viernes, 17 de abril de 2020

El Evangelio Gnóstico de Tomás comentado según UCdM (3ª Parte)

NOTA IMPORTANTE: Si has llegado hasta aquí sin pasar por la 1ª Parte, antes de continuar te recomiendo que leas la introducción para saber de qué va este post y cómo está organizado. Puedes hacerlo pinchando aquí (Ir a la 1ª Parte). Pero si ya la has leído, entonces puedes continuar.
* * * 

41. Jesús ha dicho: Quien tiene en su mano, a él se dará más. Y quien no tiene, se le quitará aún lo poco que tiene.
41. J dijo: «A quien quiera que tenga algo en mano se le dará más, y a quien no tenga nada se le privará incluso de lo poco que tenga.»

Usamos este dicho con frecuencia para referirnos al dinero. Recordemos también la parábola de los talentos. Es conocido que el dinero atrae más dinero y que la miseria atrae más miseria. ¿Pero podemos interpretar este dicho así?. ¿Está J justificando que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres? No, J no reparte resignación entre los desafortunados. Él no habla de lo material, sino de lo espiritual.
Atraes más riqueza espiritual cuando la compartes, para lo que tienes que ser consciente de tu divinidad, no necesariamente de forma plena, pero tienes que sentir su llamada, aceptarla y a partir de ahí, empezar a expandirla. Y así, cuanto más das de ella más recibes porque dar es lo mismo que recibir con todo lo que es intangible, lo cual es ilimitado. Ocurre lo contrario con lo material, que lo que das lo pierdes porque lo material es finitoTener en tu mano se refiere, por lo tanto, al deseo de compartir (la mano abierta es para dar y recibir). Sin embargo, quien vive ajeno a su espiritualidad, es pobre porque desde el ego pone toda su dedicación en el mundo, en el bienestar del cuerpo y en acumular cosas materiales siguiendo el principio de que lo que no te quedes tú se lo quedará otro, sin considerar que todo lo material es ilusorio, o sea, nada. De modo que vivir en el ego es ser pobre porque te privas a ti mismo de tu propia riqueza.

Se ha dicho correctamente que a aquel que tiene se le dará. Porque tiene, puede dar. Y, porque da, se le dará. Esta es la ley de Dios, y no la del mundo. Así ocurre también con los sanadores de Dios. Dan porque han oído Su Palabra y la han comprendido. Todo lo que necesitan se les habrá dado de esta manera. Pero perderán esta comprensión a menos que recuerden que todo lo que tienen procede únicamente de Dios. Si creen que necesitan cualquier cosa de un hermano, no lo reconocerán más como un hermano. Y si hacen esto, una luz se apaga incluso en el Cielo. Donde el Hijo de Dios se vuelve contra sí mismo, sólo puede contemplar la oscuridad. Se ha negado la luz a sí mismo, y no puede ver. (P-3.III.5)

(...) eres tú el que determina el valor de lo que recibes, y el que fija el precio de acuerdo con lo que das. Creer que es posible obtener mucho a cambio de poco es creer que puedes regatear con Dios. Las leyes de Dios son siempre justas y perfectamente consistentes. Al dar, recibes. Pero recibir es aceptar, no tratar de obtener algo. Es imposible no tener, pero es posible que no sepas que tienes. (T-9.II.11.1-6).

No puedes obrar un milagro para ti mismo porque los milagros son una forma de dar aceptación y de recibirla. En el tiempo, dar ocurre primero, pero en la eternidad, donde no pueden estar separados, dar y recibir ocurren simultáneamente. Cuando hayas aprendido que dar es lo mismo que recibir, ya no habrá necesidad de tiempo. (T-9.VI.6.3-5)

Si los regalos se han de dar y recibir de verdad, no se pueden dar a través del cuerpo. El cuerpo no puede ofrecer ni aceptar nada; tampoco puede dar o quitar nada. Sólo la mente puede evaluar, y sólo ella puede decidir lo que quiere recibir y lo que quiere dar. Y cada regalo que ofrece depende de lo que ella misma desea. (T-20.II.2.1-4)


42. Jesús ha dicho: Haceos transeúntes.
42. Sed transeúntes.

Un transeúnte viaja ligero y sin apenas posesiones. No tiene casa, como las zorras madrigueras y las aves nidos. Aquí J aconseja no apegarse a las cosas del mundo. Ello no quiere decir que no puedas tener una casa, un coche, un trabajo, una familia, etc, sino que no te ates a ellas mentalmente, emocionalmente, de manera que pase lo que pase con ellas no sientas ninguna culpa. A la gente le puede chocar esta actitud que parecerá ir en contra de la regla, y te criticarán e incluso atacarán por ello, pero esta incomprensión también la debes de vivir con desapego perdonando. Se trata de ganar tu libertad, tu equilibrio interior y tu paz. 
Vivir ligero de deseos, responsabilidades y preocupaciones innecesarias que te puedan cargar de culpas, así como la determinación de perdonar todo y a todos (la piedra angular de las enseñanzas de UCdM), son las condiciones necesarias de regreso a Dios. Es, como digo, un camino de transformación mental, la parte que no se cuenta de la parábola del Hijo Pródigo

Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia. Lo que Él te provee no conlleva ningún riesgo, pues Él se asegurará de que no pueda convertirse en un punto tenebroso, oculto en tu mente y que se conserva para hacerte daño. Bajo Su dirección viajarás ligero de equipaje y sin contratiempos, pues Él siempre tiene puestas Sus miras en el final de la jornada, que es Su objetivo. El Hijo de Dios no es un viajero por mundos externos. No importa cuán santa pueda volverse su percepción, ningún mundo externo a él contiene su herencia. Dentro de sí mismo no tiene necesidades de ninguna clase, pues la luz sólo necesita brillar en paz para dejar que desde sí misma sus rayos se extiendan quedamente hasta el infinito. (T-13.VII.13)

Tú no moras aquí, sino en la eternidad. Eres un viajero únicamente en sueños, mientras permaneces a salvo en tu hogar. (T-13.VII.17.6-7)


43. Sus discípulos le dicen: ¿quién eres?, por cuanto nos dices estas cosas. 
Jesús les dice: De lo que os digo no conocéis quien soy, sino os habéis hecho como los judíos, pues aman el árbol mas odian su fruto, y aman el fruto mas odian el árbol. 

44. Jesús ha dicho: Quien maldice al Padre, se le perdonará. Y quien maldice al Hijo, se le perdonará. Pero quien maldice a la Espíritu Santa, no se le perdonará, ni en la tierra ni en el Cielo. 

45. Jesús ha dicho: No se cosechan uvas de los espinos ni se recogen higos de las zarzas, pues no dan fruto. Una persona buena saca lo bueno de su tesoro. Una persona perversa saca la maldad de su tesoro malo que está en su corazón y habla opresivamente, pues de la abundancia del corazón saca la maldad.
45. Las uvas no se cosechan de los espinos ni los higos salen de los cardos.

Cosechar uvas de los espinos es querer obtener felicidad poniendo fe en tus creencias. Vivimos engañándonos a nosotros mismos al poner nuestra esperanza de felicidad donde no la hay. 
En el mundo, nada significa nada, todo es neutro en el sentido de que es como tiene que ser, pero tú lo dotas de significado conforme a los deseos de tu corazón, apegándote a algún tipo de fantasía. Así esperas recoger higos donde crees ver una higuera, hasta que te pinchas, y entonces es que te das cuenta que la higuera es en realidad un cardo. Estabas soñando.
Lo bueno y lo malo son los dos extremos de la dualidad, las condiciones en que funciona el sueño del mundo. Dentro del mismo juego también existen las personas buenas y malas, pero ninguna de las dos están libres de cosechar espino y cardos. Porque a las personas buenas les ocurren igualmente cosas malasAmbas, buenas y malas, están dormidas creyendo real el sueño. Ahora, quiero creer que J no se refiere aquí a las personas buenas por buenas y a las malas por malas, sino a las buenas por despiertas y a las malas por dormidas. 
Así una persona buena, en el sentido de despierta, es la que perdona y no juzga, ve amor en el mundo (una la percepción correcta) porque sabe que es un sueño y todo en él llama al despertar el cual es el fruto. Una persona mala, en el sentido de dormida, juzga y mira con sentido de escasez, y el mundo que ve es un mundo perverso y temible (percepción errónea). Así que por sus frutos los conoceréis, que quiere decir que conocerás a las personas y a ti mismo por cómo vives, por cómo hablas y por cómo actúas; porque lo que piensas y tu nivel de consciencia tiene su reflejo en el exterior.

Puede que hayas enseñado lo que es la libertad, pero no has aprendido a ser libre. Anteriormente dije: "Por sus frutos los conoceréis y ellos se conocerán a sí mismos". Pues es indudable que te juzgas a ti mismo de acuerdo con lo que enseñas. Las enseñanzas del ego producen resultados inmediatos porque aceptas sus decisiones inmediatamente como tu elección. Y esa aceptación significa que estás dispuesto a juzgarte a ti mismo de igual modo. Causa y efecto están claramente definidos en el sistema de pensamiento del ego, pues todo tu aprendizaje ha estado encauzado a establecer la relación que hay entre ellos. ¿Y cómo no ibas a tener fe en lo que tan diligentemente te enseñaste a creer? Recuerda, no obstante, cuánto cuidado has ejercido al elegir sus testigos, y cuánto al evitar los que hablan en favor de la causa de la verdad y de sus efectos. (T-16.III.2)

Este curso ofrece un marco de enseñanza muy claro y muy simple, y te provee de un Guía que te dice lo que debes hacer. Si le obedeces, verás que lo que El te dice es lo que da resultado. Los resultados que se derivan de seguir Su dirección son más convincentes que Sus palabras. Te demostrarán que las palabras son ciertas. Siguiendo al Guía adecuado, aprenderás la más simple de todas las lecciones: Por sus frutos los conoceréis, y ellos se conocerán a sí mismos. (T-9.V.9)



46. Jesús ha dicho: Desde Adán hasta Juan Bautista, entre los nacidos de mujeres no hay ninguno más exaltado que Juan Bautista, tanto que sus ojos no se romperán. No obstante, he dicho que quienquiera entre vosotros que se convierta como niño, conocerá el Reino y será más exaltado que Juan. 

