lunes, 30 de agosto de 2021

Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva... aplicada a UCdM? (1ª Parte)


Hace algunos años un amigo me recomendó el libro de Stephen Covey, Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva. Baste decir que no lo leí, que lo dejé en stand-by pues no me atrajo lo suficiente en aquel momento. Pero hace unos días escuché al protagonista de una entrevista refiriéndose a dicho libro como "de lo más" en superación, y me animé, no a leerlo, pero sí a buscar más información sobre él. Así llegué a ver, entre otros, un vídeo en Youtube de "Full Perception" con el siguiente enlace, https://www.youtube.com/watch?v=thATmzHx5AY (Si no conoces nada de estos 7 hábitos, te animo a que visites el sitio o cualquier otro que hable del tema para conocer más y así poder abordar este post. También te recomiendo que tengas al menos una base de Un Curso de Milagros -UCdM-). Conforme escuchaba el vídeo correlacioné inmediatamente algunos de estos hábitos con varios de los principios de las enseñanzas del Curso, y fue entonces que se me ocurrió escribir este artículo comparando unos con otros.

Anteriormente llegué a afirmar que uno de los errores que se cometen al estudiar UCdM es mezclarlo con otras disciplinas o enseñanzas, y sigo opinando lo mismo. Te dejo el enlace donde decía aquello: punto 2 del post https://revelatuvida.blogspot.com/2019/08/errores-y-dificultades-mas-comunes-en.html. Yo aquí no pretendo mezclarlas, pero sí las voy a comparar como digo, para diferenciarlas, ya que ambas tienen detalles que, a bote pronto, parecen compartidos y pueden llegar a confundirse. Quizás ya hayas advertido que la tentación de mezclar ambas enseñanzas viene del pensamiento del ego "si aplico estos siete principios al estudio de UCdM me volveré un estudiante altamente efectivo"… ¿Será cierto?

Iré explicando uno por uno los 7 hábitos para, a continuación, comentar las ideas similares o parecidas de UCdM. Al final del post realizaré una pequeña conclusión, e igualmente podrás participar opinando desde casa si es tu deseo. Empecemos.

business-idea - Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

1er hábito: Sé proactivo

Referente a este hábito y en el entorno de tu vida, el autor diferencia entre dos áreas psicológicas en las que actuar: el círculo de preocupación, sobre el que no tienes ningún control y al que reaccionas; y el círculo de influencia, en el que tienes el control y ejercitas la habilidad de elegir tus respuestas. Ser proactivo significa moverse exclusivamente dentro del círculo de influencia alimentado por tu visión y objetivos, dejando de reaccionar emotívamente. El círculo de preocupación y el de influencia son en realidad el mismo, pero lo que cambia es, como dice al principio, la actitud psicológica de la persona.

En UCdM existen igualmente dos maneras de ir por la vida: una manera reactiva similar a la anterior, y otra también “proactiva”, aunque ésta última no es exactamente igual (la pongo entre comillas para diferenciarla de la proactividad sin comillas). La manera reactiva está enfocada en lo que sucede en el exterior provocando tus reacciones debido a la percepción errónea, asociada al ego y a su sistema de pensamiento basado en la separación y la culpa, por lo que el ego la proyecta siempre en algo o en alguien en quien descarga toda responsabilidad. La manera “proactiva” está asociada al espíritu o a la mente recta, la cual es alimentada por la Visión o percepción verdadera, ausente de juicios subjetivos, por lo que no proyecta culpa alguna afuera, no reacciona, y facilita el conducirte por tu guía interno.

Quiero insistir en que no puedes ser “proactivo” si no has conectado con tu mente recta, lo que te permite percibir correctamente cada evento sin dejarte arrastrar por tus emociones o tus juicios, y perdonar esas experiencias. Por eso es por lo que UCdM te invita, con la tercera ley del ES, a lo siguiente: "Mantente alerta en favor de Dios y de su Reino" (T-6.V.C).El curso asevera además que no tienes ningún control sobre como suceden las cosas; sólo puedes controlar como reaccionas a ellas, de modo que la proactividad (sin comillas) es sólo una ilusión de control, que no te librará de las lecciones de perdón que te toque enfrentar en la vida.

