lunes, 9 de marzo de 2020

No puedes ser verdaderamente feliz siendo una persona

La felicidad es impersonal. Como persona, tú no puedes ser auténticamente feliz, al menos no de manera continuada. 

Todo el mundo persigue la felicidad, es “leitmotiv” de vida, lo que hacemos de maneras distintas y conforme a nuestro nivel de consciencia. Unos la buscan en el dinero, otros en el trabajo, en la pareja ideal, en el poder, la fama, el sexo, el buen comer o un poco de todo lo anterior a la vez. Algunas personas, con un sentido más profundo, la buscan adentro de si mismas pero de manera equivocada, creyendo que tienen que cambiar unas creencias por otras, ciertos hábitos por otros distintos y mejores, adquiriendo ciertos conocimientos diferentes a los que ya poseen o siguiendo un estilo de vida especial regido por ciertas limitaciones, privaciones o rituales. Pero nada que pueda cambiar y, por tanto, ser susceptible de acabarse puede ser fuente de auténtica felicidad debido a su naturaleza finita. ¿De qué sirve una felicidad que puede quedar interrumpida brusca o quizás más lentamente trayendo melancolía, desdicha y dolor? Entonces descubrimos que eso que creíamos nos iba a dar la felicidad era en realidad un espejismo. 
Alcanzar la felicidad... aunque es mejor llamarla “dicha” porque no se trata de una alegría bulliciosa sino de algo más parecido a un pacífico, constante y agradable sentido de bienestar interno; ...alcanzar la dicha necesita que sepas quien eres de verdad, no como persona sino como esencia, y una vez lo descubres ser capaz de quedarte ahí. Estamos hablando de conocer al Ser que eres. Al principio se revela incómodo porque uno no está acostumbrado a ese tipo de experiencia, la cual requiere de cierta disciplina hasta que se normaliza. Así que ser dichoso necesita que te ancles fuertemente al Ser, porque el Ser es en sí mismo la dicha de la que hablamos. Conforme te vas anclando cada vez más a él podrás observar y ser consciente de que lo que cambia en ti y a tu alrededor es secundario. Para explicarlo de otra manera, es como las vestiduras (lo secundario) al cuerpo (lo primario), las cuales vas cambiando día a día conforme se te antoja para sentirte cómodo, a la moda o especial; hasta que un día reconoces que el hábito no hace al monje, y que tu valía está en tu persona y no en tu apariencia. El descubrimiento del Ser es algo parecido pero en un grado más elevado a como antes te veías, pero ahora es tu cambiante cuerpo físico el que pasa a ser tu vestimenta, y tu identificación pasa a estar en tu Ser, inmutable. Nada más tienes que conseguir mantenerte identificado con tu Ser en lugar de con el cuerpo pues en el aquel radica la simplicidad de la dicha.
¿Qué ves en esta imagen, un monje o el Ser? (tú mismo)

Si la felicidad de la que hablo (la dicha) dependiese de hacer cosas con el cuerpo, de alcanzar logros del tipo que sea, o incluso de realizar mejoras internas en el carácter, estaría supeditada a condiciones que terminarían cediendo a las circunstancias y/o al tiempo. Sin embargo nuestro Ser no cambia por ser “a imagen y semejanza de Dios”. Dios no es un cuerpo, no puede serlo, y por eso nosotros tampoco aunque lo parezca. Y así el Ser no depende de nada en el mundo y no necesita que hagamos nada. Sin embargo se requiere que seamos consciente de su existencia y realidad, y que trascendamos la trampa que implica identificarse únicamente con el cuerpo, la personalidad y toda la parafernalia de la que se ve rodeado. De este modo se alcanza la dicha, no por la transformación y mejora de lo que creemos ser y poseer, sino por el proceso de desidentificación con eso mismo pues es lo que impide saberse el Ser el cual siempre ha estado ahí por ser lo que somos.

El mundo nos anima a desarrollarnos y evolucionar para ser "alguien", con todo lo que ello conlleva de hacer cosas, adquirir cada vez más conocimientos y bienes, en definitiva, de ser mejores teniendo y sabiendo más. Y con suerte, si alcanzamos esos logros, seremos supuestamente felices, ...hasta que, como es ley de vida, algún suceso nos impida seguir siéndolo. La felicidad de los logros dura lo que dura. De modo que lo que requiere la dicha es involucionar, entendido ésto como trascender todo lo aprendido sin olvidarlo necesariamente, y también desapegarnos de todo lo que tenemos sin regalarlo si no queremos, (aunque habrá quien encuentre felicidad haciéndolo), hasta llegar a nuestra esencia. La dicha del Cielo es lo opuesto a la efímera y falsa felicidad del mundo, y por eso es que hay que caminar hacia atrás, deshaciendo los caminos que habíamos recorrido yendo en busca de ilusiones que al final nos defraudarán. En ese sentido nos advierte la frase:

Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará (Mat. 16.25) 

Se trata de algo tan simple, pero nada fácil de llevar a cabo, como renunciar a ganar una vida terrenal inflando al ego quien quiere tener siempre más de ésto y de aquello, sentirse superior a los demás o mejor persona. Pero lo primordial de la vida no es ser mejor persona como nos han hecho creer. Ser mejor persona no basta, pues sufrirás y serás infeliz por razón de esos que son malos contigo y con los demás. Lo primordial consiste sencillamente en Ser, pues cuando Eres ya te vuelves automáticamente mejor persona, no al revés. El Ser es el Ser Crístico, el Cristo. ¿Conoces a mejor persona que a un Jesús o a un Buda o a cualquier otro avatar iluminado? 

No quería meterme en ésto porque inmediatamente todo el mundo lo asocia con la religión. Hay muchos cosas equivocadas en la religión y por eso hay tantos prejuicios contra ella, porque es incongruente. Pero la buena noticia es que no necesitas creer en nada. No necesitas ser católico, ni protestante, ni evangélico, ni judío, ni budista ni musulmán. Es más, es contraproducente tener creencias porque las creencias son pensamientos, ideas en movimiento que distraen y ocultan al Ser, y el Ser es lo que eres, pienses como pienses, creas lo que creas y hagas lo que hagas. Dios estableció tu valía en el Ser no en tus creencias. Las únicas creencias que sirven para algo son las que apuntan a lo que es verdad, y lo único que es verdad aquí en el mundo es tu Ser porque es inmutable y eterno. No tienes que creer en él, sólo experimentarlo para saber que es verdad. 

