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martes, 14 de diciembre de 2021

Las Lecciones del Espíritu Santo


Introducción

Un Curso de Milagros (UCdM) es un curso de entrenamiento mental para ayudarte a encontrar la verdad que un día, tiempo atrás, perdiste de vista. El tema de hoy, apartado V del capítulo 6 del libro de texto, se titula “Las Lecciones del ES”. La palabra “lección” implica que hay algo que aprender. ¿Y qué es ese algo? Un nuevo sistema de pensamiento: el sistema de pensamiento de la mente recta o ES. ¿Por qué tienes que aprenderlo? Porque lo olvidaste para enseñarte mal a ti mism@. Ahora usas el sistema de pensamiento del ego o mente errónea, que te mantiene atrapado en la ilusión y en el mundo, en el miedo y en el dolor. El propósito de aprender las lecciones del ES es, por lo tanto, que puedas escapar de la ilusión y de las consecuencias que te provoca creer en ella, para terminar regresando a tu estado de consciencia de unidad con Dios o de Amor. Dicho así de pronto quizás te resulte utópico, puede que inconcebible, quizás inalcanzable, o puede incluso que te produzca miedo, pero es la máxima meta a la que puede aspirar cualquier “persona” comprometida con la verdad.


"No necesito nada más que la verdad” (L-251)


Voy a tratar de ir rápido y simplificar la parte metafísica que necesitas conocer antes de adentrarme de lleno en el tema de hoy. Cuando se abrevia es inevitable cometer algunas incorrecciones por lo que espero, si conoces el curso en más profundidad, que tengas a bien perdonar las faltas de precisión que cometa.

El ego o la mente errónea es el sistema de pensamiento que fabricó el Hijo de Dios una vez creyó haberse separado de Dios, y puesto a tomar una serie de decisiones apoyadas en el miedo y la culpa que, antes de arreglar su situación, lo que hizo fue complicarla y llevarlo a la situación actual de ensoñación. El ego se convirtió así en un sistema de pensamiento ilusorio creando una división igualmente ilusoria en la Mente del Hijo, lo que quiere decir que, en realidad es falso, no existe, aunque nosotros lo experimentemos como totalmente real. Eso se debe a que pensamos desde dentro de ese sistema de pensamiento y nos confundimos con él. Estamos literalmente atrapados por él.

Paralelamente a la fabricación de ese sistema de pensamiento erróneo, el Padre no nos dejó desamparados, y una parte de nuestra mente aún conserva su estado original, la mente recta o ES, que es nuestro nexo de unión con Él aquí dentro de la ilusión, pero el cual está opacado por los pensamientos falsos de la mente errónea o ego.

El retorno a la Unidad requiere que abandonemos el sistema de pensamiento del ego para ser reemplazado por completo por el de la mente recta, un proceso que requiere la ayuda del ES, ya que nosotros solos no podemos; puedes deducir que porque tratar de escapar de la ilusión apoyándonos solamente en el pensamiento ilusorio del ego nos llevaría a perdernos aún más en la ilusión. Por tal motivo, escapar de ella requiere aprender a escuchar al ES y las lecciones que nos tiene que enseñar para ir deshaciendo poco a poco la mentalidad errónea del ego.

Ocean - Imagen de pen_ash en Pixabay


Las diferencias esenciales

Una de las diferencias esenciales entre el pensamiento del ego y del ES es el enfoque. Mientras el ego hace uso, con demasiada frecuencia, de la negación, el enfoque del ES es siempre positivo. El ES no limita, no prohíbe, no lleva cuenta de tus errores, no mete miedo ni amenaza ni te hace sentir culpable, y nunca te dirá lo que tienes que evitar ni lo que no tienes que hacer (no impone), sino que se enfocará en lo que sí puedes hacer para escapar del daño y ser feliz.


Un buen maestro enseña mediante un enfoque positivo, no mediante uno negativo. (T-6.V.3.1)


Una segunda diferencia es que, el ego analiza los grados de irrealidad para perderse en ellos elucubrando entre una multitud de alternativas o soluciones, en las que se enreda para entrar en un bucle del que le resulta difícil salir. P.e. piensa, ésto es mejor o peor, más o menos grave, más o menos erróneo, más o menos cierto, más o menos valioso, más o menos difícil, etc. El ES, sin embargo, solo distingue entre lo irreal y lo real, lo que es falso o verdadero, punto. Es por eso que para el ES resulta igual de fácil corregir todos los errores del ego, se traten de los que se traten.


Para el Espíritu Santo no hay grados de dificultad en los milagros (T-6.V.A.4.1)


Una tercera diferencia entre el ego y el ES es acerca de la capacidad de comunicación. El ego no comunica nada mientras el ES lo comunica todo. ¿Cómo es ésto? Si te resulta un tanto difícil de comprender es porque estás confundido acerca del verdadero significado de la comunicación. Voy a tratar de explicártelo.

El ego se vale siempre del miedo (encubierto o no), lo cual es una forma de ataque que cierra la comunicación. Los estados que produce el ego no son reales, pero no se puede comunicar lo que es falso ya que no existe, aunque a priori no es esa la percepción que todos tenemos y es por lo que quizás muchos no lo entiendan; pero recuerda que estamos hablando de lo que es real. Dicho de otra manera: las fantasías del ego no pueden escapar de la ilusión por lo que no van a ninguna parte.

Por la razón contraria, el ES sí comunica, y comunica solo aquello que puede darle a todos porque es real. ¿Qué es lo que es real y común en todos? El ser. El resultado de Su comunicación, de sus mensajes, es el estado de conocimiento o re-conocimiento del estado de ser.


El Espíritu Santo, que nos conduce a Dios, transforma la comunicación en el estado de ser, de la misma manera en que en última instancia, transforma la percepción en conocimiento. (T-6.V.A.5.1)


Resumiendo, la mente errónea se caracteriza por:

- Su enfoque negativo.

- Se complica haciendo hincapié en los grados conque se manifiesta lo que es ilusorio. Son los llamados errores de nivel, en los que se confunde y se pierde.

- No comunica nada real a nadie. Usa el pensamiento limitante o hermético del miedo, de la intimidación, de la culpa... el cual es todo falso consiguiendo hacernos sentir aislados dentro de un cuerpo con el cual nos identificamos.

- Por las características anteriores, se percibe como conflictiva ya que sus sistema de pensamiento te aleja de la paz.

La mente recta o ES se caracteriza por:

- Su enfoque positivo

- Su simplicidad. No se complica y simplemente diferencia entre lo que es ilusorio y lo que es verdadero.

- Comunica todo lo que es real a todos. Usa el pensamiento ilimitado y abierto (pensamiento verdadero o pensamiento de Dios) que te identifica con tu espíritu.

- Por las características anteriores, se percibe como serena. Su sistema de pensamiento te produce paz y dicha.

La tercera característica de la mentalidad recta abre paso a la primera lección. Vamos con ella.