Existe una marcada tendencia a pensar que el mundo puede ofrecer consuelo y escape de los mismos problemas que tiene como propósito perpetuar. ¿A qué se debe esto? Se debe a que éste es un lugar en el que elegir entre ilusiones parece ser la única opción, y a que tú crees tener control de los resultados de tu elección. Piensas, por lo tanto, que en el breve lapso que se extiende desde tu nacimiento hasta tu muerte se te ha concedido un poco de tiempo para tu uso exclusivo: un intervalo de tiempo en el que todo el mundo está en conflicto contigo, si bien puedes elegir el camino que te librará del conflicto y te conducirá más allá de las dificultades que no son de tu incumbencia. Pero sí que te incumben. ¿Cómo ibas a poder, entonces, escaparte de ellas dejándolas atrás? Lo que tiene que ir contigo te acompañará, sea cual sea el camino que elijas recorrer. (T-31.IV.1)

Este primer hábito parece ser el mismo tanto en un libro como en el otro, pero una vez examinado no lo es. Stephen Covey da por hecho que tienes control sobre tu círculo de influencia, pudiendo modificarlo mediante la fijación de estrategias, planes y metas. Pero eso no es más que en apariencia. Si vives a nivel de tu personalidad, este hábito parecerá funcionar y estará bien que lo uses (o mejor dicho, que hagas como que lo usas), pero no es más que un truco de la Mente-ego moviendo los hilos del mundo para crearte la falsa sensación de independencia e individualidad, en un mundo dual donde elegir entre diferentes ilusiones parece concederte libertad (falsa libertad individual), lo que a su vez generará una falsa seguridad en ti que podrá romperse, - y se romperá con toda seguridad - por cualquier motivo imprevisible en el momento que menos lo esperes. Aquí es donde entra en juego la verdadera “proactividad” (con comillas).

UCdM dice que tú no eres ningún cuerpo, por lo tanto, ningún personaje y que no existes realmente sino como una proyección del sueño de la Mente-ego adoptando el papel del héroe del sueño. Y si tú no existes, tampoco existe ningún círculo de preocupación ni de influencia donde trazar planes y elegir, a no ser como proyecciones del mismo sueño. Sólo puedes tener control sobre cómo decides experimentarlo gracias a la Visión o percepción verdadera; esto último estando bien despierto y manteniendo tu disciplina mental. Tu paz, en cualquier caso pasa por desapegarte por completo de todo lo que te ocurra, para lo que tienes que saberte espíritu, no un personaje o individualidad que, es cierto, puede tener metas muy elevadas y nobles abordándolas en su círculo de confianza, pero que sigue siendo un cuerpo vulnerable susceptible a la creencia en la separación, el dolor y la culpa.

Como espíritu despierto y practicante de UCdM, la “proactividad” no consiste en tratar de cambiar las cosas a nivel del mundo (aunque ésto no quita que puedas intentarlo igualmente), sino que trata de cambiar tú tu mentalidad acerca de ellas. Hablamos del perdón y perdonar, de reconocer la ilusión como tal y no dejarse afectar por ella.


