ser igualmente desapegado con ambos, y de mantener ese desapego cuando repitas la idea en el transcurso del día. 
3. Las sesiones de práctica más cortas se deben hacer tan frecuentemente como sea posible. 2La idea de hoy debe aplicarse también de inmediato, de surgir cualquier situación que te tiente a sentirte perturbado. 3En estas aplicaciones, di: 

4Hay otra manera de ver esto. 

4. Recuerda aplicar la idea de hoy en el momento en que notes cualquier molestia. 2Quizá sea necesario sentarte en silencio un minuto más o menos y repetir la idea para tus adentros varias veces. 3Cerrar los ojos probablemente te ayudará en este tipo de aplicación. 

* * *

Reflexión: ¿Puedes ver las cosas de otra manera? Por supuesto que sí. Puedes serenarte o incluso reírte donde antes te enfadabas. Tus sentimientos y emociones están basados en tus pensamientos que están basados en tus creencias acerca de cómo deben ser las cosas. Pero tus creencias están condicionadas y son todas falsas. Son las que te hacen ver lo que quieres. Es imposible valorar todas los antecedentes que confluyen y dan lugar a que algo sea de determinada manera. Si aparcas tus creencias y dejas de juzgar, aquello que te molestaba dejará de hacerlo porque ya no lo verás de tal manera. Verás la verdad.

* * * 

lunes, 16 de julio de 2018

Lección 31 de Un Curso de Milagros

No soy víctima del mundo que veo

1. La idea de hoy es la introducción a tu declaración de emancipación. 2Una vez más, la idea debe aplicarse tanto al mundo que ves fuera de ti como al que ves dentro. 3Al aplicar la idea de hoy lo haremos de una manera que se utilizará cada vez más, con ciertas modificaciones que ya se irán indicando. 4En general, esta manera de practicar comprende dos aspectos: uno en el que aplicas la idea de manera más prolongada, y otro en el que haces frecuentes aplicaciones de la idea en el transcurso del día. 
2. La idea de hoy requiere dos sesiones de práctica más largas que de costumbre, una por la mañana y otra por la noche. 2Se recomiendan de tres a cinco minutos para cada una de ellas. 3Durante ese intervalo, mira lentamente a tu alrededor mientras repites la idea dos o tres veces. 4Luego cierra los ojos y aplica la idea a tu mundo interno. 5Te liberarás de ambos al mismo tiempo, pues el interno es la causa del externo. 
3. Mientras exploras tu mundo interno permite simplemente que cualquier pensamiento que cruce tu mente llegue hasta tu conciencia, obsérvalo por un instante, y luego reemplázalo con el siguiente. 2Trata de no establecer ninguna jerarquía entre ellos. 3Observa su ir y venir tan desapasionadamente como puedas. 4No te detengas en ninguno en particular, sino trata de mantener un ritmo uniforme y calmado, sin ningún marcado interés por tu parte. 5Mientras estés sentado observando tus pensamientos serenamente, repite la idea de hoy en tu interior tan a menudo como quieras, mas sin ninguna sensación de premura. 
4. Repítela además tan frecuentemente como puedas en el transcurso del día. 2Recuerda que al hacerlo estás haciendo una declaración de independencia en nombre de tu propia libertad. 3Y en tu libertad radica la libertad del mundo. 
5. La idea de hoy es también especialmente útil como respuesta a cualquier tipo de tentación que pueda presentarse. 2Es una declaración de que no vas a sucumbir a ella, aprisionándote así a ti mismo.

* * * 
Reflexión: En lecciones anteriores hemos aprendido que ves lo que quieres ver. Entonces, ¿cómo puedes ser víctima de tu propia obra? Sin duda tu desconocimiento (tu olvido) de su autoría lo propicia.

"Nada, excepto tus propios pensamientos, puede atacarte. Nada, excepto tus propios pensamientos, puede hacerte pensar que eres vulnerable. Y nada, excepto tus propios pensamientos, puede probarte que esto no es así." 

- Lección 26 -

Pero no es suficiente con saberlo (recordarlo), hay que tomar cartas en el asunto y no me refiero a que tengas que hacer algo en el sentido físico. Tienes que probarlo pues como dice el párrafo de la lección 26, son tus propios pensamientos los que te probarán que no tienes que ser víctima de nada externo o interno a ti. Se trata de una tarea de perseverancia consistente en observarse uno mismo y tener disciplina mental. Eso es lo que te propone UCdM. Este curso te enseña el método para salir de tu victimismo de una vez por todas. Ahora tú tienes que preguntarte si te interesa ser auténticamente libre o si prefieres seguir sintiéndote una víctima de tus sentimientos y a merced del mundo que ves. Es una cuestión de auto-identificación, de decidirse entre lo que verdaderamente eres, espíritu indestructible e inmortal, o por tu personalidad-ego separada del todo, temerosa y frágil, buscando seguridad por todas partes donde no la hay en un juego sin fin del gato que se persigue la cola.