47. Jesús ha dicho: Una persona no puede montar dos caballos ni tensar dos arcos, y un esclavo no puede servir a dos amos, de otra manera honrará a uno y ofenderá al otro. Nadie bebe vino añejo e inmediatamente quiere beber vino nuevo. Y no se pone vino nuevo en odres viejos, para que no se revienten. Y no se pone vino añejo en odres nuevos, para que no se vuelva ácido. No se cose remiendo viejo en ropa nueva, porque vendría un rasgón.
47. Una persona no puede montar dos caballos ni doblar dos arcos. Y un sirviente no puede servir a dos amos, pues honrará a uno y ofenderá al otro. Nadie bebe vino viejo e inmediatamente quiere beber vino nuevo. El vino nuevo no se vierte en los odres viejos, porque se podrían romper, y el vino viejo no se vierte en odres nuevos, porque se echaría a perder. No se cose un remiendo en un atuendo nuevo, porque podría crearse una rasgadura.

No puedes estar despierto y dormido al mismo tiempo, ni usar la mente errónea (ego) ni la recta (E.S.) a la vez. 
Cuando despiertas ya no subyugas tu devoción a los propósitos ni intereses del mundo. Ésto es lo que significa que no puedes echar tu vino nuevo en un odre viejo y podrido. Vives en el mundo pero no estás atrapado por él, y encaras la vida de manera muy diferente, aunque puedes disimularlo pareciendo uno más entre la multitud, dando al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. 
La persona dormida, por el contrario, vive atrapada en los propósitos del mundo, siéndole imposible trascenderlo. Y así puede verse atraída por lo espiritual haciéndose religiosa, pero con toda seguridad su dedicación estará limitada por la superstición, por las creencias y el adoctrinamiento, más no por el conocimiento. Le moverá el cumplimiento de la tradición y la práctica de rituales a la vista de todos actuando como un beato o como un ciego guiando a otros ciegos a los que perderá aún más (rasgadura).

¿Qué deseas? Pues en tus manos está poder disponer de la luz o de la obscuridad, del conocimiento o de la ignorancia, pero no de ambas alternativas a la vez. Los opuestos deben ponerse uno al lado del otro en vez de mantenerse separados. Pues su separación sólo existe en tu mente, y, al igual que tú, se reconcilian al unirse. En la unión todo lo que no es real inevitablemente desaparece, pues la verdad es unión. De la misma manera en que la obscuridad desaparece ante la luz, de igual modo la ignorancia se desvanece cuando alborea el conocimiento. La percepción es el medio a través del cual se lleva la ignorancia ante el conocimiento. La percepción, no obstante, tiene que estar desprovista de engaño, pues de otra manera se convierte en el mensajero de la ignorancia, en vez de en un ayudante en la búsqueda de la verdad. (T-14.VII.1)

48. Jesús ha dicho: Si dos hacen la paz entre sí dentro de esta misma casa, dirán a la montaña, "¡Muévete!" y se moverá. 
48. J dijo: «Si dos hacen las paces entre sí en una sola casa, dirán a la montaña: ‘¡Muévete allí! Y se moverá.»

Este dicho habla del pensamiento y de la creencia, la cual es un tipo específico de pensamiento (fe). Pensamiento y fe unidos pueden mover montañas, aunque tú como personaje difícilmente podrás mover el objeto más pequeño con tu mente. Hablamos del poder de la Mente pues el mundo es Su proyección, si bien este principio parece tener su reflejo en aquella gente representando el papel de tener una gran fuerza de voluntad, o eventualmente cuando practicas la ley de la atracción. Eso no es más que parte del juego de la percepción. Este tema lo he tratado en otra ocasión y no me voy a extender aquí para repetir lo mismo. Si quieres profundizar en él te aconsejo que visites mi post "La vida como oxímoron. Ley de la atracción y ley del espejo"

Todo el mundo experimenta miedo. Sin embargo, no se requeriría más que una pequeña dosis de recto pensar para que uno pudiese darse cuenta de por qué se produce. Son muy pocos los que aprecian el verdadero poder de la mente, y nadie permanece totalmente consciente de él todo el tiempo. No obstante, si esperas librarte del miedo hay algunas cosas que debes comprender, y comprender plenamente. La mente es muy poderosa y jamás pierde su fuerza creativa. Nunca duerme. Está creando continuamente. Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas. A primera vista parece arrogante creer que posees tal poder, mas no es ésa la verdadera razón de que no lo creas. Prefieres creer que tus pensamientos no pueden ejercer ninguna influencia real porque de hecho tienes miedo de ellos. Eso puede mitigar la conciencia de culpabilidad, pero a costa de percibir a la mente como impotente. Si crees que lo que piensas no tiene ningún efecto, puede que dejes de tenerle miedo, pero es bastante improbable que le tengas respeto. No hay pensamientos fútiles. Todo pensamiento produce forma en algún nivel. (T-2.VI.9)


49. Jesús ha dicho: Benditos sean los solitarios y escogidos porque encontraréis el Reino. Habéis procedido de él, y a él volveréis. 
49. Afortunados los que estáis solos y elegidos, porque encontraréis el Reino; porque habéis venido de él, y volveréis allí de nuevo.

¿Qué te hace solitario? ¿Vivir aislado? Eso no te hace más bendito. No, J no se refiere a la soledad física sino a la persona que entre muchas acepta Su llamado sin esperar más. Para ello es indiferente que puedas estar más o menos acompañado, rodeado o no de más personas, aunque es cierto que la ausencia de distracciones favorece la escucha. 
Hoy la gente vive más sola que nunca en ciudades dénsamente pobladas, desconociéndose unos a otros, pero eso no quita que tú puedas elegirte a ti mismo.

"Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos" debería rezar: "Todos son llamados, pero son pocos los que eligen escuchar". Por lo tanto, no eligen correctamente. Los "escogidos" son sencillamente los que eligen correctamente más pronto. Las mentes sanas pueden hacer esto ahora, y al hacerlo hallarán descanso para sus almas. Dios te conoce sólo en paz, y ésa es tu única realidad. (T-3.IV.7.12-16)


50. Jesús ha dicho: Si os dicen "¿De donde venís?", decidles "Hemos venido de la luz, el lugar donde la luz se ha originado por sí misma, él se puso de pie y se reveló en las imágenes de ellos." Si os dicen 
"¿Quiénes sois?", decid "Somos los Hijos de El y somos los escogidos del Padre viviente." Si os preguntan "¿Cuál es el signo en vosotros de vuestro Padre?", decidles "Es movimiento con reposo." 

51. Sus discípulos le dicen: ¿Cuándo sucederá el reposo de los muertos, y cuándo vendrá el mundo nuevo? 
El les dice: Lo que buscáis ya ha llegado, pero no lo conocéis. 
51. Los discípulos le dijeron: «¿Cuándo se producirá el reposo de los difuntos y cuándo vendrá el nuevo mundo?» Él les dijo: «Aquello que estáis esperando ya ha llegado, pero vosotros no lo sabéis.»

La creencia en la vida después de la muerte ha ido evolucionando en todas las culturas a lo largo de la historia. Parece ser que los primeros hebreos no creían en la resurrección, pero por influencia de otras culturas, primero de los babilonios y luego de los griegos, dicha idea fue calando paralelamente a la creencia en el mesianismo. Es por eso que el tipo de pregunta que hacen los discípulos le lleva a uno a deducir que entre los judíos de la época ya estaba firmemente establecida la fe en la resurrección de los muertos que habían sido justos en vida, y que además lo harían en sus cuerpos en un mundo nuevo libre de todo conflicto y aflicción como promesa de felicidad. Esta creencia no deja de ser una interpretación a gusto del ego quien no puede concebir la vida sin un cuerpo, y que además proyecta a futuro siguiendo la costumbre de hacer de la salvación una promesa que nunca termina de llegar. 
La resurrección tal como la plantea el ego es un mito, y J viene a aclarar esa confusión: «Aquello que estáis esperando ya ha llegado, pero vosotros no lo sabéis.». ¿Por qué les habla así? ¿Qué pone UCdM al respecto? Dice que no tienes que morir físicamente para resucitar en el futuro ya que la resurreción viene referida a tu despertar espiritual el cual puede suceder en cualquier momento una vez has consumado tu proceso de perdón eliminando la culpa completamente de tu mente (expiación). En cuanto al mundo nuevo, como reflejo de ese despertar, es este mismo mundo pero visto desde los ojos del perdón, sin miedo y sin juicio; lo que el curso llama el mundo real.