Observa tu cabeza dando vueltas y vueltas a todos esos pensamientos que no significan nada pero impidiéndote estar en paz. ¿Quién es el testigo que observa esos pensamientos en ti? Puedes conectar con tu Ser ahora mismo, en este preciso instante, y sentirlo como la fuerza vital, sosegada y silenciosa que te vive. Poco a poco irás despertando a esa presencia, es inevitable, mientras dejas de identificarte tanto con tus pensamientos y con tu mente para abandonar tus sueños. Una vez hayas experimentado esa fuerza sentirás también su llamada, al principio lejana y extraña, pero que se irá tornando familiar hasta que no desees otra cosa porque te reconocerás en ella. 

No hay muchos Seres. No existe tu Ser, mi Ser y el Ser individual de todos los demás. Algún día te darás cuenta de lo que te digo. Todos somos un mismo y único Ser, la totalidad de lo que Es, pero tomando distintos puntos de vista desde el que poder experimentar el sueño dualista del mundo. A cada uno de esos puntos de vista la "Mente que sueña todo" le asigna una forma diferenciada (un cuerpo) y un determinado número de pensamientos (un dominio) pasando a creerse una individualidad con personalidad propia que pierde de vista el Ser. Así, la personalidad se convierte nada más que en un punto de referencia desde el que vivir el sueño de la vida conforme a una historia en particular. Hay miles de millones de historias, todas surgiendo de lo mismo; todas obedeciendo al deseo de "Mente que sueña todo" (la Mente del Hijo de Dios) de sentirse especial y separada de su Fuente. 
Para ser dichoso no puedes aferrarte a ese punto de vista que parece partir del cuerpo sino verlo como lo que es, una paradoja temporal que bien aprovechada puede utilizarse para volver a tu centro, el Ser, el cual ha quedado velado por las identificación con la forma y la percepción que brindan los sentidos. La vida con toda su aparente problemática es vista entonces como una oportunidad para que te veas en el espejo del mundo en el que te estás proyectando continuamente a ti mismo conforme a tus propios deseos inconscientes, y así re-descubrir quien realmente eres, lo cual habías olvidado. En tu periplo te darás cuenta que, como dice Un Curso de Milagros en el título de la lección 248... 

“Lo que sufre no forma parte de mí” 

... pues sólo la personalidad sufre. 
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Imagenes tomadas de Pixabay (por orden):
1. Landscape- Norbert Schmitz
2. Swami-Ananda-Saraswati-Swamiananda
3. Christ-Thomas B
4. Brain-Martinez
5. Woman-Leandro De Carvalho
6. Being-John Hain



miércoles, 26 de febrero de 2020

La Callada Respuesta


Hoy quiero escribir sobre el apartado IV. La callada respuesta, perteneciente al Tema 27. La Curación del Sueño. ¿Cómo se cura uno del sueño del mundo? Preguntándolo de otra manera, ¿cómo despierta uno del sueño del mundo?, pues curar y despertar son sinónimos en Un Curso de Milagros (UCdM).

Lo que caracteriza la vida en el mundo, sin duda, son los problemas. Vivir en el mundo, si estás dedicado de pleno a él, lejos de resolver tus problemas los crea porque, aunque resuelvas los que se vayan presentando siempre surgen otros nuevos, de modo que tu dedicación al mundo te mantiene atrapado en una rueda de problemas que siempre gira y de la que no puedes escapar. Digamos que el mundo está diseñado para que todo sea siempre una sucesión interminables de problemas. Esto tiene su reflejo, por ejemplo, en la actividad legislativa cuando se aprueban leyes o reglamentos para solucionar problemas en uno y otro ámbito social. No pasará mucho tiempo de su publicación y entrada en vigor cuando esa normativa ya ha quedado desfasada y haya que empezar a anular artículos o a reformarla. Si has estudiado legislación confirmarás su galimatías.
¿Cómo se sale de esa trampa? Aquí estaría bien recordar la frase "vive en el mundo sin ser de él", aunque no sea una frase precisamente de fácil aplicación para quien vive sumergido en el mundillo de las Administraciones Públicas, pero igualmente para cualquier mortal normal y corriente cuya dedicación principal se mueve entre el estrés del trabajo, las exigencias de la familia y el siempre escaso ocio.  
¿Cómo se hace eso de vivir en el mundo sin ser de él? Una de las prácticas que ayuda, aparte del tipo de perdón que enseña UCdM (distinto al perdón convencional), es el aquietamiento en silencio. ¿Por qué el aquietamiento en silencio? Aunque muchos lo deseamos son bien pocos los que son capaces de practicarlo porque nos saca de la rutina de conflicto que es la vida diaria, la cual hemos convertido en una especie de adicción.
1. En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo problema queda resuelto serenamente. Pero en medio del conflicto no puede haber respuesta ni se puede resolver nada, pues su propósito es asegurarse de que no haya solución y de que ninguna respuesta sea simple. Ningún problema puede resolverse dentro del conflicto, pues se le ve de diferentes maneras. Y lo que sería una solución desde un punto de vista, no lo es desde otro. Tú estás en conflicto. Por lo tanto, es evidente que no puedes resolver nada en absoluto, pues los efectos del conflicto no son parciales. No obstante, si Dios dio una solución, de alguna manera tus problemas tienen que haberse resuelto, pues lo que Su Voluntad dispone ya se ha realizado.

