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lunes, 21 de marzo de 2022

El Propósito de Tu Vida


Vamos a hacer un viaje por los entresijos de esta existencia.

Si me lees con asiduidad puede que pienses que me repito, pero es que todo en la vida es una repetición continua en la que sólo cambia la forma.

Muchas veces he escuchado decir a la gente que lo más importante, o de las cosas más importantes en la vida, es ser buena persona; e igualmente que las personas de las que uno se rodea, la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, la pareja, los vecinos, etc., también lo sean.

Posiblemente ese propósito ha sido inculcado por la religión, porque si no eres buen@ serás “castigado por Dios”; aunque a los malos parece no importarles, abusando y haciendo sufrir a los demás (¡Qué buenos maestros!) La cosa es que da igual que seas buen@ o mal@. La condición de buena persona no te salva de los golpes de la vida y del aprendizaje que ello conlleva. Así que el propósito de la vida no es ser bueno, aunque algo sí que tiene que ver con aprender a evitarse suplicios.

Es por eso que te pregunto, a nivel ético, ¿crees realmente que lo importante en la vida es ser o llegar a ser una buena persona? Si es así, ¿es que no te sientes lo suficientemente buen@? Entonces desconoces tu verdadera esencia.
Doctor, no puedo – Ilustración propia (quiero decir que la he dibujado yo, no que yo sea el diablo; 
tampoco el psicólogo. Bueno, algo sí que tengo de los dos...)

Muy poca gente se para a reflexionar sobre el asunto sin cuestionarlo porque tanto ser buen@, como ser “alguien”, son creencias que se aprenden desde la más temprana edad, mientras que mucha otra gente carecen de un propósito más profundo, aunque luego de unos cuantos golpes aprenden, además de a ser buena persona, a no ser tontos; y ahí se acaban todos sus propósitos éticos y espirituales para pasar entonces a fijar otros del tipo material o intelectual (tener no sé qué o llegar a ser tal cosa), desconociendo en todo este asunto la naturaleza esencial de lo que uno realmente es.

Sí, uno debiera empezar por saber cuál es su naturaleza esencial. La filosofía y la religión lo han intentado pero incluso ellas han fracasado porque funcionan como narcóticos para las personas, y no somos personas. Esa no es nuestra esencia, y el propósito tiene que ser coherente con lo que realmente somos.

A los hombres nos ocurre como en la fábula del león. Si eres un león pero te crees un oveja en mitad del rebaño, tu propósito será vivir como las ovejas, pero nunca te sentirás feliz ni satisfecho. Nuestra naturaleza esencial es el espíritu inmutable, pero si te crees sólo un cuerpo, o puede que incluso un alma en un cuerpo, actuarás en tu vida con toda una serie de condicionamientos y limitaciones errando en tu verdadero propósito. Lo anterior se debe a la naturaleza de la mente, el principio activo del espíritu, la cual posee un poder inconmensurable.

Tu mente puede estar poseída por ilusiones, pero el espíritu es eternamente libre. (T-1.IV.2.8)



Entonces, ¿cuál es el propósito de la vida? Si eres espíritu y el espíritu es eternamente libre, tu propósito en este mundo es volverte consciente de tu libertad. No somos conscientes de nuestra libertad porque nos creemos quienes no somos.

La paradoja de la mente es que ya es libre, pero también es libre de negar su propia libertad, y cuando la niega ya no sabe como recordarla porque ha tomado una decisión en contra de sí misma.

Dicho de otro modo: la libertad de la mente radica en su capacidad de decidir, pero cuando la mente elige cualquier propósito que no está alineado con el de mantenerse libre, pierde de vista su libertad. Se extravía.

Entonces, la cuestión es: ¿Cómo se decide en favor de la libertad una vez que las has perdido?

En teoría, que no en la práctica, es muy sencillo. Puesto que elegir creer en ilusiones te hizo perder de vista tu libertad al olvidar lo que es verdad sobre ti, ahora tienes que elegir la ilusión que más se asemeja a la verdad. Recuerdas la frase “La verdad te hará libre”.