1ª Lección: “Para poder tener, da todo a todos”

El aprendizaje de esta primera lección abre paso en tu mente a una fase de puro conflicto, pero esto no te debe de intimidar. Miralo como un paso necesario para alcanzar algo mejor.

Pero ¿A qué se refiere esta primera lección con “poder tener”? Si lees atentamente los dos primeros párrafos de este apartado del Curso te darás cuenta que están dedicados a descalificar la importancia del cuerpo hasta declararlo inexistente. Dice:


El cuerpo es el símbolo de lo que crees ser (T-6.V.A.2.2)


El ego, identificado con el cuerpo, es puramente materialista. Piensa que si da todo se queda sin nada, y tiene razón visto desde su perspectiva.

Recuerda que, como de lo que estamos hablando es de sustituir un sistema de pensamiento por otro, lo que nos concierne aquí es exclusivamente mental, pues esta lección se refiere al pensamiento como causa, aunque luego están sus efectos concretizados en la forma, lo cual es secundario. Lo físico, que es una imagen de lo mental, no deja de ser un “fogonazo” que con la misma velocidad que surge desaparece; un símbolo, como dice el Curso acerca del cuerpo.

Pero regresando a lo mental y a la pregunta que nos hacíamos arriba, ¿qué vamos a poder tener dando todo a todos?. Lo que vamos a poder tener es el sistema de pensamiento de la mente recta.


El Espíritu Santo te dice siempre que sólo la mente es real porque es lo único que se puede compartir. (T-6.V.A.3.2)


A ti te corresponde iniciar el proceso de aprendizaje, pues es tu entera responsabilidad. No esperes que sea fácil. Como principiante mezclarás ambos sistemas continuamente durante un periodo más o menos largo de tiempo que durará lo que tenga que durar. Ello te producirá desasosiego en muchas ocasiones como poco, pero eso no debe desanimarte. El problema no es tanto el conflicto mismo sino que por prolongarse demasiado, te estanques y termines aceptándolo como normal. Si eso pasara, no debes de dejar de pedir ayuda y el Curso dice que se te facilitará.


Puesto que han dado el primer paso, no obstante, se les prestará ayuda. Pues una vez que hayan elegido lo que no pueden completar solos, ya no estarán solos. (T-6.V.A.6.8-9)


Entonces, para poder obtener los beneficios del sistema de pensamiento del ES, tenemos que darlo o extenderlo a todos, sin excepción. Si excluyes a alguien no obtendrás sus beneficios. Eso quiere decir que si, por ejemplo, bendices a todos excepto a quien tú ya sabes por que te hizo aquella faena tan fea que no le perdonarás jamás, entonces tienes un problema. Estarás en contradicción y necesariamente en conflicto.


2ª Lección : “Para tener paz, enseña paz para así aprender lo que es”

El aprendizaje de esta segunda lección abre paso en tu mente a la fase de lo que es más deseable, de los grados de dificultad y del progreso intermitente. Veamos por qué.

Dios no puede estar en nada que no sea similar a Él. De hecho, todo es Él. Sólo lo irreal e ilusorio permanece ajeno a Dios por ser un producto de la mente errónea o mente ego, la cual tampoco existe si no como una alucinación. Sólo Dios Es, pues Es Lo Único que Existe y no existe nada fuera de Él. Por ello, Dios desconoce este mundo y nada tiene que ver con él y con lo que en él sucede pues Dios sólo puede estar donde Su Paz Es la condición reinante, y el pensamiento de la mente recta (ES) goza precisamente de esa paz. Es por eso también que el ES observa el mundo reconociéndolo como la ilusión que es, y no actúa en él tratando de llevar la verdad a lo que es falso; antes bien, lo que hace con su juicio es llevar lo ilusorio ante la verdad para corregir los errores de pensamiento del ego y des-hacerlo a través de los milagros (milagro=corrección).

Regresar a la Unicidad con Dios requiere que alcancemos el estado de paz y dicha constante que proporciona la mente recta, lo cual se puede lograr cuando compartes este sistema de pensamiento con todos, sin ningún tipo de restricción, pues lo integras y lo haces enteramente tuyo. Lo anterior quiere decir que tu paz no puede estar condicionada por lo que hagan o dejen de hacer los demás. Si tu paz se quiebra, no es aún el tipo de paz de la que estamos hablando.

Por eso esta lección reza que para tener paz hay que enseñarla, que no es tanto enseñar como alcanzarla sino a dar ejemplo estando uno mismo en paz, sean cuales sean tus circunstancias.


Eres lo que enseñas (...). (T-6.V.B.1.4)


La verdadera paz no depende de ninguna condición externa a ti, ni de conseguir estar sol@ o sólo en presencia de determinado tipo de personas que no te alteren. Lo anterior sería depender de un estado “más deseable” sujeto a “grados de dificultad” que la vida no siempre pondrá a tu disposición todo el tiempo, lo que hace que tu progreso hacia la paz se manifieste de manera “intermitente”. Por ello tienes que aprender a aceptar toda circunstancia y a toda persona tal como son, que no quiere decir que tengas que convivir por siempre en las condiciones y con las personas que no te gustan. La forma de sentir del ego es que cuando las cosas no se desenvuelven como desearías o no estás rodeado de las personas que quieres, no estás en paz.

El sistema de pensamiento del ego y del ES son auto-excluyentes siempre y en todo momento, y aquel que no usas se debilita en favor de aquel que estás utilizando. La mejor manera, pues, de asegurarte que estas enseñando paz es utilizar el pensamiento de la mente recta extendiendo su uso a toda situación y con todo el mundo sin excepción, de manera natural y sin forzar nada.


(...) cuando no compartes un sistema de pensamiento, lo debilitas. (T-6.V.B.1.7)



3ª lección : “Mantente alerta solo en favor de Dios y de Su Reino”

El aprendizaje de esta tercera lección abre paso en tu mente a la fase de los constantes cambios de ánimo antes de que se produzca el cambio fundamental. Ahora verás por qué.

Mantenerse alerta implica que existe algo contra lo que tienes que mantenerte vigilante. Aquí no valen los niveles, los grados de dificultad, ni el estar más o menos alerta de la segunda lección. Ese algo contra lo que se te pide que estés alerta no es otra cosa que tu viejo sistema de pensamiento y los conflictos derivados de su manera de pensar. Se trata de la consciencia vs. el caos, del todo de la verdad vs. la nada de la ilusión. Tu atención permite que el juicio del ES entre a jugar un papel fundamental en tu mente separando lo falso de lo verdadero, cosa que no puedes hacer si andas dormido o distraído. El ES actúa como un auténtico filtro selectivo con vistas a reforzar tu mente recta y unificada propiciando tu estado de dicha. Pero lo que es rechazado por el ES es aceptado por el ego, ya que Aquel es el opuesto de éste, y el ego, identificado con el cuerpo, se mantiene aferrado a sus creencias y a los juicios que te provocan caos mental, problemas y constantes cambios de ánimo. Así que cuando el ES juzgue en su contra, el ego vendrá a enredarte con sus reflexiones y a desanimarte. Al principio el estado de alerta que nos ocupa lo experimentarás con cierta tensión al parecerte que tienes que estar eligiendo entre el ES o el ego, hasta que un día descubres que tu nuevo sistema de pensamiento se ha asentado y que ya no tienes que elegirlo en absoluto. Tu mente recta habrá tomado la delantera a tu mente errónea, y habrás dado el paso hacia el cambio fundamental, por lo que podrás relajarte.