Einstein dijo algo así como que no se puede resolver un problema desde el mismo nivel de conciencia que lo creó, y esto es verdad. Desde el nivel mental en el que vives (o sueñas, que es lo mismo) no puedes resolver los problemas que crees tener mientras sigas dormido. Por seguir con el ejemplo anterior, ninguna política, ninguna ley, norma o reglamento conseguirán solucionar los problemas humanos en ninguna sociedad. Y en lo personal, ningún conocimiento adquirido, ningún cursillo o técnica New-age con el que trates de mejorar personalmente tampoco te evitarán los problemas.
UCdM te invita a aquietarte y estar en silencio para encontrar soluciones. Algunos alegarán, sino la mayoría de nosotros, que aquietarse un rato, practicar yoga o mindfulnes, ayuda sin duda a desestresarte y olvidarte de tus obligaciones, problemas y facturas por pagar..., pero luego vuelves al sueño de la realidad y te encuentras que todo sigue igual, ¡sin resolver! ¿Para qué ha servido ese rato de relax? La sensación de muchos será que se han perdido el tiempo porque lo que han hecho es agravar su urgencia por responder a las exigencias del mundo. Ésta situación sucede porque no has dejado del todo al ego apartado y sigues bajo su dominio queriendo controlar tus resultados. 
UCdM es un manual de instrucciones sobre la paz y cómo alcanzarla. La paz es básicamente un estado de la mente. Los milagros (los cuales son todos el mismo milagro) tienen que ver con la corrección de la mente errónea y todos sus pensamientos de inquietud y culpa. No tienen nada que ver con producir sucesos en el mundo que te vengan a solucionar tus problemas y la vida, porque la vida es como es. Los problemas son sólo puntos de vista en los que se desea que las cosas sean diferentes a como son. A lo mejor empezaste a estudiar el curso con la esperanza de que uno de esos milagros solucionase tus problemas para poder estar en paz, pero la verdad es que necesitas estar en paz para que, a partir de ahí, se pueda generar una solución a tus problemas, como da a entender la frase "No trates, por lo tanto, de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él" (Introducción del Tema 21). 
Como la enfermedad, todos los demás problemas, sean de la naturaleza que sean, se generan en la mente soñadora. Luego, lo que hay que hacer es despertar a la mente soñadora para que ésta vea el mundo de otra manera. Sólo el ego, producto de la mente errónea, con sus creencias y sus juicios ve problemas por doquier pues cree que el mundo es su causa, desconociendo que es él quien genera los problemas los cuales proyecta afuera. Esos problemas están condicionados por el tiempo pues se crean en el pasado y se extienden hacia el futuro. Se puede decir que la ilusión de problemas crea el tiempo mismo.
2. Por eso es por lo que el tiempo no tiene nada que ver con la solución de ningún problema, ya que cualquiera de ellos puede ser resuelto ahora mismo. Y por eso es también por lo que, en tu estado mental, ninguna solución es posible. Dios tiene que haberte dado, por lo tanto, una manera de alcanzar otro estado mental en el que se encuentra la Solución. Tal es el instante santo. Ahí es donde debes llevar y dejar todos tus problemas. Ahí es donde les corresponde estar, pues ahí se encuentra su solución. Y si su solución se encuentra ahí, el problema tiene que ser simple y fácil de resolver. No tiene objeto tratar de resolver un problema donde es imposible que se encuentre su solución. Mas es igualmente seguro que se resolverá si se lleva donde se encuentra la solución.

Lo anterior suena increíble, ¿verdad?. Veámoslo mejor con un ejemplo. Tu problema, supón, es que crees necesitar una cierta cantidad de dinero que no tienes, y crees que la solución pasa por conseguirlo a través del trabajo, pidiendo un préstamo, jugando a los juegos de azar, o quizás incluso robándolo. Todas esas soluciones dependen del tiempo (un futuro) pues lo necesitas para encontrarlas. De todas esas opciones tampoco sabes cuál es la mejor pues entran en juego los antecedentes donde parece que se fraguó el problema (el pasado). Sin estar seguro de qué hacer, entonces puedes lanzarte al mundo a conseguir ese dinero probando primero una y luego otra cosa. O también, antes de intentar nada, puedes entrar en el instante santo y pedir al Espíritu Santo (E.S, ángel de la guardia, tu yo superior o como quieras llamarlo), que te inspire la solución que traiga paz a tu vida, porque si algo define a los problemas es la falta de paz. No es el problema en sí lo que te agobia sino el estado de angustia que te provoca. No te has dado cuenta aún de que igual la solución pasa por prescindir de eso que quieres pagar con ese dinero que crees necesitar, y que tu infelicidad te la estás causando tu mismo. 
Siguiendo en el ejemplo de tratar de solventar tu "problema" de falta de dinero, el mundo te ofrecerá mil posibles soluciones, pero si observas detenidamente, ninguna de ellas te genera seguridad ni paz. Cuando preguntas "¿cómo consigo el dinero que necesito?" la respuesta ya está implícita porque das por hecho que lo necesitas, y además das por hecho que la solución tiene que estar afuera cuando pudiera no ser así. Pero con tu pregunta y sin prever otras opciones refuerzas tu punto de vista y quedas atrapado en el problema.

3. No intentes resolver ningún problema excepto desde de la seguridad del instante santo. Pues ahí el problema sí tiene solución y queda resuelto. Fuera de él no habrá solución, pues fuera de él no puede hallarse respuesta alguna. No hay lugar fuera de él donde jamás se pueda plantear una sola pregunta sencilla. El mundo sólo puede hacer preguntas que se componen de dos partes. Una pregunta con muchas respuestas no tiene respuesta. Ninguna de ellas sería válida. El mundo no hace preguntas con la intención de que sean contestadas, sino sólo para reiterar su propio punto de vista.

Cuando preguntas "¿cómo consigo el dinero que necesito?" estando preocupado, temeroso o sintiendo necesidad, estás afirmando solamente tu manera de ver el mundo. Estás dando por hecho que necesitas el dinero para sentirte bien haciendo depender tu bienestar de algo externo a ti. Lo mismo ocurre si se trata de cualquier "problema" de pareja o de otra índole cuya "solución" crees te haría sentirte mejor. Pero que ocurra esa solución, al menos como tu deseas, es muy improbable y es por eso que nunca estarás completamente en paz. 
La vida es mucho más sencilla de lo que creemos y necesita realmente de muy poco. Somos nosotros quienes nos la complicamos.
4. Todas las preguntas que se hacen en este mundo no son realmente preguntas, sino tan sólo una manera de ver las cosas. Ninguna pregunta que se haga con odio puede ser contestada porque de por sí ya es una respuesta. Una pregunta que se compone de dos partes, pregunta y responde simultáneamente, y ambas cosas dan testimonio de lo mismo aunque en forma diferente. El mundo tan sólo hace una pregunta y es ésta: "De todas estas ilusiones, ¿cuál es verdad? ¿Cuáles inspiran paz y ofrecen dicha? ¿y cuáles pueden ayudarte a escapar de todo el dolor del que este mundo se compone?" Independientemente de la forma que adopte la pregunta, su propósito es siempre el mismo: pregunta para establecer que el pecado es real, y las contestaciones que te ofrece requieren que expreses tus preferencias. "¿Qué pecado prefieres? Éste es el que debes elegir. Los otros no son verdad. ¿Qué quieres que te consiga el cuerpo que tú desees por encima de todas las cosas? Él es tu siervo y también tu amigo. Dile simplemente lo que quieres y te servirá amorosa y diligentemente." Esto no es una pregunta, pues te dice lo que quieres y adónde debes ir para encontrarlo. No da lugar a que sus creencias se puedan poner en tela de juicio. Lo único que hace es exponer lo que afirma en forma de pregunta.