Y en este punto toca hacer la pregunta del millón: ¿Qué ilusión se asemeja más a lo que es verdad?

Antes una reflexión: dije que debes conocer tu esencia original, tú espíritu (el ser que eres), y que el espíritu es libre. Si tú eres espíritu, la libertad es tu estado original. La libertad es también la condición por la que no necesitas nada, que es el estado de Unicidad con Dios. En Dios no necesitas nada porque Dios te lo da todo incondicionalmente. Tu libertad radica en tu unidad con Él. Esa es tu verdad.

Pero en algún momento decidiste experimentar por tu cuenta la condición de separación de Dios. Tu separación es imposible porque nada puede existir separado de Dios. Sería igual a Dios oponiéndose a Sí Mismo o Dios contra Su Propia Voluntad. Aún así tu mente es tan poderosa que, sin separarse de Dios, puede imaginar hacerlo. De hecho, estás soñándote separado de Dios sin estarlo porque Dios no puede abandonarte, ni tú lo puedes abandonar a Él. Aparentas estar aquí, en este planeta ajeno a Dios, encarnad@ y asumiendo un propósito de vida ilusorio dentro de un cuerpo en el que experimentar tu separación y sentirte especial. Vives una ficción, lo contrario a tu verdad. Tú (como mente, no como persona) lo decidiste a un nivel que ya no recuerdas, y porque lo has olvidado, has olvidado lo que eres y también como revertir el proceso mental-mente.

Creer (que no “Crear”) es soñar, y cuando sueñas quedas atrapado en el sueño, perdiendo tu libertad, pues has decidido en contra de ella al olvidar quien eres, lo único que te puede ayudar a salir de aquí.

Y ahora sí, una vez dentro del sueño, donde todo son creencias y todo es ilusorio, la única creencia que te puede orientar en dirección salida es la que más se acerca a la verdad, que es que todo esto es un sueño y que nada está ocurriendo en realidad. Pero ojo, lo anterior por si solo no lleva a cabo la corrección que tu mente necesita para volver a recordar tu condición. Es un vano ejercicio que te lo repitas mil veces, aunque digamos, es la predisposición correcta tenerlo siempre presente.

Tú sol@ no puedes llevar a cabo la corrección de los errores (malas decisiones) que cometiste en tu mente puesto que, sintiéndote culpable por ellos, los rechazastes para ocultarlos y olvidarlos en tu subconsciente, haciéndolos inaccesibles, por lo que ahora es crucial que recibas la ayuda de aquella parte de tu mente que aún permanece despierta, que es quien conoce dichos errores, pero de la que también te desconectaste (el ES, tu yo superior, tu guía interior…). Solo ella puede sanarte cuando te permitas examinar dichos errores en su luz en el proceso que el Curso llama perdonar (Expiación). No voy a explicar esto otra vez aquí. Si quieres saber más dirígete a mis otros post al respecto visitando alguno de estos enlaces:

https://revelatuvida.blogspot.com/2020/11/la-expiacion-en-un-curso-de-milagros.html https://revelatuvida.blogspot.com/2021/01/la-expiacion-como-defensa-1-parte.html https://revelatuvida.blogspot.com/2020/06/aprender-perdonar-los-tres-pasos-del.html


Recuerda: nada de lo que está sucediendo es real porque lo que puede cambiar, comenzar y terminar, no puede ser cierto. Los errores de tu mente tampoco son ciertos. Solo Dios Es, y todo lo creado por Él comparte su naturaleza inmutable y eterna. En el sueño del mundo todo cambia a través de la dinámica de la percepción. Así la bondad y la maldad, de la que ya hemos hablado, es la percepción opuesta de una misma cosa. El nacimiento y la muerte son dos estados diferentes de la experiencia del sueño; y el amor cuyo contrario es el odio, un mismo sentimiento manifestado de formas contrarias una de la otra. En el mundo todo es relativo e imaginario, y lo que hoy es, mañana no es. Por eso nada ilusorio tiene valor alguno sino como medio de aprendizaje para acercarte a lo que no es ilusorio, a la verdad, donde se encuentra tu libertad.