Resumen

Cada lección es una prolongación o desarrollo de la anterior; la segunda de la primera y la tercera de la segunda.

La primera lección que necesitas aprender para poner en marcha el proceso de inversión del pensamiento del ego al pensamiento del ES consiste en el des-hacimiento del concepto “obtener”. Para el ego “obtener” y “ser” son diferentes. Para el ES “obtener” es lo mismo que “ser”. Aquí parece existir una contradicción y por ello esta lección es la más difícil de aprender debido a la resistencia del ego, quien solo sospecha de la idea y la percibe como un auténtico disparate. Pero hasta que no aceptes plenamente la verdad del ES abandonando la verdad del ego, no cesará tu conflicto. Esa aceptación llega cuando pones en práctica la segunda lección.

La segunda lección dice que enseñes paz siendo tú mismo esa paz, y es así que la obtienes. De esta manera “ser” y “obtener” se funden en una misma cosa. Esta lección es una afirmación de lo que deseas con más o menos intensidad, por lo que aún falta la consistencia suficiente para poder consolidarse como algo estable y duradero. Es por lo que, mientra llega esa estabilidad, que nuestra mente aún pelea consigo misma avanzando de manera intermitente al creer en los grados de dificultad que causa la percepción errónea, la cual hay que dejar atrás.

Necesitamos alcanzar un estado de paz constante y duradero para lo que el proceso de inversión del pensamiento tiene que ser total para que sea efectivo. Esto sólo se puede conseguir estando alerta en favor de Dios y de Su Reino, consiguiendo abrir paso a lo que el Curso llama el mundo feliz. Es entonces que Dios podrá dar el último paso y rescatarnos.


El símil de regresar al mar (o aprender a nadar)

Dicen que la primera célula viva en el planeta Tierra apareció en el mar, y que luego de volverse una forma de vida más compleja se trasladó a tierra firme en un proceso evolutivo que duró millones de años. Imagina que la tierra es el sueño del mundo y que tú eres una de esas formas de vida compleja, un humano, que después de transitar durante una edad geológica por tierra firma, ya te has cansado de vagar, pasar penalidades, y quieres regresar de nuevo al océano, a tu origen (el Cielo o tu estado de Unicididad con Dios). Si lo anterior te resulta muy trascendente, imagina mejor que simplemente deseas aprender a nadar.

Water – Imagen de Esther Merbt en Pixabay

Lo primero que haces es desvestirte o aligerar tu ropa. La dejas en la orilla y te metes en el agua por propia iniciativa, porque así lo deseas y lo has decidido. Esto es el equivalente a la primera ley del ES. Si “para poder tener, tienes que dar todo a todos”, para poder aprender a nadar tienes que meterte por entero en el agua. Las vestiduras son simbólicamente todo lo que concierne al ego, nuestras creencias, lo que nos confiere nuestra apariencia y personalidad. Pero no te desnudas y te zambulles de cabeza de una vez. Tu desconfianza hace que te metas poco a poco y con algo de ropa, primero hasta los tobillos, luego hasta la rodillas, después hasta la cintura, le sigue el pecho y nunca más del cuello porque quieres conservar la cabeza con la vista en tierra, no te vayan a robar la ropa que has dejado en la orilla. ¿¡cómo si no ibas a poder regresar luego afuera!? En tu primer baño sólo estás probando el agua y quieres mantenerte seguro de tu regreso. Eres un principiante, un aprendiz a nadador espiritual. Quisieras zambullirte hasta lo más profundo pero no lo has hecho nunca y te da miedo. No sabes nadar. Además desconoces la profundidad del agua, sus peligros, y no quieres perder tu vida terrenal a la que le tienes gran apego. Así que resulta que tu situación es conflictiva porque te debates entre el deseo de nadar libremente en el mar y el de seguir conservando tu vida en la tierra. Por eso no dejas de tocar el fondo con los pies o de asirte a alguna rama o roca para sentirte seguro mientras estas en el agua.

Boy - Imagen de DanaTentis en Pixabay

Llegamos a la segunda lección que dice “para tener paz, enseñas paz para así aprender lo que es”, cuyo equivalente es “para aprender a nadar haces como que nadas para aprender lo que es”. Enseñar no quiere decir que enseñes a otros que están metidos en el agua contigo, o que te están mirando desde la orilla. ¿Cómo ibas a enseñarles si tu mismo no sabes nadar aún? Pues aún así puedes enseñarles aunque sean las ganas que tú tienes de hacerlo. Este es el caso de muchos facilitadores del Curso. Puedes ponerte en ridículo e incluso ahogarte pero muchos son autodidactas y tan habilidosos que terminan aprendiendo y enseñando de verdad. Son valientes y se dejan llevar por el deseo de aprender ellos mismos antes que dejarse llevar por los prejuicios. Así que te vas animando y de un “saltito” sumerges la cabeza para salir de seguida a respirar. Lo vuelves a hacer pero esta vez un poco más largo; y así, a base de ir probando y probando consigues dar alguna brazada y sostenerte unos segundos sobre el agua sin poner los pies en el fondo ni agarrarte a nada. Algún susto te llevas, eso sí, pero es normal. Recuerda que esta segunda lección se manifiesta como la fase de los grados de dificultad, de lo que es más deseable (nadar a guardar la ropa), lo que produce un progreso intermitente.

Dive - I magen de TeeFarm en Pixabay

Y llegamos a la tercera lección que dice “Mantente alerta solo en favor de Dios y de Su Reino”. El equivalente en nuestro símil es “mantente alerta solo en favor del mar y de nadar”. Ya consigues mantenerte a flote por un largo rato, si bien de manera torpe y no sin tragar agua de vez en cuando. Hasta ahora tenias un ojo puesto en el agua y otro en la orilla, de la que no apartabas tu atención preocupado por tus pertenencias y por lo que piensen los demás. Pero tu progreso y el deseo de perfeccionarte hace que ahora te concentres más en lo que estás haciendo y empiezas a disfrutar realmente de tu baño, aunque no sin cambios de ánimo. Puede que por momentos te sientas tentado de salir del agua porque esperabas nadar 100 mts en 15 segundos pero has hecho 16, o porque te da un calambre, o quizás echas de menos a alguien en tierra firme, pero tan pronto piensas una cosa piensas la contraria animado por tu progreso. Al fin y al cabo no tienes que batir los records de Michael Phelps, te has aclimatado mejor que al tiempo cambiante de afuera y tu decisión ya es irrevocable, aunque eso suponga separarte de tus pertenencias y/o de alguien definitivamente.