Para mejorar tu comprensión del párrafo anterior (si no eres asiduo a UCdM), puedes traducir la palabra "pecado" por "error", o mejor aún por "ilusión". Todo "pecado" no es más que la "ilusión" de hacer verdad la irrealidad al proyectar tus deseos en el mundo, ¿y qué es eso sino un error?. UCdM te dice que el mundo es irreal (literalmente), y establecer una pregunta presupone que tus circunstancias en él son de algún modo problemáticas ya que te están afectando negativamente. Estás haciendo el sueño del mundo realidad, si no, no preguntarías cómo puedes cambiarlo, y ese error se paga con dolor y sufrimiento.
Una vez hecha la pregunta el ego siempre responde, y te da a elegir de entre muchas ilusiones cual te satisface más. La respuesta siempre involucra tener que hacer algo, pues desconfías de cómo la vida se desenvuelve y piensas que tú tienes que hacer algo al respecto para controlar su resultado. Así, al obligarte a actuar haces de tu cuerpo el protagonista siendo inevitable que te sientas identificado con él.
UCdM te dice (insisto en esta idea porque es fundamental) que el mundo es irreal y que lo estás soñando, y si el mundo no existe, tu cuerpo tampoco. Se hace difícil creerlo cuando tus sentidos te muestran lo contrario, pero tienes que entender que el sueño sólo puede dar cuenta del sueño, así como un pez sólo puede dar cuenta del agua en la que nada.
Desconociendo que como cuerpo o personaje eres lo soñado dentro de ese sueño, y que no tienes ningún poder de control sobre él, corres detrás de soluciones que ubicas en el mundo, siendo así más que probable que pierdas tu ya escasa conexión interna. En tu afán por controlar, con impotencia, sólo alcanzas a intuir otra realidad y otra manera de ver las cosas, aunque te niegas a cuestionar tus creencias fundamentales. Te resulta verdaderamente incómodo y difícil desidentificarte con tu personaje en tu mente, pero si vences esa resistencia a prejuicios y miedos, podrías preguntarte otras preguntas apuntando a tu interior más profundo como "¿Por qué creo necesitar ese dinero?" ¿No existe otra solución alternativa?
Cuando preguntas creyéndote persona (o sea, desde tu personaje y no desde el espíritu que eres), el ego responde de muchas formas, todas apuntado hacia afuera. Cuando buscas una solución en el mundo es lógico que te sirvas de métodos que se amparan y sustentan en el propio mundo, y es normal que escuches lo que te dicta tu mente errónea la cual insiste en que lo que existe es lo que ves con tus ojos, y que dos más dos son cuatro. Puede que pidas consejo a la familia o a los amigos. A otros les gusta usar métodos más profesionales e independientes libres de los prejuicios del pasado y buscan ayuda profesional, un asesor o un coach personal. Y hay quien incluso recurre a lo esotérico utilizando algún método adivinatorio. 
No tiene nada de malo recurrir a ninguno de los métodos anteriores, pero cuando te los crees de verdad los conviertes en testigos de tu realidad; entonces quedas atrapado por ellos, por la ilusión, y no aprendes nada. Por ejemplo, usar métodos como el tarot para preguntar si vas a conseguir más dinero es posible que no te enseñe absolutamente nada sobre ti mismo, tu verdadero ser. Otra utilidad más benéfica de éste arte es saber qué esconde tu subconsciente al respecto de eso que te preocupa. Pero incluso entrar en la quietud silenciosa tiene ventajas sobre cualquier otro método adivinatorio o disciplina New-Age tan de moda hoy en día. 
Alejandro Jodorowsky dice que el correcto uso del tarot
es leer el inconsciente (uso psicológico), no adivinar el futuro

5. Una pseudo-pregunta carece de respuesta, pues dicta la respuesta al mismo tiempo que hace la pregunta. Toda pregunta que se hace en el mundo es, por lo tanto, una forma de propaganda a favor de éste. De la misma manera en que los testigos del cuerpo son sus propios sentidos, así también las respuestas a las preguntas que el mundo hace están implícitas en las preguntas. Cuando la respuesta es lo mismo que la pregunta, no aporta nada nuevo ni se aprende nada de ella. Una pregunta honesta es un medio de aprendizaje que pregunta algo que tú no sabes. No establece los parámetros a los que se debe ajustar la respuesta, sino que simplemente pregunta cuál es la respuesta. Mas nadie que se encuentre en un estado conflictivo es libre para hacer esta clase de pregunta, pues no desea una respuesta honesta que ponga fin a su conflicto.

Pseudo-preguntas son todas aquellas que haces de manera condicionada, y son también todas las preguntas que haces dirigidas a lograr algo en el mundo; p.e. "¿cómo consigo el dinero que tanto necesito?". Una pregunta honesta, sin embargo, es del tipo "¿Por qué creo necesitar el dinero?" o "¿Conseguir ese dinero va a solucionar mis problemas realmente?"
En la quietud silenciosa y en estado de desapego puedes preguntar de manera sincera sin presuponer ninguna respuesta. Tu pregunta será contestada intuitivamente y entonces podrás aprender lo que realmente necesitas, lo que te sacará de tus "problemas". Digo intuitivamente porque no es probable que escuches ninguna voz. La solución puede que venga más bien como un reconocimiento o una idea, o puede que te llegue más tarde inesperadamente como consecuencia de tu estado de rendición a la manera de un sueño en la noche, un ¡ajá! al escuchar una frase que alguien dice en tu presencia y que te resuena especialmente, o al leer un whatsapp, un libro o el titular de un artículo el cual te impacta. No existe una manera fija de obtener respuestas a tus preguntas honestas, pero la reconocerás inmediatamente una vez se manifiesten; y eso es porque el E.S. siempre te está hablando aunque tú no le escuches, porque un cosa es oír (todos oyen pero no entienden) y otra bien distinta saber escuchar.
Otro ejemplo de "problema"... Me siento sólo y doy por hecho que es porque no tengo pareja; entonces lo primero que suelo preguntar sin pensar es: "¿Cómo puedo conseguir pareja?" o "¿Dónde puedo conseguir una pareja"?. Sin embargo sería más correcto preguntarse: "¿Por qué me siento sólo?""¿por qué creo que una pareja solucionará mi soledad?", o incluso "¿Cómo puedo resolver mi problema de soledad?". Mientras estás agitado en tu inquietud es difícil pensar una buena pregunta porque estás alejado de tu consciencia, pero si estás aquietado podrás usar tu sentido común al observar lo que pasa por tu cabeza y cuales son tus sentimientos al respecto. Entonces puedes hacer preguntas que buscan la raíz del problema, a dónde éste surge, que es donde puede ser solucionado. 
Cuando nos planteamos pseudo-preguntas guiándonos por el ego, él mismo nos da sus soluciones las cuales exigen siempre el sacrificio de alguien, aparte de que podrás reconocerlas por usar un lenguaje y un estilo característico, a veces inquietante pero inconfundible: "Si te casas con una viuda rica, además de quitarte la soledad te solucionará los problemas económicos". Las respuestas del E.S., por el contrario, son más dulces y creíbles: "no necesitas una pareja para curar tu soledad ni más dinero pues Dios está contigo y nada te falta". Pero a nuestra personalidad no le gustan ese tipo de respuestas ya que van en contra de los deseos, de los sueños y del especialismo que confiere el que se puedan ver realizados. 
6. Sólo dentro del instante santo se puede plantear honestamente una pregunta honesta. Y del significado de la pregunta se derivará todo el significado que pueda tener la respuesta. Es posible entonces separar tus deseos de la respuesta, para que ésta se te pueda dar y también para que la puedas aceptar. La respuesta se ofrece en todas partes. Mas sólo se puede oír en el instante santo. Una respuesta honesta no exige sacrificios porque sólo contesta preguntas verdaderas. Las preguntas que hace el mundo tan sólo quieren saber a quién se le debe exigir sacrificio y no si el sacrificio tiene sentido o no. Y así, a menos que la respuesta indique "a quién", no se reconocerá ni será escuchada, y de este modo la pregunta seguirá en pie, ya que se contestó a sí misma. El instante santo es aquel en el que la mente está lo suficientemente serena como para poder escuchar una respuesta que no está implícita en la pregunta y que ofrece algo nuevo y distinto. ¿Cómo iba a poderse contestar una pregunta que no hace sino repetirse a sí misma?
7. No trates, por lo tanto, de solventar problemas en un mundo del que se ha excluido la solución. Lleva más bien el problema al único lugar en el que se halla la respuesta y en el que se te ofrece amorosamente. En él se encuentran las respuestas que solventarán tus problemas, pues no forman parte de ellos y toman en cuenta lo que puede ser contestado: lo que la pregunta realmente es. Las respuestas que el mundo ofrece no hacen sino suscitar otra pregunta, si bien dejan la primera sin contestar. En el instante santo puedes llevar la pregunta a la respuesta y recibir la respuesta que fue formulada expresamente para ti.