¿Qué es el mundo real?
El mundo real es un símbolo, como todo lo demás que la percepción ofrece. No obstante, es lo opuesto a lo que tú fabricaste. Ves tu mundo a través de los ojos del miedo, lo cual te trae a la mente los testigos del terror. El mundo real sólo lo pueden percibir los ojos que han sido bendecidos por el perdón, los cuales, consecuentemente, ven un mundo donde el terror es imposible y donde no se puede encontrar ningún testigo del miedo.
El mundo real te ofrece una contrapartida para cada pensamiento de infelicidad que se ve reflejado en tu mundo, una corrección segura para las escenas de miedo y los clamores de batalla que pueblan tu mundo. El mundo real muestra un mundo que se contempla de otra manera: a través de ojos serenos y de una mente en paz. Allí sólo hay reposo. No se oyen gritos de dolor o de pesar, pues allí nada está excluido del perdón. Y las escenas que se ven son apacibles, pues sólo escenas y sonidos felices pueden llegar hasta la mente que se ha perdonado a sí misma.
¿Qué necesidad tiene dicha mente de pensamientos de muerte, asesinato o ataque? ¿De qué puede sentirse rodeada sino de seguridad, amor y dicha? ¿Qué podría haber que ella quisiese condenar? ¿Y contra qué querría juzgar? El mundo que ve emana de una mente que está en paz consigo misma. No ve peligro en nada de lo que contempla, pues es bondadosa, y lo único que ve es bondad.
El mundo real es el símbolo de que al sueño de pecado y culpabilidad le ha llegado su fin y de que el Hijo de Dios ha despertado. Y sus ojos, abiertos ahora, perciben el inequívoco reflejo del Amor de su Padre, la infalible promesa de que ha sido redimido. El mundo real representa el final del tiempo, pues cuando se percibe, el tiempo deja de tener objeto.
El Espíritu Santo no tiene necesidad del tiempo una vez que éste ha servido el propósito que Él le había asignado. Ahora espera un sólo instante más para que Dios dé el paso final y el tiempo desaparezca llevándose consigo la percepción y dejando solamente a la verdad para que sea tal como es. Ese instante es nuestro objetivo, pues en él yace el recuerdo de Dios. Y al contemplar un mundo perdonado, Él es Quien nos llama y nos viene a buscar para llevarnos a casa, recordándonos nuestra Identidad, la cual nos ha sido restituida mediante nuestro perdón. (C-8.1-5)


52. Sus discípulos le dicen: Veinticuatro profetas proclamaron en Israel, y todos hablaban dentro de ti. El les dice: Habéis ignorado al viviente que está enfrente de vuestro rostro y habéis hablado de los muertos. 
52. Los discípulos le dijeron: «Veinticuatro profetas han hablado en Israel, y todos ellos hablaron de ti.» Él les dijo: «Habéis descartado al viviente que está en vuestra presencia, y habéis hablado de los muertos.»

El ego evita mirarse a sí mismo, evitando el presente donde podría observarse, y en cambio sueña fabricando tiempo conque distraerse. Por eso vive a caballo entre el pasado y el futuro, considerando las profecías una de sus evasiones favoritas. La respuesta del ego al cumplimiento de alguna de ellas en el presente es la de maravillarse, o por el contrario aterrorizarse, pues eso le permite seguir mirando hacia afuera donde se encandila con las formas. No se pregunta para qué son ambas (profecías y formas) ni para qué cree en ellas. 
Así que aquí los apóstoles parecen emocionados porque creen identificar a J como el personaje que anuncian las profecías mesiánicas de los judíos. Pero J les corrige: "ignoráis al viviente y me habláis de los muertos", que viene a significar: "ignoráis el ser inmortal que somos y mi mensaje el cual os estoy tratando de explicar, y en cambio estáis más pendientes de lo que dijeron los profetas de la antigüedad quienes ya están muertos". Es la manera de decirles que no están centrados en lo que debieran, y de reclamarles que no despierten pues sabe que pierden el tiempo enredándose con los trucos y fantasías del ego. 

En Dios estás en tu hogar, soñando con el exilio, pero siendo perfectamente capaz de despertar a la realidad. ¿Deseas realmente hacerlo? Reconoces por experiencia propia que lo que ves en sueños lo consideras real mientras duermes. Mas en el instante en que te despiertas te das cuenta de que todo lo que parecía ocurrir en el sueño en realidad no había ocurrido. Esto no te parece extraño, si bien todas las leyes de aquello a lo que despiertas fueron violadas mientras dormías. ¿No será que simplemente pasaste de un sueño a otro sin haber despertado realmente? (T-10.I.2)

53. Sus discípulos le dicen: ¿Es provechosa la circuncisión, o no? 
El les ha dicho: Si fuera provechosa, su padre los engendraría circuncidados de su madre. Sino que la verdadera circuncisión espiritual se ha hecho totalmente provechosa. 

54. Jesús ha dicho: Benditos sean los pobres, pues vuestro es el Reino de los Cielos. 
54. Afortunados son los pobres, porque suyo es el Reino del Padre.

Para entender este dicho, hay que entender por "pobres" a los pobres de espíritu o de mente. Existe una palabra en idioma arameo, el lenguaje que hablaba J, que define por igual al espíritu y a la mente: רוחא. Así que el dicho podría traducirse como sigue: "benditos sean los que han aquietado su mente porque vuestro es el Reino".  O sea, que la pobreza (o en su defecto la riqueza) a la que se refiere J es una cuestión de estado mental. Ya hemos dicho en este mismo post que UCdM es un curso de entrenamiento mental, y en otros sitios que el Cielo no es un lugar sino la condición de la mente que ha sanado. El pobre es el que es pobre de inquietudes y por lo tanto, ha conseguido tener una mente en calma reuniendo las condiciones para el Reino. La mente rica es una mente inquieta y turbia buscando fuera de si misma todo lo que ella misma es, sin poder encontrarlo por efecto mismo de su inquietud y su deseo.

No hay nada externo a ti. Esto es lo que finalmente tienes que aprender, pues es el reconocimiento de que el Reino de los Cielos te ha sido restaurado. Pues eso fue lo único que Dios creó, y Él no lo abandonó ni se separó a Sí Mismo de él. El Reino de los Cielos es la morada del Hijo de Dios, quien no abandonó a su Padre ni mora separado de Él. El Cielo no es un lugar ni tampoco una condición. Es simplemente la conciencia de la perfecta unicidad y el conocimiento de que no hay nada más: nada fuera de esta unicidad, ni nada adentro. (T-18.VI.1)

No permitas que ningún pensamiento vano o necio venga a perturbar la santa mente del Hijo de Dios. Tal es el Reino de los Cielos. Tal es el lugar de descanso donde tu Padre te ubicó eternamente. (L-50.5.3-5)


55. Jesús ha dicho: Quien no odia a su padre y a su madre, no podrá hacerse mi discípulo. Y quien no odia a sus hermanos y a sus hermanas y no levanta su cruz a mi manera, no se hará digno de mí. 

56. Jesús ha dicho: Quien ha conocido el sistema, ha encontrado un cadáver y quien ha encontrado un cadáver, de él no es digno el sistema. 
56. Quien ha llegado a entender este mundo sólo ha encontrado un cadáver, y quien ha descubierto el cadáver, de ese el mundo ya no es digno.

UCdM utiliza la palabra sistema para referirse al modo de operar de la mente, distinguiendo dos de ellos, el del pensamiento erróneo (ego) y el del pensamiento recto (E.S.). Los dos constituyen sistemas contrapuestos, siendo el primero el conjunto de reglas y principios por los que se rige la sociedad y el mundo en su conjunto. 
Todos conocemos el sistema de pensamiento del ego porque si no, no estaríamos aquí, pero no todos somos conscientes de que existe un sistema de pensamiento alternativo. Ser consciente y hacer uso del sistema de pensamiento recto te coloca en una posición que te hace consciente de la naturaleza del sistema de pensamiento erróneo o del ego. En este dicho conocer el sistema hace referencia a conocer los dos sistemas contrapuestos, lo que te permite compararlos y reconocer que el sistema de pensamiento del ego no te lleva a ninguna parte; ésto es "encontrar un cadáver". A su vez, abre la puerta a tu liberación dejando de "ser digno del sistema" pues ya no te dejas engañar por el ego, ya que bajo la guía del E.S. aprendes una nueva forma de pensar y de ver el mundo (el perdón o sistema de visión del E.S.). 

Del conocimiento y de la percepción surgen dos sistemas de pensamiento distintos que se oponen entre sí en todo. En el ámbito del conocimiento no existe ningún pensamiento aparte de Dios porque Dios y Su Creación comparten una sola Voluntad. El mundo de la percepción, por otra parte, se basa en la creencia en opuestos, en voluntades separadas y en el perpetuo conflicto que existe entre ellas, y entre ellas y Dios. Lo que la percepción ve y oye parece real porque sólo admite en la conciencia aquello que concuerda con los deseos del perceptor. Esto da lugar a un mundo de ilusiones, mundo que es necesario defender sin descanso, precisamente porque no es real. 

Una vez que alguien queda atrapado en el mundo de la percepción, queda atrapado en un sueño. No puede escapar sin ayuda, porque todo lo que sus sentidos le muestran da fe de la realidad del sueño. Dios nos ha dado la Respuesta, el único Medio de escape, el verdadero Ayudante. La función de Su Voz -Su Espíritu Santo- es mediar entre los dos mundos. El Espíritu Santo puede hacer eso porque, si bien por una parte conoce la verdad, reconoce también nuestras ilusiones, aunque no cree en ellas. El objetivo del Espíritu Santo es ayudarnos a escapar del mundo de los sueños, enseñándonos cómo cambiar nuestra manera de pensar y cómo corregir nuestros errores. El perdón es el recurso de aprendizaje excelso que el Espíritu Santo utiliza para llevar a cabo ese cambio en nuestra manera de pensar. El Curso, no obstante, ofrece su propia definición de lo que en realidad es el perdón, así como también de lo que es el mundo. (Prefacio UCdM, ¿Qué Postula? Párrafos 2 y 3)


57. Jesús ha dicho: El Reino del Padre se asemeja a una persona que tiene semilla buena. Su enemigo vino de noche, sembró una maleza entre la semilla buena. El hombre no les permitió arrancar la maleza, sino les dice: Para que no salgáis diciendo, "Vamos a arrancar la maleza", y arranquéis el trigo con ella. Pues en el día de la cosecha aparecerá la maleza, la arrancan y la queman. 
57. La Divina Ley de Dios es como una persona que tenía buenas semillas. Su rival vino durante la noche y sembró malas hierbas entre las buenas semillas. La persona no dejó que los trabajadores arrancaran las malas hierbas, sino que les dijo: «No, porque podrías arrancar las malas hierbas y el trigo junto con ellas.» Porque el día de la cosecha, las malas hierbas estarán a la vista, y serán separadas y quemadas.