Mermaid - Imagen de Sergei Tokmakov Terms.Law en Pixabay

Así llega un momento en que dejas de aprender lecciones y te vuelves un nadador consumado. No tienes que nadar más rápido ni tener más resistencia que nadie. Existen muchos tipos de peces en el mar y tú te has vuelto uno más de ellos, un solo ser con el océano, una especie de siren@. Te has adaptado tan bien que finalmente decides quedarte a vivir ahí y te olvidas por completo de tu antigua vida en la tierra. Entonces te adentras aguas adentro y te sumerges en las profundidades.


* * *


viernes, 29 de noviembre de 2019

La vida como oxímoron. Ley de la atracción y ley del espejo

Nota: comprender este post precisa ciertos conocimientos sobre lo que es y enseña Un Curso de Milagros (UCdM), pero no todo lo que escribo aquí es acerca de él. En cualquier caso, el contenido está basado en mis conocimientos y apreciación tal como me ha sido inspirada, con los que puedes o no estar de acuerdo. Si no lo estás toma lo que te sirva y el resto olvídalo. Gracias por leerme.

* * * 
Recuerdo que de pequeño me metía debajo de la cama para ver cine en un proyector de juguete, donde tenía que instalar la película boca abajo para verla del derecho. Los fotogramas de la película, muy simples, se movían en la pared a la velocidad conque giraba una manivela, pudiendo parar la imagen. 

Estando en cierto modo relacionado (el mecanismo de proyección es parecido), en un espejo sólo ves lo que asoma a él reflejado, un pequeño porcentaje de todo lo que hay en la habitación, lo cual lo hace de manera invertida. Es una inversión donde la derecha es la izquierda y viceversa, pero una inversión al fin y al cabo.

Mirror de Med Ahabchane (Pixabay)

En los ejemplos anteriores eres consciente de que tú manejas el cine o eres quien te asomas al espejo; entonces ya sabes que la imagen en la pared o en el espejo no es real. Pero... ¿y si no lo supieras? ¿Y si fueras un espectador ignorando que se está produciendo un proceso de proyección? Creería que lo que ves es verdad. Es como el mito de la caverna de Platón.

Al efecto resultante de la combinación de algo real y su falso contrario se le llama oxímoron, pues crea otra cosa distinta moviéndose dentro de la dualidad verdadero-falso. La Real Academía Española de la Lengua define oxímoron del siguiente modo:

Combinación, en una misma estructura sintáctica, de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido, como en un silencio atronador.

¿No es un silencio atronador algo imposible, un mito, un sinsentido? 

Desde el punto de vista de la metafísica de UCdM, combinar lo que es real con lo irreal produce el oxímoron que experimentamos como la vida en este mundo. Como consecuencia de ello, todo en ésta última responde a la dualidad verdadero-falso moviéndose dentro de esa polaridad. Así sus extremos reflejan, uno lo real (lo eterno, el amor, la abundancia, lo positivo, la luz...), y el otro lo ilusorio (lo temporal, el miedo, la carencia, lo negativo, la oscuridad...), aunque ambos extremos y todo el rango entre medias son experimentados como verdaderos.

El escritor Neale Donald Walsch, autor de la saga "Conversaciones con Dios" menciona el término oxímoron en el siguiente diálogo de su libro "En casa con Dios. Una vida que nunca termina":

- ¿No hay tal cosa como realidad objetiva?

- No. “Realidad objetiva” es un oxímoron.

- ¿Estás diciendo que nada es como parece?

- Estoy diciendo justo lo contrario. Todo es como parece. Y las apariencias están basadas en las percepciones. Y las percepciones están basadas en las perspectivas, y las perspectivas no son objetivas. Son subjetivas. No son algo que experimentes, son algo que eliges.

Lo que nos quiere decir Neale es que la "realidad" aquí en el sueño del mundo depende del punto de vista que toma el observador, y que éste influye con su mera observación en base a sus perspectivas. Dicho de otro modo: vemos lo que queremos ver haciendo de ello nuestra realidad, aunque no sea tal. 

La percepción es un truco de prestidigitación donde el engañado eres tú mismo.

Nuestra realidad se convierte así en lo que valoramos por encima de cualquier otra cosa, lo que no la convierte en realidad absoluta la cual es totalmente objetiva. Ahora comprenderás por qué es tan difícil hacer cambiar de opinión a otras personas. Es un ejercicio casi imposible.

- Beeeee
- Beeeee tú
Sheep de Susanne Jutzeler, suju-foto (Pixabay)

Las perspectivas de las que habla Neale obedecen a los deseos. En este mundo es muy raro encontrar a una persona que no desee que las cosas sean distintas a como son. Queremos (nuestro ego) influir y controlar, y por eso todos procuramos vivir anticipándonos. Y por cierto, ésto es también oxímoron porque proyecta el futuro en base al pasado (uniendo los dos extremos), resultado algo totalmente nuevo demente y disfuncional, pues hace que pasemos de puntillas por el único momento que existe, el presente. 

Nuevamente repito que vemos lo que queremos ver. Creamos nuestra realidad de manera subjetiva deseándola y para ello fabricamos creencias y nos adherimos a juicios. Aquí se resume la clave para entender lo que da origen al sueño del mundo (una alocada idea del Hijo de Dios queriendo crear aparte de Él). Por cierto, que hemos dado con la base de la famosa "ley de la atracción". 

La ley de la atracción también funciona como un oxímoron porque queriendo atraer no atrae nada en absoluto, sino que aparenta hacerlo; y su producto es un delirio. Esta ley parte de la creencia en dos conceptos opuestos (carencia y posesión) para crear otro totalmente nuevo, incertidumbre si cabe (sorpresa y/o decepción), pues las cosas ocurren sin que tú (como personaje en el mundo) tengas que hacer nada. Y todo lo anterior porque lo que creemos crear no es más que un recuerdo de algo que ya sucedió. La paradoja es que tu personaje debe actuar interpretando su papel como si de ello dependiera su capacidad de atracción para la consecución de sus fines. De hecho poco o nada ocurrirá en su vida si se queda absolutamente quieto esperando que le llueva algo del cielo, a no ser que su guión tenga escrito para él lo contrario. A menudo olvidamos que todo en el mundo es efecto, y que toda causa está en lo invisible, en la mente dormida y soñadora del Hijo de Dios. 

Atraer algo obedece no más que a lo que UCdM llama "fabricar", que consiste en el efecto de la mente dormida imaginando el mundo y la vida tal como la conocemos, en un mecanismo que escapa al control de los personajes, ante lo cual ellos no pueden sino sentirse perplejos.