Como conclusión y respondiendo al por qué del título de este apartado de UCdM, diría que "La callada respuesta" obedece al hecho de que en la quietud silenciosa se crea el estado de receptividad en nosotros en el que todas las preguntas que nos podamos hacer pueden ser fácilmente contestadas, al tal grado que puede llegarse a no ser necesario tan siquiera preguntar nada, pues en ese estado (estado de Ser o Crístico) han desaparecido todos los deseos, todas las inquietudes, todos los miedos y todas las preguntas, existiendo sólo aceptación plena de todo lo que es, Amor.  

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lunes, 10 de febrero de 2020

Saber estar solo


El dicho 75 del evangelio agnóstico de Tomás dice:

J dijo: “Hay muchos esperando en la puerta, pero los que están solos entrarán en la alcoba nupcial”. 

¿Qué significado tiene? 

Esperar en la puerta se refiere al buscador espiritual. Hay muchos buscando y muchos esperando a que se les abra la puerta de la iluminación y la felicidad. Esa es la suite nupcial donde se supone que se encuentra la dicha eterna. Pero, ¿por qué han de entrar los que están solos? 
    
   
Woman - Free-Photos (Pixabay)

Aquí, sin embargo, no se refiere a que tengas que vivir solo para ser feliz e iluminarte, sino solamente a que sepas estarlo. Como dice Osho: 

“La capacidad de estar solo es la capacidad de amar".

Porque no puedes entrar en la alcoba nupcial si no sabes amar. Aún no estás preparado. 

Hay gente que no se aguanta a si misma. Quedan solos y se ponen nerviosos. Tienen que hacer algo para distraerse de ellos mismos: salir a la calle en busca de ruido, hacer compras, tomarse unas cervezas o vinos con los amigos, ir al fútbol, a spinning, al teatro o al cine, etc. Si se quedan en casa tienen que poner la televisión, o la radio, o engancharse a internet, invitar a alguien a comer o llamar al amante para "pasar un rato en la alcoba nupcial". Sin embargo, ésta última no es la misma alcoba nupcial de la que hablamos arriba. ¡Nada que ver! La cuestión es hacer cosas para mantenerse ocupados física y mentalmente y no sentirse solos, pero nada de eso es amor.

El amor no es distracción sino todo lo contrario. El amor es concentración y aceptación plena. Pero nos han hecho creer otra cosa. No puedes estar distraído y amar al mismo tiempo. El enamoramiento tampoco es un estado de amor, es un estado de enajenación. Y si bien puedes estar haciendo alguna actividad física mientras amas, tienes que estar plenamente presente, centrado en tu Ser, sin juzgar. Para ello es necesario estar despierto y aceptarte tú y aceptar tus circunstancias tal como se presentan en el momento presente. Ni siquiera me refiero a aceptarte como persona porque te puedes gustar a ti mismo pero, gustar no es amar.

El Amor, que es lo que me creó, es lo que soy (L-229 UCdM)

Tú eres amor y eres la alcoba nupcial a la vez. No te desnudas estando en ella sino que ya entras desnudo y limpio, libre de todas las ropas y adornos que te habías colgado, llámense distracciones, creencias, prejuicios, deseos e ilusiones.

Y ahora un chiste.

Dos novios en la noche de bodas... Él está tumbado en la cama, lo típico, con sólo los calcetines puestos esperando mientras ve en la televisión el show de la Super Bowl 2020 (Shakira y JLO contoneándose con poca ropa bien ajustada), cuando la novia sale del baño con un camisón de su madre que había heredado de su abuela y ésta de su tatarabuela. Pero él, claro, sigue embobado viendo el show. Entonces la novia enfadada le grita:

- ¡APAGA LA TELE INMEDIATAMENTE! 

- Sí mi amor, como tu quieras, pero si apago la tele... ¡se me va a bajar la antena!

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viernes, 29 de noviembre de 2019

La vida como oxímoron. Ley de la atracción y ley del espejo

Nota: comprender este post precisa ciertos conocimientos sobre lo que es y enseña Un Curso de Milagros (UCdM), pero no todo lo que escribo aquí es acerca de él. En cualquier caso, el contenido está basado en mis conocimientos y apreciación tal como me ha sido inspirada, con los que puedes o no estar de acuerdo. Si no lo estás toma lo que te sirva y el resto olvídalo. Gracias por leerme.

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Recuerdo que de pequeño me metía debajo de la cama para ver cine en un proyector de juguete, donde tenía que instalar la película boca abajo para verla del derecho. Los fotogramas de la película, muy simples, se movían en la pared a la velocidad conque giraba una manivela, pudiendo parar la imagen. 

Estando en cierto modo relacionado (el mecanismo de proyección es parecido), en un espejo sólo ves lo que asoma a él reflejado, un pequeño porcentaje de todo lo que hay en la habitación, lo cual lo hace de manera invertida. Es una inversión donde la derecha es la izquierda y viceversa, pero una inversión al fin y al cabo.