Ir al 2º hábito


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sábado, 24 de julio de 2021

Diferencias entre creer y Crear

 

La mente es muy poderosa y jamás pierde su fuerza creativa. Nunca duerme. Está creando continuamente. Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas. A primera vista parece arrogante creer que posees tal poder, mas no es ésa la verdadera razón de que no lo creas. Prefieres creer que tus pensamientos no pueden ejercer ninguna influencia real porque de hecho tienes miedo de ellos. Eso puede mitigar la conciencia de culpabilidad, pero a costa de percibir a la mente como impotente. Si crees que lo que piensas no tiene ningún efecto, puede que dejes de tenerle miedo, pero es bastante improbable que le tengas respeto. No hay pensamientos fútiles. Todo pensamiento produce forma en algún nivel. (T-2.VI.9.5-14)

...nadie puede organizar su vida sin un sistema de creencias. Una vez que has desarrollado un sistema de pensamiento, sea cual fuere su clase, riges tu vida de acuerdo con él y lo enseñas. Tu capacidad para ser fiel a un sistema de pensamiento podrá estar mal situada, pero aún así es una forma de fe y se puede canalizar en otra dirección. (T-6.Int.2.3-5)

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Question - Imagen de Anemone123 en Pixabay

Creer nada

¿Puedes creer que nada de lo que te muestra tus sentidos es como crees que es, que el mundo no es lo que crees, que la vida y la muerte tampoco son lo que crees que son, y que nada es aparte e independiente de ti? ¿Eres capaz de pensar que tú mism@ no eres lo que crees ser?. No parece ser así ¿verdad?

Lo preguntaré de otra manera: ¿Puedes abandonar tu sistema de pensamiento, para pensar y "ver" diferente?

Por supuesto que puedes, como dice el segundo párrafo conque comienza este post. No creer en nada de lo que has creído hasta ahora te obliga a creer en algo más. Es imposible dejar de pensar pues la naturaleza de la mente es hacerlo. Necesitas creer en algo porque no puedes vaciar tu mente.

Vivimos en un mundo de creencias. Puedes cambiar tu sistema de pensamiento y creencias generado por el ego, el cual da lugar al mundo que conoces, por otro sistema totalmente contrario de pensamientos y creencias, el del ES, el cual te mostrará otro mundo totalmente diferente.

Supón que es verdad que nada de lo que crees es como crees que es. Entonces estarías creyendo algo que es equivocado, puesto que en realidad no está ahí. Estarías soñando. De hecho, lo estás.

Cuando caes en el sueño, la única posibilidad que tienes de despertar es hacerte consciente de lo que te está ocurriendo. Es como cuando tienes una adicción; no la puedes empezar a curar hasta que no reconoces que la tienes. 

¿Has tenido sueños lúcidos alguna vez? Sabes que estas soñando y puedes soñar con lo que deseas pareciendo totalmente real. Pero lo único que es real es el hecho de que observabas tu sueño e influyes en él con tus deseos. Eres el testigo y al mismo tiempo el generador de tu experiencia, experiencia que se traslada al personaje de tu sueño como si realmente fueses él.

En cualquier sueño la experiencia parece ser del personaje, pero en realidad es de la mente que sueña con el personaje. El personaje no tiene poder en absoluto, y  mucho menos para despertar por si mismo. Dentro del sueño nada puede escapar de él porque es un efecto de la mente que termina por disolverse en la nada una vez que ésta despierta.

Los sueños no son más que conjuntos de creencias en acción, o procesos mentales que inducen estados alejados de la realidad. Por eso todas las creencias son falsas porque producen estados que en realidad no existen; aunque puedes soñar un estado parecido a la realidad sin ser la realidad misma, lo que te acerca a ella de alguna manera.

La creencia cuestionando tus creencias apunta al origen de las creencias; te vuelven lúcido poco a poco, más despierto y consciente del sueño en el que vives.

Casi nadie se cuestiona sus creencias porque casi nadie quiere despertar. No son conscientes de su sueño. Entonces, un día se las cuestiona en serio y se da cuenta de su relatividad, de su falsedad, y a partir de entonces ya no vuelve a ser la misma persona. Entonces el personaje empezará a actuar de manera diferente y la otra gente dirá que es@ se ha vuelto un poco (o muy) rar@; pero es el resto quienes son los anómalos: locos atrapados en los pensamientos del ego. El estado natural de la mente es el estado "despierto", no dormido. 