Pero un día esos personajes escuchan hablar de la ley de la atracción y deciden adoptar una posición frente a ella: creerla o no creerla. Si deciden creerla y practicarla, parecerá funcionar porque empezarán a suceder ciertas casualidades. Si deciden no creerla ni practicarla parecerá no funcionar, pero de esta manera también demuestran que funciona. Uno siempre se está dando la razón a si mismo sin percatarse de ello, pero no es más que parte del guión del sueño, el cual es totalmente coherente dentro de sí mismo. Por eso es tan difícil despertar, porque creemos estar ya en la realidad. No es cierto.

Si realmente pudieses atraer, no atraerías lo que quieres sino lo que "eres", o mejor dicho, lo que haces de acuerdo a quien crees que eres. Si estás dormido atraes sueños e ilusiones (no siempre buenas, algunas veces aterradoras). Si estás despierto o en proceso de despertar, empezarás a atraer realidad y un sueño más placentero y llevadero (el sueño feliz del que habla UCdM) porque la realidad es así, feliz. Esto último sucede a la par que dejas de luchar, abandonas todo intento de manipular el sueño y te rindes a lo que es, fluyendo con lo que tu guión tiene determinado para ti. Te estás convirtiendo en un buddha.

Buddha de Helena Cuerva (Pixabay)

Pero volvamos a la obra de Neale. El título de sus libros no deja de ser un oxímoron: "Conversaciones con Dios". El estudiante de UCdM se preguntará ¿cómo puede uno conversar con un Dios que es ajeno a este mundo? ¡Es imposible! Pero podrías hablar con el Espíritu Santo, aunque eso se antoja harto difícil ya que muy pocos son capaces de escucharle. Quizás Neale sea uno de esas personas con dotes excepcionales como lo fue Helen Schuman, aunque sus mensajes difieren en detalles fundamentales. Personalmente a mí, con todo el respeto que se merece, el Dios de Neale no me convence porque me recuerda al Dios bíblico. ¿Cómo puede un Dios Todo Amor, "creador del mundo", permitir tanta crueldad e injusticia en él? Entonces Dios resultaría ser un ególatra y caprichoso en Quien sería muy difícil confiar. ¡Es una locura! De hecho, éste es un mundo demente creado por una mente enajenada, pero la mente dormida del Hijo de Dios, no Dios. Por eso absolutamente todo dentro del sueño del mundo se tiene que mostrar como un oxímoron. 

Pongamos por caso cómo funciona la ley de la atracción. Cuando persigues algo, éso parece huir y escapársete de las manos; pero cuando cesas de perseguirlo entonces te llega por sí solo y sin esfuerzo. Por ejemplo, la búsqueda de trabajo. Cuando buscamos no encontramos ninguno, pero cuando tiramos la toalla cansados de enviar curriculums, suele ocurrir que nos salen tres a la vez. 

Lo mismo ocurre con el amor. Estamos hablando del amor condicional o especial de pareja, tal como lo entiende el ego. Cuando llamas con ganas a la puerta de una persona, ésta te rechaza. Dejas de buscarla olvidándote de ella y de pronto te viene a buscar, pero ya es tarde y no la deseas. A esos tejemanejes les llamamos amor; pero el verdadero amor no se comporta como un oxímoron. Sólo el "amor" del ego se puede comportar de manera tan dispar porque es algo mundano, basado en expectativas e ilusiones.

¿"Quien bien te quiere te hará llorar"? Puede que sí o puede que no. Depende.
Una relación de amor-odio (oxímoron) no es amor, aunque para el ego lo es.
El ego no entiende el lenguaje del amor porque su lenguaje es siempre el miedo.
Barbara Stanwyck de Skeeze (Pixabay).

El ego está seguro de que el amor es peligroso, y esta es siempre su enseñanza principal. Nunca lo expresa de este modo. Al contrario, todo el que cree que el ego es la salvación parece estar profundamente inmerso en la búsqueda del amor. El ego, sin embargo, aunque alienta con gran insistencia la búsqueda del amor, pone una condición: que no se encuentre. Sus dictados, por lo tanto, pueden resumirse simplemente de esta manera: "Busca, pero no halles". Esta es la única promesa que el ego te hace y la única que cumplirá. Pues el ego persigue su objetivo con fanática insistencia, y su juicio, aunque seriamente menoscabado, es completamente coherente. (T12.IV.1)

La búsqueda que el ego emprende está, por lo tanto, condenada al fracaso. Y como también te enseña que él es tu identidad, su consejo te embarca en una jornada que siempre acaba en una percepción de auto-derrota. Pues el ego es incapaz de amar, y, en su frenética búsqueda de amor, anda en pos de lo que teme encontrar. (T12.IV.2.1:3)

Otro ejemplo claro de la búsqueda del ego manifestándose como oxímoron es la persona que anda toda su vida esforzándose por alcanzar la iluminación espiritual sin conseguirlo. De pronto la encuentra cuando, agotado, renuncia a ella.

No hay que olvidar que ya todos los resultados existen potencialmente en el sueño, o quizás te guste mejor llamarlo "la Matrix", pero el espacio-tiempo y la dualidad sólo permiten que las cosas se manifiesten a su tiempo, de manera lineal conforme al momento que toca en el guión. 

Como explica UCdM, el cual trata básicamente sobre cómo eliminar los obstáculos al amor (puestos por el ego) para que el amor florezca como el estado de consciencia "Cielo" y de Unidad con Dios, hay que deshacer el ego. Una forma es dejando de desear tantas cosas que has perseguido largo tiempo sin que se manifiesten, permitiendo que por defecto, lo que necesites aparezca por si solo en tu vida, pues ya todo está ahí oculto tras la nube del ego. Lo habías estado bloqueando tú mismo con tu comportamiento porque, cuando deseas, la Matrix entiende que quieres desear (valga la redundancia), y por ello hace que lo sigas deseando.

Matrix de Darwin Laganzon  (Pixabay)

Ahora, el personaje del sueño puede llegar a creerse creador de su propia realidad y por tanto, creerse capaz de atraer cualquier cosa, pobreza o riqueza... Entonces empieza a comportarse diferente y ¡bingo!, le empieza a llegar abundancia. No se percata de que no es él quien ha efectuado el cambio; lo hace la Mente que le sueña cambiado su sueño de pobreza por el de riqueza. En un despunte de lucidez el personaje puede llegar a pensar que él no es real y que todo es un sueño; no es más que un reflejo de la Mente quien se ha dado cuenta que es Ella quien está soñando, aunque eso no es suficiente para despertar porque aún se identifica demasiado con el personaje del sueño. Sigue hipnotizada por él, pero se ha iniciado la cuenta atrás hacia la iluminación o despertar definitivo en el que las figuras del sueño y todo su contenido desaparecerán en la nada. 

Pero volviendo a la ley de la manifestación... seguro que te interesa más manifestar todos tus deseos que iluminarte y desaparecer junto con todo, lo cual consideras amenazante; ¿o me equivoco? Todavía te atrae demasiado el mundo.