Mirror de Med Ahabchane (Pixabay)

En los ejemplos anteriores eres consciente de que tú manejas el cine o eres quien te asomas al espejo; entonces ya sabes que la imagen en la pared o en el espejo no es real. Pero... ¿y si no lo supieras? ¿Y si fueras un espectador ignorando que se está produciendo un proceso de proyección? Creería que lo que ves es verdad. Es como el mito de la caverna de Platón.

Al efecto resultante de la combinación de algo real y su falso contrario se le llama oxímoron, pues crea otra cosa distinta moviéndose dentro de la dualidad verdadero-falso. La Real Academía Española de la Lengua define oxímoron del siguiente modo:

Combinación, en una misma estructura sintáctica, de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido, como en un silencio atronador.

¿No es un silencio atronador algo imposible, un mito, un sinsentido? 

Desde el punto de vista de la metafísica de UCdM, combinar lo que es real con lo irreal produce el oxímoron que experimentamos como la vida en este mundo. Como consecuencia de ello, todo en ésta última responde a la dualidad verdadero-falso moviéndose dentro de esa polaridad. Así sus extremos reflejan, uno lo real (lo eterno, el amor, la abundancia, lo positivo, la luz...), y el otro lo ilusorio (lo temporal, el miedo, la carencia, lo negativo, la oscuridad...), aunque ambos extremos y todo el rango entre medias son experimentados como verdaderos.

El escritor Neale Donald Walsch, autor de la saga "Conversaciones con Dios" menciona el término oxímoron en el siguiente diálogo de su libro "En casa con Dios. Una vida que nunca termina":

- ¿No hay tal cosa como realidad objetiva?

- No. “Realidad objetiva” es un oxímoron.

- ¿Estás diciendo que nada es como parece?

- Estoy diciendo justo lo contrario. Todo es como parece. Y las apariencias están basadas en las percepciones. Y las percepciones están basadas en las perspectivas, y las perspectivas no son objetivas. Son subjetivas. No son algo que experimentes, son algo que eliges.

Lo que nos quiere decir Neale es que la "realidad" aquí en el sueño del mundo depende del punto de vista que toma el observador, y que éste influye con su mera observación en base a sus perspectivas. Dicho de otro modo: vemos lo que queremos ver haciendo de ello nuestra realidad, aunque no sea tal. 

La percepción es un truco de prestidigitación donde el engañado eres tú mismo.

Nuestra realidad se convierte así en lo que valoramos por encima de cualquier otra cosa, lo que no la convierte en realidad absoluta la cual es totalmente objetiva. Ahora comprenderás por qué es tan difícil hacer cambiar de opinión a otras personas. Es un ejercicio casi imposible.

- Beeeee
- Beeeee tú
Sheep de Susanne Jutzeler, suju-foto (Pixabay)

Las perspectivas de las que habla Neale obedecen a los deseos. En este mundo es muy raro encontrar a una persona que no desee que las cosas sean distintas a como son. Queremos (nuestro ego) influir y controlar, y por eso todos procuramos vivir anticipándonos. Y por cierto, ésto es también oxímoron porque proyecta el futuro en base al pasado (uniendo los dos extremos), resultado algo totalmente nuevo demente y disfuncional, pues hace que pasemos de puntillas por el único momento que existe, el presente. 

Nuevamente repito que vemos lo que queremos ver. Creamos nuestra realidad de manera subjetiva deseándola y para ello fabricamos creencias y nos adherimos a juicios. Aquí se resume la clave para entender lo que da origen al sueño del mundo (una alocada idea del Hijo de Dios queriendo crear aparte de Él). Por cierto, que hemos dado con la base de la famosa "ley de la atracción". 

La ley de la atracción también funciona como un oxímoron porque queriendo atraer no atrae nada en absoluto, sino que aparenta hacerlo; y su producto es un delirio. Esta ley parte de la creencia en dos conceptos opuestos (carencia y posesión) para crear otro totalmente nuevo, incertidumbre si cabe (sorpresa y/o decepción), pues las cosas ocurren sin que tú (como personaje en el mundo) tengas que hacer nada. Y todo lo anterior porque lo que creemos crear no es más que un recuerdo de algo que ya sucedió. La paradoja es que tu personaje debe actuar interpretando su papel como si de ello dependiera su capacidad de atracción para la consecución de sus fines. De hecho poco o nada ocurrirá en su vida si se queda absolutamente quieto esperando que le llueva algo del cielo, a no ser que su guión tenga escrito para él lo contrario. A menudo olvidamos que todo en el mundo es efecto, y que toda causa está en lo invisible, en la mente dormida y soñadora del Hijo de Dios. 

Atraer algo obedece no más que a lo que UCdM llama "fabricar", que consiste en el efecto de la mente dormida imaginando el mundo y la vida tal como la conocemos, en un mecanismo que escapa al control de los personajes, ante lo cual ellos no pueden sino sentirse perplejos.

Pero un día esos personajes escuchan hablar de la ley de la atracción y deciden adoptar una posición frente a ella: creerla o no creerla. Si deciden creerla y practicarla, parecerá funcionar porque empezarán a suceder ciertas casualidades. Si deciden no creerla ni practicarla parecerá no funcionar, pero de esta manera también demuestran que funciona. Uno siempre se está dando la razón a si mismo sin percatarse de ello, pero no es más que parte del guión del sueño, el cual es totalmente coherente dentro de sí mismo. Por eso es tan difícil despertar, porque creemos estar ya en la realidad. No es cierto.

Si realmente pudieses atraer, no atraerías lo que quieres sino lo que "eres", o mejor dicho, lo que haces de acuerdo a quien crees que eres. Si estás dormido atraes sueños e ilusiones (no siempre buenas, algunas veces aterradoras). Si estás despierto o en proceso de despertar, empezarás a atraer realidad y un sueño más placentero y llevadero (el sueño feliz del que habla UCdM) porque la realidad es así, feliz. Esto último sucede a la par que dejas de luchar, abandonas todo intento de manipular el sueño y te rindes a lo que es, fluyendo con lo que tu guión tiene determinado para ti. Te estás convirtiendo en un buddha.

Buddha de Helena Cuerva (Pixabay)

Pero volvamos a la obra de Neale. El título de sus libros no deja de ser un oxímoron: "Conversaciones con Dios". El estudiante de UCdM se preguntará ¿cómo puede uno conversar con un Dios que es ajeno a este mundo? ¡Es imposible! Pero podrías hablar con el Espíritu Santo, aunque eso se antoja harto difícil ya que muy pocos son capaces de escucharle. Quizás Neale sea uno de esas personas con dotes excepcionales como lo fue Helen Schuman, aunque sus mensajes difieren en detalles fundamentales. Personalmente a mí, con todo el respeto que se merece, el Dios de Neale no me convence porque me recuerda al Dios bíblico. ¿Cómo puede un Dios Todo Amor, "creador del mundo", permitir tanta crueldad e injusticia en él? Entonces Dios resultaría ser un ególatra y caprichoso en Quien sería muy difícil confiar. ¡Es una locura! De hecho, éste es un mundo demente creado por una mente enajenada, pero la mente dormida del Hijo de Dios, no Dios. Por eso absolutamente todo dentro del sueño del mundo se tiene que mostrar como un oxímoron. 