Aquí J explica en parábola lo que corresponde al apartado VIII. El héroe del sueño, tema 27 de UCdM, acerca de como el Hijo de Dios dio comienzo al sueño del mundo y cómo es que acabará. Las "malas hierbas" son la diminuta y alocada idea. "Por la noche a escondidas" es la ignorancia o la ingenuidad con la que el Hijo se dejó llevar por esa alocada idea sin sospechar sus consecuencias oníricas. Arrancar las malas hierbas sería interrumpir el sueño lo que no tiene sentido ni existe la necesidad ya que es algo que en realidad no ocurre ni tiene consecuencias al no ser real. Sólo Dios y su Hijo en perfecta unicidad con Él, existen. Por eso Dios no se preocupa de interrumpir el sueño imaginario del Hijo pues desconoce que esté teniendo lugar ya que no es Su creación. Visto desde dentro del sueño, al final de los tiempos todo volverá a su sitio, ésto es, el Hijo despierta a la realidad de Dios y la ilusión desaparece en la nada, de donde provino (las malas hierbas serán separadas y quemadas). Ésto es algo que ya ha ocurrido aunque ahora lo estamos recordando. 

Una diminuta y alocada idea, de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró en la eternidad, donde todo es uno. A causa de su olvido ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así como de tener efectos reales. Juntos podemos hacer desaparecer ambas cosas riéndonos de ellas, y darnos cuenta de que el tiempo no puede afectar a la eternidad. Es motivo de risa pensar que el tiempo pudiese llegar a circunscribir a la eternidad, cuando lo que ésta significa es que el tiempo no existe. (T-27.VIII.6.2-5)

Hace mucho que este mundo desapareció. Los pensamientos que lo originaron ya no se encuentran en la mente que los concibió y los amó por un breve lapso de tiempo. (T-28.I.1.6-7)

Escucha, pues, la única respuesta del Espíritu Santo a todas las preguntas que el ego plantea: eres una criatura de Dios, una parte de su Reino de inestimable valor que Él creó como parte de Sí Mismo. Eso es lo único que existe y lo único que es real. Has elegido un sueño en el que has tenido pesadillas, pero el sueño no es real y Dios te exhorta a despertar. Cuando le oigas no quedará ni rastro de tu sueño porque despertarás. Tus sueños contienen muchos de los símbolos del ego y éstos te han confundido. Eso se debe, no obstante, a que estabas dormido y no te dabas cuenta de ello. Cuando despiertes, verás la verdad a tu alrededor y dentro de ti, y ya no creerás en los sueños porque éstos dejarán de ser reales para ti. El Reino, en cambio, y todo lo que allí has creado, será sumamente real para ti porque es hermoso y verdadero. (T-6.IV.6)

Dios sólo crea mentes despiertas. Él no duerme, y Sus creaciones no pueden poseer algo que Él no les confiera, ni dar lugar a condiciones que Él no comparte con ellas. (L-167.8.1-2)


58. Jesús ha dicho: Bendita sea la persona que ha sufrido porque ha encontrado la vida.
58. J dijo: «Felicidades a la persona que ha perdonado y encontrado la vida.»

Es sabido que las experiencias con sufrimiento muchas veces despiertan a las personas de su letargo para llevar una vida más profunda y significativa. Eso sólo ocurre cuando deciden observar el dolor y abrazarlo, no cuando desde el ego lo rechazan y tratan de desprenderse de él arrojando la culpa afuera, con lo que consiguen justo lo contrario, prolongarlo haciéndose más daño a sí mismas. Así que, desde la perspectiva de la mente recta (E.S.), las malas experiencias no son más que oportunidades para despertar practicando el tipo de perdón a que invita UCdM; pero no todas las personas las saben aprovechar, de ahí que J se refiera a ellas como personas benditas o afortunadas.

(...) la visión del Espíritu Santo es misericordiosa y Su remedio no se hace esperar. No ocultes el sufrimiento de Su vista, sino llévalo gustosamente ante Él. Deposita ante Su eterna cordura todo tu dolor, y deja que Él te cure. No permitas que ningún vestigio de dolor permanezca oculto de Su Luz, y escudriña tu mente con gran minuciosidad en busca de cualquier pensamiento que tengas miedo de revelar. Pues Él sanará cada pensamiento insignificante que hayas conservado con el propósito de herirte a ti mismo, lo expurgará de su pequeñez y lo restituirá a la grandeza de Dios. (T-13.III.7)


59. Jesús ha dicho: Mirad al viviente mientras viváis, para que no muráis y tratéis de mirarlo sin poder ver. 
59. Mira al Viviente mientras vivas. De otro modo, cuando mueras y trates de ver al Viviente, serás incapaz de ver.

Este dicho resulta bastante enigmático en cuanto que dice que no podrás ver al Viviente (tu Ser) una vez mueras. Sí que puedes hacerlo mientras vives en el mundo porque se presentarán oportunidades múltiples para hacerlo, pero J parece indicar que no habrá ninguna una vez abandones el mundo. ¿Por qué?. Ya dediqué un post completo a analizar este tema titulado ¿Por qué no podemos iluminarnos en el cielo?. No quiero repetirme aquí otra vez porque entre otras cosas, es algo extenso, y eso haría el presente aún más largo, así que si tienes interés y tiempo te invito a que te dirijas al mencionado post pinchado sobre su título arriba.


60. Ven a un samaritano llevando un cordero, entrando en Judea. 
Jesús les dice: ¿Por qué lleva consigo el cordero? 
Le dicen: Para matarlo y comerlo. 
El les dice: Mientras está vivo no lo comerá, sino solamente después que lo mate y se haya convertido en cadáver. 
Dicen: De otra manera no podrá hacerlo. 
El les dice: Vosotros mismos, buscad un lugar para vosotros en el reposo, para que no os convirtáis en cadáveres y seáis comidos. 



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viernes, 10 de abril de 2020

Sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos

Toda la enseñanza de UCdM se puede resumir en la frase que da título a este post (T-5.VI.12.1). El curso contiene muchas frases de este tipo, la primera de las cuales es la del prefacio "Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En eso radica la paz de Dios"
Stone-tower - Denny Franzkowiak en Pixabay

Aunque etimológicamente tienen una raíz diferente, "Paciencia" es una palabra que parece derivar de "Paz"; por lo tanto, no es descabellado pensar que los resultados inmediatos efecto de la paciencia infinita sean precisamente la consecución de la paz. Y así es, pues esta frase te habla de la actitud que debes adoptar ante la vida si de verdad quieres experimentar quietud y sosiego. Aquí no tiene nada que ver con la obtención de otros resultados y logros. Tener paciencia es poner tranquilidad en todo, o lo que es lo mismo, desarrollar la maestría de aceptar plenamente la vida tal como sucede, pues la paciencia va unida a la convicción de que lo que está ocurriendo es lo mejor, aunque no se logre entender por qué en ese momento. El resultado de ese dominio en grado infinito es, como digo, una paz sólida y profunda en el momento presente, porque sencillamente confías y te desvinculas de lo que sucede y/o pueda suceder en el futuro. De esta manera la paciencia infinita consigue acabar con el tiempo, la raíz de todos los problemas en el mundo.
Stones - Designer Coleman  en Pixabay

La paciencia infinita es sinónimo de ver perfección por doquier, lo que sólo se puede definir como amor. Y por la misma razón que extiendes amor hacia todo, recibes amor del Todo porque dar es lo mismo que recibir. Al sentirte amado por el Todo (la Fuente), también te sientes protegido al saberte parte de Ella reconociendo tu inmortalidad. ¿De qué modo puede apremiarte el tiempo ahora si eres dueño de él? ¿Qué te puede preocupar?. Sólo puedes sentir agradecimiento.

Tener paciencia infinita es ser un maestro de la paciencia a todos los niveles, incluido el uso de la paciencia nula con todo aquello que sabes te hace daño. Sí, paciencia nula es un oxímoron, pero no por eso deja de ser menos efectiva en determinados casos donde hay que actuar con contundencia. Ya he escrito sobre la vida como oxímoron (ver aquí si quieres). 

Resumiendo, la comprensión y práctica de manera profunda de esta sola frase equivale a la comprensión y práctica de UCdM por completo, pues UCdM es holístico. 

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miércoles, 1 de abril de 2020

El Evangelio Gnóstico de Tomás comentado según UCdM (2ª Parte)

NOTA IMPORTANTE: Si has llegado hasta aquí sin pasar por la 1ª Parte, antes de continuar te recomiendo que leas la introducción para saber de qué va este post y cómo está organizado. Puedes hacerlo pinchando aquí (Ir a la 1ª Parte). Pero si ya la has leído, entonces puedes continuar.

