sábado, 3 de septiembre de 2016

Dios sabe lo que hace

El otro día yendo p'a Toledo, iba tan "quebrao", que pensé en ponerme a pedir a la puerta de la catedral. Pero qué vergüenza si me ve alguien de mi grupo de un Curso de Milagros, pienso (porque estoy asistiendo allí a unas reuniones semanales) Mejor envío un whatsapp antes diciendo que voy, que me inviten a café, y con lo agarraos que son seguro que no aparece nadie; me los quito del medio. Y así fue. Pasé la tarde sólo sentado en la plaza de la catedral. Me puse al lao un cartelito de cartón y cara de "desamparao" ¡Y me fue muy bien! En un rato me invitaron a veinte cafés. El cartel decía: ¡Por el humor de Dios, un café! 😊☕
Al día siguiente y animado por lo de los cafés... ya sabéis cómo es el ego, que quiere más y más, así que me digo: a ver Pepe ¿que te falta? !Una mujer! Pues ahora vas a tener veinte. A mi siempre me han gustado las japonesas con los ojos asíiiin 😆, rasgados, porque parecen que se estén riendo. No hay cosa más fea que una mujer "cabreá", así que las orientales, si se enfadan, no se nota y tan contento. Pues me voy a la plaza de la catedral otra vez, pongo la gorra en el suelo (como de costumbre) y me digo: si quiero ligar japonesas tengo que poner cara de japonés, y dibujo en el cartel una carita así "😖", porque no sé escribir japonés. Me siento y cierro los ojos y empiezo a sonreír y de inmediato no paraban de acercárseme japonesitas a sacarme fotos, venga reír, venga a reír y a echarme cosas en la gorra (¿preservativos, números de teléfono, piropos, proposiciones...? digo yo), ¡pero luego de la foto se marchaban todas! Total, que me inclino mosqueado y miro dentro de la gorra y cuento, ¡qué casualidad! veinte sobrecitos que dicen todos: Laxante. Tomar con moderación.😡😡😡gggrr
Ptda: dedicado a todos mis compañeros de grupo Un Curso de Milagros

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¿Qué es Un Curso de Milagros?

Mucha gente no sabe lo que es Un Curso de Milagros. Pues veréis, Un Curso de Milagros enseña todo lo contrario a lo que enseña el ego. El ego te enseña que tienes que luchar para sobrevivir, por lo que siempre está haciendo planes, preparativos y maniobras, pero termina tropezando irremediablemente contra el espejo de otros egos tan astutos o más que el tuyo. Un Curso de Milagros enseña lo contrario, a dejar de pensar y de urdir planes, de engañarte tú y de engañar a los demás, para reencontrarte con tu inocencia allá donde miras. Escuchad, os voy a contar este caso que me sucedió el otro día. Me dice mi herido amor propio (el listillo de mi ego que se cree que las sabe todas):

- Pepe, tiene un problema grave, no tienes trabajo y no tienes quien te mantenga. Búscate una viuda rica. No, mejor aún, mata dos pájaros de un tiro. Búscala además joven y guapa p'a darle mucha marcha.

¡Cómo no se me había ocurrido antes! Pero pensé:

- Eso no es muy espiritual, y además, es demasiado descarado y egoísta. Mejor voy a poner un anuncio diciendo que "busco viuda con vida resuelta, joven y guapa en un Curso de Milagros".

Total, que cuelgo el anuncio en internet con mi conciencia más tranquila porque estaba siendo espiritual (por cierto que me quité 10 años de edad) y ¡oye!, a los dos días na más quedo en una cita a ciegas con una tía que se hace llamar Monalisa, que dice cumplir todos los requisitos, y que nos vemos en uno de los kioscos del parque del Retiro, en Madrid. Para reconocerla, me escribe que irá cubierta con sombrero de ala ancha y un gran abanico.

Pepe - me digo - Dios por fin se ha acordado de ti ¡Vas a dar el braguetazo! Vístete bien guapo.

Así pues, me presento el día y la hora "to entusiasmao y nervioso" y veo una mujer sentá sola en una mesa, to tapá hasta arriba ¡con el calorín que hacía!, con un vestido de encaje negro muy elegante, tal como me había dicho; me acerco y le digo:

- Buenasssss taaaardes, me presento, soy D. Pepe. ¿Con quién tengo el gusto...?

La mujer baja el abanico y se desvela el rostro de una vieja arrugá más fea qu'el culo un chimpancé , que me dice:

- Hola guaaapo, siéeentate. Soy Monaliiiisa, viuuda de vida resueeelta. Lo de joven y guaaapa pueeees... mira, estoy en curso de que ocurra un milagro. 

¡¡"&😱%?!!!