* * * 

domingo, 15 de julio de 2018

Lección 30 de Un Curso de Milagros

Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente

1. La idea de hoy es el trampolín a la visión. 2Por medio de esta idea el mundo se abrirá ante ti, y al contemplarlo verás en él lo que nunca antes habías visto. 3Y lo que antes veías ya no será ni remotamente visible para ti. 
2. Hoy vamos a intentar un nuevo tipo de "proyección". 2No vamos a tratar de deshacernos de lo que no nos gusta viéndolo afuera. 3En lugar de ello, trataremos de ver en el mundo lo que está en nuestras mentes, y lo que deseamos reconocer se encuentra ahí. 4Así pues, estamos tratando de unirnos a lo que vemos, en vez de mantenerlo separado de nosotros. 5Ésa es la diferencia fundamental entre la visión y tu manera de ver. 
3. La idea de hoy debe aplicarse tan frecuentemente como sea posible a lo largo del día. 2Cada vez que tengas un momento, repítela lentamente para tus adentros, mirando a tu alrededor y tratando de comprender que la idea es aplicable a todo lo que ves ahora o podrías ver ahora si estuviese al alcance de tu vista. 
4. La verdadera visión no está limitada por conceptos tales como "cerca" o "lejos". 2Para que te vayas acostumbrando a esta idea, trata de pensar, a medida que aplicas la idea de hoy, en cosas que estén más allá de tu alcance visual, así como en aquellas que de hecho puedes ver. 
5. La verdadera visión no sólo no está limitada por el espacio ni la distancia, sino que no depende en absoluto de los ojos del cuerpo. 2La mente es su única fuente. 3Como ayuda adicional para que te vayas acostumbrando cada vez más a esta idea, dedica varias sesiones de práctica a aplicarla con los ojos cerrados, usando cualquier tema que te venga a la mente, mirando en tu interior en vez de afuera. 4La idea de hoy es aplicable por igual tanto a lo uno como a lo otro. 

* * * 
Reflexión: Si has leído la explicación del ejercicio anterior no vas a tener problema en comprender este otro. Todo es mente pero conviene diferenciar entre lo que es producto de la mente errada, lo cual es sueño o ilusión, y lo que es producto de la mente recta. Es inevitable que Dios esté de esta manera en todo lo que veo, pues si me veo sólo a mi mismo, cuando miro desde la visión lo hago desde lo que es semejante a Dios, el Cristo en mi.

* * * 

sábado, 14 de julio de 2018

Lección 29 de Un Curso de Milagros

Dios está en todo lo que veo

1. La idea de hoy explica por qué puedes ver propósito en todo. Explica por qué nada está separado, por sí mismo o en sí mismo. También explica por qué nada de lo que ves tiene significado alguno. De hecho, explica cada una de las ideas que hemos usado hasta ahora, y también todas las subsiguientes. La idea de hoy es el pilar de la visión.
2. Es probable que a estas alturas te resulte muy difícil entender la idea de hoy. Puede que creas que es tonta, irreverente, insensata, graciosa e incluso censurable. Ciertamente Dios no está en una silla tal como tú la ves. No obstante, ayer subrayamos que una simple mesa comparte el propósito del universo. Y lo que comparte el propósito del universo comparte el propósito de su Creador.
3. Trata hoy, pues, de comenzar a aprender a mirar a todas las cosas con amor, con aprecio y con una mentalidad abierta. Ahora mismo no las ves. ¿Cómo podrías saber lo que en ellas se encierra? Nada es como a ti te parece que es. Su santo propósito está más allá de tu limitado alcance. Cuando la visión te haya mostrado la santidad que ilumina al mundo, entenderás la idea de hoy perfectamente. Y no entenderás cómo pudo jamás haberte resultado difícil.
4. Nuestras seis sesiones de práctica, de dos minutos cada una, deben seguir la norma habitual: comienza repitiendo la idea en tu interior y luego aplícala a aquellos objetos seleccionados al azar que estén a tu alrededor, nombrando específicamente cada uno de ellos. Trata de evitar la tendencia a dirigir la selección, que, en el caso de la idea de hoy, puede ser una gran tentación debido a su naturaleza totalmente extraña. Recuerda que cualquier orden que tú intentes imponer le es igualmente extraño a la realidad.
5. Debes, por lo tanto, evitar al máximo ser tú mismo quien dirige la selección de objetos. Una lista adecuada podría incluir, por ejemplo: Dios está en este perchero. Dios está en esta revista. Dios está en este dedo. Dios está en esta lámpara. Dios está en ese cuerpo. Dios está en esa puerta. Dios está en esa papelera. Además de repetir la idea de hoy durante las sesiones de práctica asignadas, repítela como mínimo una vez por hora, mirando lentamente a tu alrededor mientras repites las palabras para tus adentros sin prisa. Por lo menos una o dos veces deberías experimentar una sensación de sosiego mientras haces esto.