En consecuencia, mientras estés atrapado por el sueño no conocerás la verdad, ni la libertad ni conocerás el Amor. Sólo desde la libertad se puede amar verdaderamente.

El proceso de liberación, que he representado simbólicamente en este dibujo (y bautizado como “espiral de Averli”) es ¡DESPERTAR!, y es lo inverso a la espiral hipnótica que nos trajo hasta aquí. ¿Has visto esas espirales hipnóticas dando vueltas? La liberación discurre en sentido contrario. El perdón (o Expiación) te saca del sueño progresivamente, vuelta a vuelta, nivel a nivel, en lugar de meterte en él: el Amor te acerca a la verdad que te hace un poco más consciente y más libre, que a su vez te permite amar un poco más, lo que te permite conocer un poco más y mejor la verdad, que te permite ser un poco más libre… y así sucesivamente hasta que alcanzas la libertad plena. Es otra manera de ver el deshacimiento del ego o de los obstáculos a la paz. Paz, libertad, Amor...

Dedicarte al propósito de alcanzar tu libertad no quiere decir que no puedas tener otros propósitos de vida al mismo tiempo y disfrutarlos, si así lo deseas, pero como propósitos secundarios, perfectamente compatibles con tu principal propósito que será el de ser libre.

Tu propósito ya no será ser bueno, porque ser solamente bueno no te libera, y porque ser libre tiene otros muchos aspectos implícitos, uno de los cuales es la bondad (la mansedumbre dice UCdM). Buscar la libertad te avocará a alcanzar algún día las características de los Maestros de Dios (confianza, honestidad, tolerancia, mansedumbre, júbilo, indefensión, generosidad, paciencia, fe y mentalidad abierta). ¿Qué más puedes desear?

En resumen, alcanzar la libertad te hace bondadoso, pero ser solamente bueno no te hace libre. Además, la libertad tiene la ventaja adicional que supone no dejarse manipular y avasallar por los que practican la maldad. La vida espiritual no es sinónimo de sacrificio ni de dolor sino de fortaleza, a la vez que de bondad. Te adiestras en la fortaleza de un León pero con la inocencia de un cordero. La bondad con fortaleza practicada con los “malos” les rescata de su propia maldad. La mal llamada bondad (el buenismo o bondad débil) practicada con los malos solo los hace más malos y crueles.

Te dejo este enlace para que escuches esta canción que encontré buscando en interné, aunque la letra no me termina de gustar, juega al despiste ya que parece llamarte a mirar hacia afuera, y de lo que se trata es de que mires hacia adentro; así que me veo en la necesidad de re-interpretarla (con todo el respeto para el grupo musical, no le quito mérito):

Tú eres el cordero y el león (tu espíritu, semejante a Dios, tu verdadero yo). Dios está en ti y puedes liberarte sin esperar a que llegue ningún mesías ni la salvación desde afuera, pues nada real y verdadero puede llegar desde un mundo ilusorio (vana fantasía). El sacrificio de sangre y pecado solamente es la renuncia a tu mente-ego; ¿Cómo puede ser eso un sacrificio?, aunque es verdad que lo parece porque el ego se resistirá y luchará. Al final todos los errores de tu mente se postrarán (se des-harán) ante la presencia del espíritu en tí (El Espíritu Santo).

Que la disfrutes mientras interpretas la letra como quieras. ¡Eres libre!

https://www.youtube.com/watch?v=4buMPUpGPB4


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martes, 2 de abril de 2019

Lección 354 de Un Curso de Milagros

Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador reside en Él, tal como Él reside en mi

1. Mi unidad con el Cristo me establece como Tu Hijo, más allá del alcance del tiempo y libre de toda ley, salvo de la Tuya. No tengo otro ser que el Cristo que vive en mí. No tengo otro propósito que el Suyo. Y Él es como Su Padre. Por lo tanto, no puedo sino ser uno Contigo, así como con Él. Pues, ¿quién es Cristo sino Tu Hijo tal como Tú lo creaste? ¿Y qué soy yo sino el Cristo en mí?