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Lo que te vas a llevar de esta vida

No hay nada que valga la pena en esta vida sino lo que te puedes llevar de ella a la siguiente. Esto es así tanto si lo crees como si no, pues no depende de tu creencia. Es una verdad ampliamente desconocida por mucha gente. Las creencias no son nada. Si crees que puedes llevarte riquezas, estás equivocado. No pierdas tu tiempo acumulando más de que lo necesitas. Si crees que puedes llevarte conocimiento, también estás equivocado. No pierdas el tiempo acumulando títulos y aprendiendo disciplinas que van a desaparecer de tu memoria al momento de tu muerte. Las emociones tampoco te las puedes llevar, dolor y placer, tristeza y alegría, pero sin duda, haces bien en disfrutar la vida, sonreír, divertirte y tratar de ser feliz antes que sufrir; pero no pierdas de vista lo que te puedes llevar contigo al otro lado.
Eso que te puedes llevar es lo que tú Eres, y tu propósito es que no te pierdas a ti mismo. Llegas aquí sin saber qué eres, que eres consciencia. Si tu eres consciencia, lo único que te puedes llevar es tu nivel de consciencia. Llegas aquí con un nivel y puedes irte con el mismo o con otro, mayor o menor. Eso es lo único que puedes hacer. Dicho de otra manera: tu único propósito en esta vida es el de despertar a tu consciencia, y si no despiertas has perdido tu tiempo, has perdido una oportunidad. Ya lo dijo Buda: “Sé tu propia luz”. Y en otra ocasión dijo: “Si al momento de tu muerte no te has acercado aunque sea un poco a la verdad, has perdido tu vida”. Así que, tú mismo.

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Morir sin morir

Morir sin morir es languidecer y agonizar sin fin, apagándose uno hasta convertirse en una pequeña ascua. Es disminuirse hasta el punto de perder toda esperanza menos la esperanza de morir del todo, porque te sabes inmortal pero te sientes impotente de no ser dueño de tu don y no poder, si quieres, renunciar a él.
Morir sin morir es querer morir sabiendo que no puedes dejar de ser lo que eres, pero puedes soñar que eres otra cosa y así olvidarte de ti mismo adentrándote en multitud de formas, adormeciendote en otras vidas soñadas.
Así que, como quiera que sea uno está atrapado, condenado a existir, bien sea naciendo dormido para vivir sin vivir muriendo, o muriendo despierto para morir sin morir viviendo.

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La Alpujarra despierta pasión (II)

(continuación de La Alpujarra despierta pasión)
¡Importante!: Mensaje solo para Onofre. Si no eres Onofre, no lo leas, por favor.
Onofre, onde quiera qu'estée, ya puée jalí de tu eeecondite. Güeno, mejó sigue eecondio, por siacaso. Te pío discurpas por habé contao enelinterné que t'habías trincao la burra. Er dueño, que s'había apostao en la puerta tu cortijo preguntando por tí, ya s'haío p'a su casa. Quéeate tranquilo, joé.
¡Ah! Han renombrao el lugá der dilito como "la revuerta Onofre" ¡Qué juerte tienee cabrón! De mi nunca pondrían mi nombre ni a un rincón.

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La Alpujarra despierta pasión