* * * 
Reflexión: Hay una doble verdad o un doble sentido en la aseveración de hoy y es porque hay dos maneras de ver: con lo ojos (la mirada física) y con el Ser (la visión espiritual). La comprensión de la lección de hoy es fundamental para la comprensión de la visión o visión espiritual. 

Detrás de lo que ves cuando miras con los ojos existe un mecanismo de proyección que lo sustenta. La materia y la vida misma parecen surgir misteriosamente de la nada, pero en realidad lo hace de la mente creadora del universo a la que llamamos "dios", la cual es la mente dormida del Hijo de Dios. Tú tienes parte en esa mente. Así que, desde dentro de la ilusión podemos decir que dios está en todo lo que vemos como causa, aunque no es a este tipo de visión a la que se refiere el ejercicio de hoy. Nosotros vamos más allá.

El ejercicio de hoy se refiere a la visión espiritual. Cuando miras desde tu Presencia, el Ser que Eres o tu mente recta que es la que compartes con el E.S., estás viendo literalmente desde Dios, porque miras desde el Cristo en ti. Es inevitable entonces que Dios esté en todo lo que ves pues estás mirando desde lo que compartes con Él. 

Sólo puedes ver a tu imagen y semejanza lo que quiere decir que sólo puedes verte a ti mismo y según desde el punto de vista desde el que mires. Si estás situado en tu ego verás más ego, separación, conflicto... El dios que hay detrás de ese tipo de perspectiva es un dios cruel, desconcertante, caprichoso y vengativo el cual te pone a prueba, pues igual crea que destruye, da vida que te despoja de ella, da felicidad que sufrimiento.

Si estás situado en tu Ser, en tu mente recta, verás a través de la "visión" la que te permitirá reconocer en todo a Dios dador de vida, bendición, gratitud y felicidad. Así de simple.