¿Cuándo se manifiesta algo? Como digo, eso no depende de ti aunque lo parezca. Si te crees tu personaje, perseguirás tus sueños, te moverás de acuerdo a ellos, harás y desharás a "tu antojo", y en todo ese trajín, quizás te esfuerces al máximo. El ego es la creencia de que tú eres ese personaje, pero realmente ese tú no existe. 

El sueño en sí mismo es ego y el ego es sueño. Se trata del mismo proceso mental. No hay diferencia entre ego y sueño porque el sueño es fabricado por la mente errada, la mente soñando del Hijo de Dios. Cuando tratas de manifestar cualquier cosa estás identificándote con el ego pues sólo el ego desea cosas ya que se siente carente. Muchos coachs dedicados a impartir clases para manifestar pueden que no estén de acuerdo con ésto, pero cuando enseñan y alientan a sus alumnos a manifestar su propia realidad sólo están alimentando al ego para sentirse más felices o satisfechos en el mundo. No hay nada de malo en ello pero conviene ser consciente de que no puedes crear realmente nada. Tu deseo es el deseo de la Mente ego que te sueña, y cuando pareces elegir manifestar algo de lo que te sientes carente, es que estás eligiendo en favor del ego. El E.S. no está interesado en crear más sueño, y por lo tanto, más obstáculos al amor, sino en eliminarlos todos para que regreses a casa cuanto antes. Pon tus necesidades en sus manos.

Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar. (T-13.VII.12)


El oxímoron de la ley del espejo

¿Qué tal si hablamos ahora de la ley del espejo? También ella funciona como un oxímoron. La ley del espejo es parte de la ley de la atracción, por no decir lo mismo. Digamos que el Hijo de Dios, encontrándose en la Unidad, decide hacer uso de su espejito mágico para proyectarse en el mundo cuando, al desear crear aparte de Dios, utiliza su mente errónea o soñadora para fabricar separado de Él. Entra entonces en un profundo sueño en el que se pierde a sí mismo al identificarse individualmente con multitud de diferentes personajes. Está reflejando una imagen totalmente fragmentada de la realidad. 

Eco y Narciso de John William Whatherhouse

Encuentro una similitud en todo ésto con la leyenda mitológica de Narciso, la cual cuenta más o menos la siguiente historia: Es una ninfa llamada Eco que se enamora de un vanidoso joven llamado Narciso. Éste debiera vivir hasta edad avanzada mientras nunca se conozca a sí mismo, pero un día, mientras trataba de cazar ciervos, oye pasos detrás suya. Era la ninfa Eco que lo seguía sigilosamente. Eco, no podía hablar debido a una maldición de la diosa Hera, así que sólo respondía con la última palabra que otros decían. Cuando Narciso por fin la ve, la repudia y entonces ella se termina consumiendo en soledad desconsolada de tristeza, quedando sólo su voz. Pero el destino quiso que Narciso fuese engañado por la diosa Némesis en venganza por lo sucedido a Eco. Némesis hizo asomarse a Narciso en un estanque y allí se enamoró de si mismo reflejado en el agua. Después de mucho mirarse, Narciso se decidió a besar su propia imagen, cayendo al agua y ahogándose. En ese lugar creció una flor que lleva su nombre. 

La edad avanzada pronosticada para Narciso no es más que la eternidad. Narciso representa al Hijo de Dios. Eco es la voz apagada del E.S. a quien Narciso ignora. La diosa Némesis es la loca idea invitando a Narciso a separarse de su realidad mirándose en un sueño. La flor no sería nada más que el mundo ilusorio que resultó de ese sueño, atractiva a primera vista, pero un oxímoron puesto que nace de la vanidad y encierra la muerte escondida en el esplendoroso despliegue de su belleza, la cual terminará robando la inmortalidad a Narciso al marchitarse con el tiempo.

Ocurre lo mismo con una mariposa, tan bonita ella simbolizando la plenitud de la vida; sin embargo encierra muerte y por lo tanto un oxímoron pues, pondrá multitud de huevos que al eclosionar en las hojas de una planta, la sembrarán de orugas que terminarán devorándola hasta la muerte.

También tenemos la frase de Osho "la capacidad de estar solo es la capacidad de amar". El amor está asociado al prójimo, pero ¿cómo puedes amar estando solo? La soledad es un espejismo y el otro no existe, pero no puedes amar a nadie si no amas de verdad aprendiendo a amarte primero a ti mismo en la soledad, lo que no quiere decir que todo el que esté solo haya aprendido a amar. 

Otro ejemplo más de oxímoron desde el punto de vista de UCdM es vivir la vida como si fuera una elección continua aunque sabes que no puedes, pues ya está todo predeterminado, incluso elegir en favor del Espíritu Santo para escapar de la ilusión. Este es el mayor oxímoron de todos, el núcleo en torno al cual gira todo el meollo de la ilusión. 

Ya voy acabando. Un post que escribí asociado a la ley del espejo es La vida es un Kōan. La vida no tiene sentido en sí misma pero nosotros se lo damos. Es como un espejo vacío (una página en blanco), y eso es lo que permite que sirva de espejo.

De nosotros aparenta depender lo que queremos ver reflejado en nuestra vida. Como prueba de ello, el experimento del gato de Schrödinger en física cuántica: ¿Cómo estará el gato cuando abramos la caja? ¿Vivo o muerto?. ¿Qué deseas ver? En el fondo, lo que desees da igual porque tu decisión ya está predeterminada por la Mente que redactó el guión. Nunca te puedes equivocar y consecuentemente la culpa no tiene sentido. Por eso, elige lo que suceda. 

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Resumiendo, la diferencia entre la ley del espejo y la ley de la atracción es que la ley de atracción siempre está operando. Es la fuerza que mueve el sueño, pero no eres tú como personaje quien la mueve (aunque parezca que es así y pienses que tienes que moverte y tomar decisiones para que ocurran determinadas cosas). La ley de atracción es operada por la mente del Hijo de Dios. 

Las leyes del espejo son distintas variantes de cómo la anterior ley opera, y lo suele hacer (no siempre) temporalmente, ésto es, por determinados periodos de tiempo y, otra veces, mezclándose dos o más de ellas a la vez. Así atraes lo mismo con el espejo directo y lo opuesto con el espejo inverso. Atraes el producto de tus juicios siempre. Atraes lo transgeneracional a un determinado tiempo cuando se activa debido a determinadas circunstancias en tu vida. También atraerás de vez en cuando tus propios miedos hasta que no los enfrentes y los venzas, etc.

Algunos de los principales tipos de espejos

Espejo directo (ED): Lo que me llama la atención de ti es algo propio, pudiendo ser algo que yo te hago sin reconocerlo en mi. P.e. Te veo y te trato como una persona despreciable porque yo mismo me desprecio.

Espejo inverso (EI): Lo que me llama la atención de ti es lo contrario de algo que yo tengo o soy; o es algo que yo dejo de hacerle a alguien sin reconocer que yo pienso al contrario. P.e. Te veo y te trato como un ser inferior porque yo me creo de una raza superior.