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21. Mariam ha dicho a Jesús: ¿A quiénes se asemejan tus discípulos?
El ha dicho: Se asemejan a niños que residen en un campo que no es suyo. Cuando vengan los dueños del campo, dirán: ¡Devolvednos nuestro campo! Se quitan su ropa frente a ellos para cedérselo y para devolverles su campo. Por eso yo digo, si el dueño de la casa se entera de que viene el ladrón, estará sobre aviso antes de que llegue y no le permitirá penetrar en la casa de su dominio para quitarle sus pertenencias. En cuanto a vosotros, cuidaos del sistema, ceñid vuestros lomos con gran fortaleza para que no encuentren los bandidos una manera de alcanzaros, pues hallarán la ventaja que anticipasteis. ¡Que haya entre vosotros una persona con comprensión! …cuando maduró la cosecha, vino rápido con su hoz en la mano, la recogió. Quien tiene oídos para oír, ¡que oiga! 

22. Jesús ve a infantes que están mamando. Dice a sus discípulos: 
Estos infantes que maman se asemejan a los que entran en el Reino. 
Le dicen: ¿Así al convertirnos en infantes entraremos en el Reino? 
Jesús les ha dicho: Cuando hagáis de los dos uno, y hagáis el interior como el exterior y el exterior como el interior y lo de arriba como lo de abajo, y cuando establezcáis el varón con la hembra como una sola unidad de tal modo que el hombre no sea masculino ni la mujer femenina, cuando establezcáis un ojo en el lugar de un ojo y una mano en el lugar de una mano y un pie en el lugar de un pie y una imagen en el lugar de una imagen, entonces entraréis en el Reino. 
22. Cuando hagáis de los dos uno, y cuando hagáis lo interno como lo externo y lo externo como lo interno, y lo superior como lo inferior, y cuando hagáis del hombre y la mujer uno solo, de modo que el hombre no sea masculino y la mujer no sea femenina... entonces entrareis en el Reino.

Un niño recién nacido no desarrolla la percepción hasta pasado cierto tiempo, y cree que todo lo que ve, oye y toca es una unidad con él. 
Este dicho habla del perdón, entendido éste como el reconocimiento de lo que es ilusorio, que es todo lo que nos muestran los sentidos. La percepción da fe de un mundo caracterizado por la dualidad y la separación (arriba-abajo, hombre-mujer, bueno-malo, luz-oscuridad, tuyo-mío, interior-exterior, etc). Cuando tomas consciencia de ésto y reconoces que todo es una proyección de la Mente dormida del Hijo de Dios, trasciendes la ilusión y pasas a considerar la realidad como Una Sola. Ya no juzgas por la apariencia porque sabes que es a ti mismo a quien juzgas, y tu mente como parte de la Mente, se libera para apaciguarse gradualmente hasta volverse un remanso de paz permitiéndote llegar a las mismas puertas del Cielo.

Contempla a ese tierno infante, al que diste un lugar de reposo al perdonar a tu hermano, y ve en él la Voluntad de Dios. He aquí el bebé de Belén renacido. Y todo aquel que le dé abrigo lo seguirá, no a la cruz, sino a la resurrección y a la vida. (T-19.IV.C.10.6-10)


23. Jesús ha dicho: Yo os escogeré, uno entre mil y dos entre diez mil y estarán de pie como una sola unidad.
23. Yo os elegiré, uno de un millar y dos de diez mil, y se alzarán como uno solo. 

Cuando decides despertar eres tú mismo quien te eliges. Estás preparado para seguir tu llamado interior. En términos de UCdM (Un Curso de Milagros), obedeces a la Voz del E.S. (Espíritu Santo), que ahora se convierte en tu Maestro Guía. Tu Ser o Yo Crístico comienza así a revelarse conforme las nubes de tu sueño se van desvaneciendo en la nada de donde surgieron. 
Que decidas responder no te hace mejor ni más adelantado que tu hermano. Llegado el momento todos responderemos pues somos un Solo Ser manifestándose como una multiplicidad, que es lo que significa "y se alzarán como uno sólo". Por eso es que una vez despiertas tú, despertamos todos; pero ésto se manifiesta en el Cielo, no aquí en el mundo donde parecemos continuar nuestras vidas. Esto es así porque el tiempo es relativo aquí pero en el Cielo no existe.
La percepción parece mostrarnos que las personas somos entes en cuerpos separados, aunque a veces actuemos al unísono, pero el curso nos recuerda que no existimos como seres individuales. Es una ilusión. Ni el mundo ni los cuerpos existen realmente. Todo es una proyección de la Mente que nos sueña. Cada persona es un "pensamiento pensante" de esa única Mente. Una vez que uno de esos pensamientos despierta, lo hace la Mente en su totalidad, aunque eso ya ha ocurrido. Sólo estamos recordando el sueño, y ese recordar hace que parezca que esté sucediendo todavía.

Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar ha elegido deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. Una vez que ha hecho esto, su camino ha quedado establecido y su dirección es segura. Una luz ha entrado en las tinieblas. Tal vez sea una sola luz, pero con una basta. El maestro de Dios ha hecho un compromiso con Dios aunque todavía no crea en Él. Se ha convertido en un portador de salvación. Se ha convertido en un maestro de Dios. (M-Int.1.1)

Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. Los maestros de Dios son los que han respondido. La Llamada es universal, y está activa en todo momento y en todas partes. Dicha Llamada invoca a los maestros a que hablen en favor de Ella y a que rediman el mundo. Muchos la oyen, pero muy pocos responden. Sin embargo, es sólo cuestión de tiempo. Todo el mundo responderá al final, pero ese final puede estar muy, muy lejos. Ésta es la razón por la que se estableció el plan de los maestros. Su función es ahorrar tiempo. Cada uno comienza como una sola luz, pero como tiene la Llamada en el mismo centro de su ser, esa luz no puede restringirse. Y cada uno de ellos ahorra miles de años tal como el mundo juzga el tiempo. Mas para la Llamada en Sí, el tiempo no significa nada. (M-Int.1.2)

¿Cuántos maestros de Dios se necesitan para salvar al mundo?
La respuesta a esta pregunta es... uno solo. Un maestro absolutamente perfecto que haya completado su aprendizaje es suficiente. Este maestro, santificado y redimido, se convierte en el Ser que es el Hijo de Dios. Quien siempre fue únicamente espíritu ya no se ve a sí mismo como un cuerpo, y ni siquiera como que se halla dentro de un cuerpo. Por lo tanto, es ilimitado. (M-12.1.1-5)

Los maestros de Dios aparentan ser muchos, pues eso es lo que necesita el mundo. Mas al estar unidos en un solo propósito, el cual comparten con Dios, ¿cómo podría haber separación entre ellos? ¿Qué importa entonces si se presentan de muchas maneras? Sus mentes son una, y así, su unión es total. Y Dios opera ahora a través de ellos cual uno solo, pues eso es lo que son.(M-12.2.5-9)

¿Por qué es necesaria la ilusión de que hay muchos? Únicamente porque para los ilusos la realidad no es comprensible. Son muy pocos los que pueden oír la Voz de Dios, y ni siquiera éstos pueden comunicar Sus mensajes directamente por medio del Espíritu que se los dio. Necesitan un medio a través del cual puedan comunicarse con aquellos que no se dan cuenta de que son espíritu. Un cuerpo que éstos puedan ver; una voz que comprendan y escuchen sin el temor que la verdad suscitaría en ellos. No olvides que la verdad sólo puede llegar allí donde se le da la bienvenida sin temor. Por eso es por lo que los maestros de Dios necesitan un cuerpo, pues, de otra manera, su unidad no se podría reconocer directamente. (M-12.3)

24. Sus discípulos dicen: Explícanos tu lugar, porque es necesario que lo busquemos.
El les ha dicho: Quien tiene oídos, ¡que oiga! Dentro de una persona de luz hay luz, y él ilumina el mundo entero. Cuando no brilla, hay oscuridad.
24. Los discípulos dijeron: «Muéstranos el lugar donde estás, porque debemos buscarlo.» Él les dijo: «¡Cualquiera de los presente que tenga dos oídos, que oiga: Hay luz dentro de una persona de luz, y brilla sobre todo el mundo. Si no brilla, hay oscuridad.» 

El lugar de Cristo en nosotros es la mente recta semejante al E.S. Ésta es la parte de la mente que permanece despierta (en la luz). La parte dormida de la mente, ego o mente errónea es a la que J (Jesús) se refiere como "oscuridad", la cual no es más que inconsciencia por contener ilusiones, ocultando la creencia en la separación, culpa y miedo.
Quizás sea demasiado repetitivo, pero quiero que se entienda que cuando hablo de "nosotros" me refiero a todos como una Mente Única. Todo lo que vemos en el mundo, incluido las personas, somos una proyección de esa Mente que nos sueña. Por lo tanto, UCdM se dirige a la Mente dormida no a las personas dormidas, para que Aquella despierte. Si tratas de interpretar UCdM como si fueras una persona separada del resto y de todo lo demás, te resultará difícil entender muchos de sus pasajes y el curso en su totalidad.
¿Qué determina que experimentemos la luz o la oscuridad? En la zona fronteriza entre la mente recta y la mente errónea o ego, hay una parte que duda, busca, pregunta y elige entre una y otra, entre el bien y el mal. Es a la que llamamos "la mente tomadora de decisiones" que es la parte, digamos, que se manifiesta abiertamente en la vida diaria identificándose con los personajes, como el tuyo y el mío. Esa aparente libertad para elegir de la mente tomadora de decisiones y su identificación con el cuerpo es lo que hace creerla una persona. Pero su único poder de decidir es entre la verdad (despertar a la luz) y la ilusión (permanecer en la oscuridad), la cual se manifiesta como muchas aparentes opciones de vida manteniéndote prisionero de los afanes y problemas del mundo. 