El deseo de algo imposible es el inductor de los sueños (puesto que ya existe todo lo que es posible), y las creencias son los procesos que sostienen dicho deseo. No son más que distorsiones de tu pensamiento haciendo real tu deseo en tu imaginación. No desearías algo imposible si no lo creyeras posible; otra distorsión de tu pensamiento (o idea loca). 

Como ejemplo, el deseo de sentirte especial y separado es lo que te permite creer que eres quien eres: una personaje distinto a todos los demás, y que veas el mundo como un lugar de competencia, escasez y peligro. Ves lo que quieres ver en él porque en origen crees y esperas ver lo que terminas viendo. Tus creencias sostienen todo el proceso que da lugar a tu falsa identidad y a su vez, a tus otras creencias, reforzándolas en un bucle retroalimentado que hacen que parezca que son todas verdad. Una vez impulsas la rueda del deseo y las creencias, ésta se mantiene girando sola por la propia inercia. Quedas atrapado entonces en el efecto de tus propios juicios, que en el fondo no son más que tus creencias acerca de ti mismo. El mundo que ves no es más un espejo de tu mente.

Aquello de lo que das fe demuestra tus creencias, y de esta manera las refuerza. (T-1.IV.4.7)

Cuando cuestionas tus creencias te cuestionas a ti mismo. Es un paso crucial hacia el despertar porque antes no te habías planteado que tus creencias fueran cuestionables. Simplemente las aceptabas como partes de ti mismo. Por eso poca gente cuestiona sus creencias, porque los hace sentir incómodos en el menor de los casos, y aterrorizados en el mayor. El ego siente miedo al saberse cuestionado; el espíritu nunca. Por eso el ego te dice que no mires dentro de ti.

No tengas miedo de mirar en tu interior. El ego te dice que lo único que hay dentro de ti es la negrura de la culpabilidad, y te exhorta a que no mires. (T-13.IX.8.1)

El ego es todo el sistema de pensamiento basado en la creencia en la separación y la escasez produciendo culpa y miedo. Sólo el ego siente culpa y miedo. Cuando los sientas es que te estás identificando con tu ego y con su sistema de pensamiento, lo que crea un estado irreal, pero que parece muy real y por ello justificado. Pero no está justificado más que la locura.


Crear Todo

Jesus - Gordon Johnson en Pixabay

Sin embargo, tu Ser real no siente ni culpa ni miedo. Él no necesita creer porque conoce, y ese conocer lo incluye a sí mismo. Cada vez que "saltas" de creer a saber, de proyectar a extender, del ego al Ser, de pensar con tu mente errónea a pensar con tu mente recta, de identificarte con tu personaje a identificarte con el testigo dentro de ti, del juicio al no juicio, del miedo al amor... vives lo que UCdM llama un milagro. El mundo no cree en los milagros porque el mundo y los milagros son antagónicos. Cada milagro deshace un poco el mundo de miedo, escasez, dolor y culpa que experimentamos al transmutar el sistema de pensamiento del ego al sistema de pensamiento del ES; y abre la posibilidad a observar el mundo real que no es más que el mismo mundo visto sin juicios y con ojos amorosos.

Todos los aspectos del miedo son falsos porque no existen en el nivel creativo y, por lo tanto, no existen en absoluto. En la medida en que estés dispuesto a someter tus creencias a esta prueba, en esa misma medida quedarán corregidas tus percepciones. En el proceso de separar lo falso de lo verdadero, el milagro procede de acuerdo con lo siguiente: El amor perfecto expulsa el miedo. Si hay miedo, es que no hay amor perfecto. Más: Sólo el amor perfecto existe. Si hay miedo, éste produce un estado que no existe. Cree esto y serás libre. Sólo Dios puede establecer esta solución y esta fe es Su don. (T-1.VI.5)

Recuerda: No existe ningún mundo; sólo existe el Cielo, el estado de consciencia del amor perfecto. El mundo real no es más que el mundo imaginario perdonado que pre-cede al Cielo en la mente soñadora justo antes de su despertar a Dios.