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Reflexión: No tienes otro ser que el Cristo que vive en ti. En lo anterior reside tu seguridad y tu paz. UCdM se dirige a la mente dormida para que despierte de su letargo y se reconozca como quien es. No hay mayor propósito que ese. Cualquier otra creencia al respecto referente a tu identidad es falsa. Tú no eres ningún personaje encarnado en un cuerpo, con un nombre y con una historia, quien cree que puede establecer su propósito particular de vida a partir de los deseos caprichosos del ego. Tu propósito primero es reconocer quien eres verdaderamente. Cualquier otro propósito mundano es secundario.

Eckhart Tolle lo explica de una manera muy parecida en su libro "Una Nueva Tierra". Él habla de un "propósito primario" y de un "propósito secundario"; de un propósito interior y de otro exterior. El propósito interior se refiere al Ser. El propósito exterior se refiere al hacer. El propósito verdadero o primario no se puede realizar afuera porque no tiene que ver con lo que se hace, sino con lo que se Es y con el estado de conciencia. La acción, aunque necesaria para vivir en el mundo, es solo un factor secundario en la manifestación de la realidad exterior, pues, aunque nos esforcemos y pasemos todo el día corriendo detrás de nuestras deseos y objetivos, es la consciencia el factor determinante de nuestra vida. 

Nuestro estado de consciencia es responsable de nuestro mundo, da igual lo que hagamos ni lo que nos esforcemos en hacerlo sin considerar el propósito primario, pues no haríamos sino repetir experiencias sólo cambiando su apariencia, sin ningún sentido, como reflejo de la estupidez del ego.