El Espíritu Santo se encuentra en tu mente recta, tal como se encontraba en la mía. La Biblia dice: "Que more en ti la mente que estaba en Cristo Jesús", y lo utiliza como una bendición. Se trata de la bendición de la mentalidad milagrosa. Te pide que pienses tal como yo pensé, uniéndote de esta manera a mí en el modo de pensar de Cristo. (T-5.I.3.3-6)

El ego, que no es real, trata de persuadir a la mente, que sí es real, de que ella es su recurso de aprendizaje; y, lo que es más, de que el cuerpo es más real que ella. Nadie que esté en su mente recta podría creer semejante cosa, y nadie que está en su mente recta lo cree. (T-6.IV.5.3-4)

Escucha, pues, la única respuesta del Espíritu Santo a todas las preguntas que el ego plantea: eres una criatura de Dios, una parte de su Reino de inestimable valor que Él creó como parte de Sí Mismo. Eso es lo único que existe y lo único que es real. Has elegido un sueño en el que has tenido pesadillas, pero el sueño no es real y Dios te exhorta a despertar (T-6.IV.6.1-3)

25. Jesús ha dicho: Ama a tu hermano como a tu alma, protégele como a la pupila de tu ojo. 

26. Jesús ha dicho: Ves la mota que está en el ojo de tu hermano, mas no ves la viga que está en tu propio ojo. Cuando saques la viga de tu propio ojo, entonces verás claramente para quitar la mota del ojo de tu hermano. 
26. Tú ves la mota en el ojo de tu hermano, pero no ves la viga en tu propio ojo. Cuando saques la viga de tu propio ojo, entonces verás con suficiente claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano.

Aquí hay dos importantes leyes ligadas entre sí de las que conviene ser conscientes.
La primera es que tus pensamientos no abandonan su fuente que eres Tú. Si piensas que estás viendo una mota en el ojo de tu hermano es porque la estás viendo primero dentro de ti para poderla proyectar luego (ley del espejo), por lo que al final te estás juzgando a ti mismo. Por eso J insistía: "No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados" (Lc, 6.37). Mientras juzgas te mantienes atrapado en la ilusión de una falsa realidad (percepción) sin ser consciente de que tú mismo te impides estar en paz. Cuando perdonas, entendido el perdón conforme a UCdM (que es reconocer la totalidad del mundo como una ilusión), dejas de dar realidad a lo que ocurre, lo vives desde otra perspectiva bien diferente, y por fin descansas. La segunda ley es, por lo tanto, que dar es lo mismo que recibir: ¡recibes lo que das! Es cuando eres consciente de estos mecanismos que has visto la viga en tu propio ojo.

El mundo que vemos refleja simplemente nuestro marco de referencia interno: las ideas predominantes, los deseos y las emociones que albergan nuestras mentes. "La proyección da lugar a la percepción" (Texto, pág. 497). Primero miramos en nuestro interior y decidimos qué clase de mundo queremos ver; luego proyectamos ese mundo afuera y hacemos que sea real para nosotros tal como lo vemos. Hacemos que sea real mediante las interpretaciones que hacemos de lo que estamos viendo. Si nos valemos de la percepción para justificar nuestros propios errores, nuestra ira, nuestros impulsos agresivos, nuestra falta de amor en cualquier forma que se manifieste, veremos un mundo lleno de maldad, destrucción, malicia, envidia y desesperación. Tenemos que aprender a perdonar todo esto, no porque al hacerlo seamos "buenos" o "caritativos", sino porque lo que vemos no es real. Hemos distorsionado el mundo con nuestras absurdas defensas y, por lo tanto, estamos viendo lo que no está ahí. A medida que aprendamos a reconocer nuestros errores de percepción, aprenderemos también a pasarlos por alto, es decir, a "perdonarlos". Al mismo tiempo nos perdonaremos al mirar más allá de los conceptos distorsionados que tenemos de nosotros mismos, y ver el Ser que Dios creó en nosotros, como nosotros.(Prefacio, ¿Qué Postula? Párrafo 4)

La proyección da lugar a la percepción. El mundo que ves se compone de aquello con lo que tú lo dotaste. Nada más. Pero si bien no es nada más, tampoco es menos. Por lo tanto, es importante para ti. Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. Tal como el hombre piense, así percibirá. No trates, por lo tanto, de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él. La percepción es un resultado, no una causa. (T-21.Int.1.1-8) Pg. 497

Perdonar a otros es la única manera en que nosotros mismos podemos ser perdonados, ya que refleja la ley celestial según la cual dar es lo mismo que recibir. (Prefacio UCdM, ¿Qué postula? Párrafo 12)

Los pensamientos que piensas con la Mente de Dios no abandonan tu mente porque los pensamientos no abandonan su fuente. Por consiguiente, tus pensamientos están en la Mente de Dios, al igual que tú. Están en tu mente también, donde Él está. Tal como tú eres parte de Su Mente, así también tus pensamientos son parte de Su Mente. (L-45.2.5-7)


27. Jesús ha dicho: A menos que ayunéis del sistema, no encontraréis el Reino de Dios. A menos que guardéis la semana entera como sábado, no veréis al Padre. 


28. Jesús ha dicho: Me puse de pie en medio del mundo y encarnado me aparecía a ellos. Los encontré a todos ebrios, no encontré a ninguno sediento. Y mi alma se apenaba por los hijos de los hombres, porque están ciegos en sus corazones y no ven que vacíos han entrado en el mundo y vacíos están destinados a salir del mundo de nuevo. Mas ahora están ebrios, cuando hayan sacudido su vino, entonces repensarán.
28. Yo estuve en el mundo y los encontré a todos ebrios, y no encontré a ninguno de ellos sediento. 

Este dicho en forma de lamento es un recurso de J para llamar la atención sobre lo que sucede en el mundo. Estar ebrios significa lo mismo que estar dormidos. Ebrios, borrachos, dormidos, ciegos... son todos adjetivos para describir la misma condición. Que nadie esté "sediento" se refiere a que nadie en el mundo quiere conocer la verdad. Naturalmente J está generalizando pues siempre hay alguna gente sedienta; no es mucha pero la hay.

La misión del Espíritu Santo es abrirle los ojos a los ciegos, pues Él sabe que no han perdido su visión, sino que simplemente duermen. Él los despertará del sueño del olvido y los llevará al recuerdo de Dios.(T-12.VI.4.2)


29. Jesús ha dicho: Si la carne ha llegado a ser por causa espiritual, es una maravilla, mas si espíritu por causa corporal, sería una maravilla maravillosa. No obstante me maravillo en esto que esta gran riqueza ha morado en esta pobreza. 
29. Vinieron vacíos al mundo e intentan abandonarlo vacíos. Pero, entre tanto, están ebrios. Cuando hayan expulsado el vino, abrirán los ojos. 

Aquí hay otro dicho cuyas traducciones parecen diferir entre sí, aunque si te fijas, la de Pursha (en rojo) es en realidad la continuación de la número 28, teniendo la misma explicación. Por eso me voy a centrar en explicar la primera (en azul), aunque primero quiero hacer una aclaración: Cuando hablo de la Mente (universal) o mente (como parte de la Mente) es para referirme al espíritu y su capacidad creativa, la cual puede ser de dos tipos, la extensión y la fabricación. Cuando la Mente extiende se extiende a Sí Misma y lo que crea es realidad dentro de su Unidad en plenitud. Cuando la Mente fabrica, fabrica sueños proyectando irrealidad (viendo cuerpos y objetos separados), dando lugar a la percepción. Quizás no entiendas la extensión pero sí la fabricación. Eso es porque tu campo de experiencia en este momento se reduce a la percepción. Ahora vamos con el dicho:

Si es increíble que la carne (lo físico) haya llegado a ser por la Mente soñando, mucho más increíble sería que lo espiritual fuese creado por lo físico como creen todavía muchos científicos, lo cual es imposible ("sería una maravilla maravillosa"). La materia no puede crear vida porque la materia no es nada ¿Cómo va a crear lo que es nada el todo?. Por eso es una maravilla que tanta riqueza, el espíritu, haya morado en tanta pobreza, lo físico, lo cual no existe y es sólo efecto de la percepción. Cuando abandones la embriaguez (el deseo de soñar y sentirte especial dentro de un cuerpo) que te tiene atado a la ilusión de los sentidos y la fe en lo físico, despertarás.

Dios creó a Sus Hijos extendiendo Su Pensamiento y conservando las extensiones de Su Pensamiento en su Mente. Todos Sus Pensamientos están, por lo tanto, perfectamente unidos dentro de sí mismos y entre sí. El Espíritu Santo te capacita para poder percibir esta plenitud ahora. Dios te creó para que creases. No puedes extender Su Reino hasta que no conozcas la plenitud de éste. (T-6.II.8)

Los pensamientos se originan en la mente del pensador, y desde ahí se extienden hacia fuera. Esto es tan cierto del Pensamiento de Dios como del tuyo. Puesto que tu mente está dividida, puedes percibir y también pensar. No obstante, la percepción no puede eludir las leyes básicas de la mente. Percibes desde tu mente y proyectas tus percepciones al exterior. Aunque la percepción es irreal, el Espíritu Santo puede usarla provechosamente por el hecho de que tú la concebiste. Él puede inspirar cualquier percepción y canalizarla hacia Dios. Esta convergencia parece encontrarse en un futuro lejano sólo porque tu mente no está en perfecta armonía con esta idea y, consecuentemente, no la desea ahora. (T-6.II.9)


La diferencia entre la proyección del ego y la extensión del Espíritu Santo es muy simple. El ego proyecta para excluir; y, por lo tanto, para engañar. El Espíritu Santo extiende al reconocerse a Sí Mismo en cada mente, y de esta manera las percibe a todas como una sola. Nada está en conflicto en esta percepción porque lo que el Espíritu Santo percibe es todo igual. Dondequiera que mira se ve a Sí Mismo y, puesto que está unido, siempre ofrece el Reino en su totalidad (T-6.II.12.1-5)


La Biblia dice: "El Verbo (o pensamiento) se hizo carne". Estrictamente hablando eso es imposible, puesto que parece implicar que un orden de realidad pasó a ser otro. Los distintos órdenes de realidad, (...), tan sólo dan la impresión de existir. El pensamiento no se puede convertir en carne excepto mediante una creencia, ya que el pensamiento no es algo físico. El pensamiento, no obstante, es comunicación, para lo que sí se puede usar el cuerpo. Éste es el único uso natural que se puede hacer de él. Usarlo de forma antinatural es perder de vista el propósito del Espíritu Santo, y confundirse con respecto al objetivo de Su plan de estudios. (T-8.VII.7)


30. Jesús ha dicho: Donde hay tres dioses, carecen de Dios. Donde hay solo uno, digo que yo estoy con él. Levantad la piedra y allí me encontraréis, partid la madera y allí estoy. 