* * * 

jueves, 12 de julio de 2018

Lección 28 de Un Curso de Milagros

Por encima de todo quiero ver las cosas de otra manera

1. Hoy le estamos dando una aplicación realmente concreta a la idea de ayer. En estas sesiones de práctica vas a hacer una serie de compromisos definitivos. El que los cumplas o no en el futuro no es algo que nos concierna ahora. Si al menos estás dispuesto a hacerlos ahora, habrás dado el primer paso en el proceso de cumplirlos. Y todavía estamos en el principio.
2. Tal vez te preguntes por qué es importante decir, por ejemplo, "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera". De por sí, eso no es importante. Sin embargo, ¿qué existe de por sí? ¿Y qué significa "de por sí"? Ves a tu alrededor una legión de objetos separados, lo cual significa que en realidad no ves nada. O ves o no ves. Cuando hayas visto una sola cosa de otra manera, verás todas las demás cosas de otra manera también. La luz que veas en cualquiera de ellas será la misma luz que verás en todas ellas.
3. Cuando dices: "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera", estás comprometiéndote a abandonar todas las ideas preconcebidas que tienes acerca de la mesa, y a tener una mente receptiva con respecto a lo que esa mesa es y al propósito que tiene. No la estás definiendo en función del pasado. Estás preguntando qué es, en vez de decírselo. No estás constriñendo su significado a tu reducida experiencia con mesas, ni estás limitando su propósito a tus insignificantes pensamientos personales.
4. Nadie cuestiona lo que ya ha definido. Y el propósito de estos ejercicios es hacer preguntas y recibir respuestas. Al decir: "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera", te estás comprometiendo a ver. Mas no es éste un compromiso exclusivo. Es un compromiso que es aplicable tanto a la mesa como a cualquier otra cosa.
5. Podrías, de hecho, alcanzar la visión valiéndote sólo de esa mesa, si pudieses abandonar todas tus ideas acerca de ella y mirarla con una mente completamente receptiva. Tiene algo que mostrarte; algo bello, puro y de infinito valor, repleto de felicidad y esperanza. Oculto tras todas las ideas que tienes acerca de ella se encuentra su verdadero propósito, el cual comparte con todo el universo.
6. Al usar la mesa como un sujeto para la aplicación de la idea de hoy, estás en realidad pidiendo ver cuál es el propósito del universo. Y con cada objeto que uses en tus sesiones de práctica estarás haciendo esa misma petición. Y estarás comprometiéndote con cada uno de ellos a dejar que su propósito te sea revelado, en lugar de imponerles tú tu propio dictamen.
7. Hoy llevaremos a cabo seis sesiones de práctica de dos minutos cada una, en las que primero debes repetir la idea de hoy, y luego aplicarla a cualquier cosa que veas a tu alrededor. No sólo debes escoger los objetos al azar, sino que, al aplicarles la idea de hoy, debes ser igualmente sincero con todos ellos, intentando reconocer de esta manera la idéntica contribución que cada uno de ellos le presta a tu visión.
8. Como de costumbre, las aplicaciones deben incluir el nombre del objeto en el que tu mirada se pose, y debes mantener tus ojos sobre él mientras dices: Por encima de todo quiero ver este(a) _______ de otra manera. Cada aplicación debe hacerse muy despacio y tan a conciencia como sea posible. No hay prisa.
* * * 
Reflexión: O ves con los ojos o ves a través de la visión espiritual. Una vez veas por primera vez con la visión espiritual, te irás habituando a ello poco a poco hasta hacerla tu visión preferente. Eso quiere decir que mirarás sin tratar de hacer juicios, como si fuese la primera vez que ves las cosas. Se trata de adoptar una postura pasiva, dejando que la vida nos diga y nos muestre lo que ella quiera enseñarnos y no de que nosotros le digamos a la vida lo que queremos ver ni lo que queremos escuchar. Estamos aprendiendo a soltar el ego, a ser humildes e inocentes como bebés.

"y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos."
Mateo 8, 13

Aunque el ejercicio de hoy utiliza objetos para practicar, ver las cosas de otra manera también es aplicable a las situaciones y a las personas, a todo en general.

* * * 

miércoles, 11 de julio de 2018

Lección 27 de Un Curso de Milagros

Por encima de todo quiero ver 

1. La idea de hoy expresa algo más fuerte que una simple resolución. Le da prioridad a la visión por encima de todos tus demás deseos. Quizá te sientas indeciso con respecto a si usar esta idea o no, debido a que no estás seguro de si eso es lo que realmente quieres. Eso no importa. El propósito de los ejercicios de hoy es aproximar un poco más el momento en que esta idea sea completamente verdadera para ti.
2. Puede que sientas una gran tentación de creer que se te está pidiendo algún tipo de sacrificio cuando dices que por encima de todo quieres ver. Si te sientes incómodo por la falta de reserva que esta idea entraña, añade: La visión no le cuesta nada a nadie. Si el temor a perder algo aún persiste, di además: Tan sólo puede bendecir.
3. Necesitas repetir la idea de hoy muchas veces para obtener el máximo beneficio. Se debe repetir por lo menos cada media hora, e incluso más si es posible. Puedes intentarlo cada quince o veinte minutos. Se recomienda que al despertarte o poco después, establezcas un horario fijo según el cual vas a repetir la idea de hoy, y que, trates de adherirte a él durante todo el día. No te será difícil hacerlo, aun si estás conversando u ocupado en otra cosa cuando llegue el momento de repetirla.
Siempre se puede repetir una frase corta silenciosamente sin que ello interfiera en nada.
4. Lo que realmente importa es: ¿con qué frecuencia te vas a acordar? ¿Hasta qué punto quieres que esa idea sea verdad? Si contestas una de estas preguntas habrás contestado la otra. Probablemente te saltarás algunas prácticas, o tal vez muchas. No dejes que eso te perturbe, pero sí trata de adherirte al horario establecido de ahí en adelante. Si sientes que una sola vez durante todo el día fuiste completamente sincero al repetir la idea de hoy, puedes estar seguro de que con ello te habrás ahorrado muchos años de esfuerzo. 
* * *
Reflexión: Si no sabes lo que es la visión, quizás te asuste la idea. Es normal, pero no debemos temerla. La visión es vivir en un estado de "darse cuenta", y eso no es malo. Sigues viendo con los ojos pero ya no juzgas porque también ves con el entendimiento. Entonces te invade una sensación de aceptación, comprensión, puede que incluso de compasión y de paz allí donde antes maldecías. Cuando estás en ese estado puedes bendecir silenciosamente. No necesitas decir en voz alta "¡Dios te bendiga!". Mucha gente lo dice de manera automática, sin sentimiento, como dicen "te quiero" sin sentirlo, solamente porque les queda muy bien, muy dulce, pero no hay nada detrás que lo sostenga, sólo es apariencia. 