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domingo, 6 de mayo de 2018

Lección 169 de Un Curso de Milagros

Por la gracia vivo. Por la gracia soy liberado

1. La gracia es el atributo del Amor de Dios que más se asemeja al estado que prevalece en la unidad de la verdad. Es la aspiración más elevada que se puede tener en el mundo, pues conduce más allá de él. Se encuentra más allá del aprendizaje, aunque es su objetivo, pues la gracia no puede arribar hasta que la mente no se haya preparado a sí misma para aceptarla de verdad. La gracia se vuelve inevitable para aquellos que han preparado un altar donde ésta pueda ser dulcemente depositada y gustosamente recibida: un altar inmaculado y santo para este don.
2. La gracia es la aceptación del amor de Dios en un mundo de aparente odio y miedo. Sólo mediante la gracia pueden desaparecer el odio y el miedo, pues la gracia da lugar a un estado tan opuesto a todo lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas mentes están iluminadas por el don de la gracia no pueden creer que el mundo del miedo sea real.
3. La gracia no es algo que se aprende. El último paso tiene que ir más allá de todo aprendizaje. La gracia no es la meta que este curso aspira a alcanzar. No obstante, nos preparamos para ella en el sentido de que una mente receptiva puede oír la Llamada a despertar. Dicha mente no se ha cerrado completamente a la Voz de Dios. Se ha dado cuenta de que hay cosas que no sabe, y, por lo tanto, está lista para aceptar un estado completamente diferente de la experiencia con la que se siente a gusto por resultarle familiar.
4. Tal vez parezca que estamos contradiciendo nuestra afirmación de que el momento en que la revelación de que el Padre y el Hijo son uno ya se ha fijado. Pero hemos dicho también que la mente es la que determina cuándo ha de ocurrir ese momento, y que ya lo ha hecho. Te exhortamos, no obstante, a que des testimonio de la Palabra de Dios para hacer que la experiencia de la verdad llegue más pronto y para acelerar su advenimiento a toda mente que reconozca los efectos de la verdad en ti.
5. La unidad es simplemente la idea de que Dios es. Y en Su Ser, Él abarca todas las cosas. Ninguna mente contiene nada que no sea Él. Decimos "Dios es", y luego guardamos silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido. No hay labios que las puedan pronunciar, ni ninguna parte de la mente es lo suficientemente diferente del resto como para poder sentir que ahora es consciente de algo que no sea ella misma. Se ha unido a su Fuente, y al igual que ella, simplemente es.
6. No podemos hablar, escribir, ni pensar en esto en absoluto. Pues aflorará en toda mente cuando el reconocimiento de que su voluntad es la de Dios se haya dado y recibido por completo. Ello hace que la mente retorne al eterno presente, donde el pasado y el futuro son inconcebibles. El eterno presente yace más allá de la salvación; más allá de todo pensamiento de tiempo, de perdón y de la santa faz de Cristo. El Hijo de Dios simplemente ha desaparecido en su Padre, tal como su Padre ha desaparecido en él. El mundo jamás ha tenido lugar. La eternidad permanece como un estado constante.
7. Esto está más allá de la experiencia que estamos tratando de acelerar. No obstante, cuando se enseña y se aprende lo que es el perdón, ello trae consigo experiencias que dan testimonio de que el momento en que la mente misma decidió abandonarlo todo excepto esto, está por llegar. No es que realmente lo podamos acelerar, toda vez que lo que vas a ofrecer es algo que simplemente se había ocultado de Aquel que enseña el significado del perdón.
8. Todo aprendizaje ya se encontraba en Su Mente, consumado y completo. Él reconoció todo lo que el tiempo encierra, y se lo dio a todas las mentes para que cada una de ellas pudiera determinar, desde una perspectiva en la que el tiempo ha terminado, cuándo ha de ser liberada para la revelación y la eternidad. Hemos repetido en varias ocasiones que no haces sino emprender una jornada que ya concluyó.
9. Pues la unidad no puede sino encontrarse aquí. Sea cual sea el momento que la mente haya fijado para la revelación ello es completamente irrelevante para lo que no puede sino ser un estado constante, eternamente como siempre ha sido, y como ha de seguir siendo eternamente. Nosotros simplemente asumimos el papel que se nos asignó hace mucho, y que Aquel que escribió el guión de la salvación en el Nombre de Su Creador y en el Nombre del Hijo de Su Creador, reconoció como perfectamente realizado.
10. No hay necesidad de clarificar más lo que nadie en el mundo puede entender. Cuando la revelación de tu unidad tenga lugar, lo sabrás y lo comprenderás plenamente. Pero por ahora es mucho lo que aún nos queda por hacer, pues aquellos que se encuentran en el tiempo pueden hablar de cosas que están más allá de él, y escuchar palabras que explican que lo que ha de venir ha pasado ya. Mas ¿qué significado pueden tener dichas palabras para los que todavía se rigen por el reloj, y se levantan, trabajan y se van a dormir de acuerdo con él?
11. Baste, pues, con decir que para desempeñar tu papel es mucho lo que aún te queda por hacer. El final seguirá siendo nebuloso hasta que hayas desempeñado por completo tu papel. Pero eso no importa, pues tu papel sigue siendo el pilar sobre lo que todo lo demás descansa. Conforme asumas el papel que se te encomendó, la salvación se acercará un poco más a cada corazón incierto cuyo latir no esté aún en sintonía con Dios.
12. El perdón es el eje central de la salvación, pues hace que todos sus aspectos tengan una relación significativa entre sí, dirige su trayectoria y asegura su resultado. Y ahora pedimos que se nos conceda la gracia, el último regalo que la salvación puede otorgar. La experiencia que la gracia proporciona es temporal, pues la gracia es un preludio del Cielo, pero sólo reemplaza a la idea de tiempo por un breve lapso.
13. Mas ese lapso es suficiente. Pues ahí es donde se depositan los milagros, que tú has de devolver de los instantes santos que recibes a través de la gracia que experimentas, a todos los que ven la luz que aún refulge en tu faz. ¿Qué es la faz de Cristo sino la de aquel que se adentró por un momento en la intemporalidad y al volver trajo consigo -para bendecir al mundo-, un claro reflejo de la unidad que experimentó allí? ¿Cómo podrías llegar a alcanzarla para siempre, mientras una parte de ti se encuentre afuera, ignorante y dormida, necesitada de que tú des testimonio de la verdad?
14. Siéntete agradecido de poder regresar, de la misma manera en que te alegró ir por un instante, y acepta los dones que la gracia te otorgó. Es a ti mismo a quien se los traes. Y la revelación no está muy lejos. Su llegada es indudable. Pedimos que se nos conceda la gracia y la experiencia que procede de ella. Damos la bienvenida a la liberación que les ofrece a todos. No estamos pidiendo lo que no se puede pedir. No tenemos nuestras miras puestas en aquello que está más allá de lo que la gracia puede conceder. Pues eso lo podemos dar con la gracia que se nos ha concedido.
15. Nuestro objetivo de aprendizaje de hoy no excede lo que expresa esta plegaria. Mas ¿qué puede haber en el mundo que sobrepase lo que en este día le pedimos a Aquel que nos concede la gracia que pedimos, tal como se le concedió a Él? Por la gracia vivo. Por la gracia soy liberado. Por la gracia doy. Por la gracia he de liberar.