31. Jesús ha dicho: Ningún oráculo se acepta en su propia aldea, ningún médico cura a aquellos que le conocen. 
31. Un profeta no es aceptable en su propia ciudad. Un médico no cura a aquellos que le conocen.

"Nadie es profeta en su tierra" es una frase que se le atribuye al mismo Jesús después que, recién acabado su retiro de 40 días en el desierto, anunció el cumplimiento de las escrituras en la sinagoga de su pueblo. ¡Casi lo matan!. Este comportamiento de la gente se debe a que, entre quienes creen conocernos, están los que nos tienen encasillados sintiendo algún tipo de envidia y/o enemistad, entre otras razones. Ésto no es ninguna lección sino algo por todos bien conocido. Entonces, ¿tiene este dicho algún otro significado que no sea solamente el lamento de J? 
El estado de embriaguez o sueño es el efecto de la mente errónea, del ego decidiendo en favor de las ilusiones pues él mismo es un estado irreal de la mente sosteniéndose en una tormenta de pensamientos de gran poder hipnótico, donde sólo se ven o se crean problemas psicológicos en aras de negar la realidad. Por ello, soterrádamente, el ego boicotea cualquier solución sabiendo que se restaría energía a sí mismo, y se rebela abiertamente cuando es "otro" quien viene a ofrecérselas pues lo percibirá como un ataque, una amenaza a su existencia. En resumidas cuentas, el hecho de que el ego no puede solucionar sus propios problemas es para mí otra manera posible de entender la frase "Nadie es profeta en su tierra". Éste es también el motivo por el que el curso insiste en que tú no puedes hacer nada por tu propia cuenta, y te conmina a buscar la guía del E.S. J es conocedor de que las personas vivimos atrapadas en nuestro ego, y que tratando de guiarnos nosotros mismos hacia una salida sólo nos causamos más confusión de la que ya tenemos. En esa confusión, la quietud y el silencio del instante santo se presenta como el intervalo sin ego que nos permite conectarnos con el E.S. es busca de su sabiduría y curación.

Alégrate, por lo tanto, de que no puedas hacer nada por ti mismo, pues no eres de ti mismo. La Voluntad de Aquel del que formas parte ha establecido para ti tu poder y tu gloria. Con ellos puedes lograr perfectamente lo que Su santa Voluntad ha dispuesto para ti una vez que la aceptes. Él no te ha privado de Sus dones, mas tú crees que se los has arrebatado a Él. Por amor a Su Nombre, no dejes que ningún Hijo de Dios permanezca oculto, pues Su Nombre es el tuyo. (T-8.VII.6)

La curación es señal de que quieres reinstaurar la plenitud. Y el hecho de que estés dispuesto a ello es lo que te permite oír la Voz del Espíritu Santo, Cuyo mensaje es la plenitud. Él te capacitará para que vayas mucho más allá de la curación que lograrías por tu cuenta, pues a tu pequeña dosis de buena voluntad para reinstaurar la plenitud Él sumará toda Su Voluntad, haciendo así que la tuya sea plena. ¿Qué podría haber que el Hijo de Dios no pudiese alcanzar cuando la Paternidad de Dios se encuentra en él? Mas la invitación tiene que proceder de ti, pues sin duda debes haber aprendido que aquel a quien invites a ser tu huésped, será quien morará en ti. (T-11.II.4)

El instante santo es el resultado de tu decisión de ser santo. Es la respuesta. Desearlo y estar dispuesto a que llegue precede su llegada. Preparas tu mente para él en la medida en que reconoces que lo deseas por encima de todas las cosas. No es necesario que hagas nada más; de hecho, es necesario que comprendas que no puedes hacer nada Más. No te empeñes en darle al Espíritu Santo lo que Él no te pide, o, de lo contrario, creerás que el ego forma parte de Él y confundirás a uno con otro. El Espíritu Santo pide muy poco. Él es Quien aporta la grandeza y el poder. Él se une a ti para hacer que el instante santo sobrepase con mucho tu entendimiento. Darte cuenta de lo poco que tienes que hacer es lo que le permite a Él dar tanto. (T-18.IV.1)

No confíes en tus buenas intenciones, pues tener buenas intenciones no es suficiente. Pero confía implícitamente en tu buena voluntad, independientemente de lo que pueda presentarse. Concéntrate sólo en ella y no dejes que el hecho de que esté rodeada de sombras te perturbe. Ésa es la razón por la que viniste. Si hubieses podido venir sin ellas no tendrías necesidad del instante santo. No vengas a él con arrogancia, dando por sentado que tienes que alcanzar de antemano el estado que sólo su llegada produce. El milagro del instante santo reside en que estés dispuesto a dejarlo ser lo que es. Y en esa muestra de buena voluntad reside también tu aceptación de ti mismo tal como Dios dispuso que fueses. (T-18.IV.2)

Si sólo confías en tus propias fuerzas, tienes todas las razones del mundo para sentirte aprensivo, ansioso y atemorizado. ¿Qué puedes predecir o controlar? ¿Qué hay en ti con lo que puedas contar? ¿Qué te podría capacitar para ser consciente de todas las facetas de un problema, y de resolverlos de tal manera que de ello sólo resultase lo bueno? ¿Qué hay en ti que te permita poder reconocer la solución correcta, y garantizar su consecución?
Por ti mismo no puedes hacer ninguna de esas cosas. Creer que puedes es poner tu confianza en algo que no es digno de ella, y justificar el miedo, la ansiedad, la depresión, la ira y el pesar. ¿Quién puede depositar su fe en la debilidad y sentirse seguro? Por otra parte, ¿quién puede depositar su fe en la fortaleza y sentirse débil?
Dios es tu seguridad en toda circunstancia. Su Voz habla por Él en toda situación y en todos los aspectos de cada situación, diciéndote exactamente qué es lo que tienes que hacer para invocar Su fortaleza y Su protección. En esto no hay excepciones porque en Dios no hay excepciones. Y la Voz que habla por Él piensa como Él. (L-47.1-3)
32. Jesús ha dicho: Una ciudad que se construye encima de una montaña alta y fortificada, no puede caer ni quedar escondida.
32. J dijo: «Una ciudad construida sobre una alta colina y fortificada no puede caer, ni puede estar escondida.» 

Una ciudad fortificada es sinónimo de seguridad y paz. J usa la ciudad como símil de como debe construirse una persona apoyándose en el Ser, su espíritu. Es lo mismo que la parábola del hombre que construyó su casa sobre roca. El Ser permanece escondido a la vista de la mayoría de las personas las cuales viven de manera superficial desde sus egos. Pero no se trata de que uno tenga que hacer visible su Ser a los demás, sino de verlo uno dentro de sí mismo y construir sobre él las bases de su vida, pues es responsabilidad de cada cual hacerlo de esa manera.

Me identificaré con lo que creo es mi refugio y mi seguridad. Me veré a mí mismo allí donde percibo mi fuerza y pensaré que vivo dentro de la ciudadela en la que estoy a salvo y en la que no puedo ser atacado. No dejes que hoy busque seguridad en el peligro ni que trate de hallar mi paz en ataques asesinos. Vivo en Dios. En Él encuentro mi refugio y mi fortaleza. En Él radica mi Identidad. En Él reside la paz eterna. Y sólo allí recordaré Quién soy realmente. (L-261.1)


33. Jesús ha dicho: Lo que escucharás en tu oído, proclámalo desde tus techos a otros oídos. Pues nadie enciende una lámpara para ponerla debajo de un cesto ni la pone en un lugar escondido, sino que se coloca sobre el candelero para que todos los que entran y salen vean su resplandor. 

34. Jesús ha dicho: Si un ciego guía a un ciego, caen juntos en un hoyo. 
34. J dijo: «Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el agujero.»

Aquí J avisa sobre la trampa del ego como falso maestro guiando a otros egos; o incluso del ego que sintiéndose orgulloso, más listo que nadie y seguro de si mismo trata de erigirse en su propio guía. Este dicho va de la mano con el 31 a dónde puedes dirigirte. Allí lo explico más extensamente.
¿Cómo sabrás que has escogido al ego como guía y no la Guía del E.S.? Muy simple: "Por sus frutos los conoceréis". Si caes en un agujero donde pierdes tu paz es porque seguiste al guía equivocado. 