Ver con la "visión" no cuesta absolutamente nada. Por eso, cuando te habitúes a ello se volverá tu manera natural de ir por la vida. Será la herramienta que te ayude a distinguir lo que es ilusión de lo que no lo es, lo que no es importante de lo que realmente lo es. ¿Y qué es más valioso que eso?

* * * 

domingo, 8 de julio de 2018

Lección 23 de Un Curso de Milagros

Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque

1. La idea de hoy describe la única manera de poder escapar del miedo que jamás tendrá éxito. Nada más puede lograrlo; nada más tiene sentido. Pero esta manera de escapar no puede fallar. Cada pensamiento que albergas da lugar a algún segmento del mundo que ves. Es con tus pensamientos, pues con los que tenemos que trabajar, si es que tu percepción del mundo ha de cambiar.
2. Si la causa del mundo que ves son los pensamientos de ataque, debes aprender que ésos son los pensamientos que no deseas. De nada sirve lamentarse del mundo. De nada sirve tratar de cambiarlo. No se puede cambiar porque no es más que un efecto. Pero lo que sí puedes hacer es cambiar tus pensamientos acerca de él. En ese caso estarás cambiando la causa. El efecto cambiará automáticamente.
3. El mundo que ves es un mundo vengativo, y todo en él es un símbolo de venganza. Cada una de las percepciones que tienes de la "realidad externa" no es más que una representación gráfica de tus propios pensamientos de ataque. Uno podría muy bien preguntarse si a esto se le puede llamar ver. ¿No es acaso "fantasía" una mejor palabra para referirse a ese proceso, y "alucinación" un término más apropiado para su resultado?
4. Ves el mundo que has fabricado, pero no te ves a ti mismo como el que fabrica las imágenes. No se te puede salvar del mundo, pero te puedes escapar de su causa. Éste es el significado de la salvación, pues, ¿dónde se encuentra el mundo que ves cuando su causa ha desaparecido? La visión ya tiene un substituto para todo lo que crees ver ahora. La hermosura puede iluminar tus imágenes y transformarlas de tal manera que las llegues a amar, aun cuando fueron forjadas del odio, pues ya no las estarás forjando solo.
5. La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atrapado en el mundo que ves porque su causa se puede cambiar. Este cambio requiere, en primer lugar, que se identifique la causa y luego que se abandone, de modo que pueda ser reemplazada. Los primeros dos pasos de este proceso requieren tu cooperación. El paso final, no. Tus imágenes ya han sido reemplazadas. Al dar los dos primeros pasos, comprobarás que esto es cierto.
6. Además de usar la idea de hoy a lo largo del día según lo dicte la necesidad, se requieren cinco sesiones de práctica para su aplicación. Según miras a tu alrededor, repite primero la idea para tus adentros lentamente, y luego cierra los ojos y dedica alrededor de un minuto a buscar en tu mente el mayor número posible de pensamientos de ataque que se te ocurran. Conforme cada uno de ellos cruce tu mente, di: Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque acerca de _______. Mantén presente cada pensamiento de ataque mientras repites esto, luego descártalo y pasa al siguiente.
7. Durante las sesiones de práctica, asegúrate de incluir tanto los pensamientos de ataque contra otros como los de ser atacado. Los efectos de ambos son exactamente lo mismo, puesto que ambos son exactamente lo mismo. Aún no reconoces esto, y lo único que se te pide de momento es que durante las sesiones de práctica los trates de igual modo. Todavía nos encontramos en la etapa de identificar la causa del mundo que ves. Cuando finalmente aprendas que los pensamientos de atacar y los de ser atacado no son diferentes, estarás listo para abandonar dicha causa.
* * * 
Reflexión: Si no puedes escapar de tu propia proyección ¿por qué no renunciar a tus propios pensamientos de ataque? ¿Por qué no hacer de la venganza algo totalmente opuesto a ella sabiendo que recibes lo que das? El antónimo de venganza es perdón, reconciliación. Eso es lo que pregona el curso, que mires afuera con la comprensión que da la visión espiritual, sabiendo que tu fabricas lo que ves. Siempre ves afuera tu propia manera de pensar.


* * * 

El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...