* * *
Reflexión: Tienes un papel que cumplir en el mundo y no es el que te han contando, el cual va posiblemente de conseguir ciertos logros para vivir mejor: un buen trabajo, mucho dinero, una buena casa, un buen coche, viajar y conocer mundo, divertirte y disfrutar lo que puedas antes de quizás sentar la cabeza con una buena pareja, tener uno o dos hijos, educarlos y situarlos bien y al final una buena pensión de jubilación. Para lo anterior como proyecto de vida, actúas conforme te han enseñado, que para la mayoría consiste en que te levantas por las mañanas y te vas a trabajar, aguantas algún atasco, las pasas canutas para aparcar, retomas los problemas del día anterior, discutes con los clientes o con algún compañero, desayunas con un café rápido para atender tus obligaciones, te quejas de la espalda o las rodilla o la vista delante del PC, almuerzas otra vez rápido y vuelves a trabajar y sales tarde del trabajo para llegar aún más tarde a casa para encontrarte con más problemas que resolver. En el buzón hay avisos de facturas del banco y mucha publicidad y en la escalera te tropiezas con el pesado del vecino, ese que te roba la wifi. Tu hijo y tu nueva pareja (te has divorciado y vuelto a juntar) requieren tu atención, sino tu mascota, sino los mensajes en tu smartphone.  En lo que se supone que es tu tiempo libre tu ex-familia y algunos amigos tienen varios asuntos que despachar contigo. Menos mal que se acerca el fin de semana y podrás descansar, aunque trabajas el sábado por la mañana y tienes que hacer la compra por la tarde. Llegado el domingo, acostumbrado a madrugar, no puedes quedarte en la cama hasta tarde porque siempre te despiertas. Hoy al menos hay partido pero el cable no funciona bien. Vuelves a llamar a la compañía de teléfono y te dicen lo de siempre. Al final consigues ver el partido entrecortado ¡Joder, pues no van y pierden! Te pones de mal humor. Y mañana otra vez a trabajar. Sales el lunes temprano de casa, te montas en el coche y te das cuenta que te has quedado sin batería... vas a llegar tarde y volverán a llamarte la atención. Cuando por fin llegas al trabajo oyes rumores de que la empresa va a iniciar un expediente de regulación de empleo y temes por el pago de tu hipoteca.

¿Qué tipo de vida es ésta?

Pero... ¿se la puede llamar tan siquiera vida?

Tú papel en el mundo es ¡despertar! Saber que más allá de tu historia personal con todas tus obligaciones y problemas (¿te has dado cuenta ya de que no tienen fin?), tu aspiración más alta es recibir la gracia y elevarte por encima del mundo y todas sus cosas. Pero primero, para recibirla, tu mente ha de volverse receptiva a la Voz de Dios. No puedes escucharla con todo ese trajín en el que estás envuelto. 