Espejo de los juicios (EJ): Cuando juzgas a alguien lo condenas a ser así contigo mismo, no necesariamente con los otros, atrayendo lo mismo que das (ED). Es una auto-condena. Este espejo combina con cualquier otro de esta lista.

Espejo transgeneracional (ET): Es cuando se nos manifiesta un asunto no resuelto de algún ancestro.

Espejo de lo perdido (EP): Refleja una carencia del cualquier tipo manifestándose de manera emocional.

Espejo de la noche oscura del alma (ENO): Nos enfrenta a un miedo importante que llevamos dentro.

Espejo del cuerpo físico (EF): Tu cuerpo refleja tu estado interno de manera continuada pero también de manera puntual a través de algún dolor o síntoma de enfermedad.

Espejo de nuestro mayor acto de compasión (EMAC): Anula todos los anteriores. Se trata de ser compasivo contigo mismo por lo que estás manifestando, aunque no lo entiendas, perdonándote. Entonces trasciendes la situación por aceptarla pues la integras. De esa manera ya no estás condenado a repetirla más.

La ley del espejo es siempre la ley de atracción, pero la ley de atracción es algún tipo de ley del espejo. Ambas van asociadas. 


Cuando por fin venzas al mundo todos tus espejos se desvanecerán, la ley de atracción dejará de operar y el término oxímoron perderá todo sentido pues, ya estarás en el Cielo donde no funciona otra ley que la del amor.  

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lunes, 16 de septiembre de 2019

Ser Libre

Si tuviese que describir la libertad la definiría como aquella condición en la que no necesitas absolutamente nada porque ya lo tienes todo. ¿Qué condición es esa? Hoy trato de aclararlo con este vídeo.


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martes, 16 de abril de 2019

Lecciones 361-365 de Un Curso de Milagros

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz

1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. Él está a cargo a petición mía. Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.

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Reflexión: Haber completado todas las lecciones de UCdM es un gran paso hacia tu liberación final pero no es sino su comienzo: 

Este curso es un comienzo, no un final. 
(L-ep.1.1)
Y luego el epílogo añade: 

Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no son necesarias. En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios ... Él dirigirá tus esfuerzos, diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes venir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. 
(L-ep.3.1:3)

Comprender el libro de texto y/o los ejercicios no garantiza tu liberación porque la comprensión intelectual del curso no consuma la expiación. Solamente la práctica del perdón puede hacerlo. En ese sentido, uno no sabe cuándo ni cómo se completará, para lo que debes confiar y dejarte guiar para que el deshacimiento de tu ego sea completo. En tu proceso, cada instante santo que experimentas es en realidad el mismo instante santo abriéndose paso entre las nubes del ego. Confiar es como poner tu piloto automático para ya no querer quitarlo, pues no querrás pilotar más tu vida con planes ni juzgar por tu cuenta lo que te conviene en un viaje que te llevará hasta el Cielo. Ahora has puesto todo a cargo de tu Guía quien dirige tu vida y tú, que quieres seguirle, podrás encontrar por fin la paz que has anhelado durante tanto tiempo.

Tu Amigo te acompaña. No estás solo. Nadie puede llamarlo en vano. Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. Él sabe cómo solventar todos los problemas y aclarar todas las dudas. Su certeza es tuya. Tan sólo necesitas pedírsela, para que te sea dada.
(L-ep.1.2:8)

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miércoles, 10 de abril de 2019

Lección 358 de Un Curso de Milagros

Ninguna invocación a Dios puede dejar de ser oída o no recibir respuesta. Y de esto puedo estar seguro: Su respuesta es la única que realmente deseo

1. Tú que recuerdas lo que realmente soy, eres el único que recuerda lo que realmente deseo. Hablas en Nombre de Dios, y, por lo tanto, hablas en mi nombre. Y lo que me concedes procede de Dios Mismo. Tu Voz, entonces, Padre mío, es mía también, y lo único que quiero es lo que Tú me ofreces, en la forma exacta en que Tú eliges que yo lo reciba. Permíteme recordar todo lo que no sé, y deja que mi voz se acalle, mientras lo recuerdo. Y no dejes que me olvide de Tu Amor ni de Tu cuidado, antes bien, ayúdame a mantener siempre presente en mi conciencia la promesa que le hiciste a Tu Hijo. No dejes que olvide que mi ser no es nada, pero que mi Ser lo es todo.

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Reflexión: La lección de hoy habla acerca de la oración, pero como en los chistes, te tengo una mala noticia y otra buena. ¿Cuál quieres que te cuente primero? Mejor empecemos por la mala. La mala es que si invocas a Dios desde el ego pierdes tu tiempo. Si ruegas porque te toque la lotería, por encontrar tu pareja especial, por sanar una enfermedad física o solucionar cualquier problema que creas tener, no es probable que ocurra lo que esperas. Dios es ajeno al mundo y no interviene en él. Lo mismo se puede decir de su Voz, el E.S. quien ve el mundo pero sabe que es una ilusión. Él no intervendrá nunca para concederle ningún deseo a tu ego pues lo ignora completamente. El E.S. sabe quienes eres en realidad, lo que necesitas y deseas, y aquí llega la buena noticia. La buena es que cualquier petición que hagamos es siempre contestada, respuesta que no siempre coincide con las expectativas del ego quien no tardará en quejarse de lo malo que es Dios porque no le hace ningún caso. Cualquier respuesta del E.S. a nuestras peticiones está destinada exclusivamente a nuestra sanación (despertar), no ha anclarnos aún más en la ilusión.

Siempre recibes respuesta a cualquier petición pero el ego nunca la percibe. Escuchar la Voz de Dios en respuesta precisa que tú acalles la voz de tu ego. Conforme vayas avanzando en esa habilidad te darás cuenta que estás conectado, rodeado de Amor y protegido. El ego (el ser) no es nada, pero el Cristo en ti (el Ser) lo es todo. La respuesta del E.S. está siempre destinada a fortalecer la consciencia de tu Ser, no la de tu ego.

El Espíritu Santo no es el que habla primero, pero siempre contesta. Todo el mundo en uno u otro momento ha acudido a Él para de una u otra forma obtener ayuda, y Él ha contestado. Puesto que el Espíritu Santo responde de verdad, responde para siempre, lo cual quiere decir que todo el mundo dispone de la respuesta ahora mismo.
(T-6.IV.3.2:4)

Tal vez insistas en que el Espíritu Santo no te contesta, pero quizá sería más prudente examinar qué clase de peticionario eres. No pides únicamente lo que deseas. Ello se debe a que temes recibirlo, y ciertamente lo recibirías. Por eso es por lo que se lo sigues pidiendo al maestro que no puede dártelo. De él nunca podrás aprender qué es lo que deseas, y esto te da una ilusión de seguridad. Sin embargo, no puedes estar a salvo de la verdad, sino que sólo puedes estar a salvo en la verdad. La realidad es tu única seguridad. Tu voluntad es tu salvación porque es la misma que la de Dios. La separación no es más que la creencia de que es diferente.
(T-9.I.7)

En el párrafo anterior, el maestro que no puede darte lo que deseas es el ego. Cuando se dice que no pides únicamente lo que deseas, se refiere a que tu ego pide muchas cosas y de esa manera evitas pedir lo que realmente quieres (la paz de Dios), no vaya a ser que la obtengas teniendo que renunciar a todos los demás sueños y deseos que son los que te quitan la paz. Por eso nunca hallarás paz deseando lo que no es real. Sólo hallarás paz cuando desees lo que es real. La respuesta del E.S. entonces no te fallará.