Este es un caso verídico, para quien no me crea, porque ya sé que lo que voy a contar es un poco excepcional, se sale de lo normal, pero también es verdad que a veces la realidad supera a la ficción.
El 2 de enero viajé a mi tierra, a la Alpujarra. Allí todavía me quedan amigos y en esta ocasión me encontré con uno que hacía tiempo no veía. Será porque vive en un cortijo en la Alpujarra Profunda, o lo que es lo mismo, en lo profundo de la España profunda. Este amigo es muy peculiar, muuuuy pesaaao. Para guardar su intimidad lo voy a llamar “Onofre” (Ya le he cambiao el nombre varias veces p'a despistar).
Como decía, Ono u Onofre que sigue solterón, y para celebrar nuestro reencuentro después de tantos años, se empeñó en que nos fuéramos de marcha aquel sábado por la noche para rememorar nuestros “tiempos mozos”. No importa que le explicara que apenas estaba llegando de Madrid y que me dejara descansar un día, con la esperanza de perderlo de vista, que como he dicho antes, es tan pesado que sin poder quitármelo de encima, una hora más tarde estábamos bajando p’a la costa de “Graná” discutiendo a qué pueblo, a qué pub o discoteca nos íbamos a meter, que él tenía muchas ganas de ligar, y que esa noche no se volvía “pal” cortijo sin comerse una rosca.
Mi amigo Onofre, más seco que un chiflío, todavía viste con boina (es el típico homo catetus) aunque se la quitó y se repeinó entusiasmado pasándose la mano “relamiá” por lo que le va quedando de flequillo. La suele llevar tanto tiempo puesta que cuando se la quita se le nota una cicatriz bien marcada de oreja a oreja, como si tuviera una junta culata en la frente, pero con el cerebro gripao.
- Tío, ¡que han pasao casi 30 años! – le decía -  ¿A dónde vamos a ir si nosotros ya hemos perdio tirón?
¡Nada! como si le hablaras a un gorrino (de eso él entiende mucho). Total, que entramos en el primer pueblo y en el primer pub-discoteca, y empiezan a desfilar muchachitas guapas, rubias y morenas dieciocho y veinteañeras, “to” arregladitas con esas minifaldas bikineras que llevan puestas ahora, ¡con tó el frío que hacía! Uno no deja de sentirse como en un parvulario por la diferencia de edad. Yo quería irme de allí, aunque Onofre me sujetaba del brazo y no me dejaba. Él se sentía cómodo porque aún es como un crío: no tiene edad, encaja con cualquiera y en cualquier circunstancia y difícilmente siente frío en ningún lugar (¡acostumbrao al clima de la sierra!), tal es así que le empieza a subir la calentura a partir del tercer o cuarto cubata y ya le sobra tó, chaqueta, jersey, camisa y demás. ¡Qué bochorno! Imaginaos como embiste un toro de miura, mirando con ojos rojos de lascivia, cayéndosele la baba y hablando soeces:
– ¡A esa vaquita la ordeñaba yooooooo!
Contrariado, entre mi risa clandestina y mi vergüenza, más que una vaqueriza, aquello me recordaba un gallinero cuando el zorro entra a coger gallinas y todas corren despavoridas, soltando plumas. Por un momento temí que nos fueran a echar del local a golpe de palos, pero llegados a un punto, los cubatas fueron aplacando a Onofre, que se fue dando por vencido poco a poco.
Cuatro horas y tres gallineros más tarde volvíamos por la misma carretera totalmente solitaria; yo reventao y deseando pillar la cama, y Onofre con un trancazo muy decepcionado porque no había conseguido atrapar “ná de ná”. En esto que a la altura del paraje que llaman Rules, sobre el nuevo embalse y al salir de una curva, casi nos venimos a chocar con un animal que resulta ser una borrica. Quién sabe de dónde se habría escapado aquel bicho y quien sería el dueño porque llevaba los aparejos todavía puestos. Entonces Onofre dice que nos bajemos y que la agarremos, y yo pienso que sí, que está bien, que era mejor atarla a un pino apartado dos o tres metros de la cuneta no fuera que provocara un accidente con otro coche, casi como nos sucede a nosotros.
Y Onofre me dice:
- Pepe, Pepe… coge la mula por adelante.
   - ¿Qué vas a hacer?
  - Yo no me queo hoy sinechá un porvico. Aguanta la mula bien fuerte.
  - (Yo muy nervioso) ¡Hóooostias Ono! ¡Deja eso! Vámonos no vaya a ser que nos pille la Guardia Civil ¡Que la burra no es nuestra! ¡Que no sabemos si es mayor de edad!
- Espera Pepe, no la muevas que ya la tengo adentro (movimiento de cadera, dale que te dale, dale que te pega…chiquipum chiquipum). Ya me viene, ya me viene… ¡que me dá! ¡que me dá!…. ¡Ahora, Pepe, Ahora! ¡DALE UN BESO EN LA BOCA QUE YO NO LLEGO! ¡AAAAAAAAAAAAAHHUUUOOOOOooooo! ¡Uuf!

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miércoles, 27 de julio de 2016

Ser perfecto

Después del perdón, creo que no hay un sentimiento que lleve a un estado de paz más profundo que el de tener la firme convicción de que todo ya es perfecto tal como es, incluso aunque estemos tratando con situaciones problemáticas que, fuera de nuestro control, se manifiestan como dolorosas, carentes de algo, injustas o adheridas a juicios del tipo “esto no debiera ser así” o “esto no debería de estar pasando”. Aquiétate por un momento y haz un esfuerzo por sentir perfección en toda situación en la que estés envuelto, aunque no entiendas su motivo, pero trata de sentir que es exactamente lo que tiene que ocurrir y comprobarás de qué te hablo.

Este mundo es un desarrollo (ilusorio) de la mente universal expresándose en las dimensiones de espacio-tiempo, de modo que el tiempo lo hace linealmente poco a poco, y el espacio lo separa todo en diferentes lugares. Así que desde el posicionamiento de tu mente individual fragmentada, como parte de esa mente universal de la que participas, sólo alcanzas a experimentar pequeñas partes de la totalidad en porciones muy pequeñas de tiempo. No es de extrañar pues que con tu percepción reducida a un punto (tu conciencia) veas imperfección, problemas, carencias, faltas, injusticias, y todo tipo de contrariedades propias de un mundo dominado por la dualidad ya que el ego proyecta su propia limitación allá donde mira, sintiéndose separado del resto, incapaz de pre-sentir la totalidad, no dejando de estar ansioso, a disgusto con toda situación y en todo momento.

Pero cuando te elevas sobre el ego yendo más allá de sus carencias hacia el estado de Presencia, sientes la totalidad, unes y haces lo que es parcial completo y perfecto, sintiendo que todo es como tiene que ser y que nada realmente importa como aparenta ser, pues solo es eso, apariencia. Y así es: todo depende de un cambio de percepción, de cambiar tu punto de vista desde el del ego al del Ser, pues la percepción que tienes de este mundo pasa de ser imperfecta con el ego a ser completamente perfecta con el Ser, ya que el Ser es la esencia verdadera de la mente universal.

El ego nunca podrá ser feliz pues siempre estará carente de algo, preguntando y buscando cosas para completarse. No busques tu identificación en él o serás infeliz. La felicidad solo se encuentra en el Ser el cual es perfecto por ser la Verdad y no carecer de nada.

Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto
Mateo 5,48 -

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...