Pongamos por caso cómo funciona la ley de la atracción. Cuando persigues algo, éso parece huir y escapársete de las manos; pero cuando cesas de perseguirlo entonces te llega por sí solo y sin esfuerzo. Por ejemplo, la búsqueda de trabajo. Cuando buscamos no encontramos ninguno, pero cuando tiramos la toalla cansados de enviar curriculums, suele ocurrir que nos salen tres a la vez. 

Lo mismo ocurre con el amor. Estamos hablando del amor condicional o especial de pareja, tal como lo entiende el ego. Cuando llamas con ganas a la puerta de una persona, ésta te rechaza. Dejas de buscarla olvidándote de ella y de pronto te viene a buscar, pero ya es tarde y no la deseas. A esos tejemanejes les llamamos amor; pero el verdadero amor no se comporta como un oxímoron. Sólo el "amor" del ego se puede comportar de manera tan dispar porque es algo mundano, basado en expectativas e ilusiones.

¿"Quien bien te quiere te hará llorar"? Puede que sí o puede que no. Depende.
Una relación de amor-odio (oxímoron) no es amor, aunque para el ego lo es.
El ego no entiende el lenguaje del amor porque su lenguaje es siempre el miedo.
Barbara Stanwyck de Skeeze (Pixabay).

El ego está seguro de que el amor es peligroso, y esta es siempre su enseñanza principal. Nunca lo expresa de este modo. Al contrario, todo el que cree que el ego es la salvación parece estar profundamente inmerso en la búsqueda del amor. El ego, sin embargo, aunque alienta con gran insistencia la búsqueda del amor, pone una condición: que no se encuentre. Sus dictados, por lo tanto, pueden resumirse simplemente de esta manera: "Busca, pero no halles". Esta es la única promesa que el ego te hace y la única que cumplirá. Pues el ego persigue su objetivo con fanática insistencia, y su juicio, aunque seriamente menoscabado, es completamente coherente. (T12.IV.1)

La búsqueda que el ego emprende está, por lo tanto, condenada al fracaso. Y como también te enseña que él es tu identidad, su consejo te embarca en una jornada que siempre acaba en una percepción de auto-derrota. Pues el ego es incapaz de amar, y, en su frenética búsqueda de amor, anda en pos de lo que teme encontrar. (T12.IV.2.1:3)

Otro ejemplo claro de la búsqueda del ego manifestándose como oxímoron es la persona que anda toda su vida esforzándose por alcanzar la iluminación espiritual sin conseguirlo. De pronto la encuentra cuando, agotado, renuncia a ella.

No hay que olvidar que ya todos los resultados existen potencialmente en el sueño, o quizás te guste mejor llamarlo "la Matrix", pero el espacio-tiempo y la dualidad sólo permiten que las cosas se manifiesten a su tiempo, de manera lineal conforme al momento que toca en el guión. 

Como explica UCdM, el cual trata básicamente sobre cómo eliminar los obstáculos al amor (puestos por el ego) para que el amor florezca como el estado de consciencia "Cielo" y de Unidad con Dios, hay que deshacer el ego. Una forma es dejando de desear tantas cosas que has perseguido largo tiempo sin que se manifiesten, permitiendo que por defecto, lo que necesites aparezca por si solo en tu vida, pues ya todo está ahí oculto tras la nube del ego. Lo habías estado bloqueando tú mismo con tu comportamiento porque, cuando deseas, la Matrix entiende que quieres desear (valga la redundancia), y por ello hace que lo sigas deseando.

Matrix de Darwin Laganzon  (Pixabay)

Ahora, el personaje del sueño puede llegar a creerse creador de su propia realidad y por tanto, creerse capaz de atraer cualquier cosa, pobreza o riqueza... Entonces empieza a comportarse diferente y ¡bingo!, le empieza a llegar abundancia. No se percata de que no es él quien ha efectuado el cambio; lo hace la Mente que le sueña cambiado su sueño de pobreza por el de riqueza. En un despunte de lucidez el personaje puede llegar a pensar que él no es real y que todo es un sueño; no es más que un reflejo de la Mente quien se ha dado cuenta que es Ella quien está soñando, aunque eso no es suficiente para despertar porque aún se identifica demasiado con el personaje del sueño. Sigue hipnotizada por él, pero se ha iniciado la cuenta atrás hacia la iluminación o despertar definitivo en el que las figuras del sueño y todo su contenido desaparecerán en la nada. 

Pero volviendo a la ley de la manifestación... seguro que te interesa más manifestar todos tus deseos que iluminarte y desaparecer junto con todo, lo cual consideras amenazante; ¿o me equivoco? Todavía te atrae demasiado el mundo.

¿Cuándo se manifiesta algo? Como digo, eso no depende de ti aunque lo parezca. Si te crees tu personaje, perseguirás tus sueños, te moverás de acuerdo a ellos, harás y desharás a "tu antojo", y en todo ese trajín, quizás te esfuerces al máximo. El ego es la creencia de que tú eres ese personaje, pero realmente ese tú no existe. 

El sueño en sí mismo es ego y el ego es sueño. Se trata del mismo proceso mental. No hay diferencia entre ego y sueño porque el sueño es fabricado por la mente errada, la mente soñando del Hijo de Dios. Cuando tratas de manifestar cualquier cosa estás identificándote con el ego pues sólo el ego desea cosas ya que se siente carente. Muchos coachs dedicados a impartir clases para manifestar pueden que no estén de acuerdo con ésto, pero cuando enseñan y alientan a sus alumnos a manifestar su propia realidad sólo están alimentando al ego para sentirse más felices o satisfechos en el mundo. No hay nada de malo en ello pero conviene ser consciente de que no puedes crear realmente nada. Tu deseo es el deseo de la Mente ego que te sueña, y cuando pareces elegir manifestar algo de lo que te sientes carente, es que estás eligiendo en favor del ego. El E.S. no está interesado en crear más sueño, y por lo tanto, más obstáculos al amor, sino en eliminarlos todos para que regreses a casa cuanto antes. Pon tus necesidades en sus manos.

Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar. (T-13.VII.12)


El oxímoron de la ley del espejo

¿Qué tal si hablamos ahora de la ley del espejo? También ella funciona como un oxímoron. La ley del espejo es parte de la ley de la atracción, por no decir lo mismo. Digamos que el Hijo de Dios, encontrándose en la Unidad, decide hacer uso de su espejito mágico para proyectarse en el mundo cuando, al desear crear aparte de Dios, utiliza su mente errónea o soñadora para fabricar separado de Él. Entra entonces en un profundo sueño en el que se pierde a sí mismo al identificarse individualmente con multitud de diferentes personajes. Está reflejando una imagen totalmente fragmentada de la realidad. 