Cuando le pides al Espíritu Santo lo que te podría hacer daño Él no puede contestarte porque no hay nada que te pueda hacer daño, y, por lo tanto, no estás pidiendo nada. Cualquier deseo que proceda del ego es un deseo de algo que no existe, y solicitarlo no constituye una petición. Es simplemente una negación en forma de petición. El Espíritu Santo no le da importancia a la forma, ya que sólo es consciente de lo que tiene significado. El ego no puede pedirle nada al Espíritu Santo porque no existe comunicación entre ellos. Tú, en cambio, puedes pedirle todo porque las peticiones que le haces a Él son reales, al proceder de tu mente recta. ¿Negaría el Espíritu Santo la Voluntad de Dios? ¿Y podría dejar de reconocerla en Su Hijo?
(T-9.I.9)

Vayamos a un caso concreto. ¿Por qué si pido sanar de una enfermedad física no me curo? Primero porque el E.S. no reconoce el cuerpo como realidad. Puede que sabiendo lo anterior entonces le pidas al E.S. sanar los pensamientos de tu mente-ego que se manifiestan como enfermedad en tu cuerpo, pero si lo haces con miedo, tampoco ocurrirá tu sanación pues el E.S. entenderá que no la quieres. De hecho ignorará tu petición porque procede de tu ego temeroso y el E.S. no escucha al ego.

Supongamos, pues, que lo que le pides al Espíritu Santo es lo que realmente deseas, pero aún tienes miedo de ello. Si ese fuese el caso, obtenerlo ya no sería lo que deseas. Por eso es por lo que algunas formas específicas de curación no se logran, aun cuando se haya logrado el estado de curación. Un individuo puede pedir ser curado físicamente porque tiene miedo del daño corporal. Al mismo tiempo, si fuese curado físicamente, la amenaza que ello representaría para su sistema de pensamiento podría causarle mucho más miedo que la manifestación física de su aflicción. En ese caso no estaría pidiendo realmente que se le liberase del miedo, sino de un síntoma que él mismo eligió. Por lo tanto, no estaría pidiendo realmente ser curado.
(T-9.II.2)

La Biblia subraya que toda oración recibirá respuesta, y esto es absolutamente cierto. El hecho mismo de que se le haya pedido algo al Espíritu Santo garantiza una respuesta. Es igualmente cierto, no obstante, que ninguna de las respuestas que Él dé incrementará el miedo. Es posible que Su respuesta no sea oída. Es imposible, sin embargo, que se pierda. Hay muchas respuestas que ya has recibido pero que todavía no has oído. Yo te aseguro que te están esperando.
(T-9.II.3)

El siguiente párrafo es muy revelador. Imagina que quieres ser contestado sobre alguna cuestión concreta sobre la que necesitas guía y le pides al E.S. pero desconfías de la gente a tu alrededor. Sí desconfías de la santidad en ellos desconfías de la propia y entonces estás en tu ego. No recibirás respuesta. Sin embargo cuando no juzgas y confías en que obtendrás respuesta, no importa de dónde, la obtendrás.

Si quieres tener la certeza de que tus oraciones son contestadas, nunca dudes de un Hijo de Dios. No pongas en duda su palabra ni lo confundas, pues la fe que tienes en él es la fe que tienes en ti mismo. Si quieres conocer a Dios y Su Respuesta, cree en mí cuya fe en ti es inquebrantable. ¿Cómo ibas a poder pedirle algo al Espíritu Santo sinceramente, y al mismo tiempo dudar de tu hermano? Cree en la veracidad de sus palabras por razón de la verdad que mora en él. Te unirás a la verdad en él, y sus palabras serán verdaderas. Al oírlo a él me oirás a mí. Escuchar la verdad es la única manera de poder oírla ahora y de finalmente conocerla.
(T-9.II.4)

El mensaje que tu hermano te comunica depende de ti. ¿Qué te está diciendo? ¿Qué desearías que te dijese? Lo que hayas decidido acerca de tu hermano determina el mensaje que recibes. Recuerda que el Espíritu Santo mora en él, y Su Voz te habla a través de él. ¿Qué podría decirte un hermano tan santo, excepto la verdad? Mas ¿le escuchas? Es posible que tu hermano no sepa quién es, pero en su mente hay una luz que sí lo sabe. El resplandor de esta luz puede llegar hasta tu mente, infundiendo verdad a sus palabras y haciendo posible el que las puedas oír. Sus palabras son la respuesta que el Espíritu Santo te da a ti. ¿Es la fe que tienes en tu hermano lo suficientemente grande como para permitirte oír dicha respuesta?
(T-9.II.5)

Tener fe en tu hermano no quiere decir que hagas caso a todo lo que te digan los demás porque quieras hacer de tu fe en ellos algo inquebrantable. Te volverías como una veleta al viento. Los demás también pueden estar hablando desde sus egos y harías mal en aceptar y obedecer todo lo que te digan. Si vives en tu Ser, él mismo se encargará de filtrar al ego en los demás pasándolo por alto. Sólo el Ser escucha al Ser y sólo el ego escucha al ego. Tu fe es en el Ser de tu hermano no en su ego.

No puedes rezar sólo para ti, de la misma manera en que no puedes encontrar dicha sólo para ti. La oración es la re-afirmación de la inclusión, dirigida por el Espíritu Santo de acuerdo con las leyes de Dios. En tu hermano reside tu salvación. El Espíritu Santo se extiende desde tu mente a la suya, y te contesta. No puedes oír la Voz que habla por Dios sólo en ti, porque no estás solo. Y Su respuesta va dirigida únicamente a lo que eres. No podrás saber la confianza que tengo en ti a no ser que la extiendas. No tendrás confianza en la dirección que te ofrece el Espíritu Santo, o no creerás que es para ti, a menos que la oigas en otros. Tiene que ser para tu hermano por el hecho de que es para ti. ¿Habría acaso creado Dios una Voz que fuese sólo para ti? ¿Cómo podrías oír Su respuesta, excepto cuando el Espíritu Santo responde a todos los Hijos de Dios? Oye de tu hermano lo que quisieras que yo oyese de ti, pues tú no querrías que yo fuese engañado.
(T-9.II.6)

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...