El ego, muy inteligente posiblemente responda: 

- ¿La gracia? ¿Qué es eso? ¿Qué me estás contando? Estoy muy ocupado tratando de sobrevivir y cumplir mis sueños para perder mi tiempo con temas de religión y todas esas tonterías. Mejor cuéntame un chiste. Eso sí que tiene gracia. Jajaja

La gracia es el reconocimiento del amor de Dios en ti en un mundo donde los problemas y los agobios, el odio, el miedo, la culpa... abundan y te hacen sentir atrapado en un estado de enajenación constante, como si fueras un títere dependiente de lo que la vida quiera hacer contigo. Con la gracia te das cuenta de que estabas atado de pies y manos en una dinámica de sueño de la que no podías escapar, y entonces respiras aliviado porque todo era ficticio, un puro montaje escenográfico. Este escenario llamado mundo jamás tuvo lugar. Tú mismo te habías inventado todo. Tu mente ha retornado al estado de eterno presente, a su estado de inocencia pura y recuerda su unidad con Dios; y lo que sientes es inconmensurable, indescriptible. Ya nada volverá a ser igual.

El momento en que la gracia te es concedida ya está prefijado. Es como si la obra de marionetas que estás representando tuviera un descanso para ti a una hora determinada que tu no sabes, y llegado ese instante, sales de escena y te ves en presencia de un foco inmenso de luz detrás del cual el director te cuenta cuanto te aprecia y te ama, no importa lo que hagas ni como lo hagas. Entonces te das cuenta como es y funciona todo. Luego vuelves a entrar en escena. Cuando lo haces, tu comportamiento y tu actitud ante la vida ha cambiado y las otras marionetas que te observan con curiosidad y asombro, van entrando en sintonía contigo y con tu nuevo papel, saliéndose del guión que estaba escrito y que ahora cambia por el perdón, que no es más que reconocer que "¡oye!, ésto no es verdad, es puro teatro, relájate tío!".

Por supuesto todo lo anterior es una metáfora de la gracia, la cual no se puede describir ni enseñar, pero sabrás con seguridad cuando la hayas recibido. Mientras tanto nos vamos acercando poco a poco a ella...

Hoy pedimos que se nos conceda la gracia como preludio del Cielo, que se nos recuerde donde está nuestra verdadera vida, y se nos libere de todas las ataduras de la antigua, con todas sus crencias de culpa y muerte que nos oprimían. Y con la gracia recibida regresamos agradecidos al mundo con un mensaje nuevo que compartir con nuestros hermanos.

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sábado, 3 de septiembre de 2016

Lo que te vas a llevar de esta vida

No hay nada que valga la pena en esta vida sino lo que te puedes llevar de ella a la siguiente. Esto es así tanto si lo crees como si no, pues no depende de tu creencia. Es una verdad ampliamente desconocida por mucha gente. Las creencias no son nada. Si crees que puedes llevarte riquezas, estás equivocado. No pierdas tu tiempo acumulando más de que lo necesitas. Si crees que puedes llevarte conocimiento, también estás equivocado. No pierdas el tiempo acumulando títulos y aprendiendo disciplinas que van a desaparecer de tu memoria al momento de tu muerte. Las emociones tampoco te las puedes llevar, dolor y placer, tristeza y alegría, pero sin duda, haces bien en disfrutar la vida, sonreír, divertirte y tratar de ser feliz antes que sufrir; pero no pierdas de vista lo que te puedes llevar contigo al otro lado.
Eso que te puedes llevar es lo que tú Eres, y tu propósito es que no te pierdas a ti mismo. Llegas aquí sin saber qué eres, que eres consciencia. Si tu eres consciencia, lo único que te puedes llevar es tu nivel de consciencia. Llegas aquí con un nivel y puedes irte con el mismo o con otro, mayor o menor. Eso es lo único que puedes hacer. Dicho de otra manera: tu único propósito en esta vida es el de despertar a tu consciencia, y si no despiertas has perdido tu tiempo, has perdido una oportunidad. Ya lo dijo Buda: “Sé tu propia luz”. Y en otra ocasión dijo: “Si al momento de tu muerte no te has acercado aunque sea un poco a la verdad, has perdido tu vida”. Así que, tú mismo.

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...