Eco y Narciso de John William Whatherhouse

Encuentro una similitud en todo ésto con la leyenda mitológica de Narciso, la cual cuenta más o menos la siguiente historia: Es una ninfa llamada Eco que se enamora de un vanidoso joven llamado Narciso. Éste debiera vivir hasta edad avanzada mientras nunca se conozca a sí mismo, pero un día, mientras trataba de cazar ciervos, oye pasos detrás suya. Era la ninfa Eco que lo seguía sigilosamente. Eco, no podía hablar debido a una maldición de la diosa Hera, así que sólo respondía con la última palabra que otros decían. Cuando Narciso por fin la ve, la repudia y entonces ella se termina consumiendo en soledad desconsolada de tristeza, quedando sólo su voz. Pero el destino quiso que Narciso fuese engañado por la diosa Némesis en venganza por lo sucedido a Eco. Némesis hizo asomarse a Narciso en un estanque y allí se enamoró de si mismo reflejado en el agua. Después de mucho mirarse, Narciso se decidió a besar su propia imagen, cayendo al agua y ahogándose. En ese lugar creció una flor que lleva su nombre. 

La edad avanzada pronosticada para Narciso no es más que la eternidad. Narciso representa al Hijo de Dios. Eco es la voz apagada del E.S. a quien Narciso ignora. La diosa Némesis es la loca idea invitando a Narciso a separarse de su realidad mirándose en un sueño. La flor no sería nada más que el mundo ilusorio que resultó de ese sueño, atractiva a primera vista, pero un oxímoron puesto que nace de la vanidad y encierra la muerte escondida en el esplendoroso despliegue de su belleza, la cual terminará robando la inmortalidad a Narciso al marchitarse con el tiempo.

Ocurre lo mismo con una mariposa, tan bonita ella simbolizando la plenitud de la vida; sin embargo encierra muerte y por lo tanto un oxímoron pues, pondrá multitud de huevos que al eclosionar en las hojas de una planta, la sembrarán de orugas que terminarán devorándola hasta la muerte.

También tenemos la frase de Osho "la capacidad de estar solo es la capacidad de amar". El amor está asociado al prójimo, pero ¿cómo puedes amar estando solo? La soledad es un espejismo y el otro no existe, pero no puedes amar a nadie si no amas de verdad aprendiendo a amarte primero a ti mismo en la soledad, lo que no quiere decir que todo el que esté solo haya aprendido a amar. 

Otro ejemplo más de oxímoron desde el punto de vista de UCdM es vivir la vida como si fuera una elección continua aunque sabes que no puedes, pues ya está todo predeterminado, incluso elegir en favor del Espíritu Santo para escapar de la ilusión. Este es el mayor oxímoron de todos, el núcleo en torno al cual gira todo el meollo de la ilusión. 

Ya voy acabando. Un post que escribí asociado a la ley del espejo es La vida es un Kōan. La vida no tiene sentido en sí misma pero nosotros se lo damos. Es como un espejo vacío (una página en blanco), y eso es lo que permite que sirva de espejo.

De nosotros aparenta depender lo que queremos ver reflejado en nuestra vida. Como prueba de ello, el experimento del gato de Schrödinger en física cuántica: ¿Cómo estará el gato cuando abramos la caja? ¿Vivo o muerto?. ¿Qué deseas ver? En el fondo, lo que desees da igual porque tu decisión ya está predeterminada por la Mente que redactó el guión. Nunca te puedes equivocar y consecuentemente la culpa no tiene sentido. Por eso, elige lo que suceda. 

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Resumiendo, la diferencia entre la ley del espejo y la ley de la atracción es que la ley de atracción siempre está operando. Es la fuerza que mueve el sueño, pero no eres tú como personaje quien la mueve (aunque parezca que es así y pienses que tienes que moverte y tomar decisiones para que ocurran determinadas cosas). La ley de atracción es operada por la mente del Hijo de Dios. 

Las leyes del espejo son distintas variantes de cómo la anterior ley opera, y lo suele hacer (no siempre) temporalmente, ésto es, por determinados periodos de tiempo y, otra veces, mezclándose dos o más de ellas a la vez. Así atraes lo mismo con el espejo directo y lo opuesto con el espejo inverso. Atraes el producto de tus juicios siempre. Atraes lo transgeneracional a un determinado tiempo cuando se activa debido a determinadas circunstancias en tu vida. También atraerás de vez en cuando tus propios miedos hasta que no los enfrentes y los venzas, etc.

Algunos de los principales tipos de espejos

Espejo directo (ED): Lo que me llama la atención de ti es algo propio, pudiendo ser algo que yo te hago sin reconocerlo en mi. P.e. Te veo y te trato como una persona despreciable porque yo mismo me desprecio.

Espejo inverso (EI): Lo que me llama la atención de ti es lo contrario de algo que yo tengo o soy; o es algo que yo dejo de hacerle a alguien sin reconocer que yo pienso al contrario. P.e. Te veo y te trato como un ser inferior porque yo me creo de una raza superior.

Espejo de los juicios (EJ): Cuando juzgas a alguien lo condenas a ser así contigo mismo, no necesariamente con los otros, atrayendo lo mismo que das (ED). Es una auto-condena. Este espejo combina con cualquier otro de esta lista.

Espejo transgeneracional (ET): Es cuando se nos manifiesta un asunto no resuelto de algún ancestro.

Espejo de lo perdido (EP): Refleja una carencia del cualquier tipo manifestándose de manera emocional.

Espejo de la noche oscura del alma (ENO): Nos enfrenta a un miedo importante que llevamos dentro.

Espejo del cuerpo físico (EF): Tu cuerpo refleja tu estado interno de manera continuada pero también de manera puntual a través de algún dolor o síntoma de enfermedad.

Espejo de nuestro mayor acto de compasión (EMAC): Anula todos los anteriores. Se trata de ser compasivo contigo mismo por lo que estás manifestando, aunque no lo entiendas, perdonándote. Entonces trasciendes la situación por aceptarla pues la integras. De esa manera ya no estás condenado a repetirla más.

La ley del espejo es siempre la ley de atracción, pero la ley de atracción es algún tipo de ley del espejo. Ambas van asociadas. 


Cuando por fin venzas al mundo todos tus espejos se desvanecerán, la ley de atracción dejará de operar y el término oxímoron perderá todo sentido pues, ya estarás en el Cielo donde no funciona otra ley que la del amor.  

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...