La corrección es para todos aquellos que no pueden ver. La misión del Espíritu Santo es abrirle los ojos a los ciegos, pues Él sabe que no han perdido su visión, sino que simplemente duermen. Él los despertará del sueño del olvido y los llevará al recuerdo de Dios. (T-12.VI.4.1-3)

¿Cómo puedes saber sí has elegido las escaleras que llevan al Cielo o el camino que conduce al infierno? Muy fácilmente. ¿Cómo te sientes? ¿Estás en paz? ¿Tienes certeza con respecto a tu camino? ¿Estás seguro de que el Cielo se puede alcanzar? Si la respuesta es no, es que caminas solo. Pídele entonces a tu Amigo que se una a ti y te dé certeza con respecto al camino a seguir. (T-23.II.22.6-13)


35. Jesús ha dicho: Nadie puede entrar en la casa del poderoso para conquistarla con fuerza, a menos que le ate sus manos, entonces saqueará su casa


36. Jesús ha dicho: No estéis ansiosos en la mañana sobre la noche ni en la noche sobre la mañana, ni por vuestro alimento que comeréis ni por vuestra ropa que llevaréis. Sois bien superiores a las flores de viento, que ni peinan lana ni hilan. Al tener una vestidura, ¿que os falta? ¿O quién puede aumentar vuestra estatura? El mismo os dará vuestra vestidura. 
36. No os preocupéis, desde la mañana hasta la noche y desde la noche hasta la mañana, por lo que vestiréis. Los lirios no se afanan ni hilan.

Hay dos razones para no sentir inquietud por la vida pero tienes que ser consciente de Quien Eres en realidad. La principal es saber que como espíritu no te falta ni te puede faltar nada en ningún momento pues la carencia forma parte de la ilusión del mundo. La otra razón no menos importante es que el guión del personaje en el que te sueñas ya está escrito y no puedes hacer nada por cambiarlo, pues lo soñado no tiene control sobre el sueño. Es por ello que J invita a no preocuparte por el futuro. La proyección de la persona que pareces encarnar funciona de tal manera que crees tener autonomía para elegir entre diferentes opciones, hasta que sucesos imprevistos rompen esa creencia. Planeas algo importante y se trunca por efectos aparentemente externos a ti. Tu supuesto "libre albedrío" es un truco para crear la ilusión de independencia en tu personaje, quien parece vivir separado del resto. El precio de querer mantener esa ilusión, el afán del ego por sentirse especial, será siempre el sufrimiento. Pero J, a sabiendas de que tú no eres tu personaje, lo que dice es: "No estéis ansiosos" "¡sois bien superiores!". Sin embargo, tu ego querrá controlar y por eso siempre está maquinando, y así vives siempre temeroso y ansioso sin importarte si tienes que hacer un trapicheo para ganarte el pan, o en el extremo opuesto matar por tu supervivencia. 
Las "vestiduras" no vienen referidas a la ropa que podamos o no ponernos sino a todas la parafernalia de preocupaciones mundanas centradas en el bienestar y supervivencia de nuestro cuerpo, ignorando nuestra naturaleza divina. No podremos ser nunca felices sintiéndonos agobiados por las preocupaciones hasta que vivamos desde nuestra divinidad, la cual se encuentra en el momento presente, nunca en el mañana.

El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo. No importa cuál sea la forma del ataque, eso sigue siendo verdad. No importa quién desempeñe el papel de enemigo y quién el de agresor, eso sigue siendo verdad. No importa cuál parezca ser la causa de cualquier dolor o sufrimiento que sientas, eso sigue siendo verdad. Pues no reaccionarías en absoluto ante las figuras de un sueño si supieses que eres tú el que lo está soñando. No importa cuán odiosas y cuán depravadas sean, no podrían tener efectos sobre ti a no ser que no te dieses cuenta de que se trata tan sólo de tu propio sueño. (T-27.VIII.10)

Toda ilusión alberga dolor y sufrimiento entre los tenebrosos pliegues de las pesadas vestiduras tras las que oculta su inexistencia. Sin embargo, esas sombrías y pesadas vestiduras son las que cubren a aquellos que van en pos de ilusiones, y las que los mantienen ocultos del júbilo de la verdad. (T-22.II.1.5-6)

La verdad es lo opuesto a las ilusiones porque ofrece dicha. ¿Qué otra cosa sino la dicha podría ser lo opuesto al sufrimiento? Abandonar un tipo de sufrimiento e ir en busca de otro no es un escape. Cambiar una ilusión por otra no es realmente un cambio. Tratar de encontrar felicidad en el sufrimiento es una insensatez, pues ¿cómo se iba a poder encontrar felicidad en el sufrimiento? (T-22.II.2.1-5)


37. Sus discípulos dicen: ¿Cuándo te nos revelarás y cuándo te percibiremos? 
Jesús dice: Cuando os quitéis vuestros vestidos sin avergonzaos y toméis vuestra ropa y la pongáis bajo vuestros pies para pisar sobre ella, como hacen los niños, entonces miraréis al Hijo del Viviente y no temeréis. 
37. Cuando te quites la ropa sin culpabilidad, y la pongas bajo tus pies como los niños pequeños y la pises, entonces verás al hijo del viviente y no tendrás miedo.

Volvemos al tema de las vestiduras de las que hablamos en el dicho anterior. ¿Cuándo se revela la divinidad o el Cristo en nosotros? Cuando no despojamos del vestido. Vestidos son todas las ilusiones en forma de pensamientos falsos del ego. También sus preocupaciones y los miedos que no son más que creencias disfrazadas de deseos (como la moral). Pero sobre todo la culpa y la subsiguiente vergüenza, opuestas ambas a la inocencia que expresan los niños de pecho. Quitarse los vestidos es el equivalente a deshacer el ego, o como dice UCdM, eliminar los obstáculos al amor. En definitiva, este dicho habla del perdón que es el proceso de reconocimiento de que todos esos vestidos del ego componiendo tu personalidad no son en realidad nada, pues tu verdadero Ser es el Hijo del Viviente.

Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural (Introducción.1.6-7)

Cuando te sientas culpable, recuerda que el ego ciertamente ha violado las leyes de Dios, pero tú no. Los "pecados" del ego déjamelos a mí. Ese es el propósito de la Expiación. Pero hasta que no cambies de parecer con respecto a aquellos a quienes tu ego ha herido, la Expiación no podrá liberarte. Si te sigues sintiendo culpable es porque tu ego sigue al mando, ya que sólo el ego puede experimentar culpabilidad. Eso no tiene por qué ser así. (T-4.IV.5)

Dije anteriormente que tienes que aprender a pensar con Dios. Pensar con Él es pensar como Él, lo cual produce dicha y no culpabilidad porque es algo natural. La culpabilidad es un signo inequívoco de que tu pensamiento no es natural. (T-5.V.4.5-8)

El pensamiento que no es natural va siempre acompañado de culpabilidad porque es la creencia en el pecado. El ego no percibe el pecado como una falta de amor, sino como un decidido acto de agresión. Esto es necesario para su supervivencia porque, tan pronto como consideres que el pecado es una insuficiencia, tratarás automáticamente de remediar la situación. Y lo lograrás. (T-5.V.4.5-8)


38. Jesús ha dicho: Muchas veces habéis anhelado oír estos dichos que os proclamo, y no tenéis otro de quien oírlos. Habrá días en que me buscaréis, pero no me encontraréis. 

39. Jesús ha dicho: Los clérigos y los teólogos han recibido las llaves del conocimiento, pero las han escondido. No entraron ellos, ni permitían entrar a los que sí deseaban. En cuanto a vosotros, haceos astutos como serpientes y puros como palomas. 

40. Jesús ha dicho: Ha sido plantada una enredadera sin el Padre, y puesto que no es vigorosa será desarraigada y destruida.
40. Una viña ha sido plantada fuera del Padre, pero, como no era fuerte, será erradicada y se marchitará.

La enredadera es el sueño del mundo en la Mente dormida del Hijo de Dios, del cual Dios no sabe nada ("...ha sido plantada sin el Padre"). Es por eso que muchas veces no entendemos que Dios permita que sucedan cosas tan terribles. Si bien las leyes del Cielo se ven reflejadas en el mundo, sencillamente Dios desconoce esta "realidad" y es completamente ajeno a él. Así que Él no puede hacer nada aquí, ni permitir ni prohibir ni conceder favores ni nada, porque si lo hiciera, haría del mundo algo real, y entonces sí que Dios sería infinitamente cruel, a la vez que impotente pues lucharía constantemente contra el mal sin poder vencerlo. A lo que llamamos "Dios" no es realmente Dios sino, como decía al principio, la Mente dormida del Hijo de Dios: ¡nosotros mismos!. Saber ésto no es excusa para saltarse las leyes o practicar el mal premeditadamente creyéndose uno exonerado porque este mundo, aunque sea un sueño, tiene sus propias consecuencias dentro del sueño (karma).
Por consiguiente, el mundo se manifiesta como una enredadera porque una vez te sueñas dentro de él resulta muy difícil escapar sin saber como hacerlo, pues se desarrolla como una auténtica maraña de problemas y distracciones. La buena noticia es que el sueño ocurrió en un instante y ya ha concluido, aunque ahora lo recordamos dando la impresión de que no ha acabado. Dicho de otra forma: el guión ya está escrito y su final es seguro, lo que se expresa en este dicho como "no es vigoroso" y "será desarraigado". Es la manera de explicar que el mundo no es verdad y que no tiene más consecuencias que una pesadilla de la que todos despertaremos al final.

El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo. No importa cuál sea la forma del ataque, eso sigue siendo verdad. No importa quién desempeñe el papel de enemigo y quién el de agresor, eso sigue siendo verdad. No importa cuál parezca ser la causa de cualquier dolor o sufrimiento que sientas, eso sigue siendo verdad. Pues no reaccionarías en absoluto ante las figuras de un sueño si supieses que eres tú el que lo está soñando. No importa cuán odiosas y cuán depravadas sean, no podrían tener efectos sobre ti a no ser que no te dieses cuenta de que se trata tan sólo de tu propio sueño.(T-27.VIII.10)


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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...