Conocer que el Ser que eres es amor perfecto empieza por creer que eres amor perfecto. Si una creencia te trajo al mundo de los sueños, una creencia de sacará igualmente de él. Creer en lo imposible (una loca idea) fue la puerta que abrió la posibilidad a fabricar todo un universo de fantasía a tu medida, el mundo fantástico del ego en donde vives sus aventuras encarnado en un cuerpo; pero también sus desventuras, placeres y sufrimientos. Dejar de creer en las creencias del ego, perdonando (entendiendo el perdón desde el punto de vista de UCdM como el reconocimiento de lo que no es verdad, de lo que es ilusorio) es dejar de apoyar esas fantasías para poder despertar del sueño a la realidad donde ya no creerás, sino que Crearás. 

Perdonar sigue siendo una creencia pero es la creencia anti-creencias; o sea, la creencia que te libera de todas tus otras creencias. Entonces dejas de fabricar el universo. ¡Es el fin del mundo! ¡¿Cómo no va a sentir miedo tu ego si es su refugio?! Su destrucción es vista por él como un fenómeno terrorífico y devastador. ¡Apocalíptico! Sin embargo el verdadero significado de apocalipsis es "revelación de la verdad", y supone tu regreso al Cielo, tu estado natural. Cielo e infierno no son más que estados de consciencia; pero el cambio de uno a otro es tan radical que requiere que lo ejecutes de modo suave y progresivo, sino te volverías loc@ (el ego ya lo está pero se volvería aún peor)Por eso no puedes dejar de creer de golpe en las fantasías del ego. Las creencias, que están organizadas en niveles, no se pueden abandonar todas de una vez y porque sí. Se necesita tiempo para ir soltándolas poco a poco. Por cierto, el tiempo es otra creencia.

En última instancia, ni el espacio ni el tiempo tienen ningún sentido. Ambos son meramente creencias. (T-1.VI.3)

Las creencias se abandonan por niveles y haciendo uso del tiempo, desde las más enrevesadas, absurdas y evidentes hasta las más simples pero difíciles de ver, las cuales niegas creer en ellas y has ocultado en tu subconsciente más profundo, lejos de tu mirada donde las mantienes intactas. Esas son las creencias más difíciles de deshacer y las que más te condicionan. Una vez empiece el proceso de deshacimiento, el cual debes poner a cargo de tu Guía (la Mente Recta o ES), no te preocupes preguntándote cuánto tiempo te llevará. Llevará lo que tenga que llevarte.

Si sientes la tentación de desanimarte pensando cuánto tiempo va a tomar poder cambiar de parecer tan radicalmente, pregúntate a ti mismo: "¿Es mucho un instante?" ¿No le ofrecerías al Espíritu Santo un intervalo de tiempo tan corto para tu propia salvación? Él no te pide nada más, pues no tiene necesidad de nada más. Requiere mucho más tiempo enseñarte a que estés dispuesto a darle a Él esto, que lo que Él tarda en valerse de ese ínfimo instante para ofrecerte el Cielo en su totalidad. A cambio de ese instante, Él está listo para darte el recuerdo de la eternidad. (T-15.I.11)

Preocúpate sin embargo solamente de estar dispuest@ siempre que puedas, lo que es lo mismo que posiblemente habrás escuchado decir otras veces, a poner de tu parte una pequeña dosis de buena voluntad. No tienes que hacer nada más porque todo lo demás es intromisión del ego. El E.S. no puede deshacer tus creencias si tú no las examinas junto con Él. Tu trabajo consiste nada más que en eso, en mirarlas junto con Él sin tratar de corregirlas. Él lo hará por ti pues Él sabe cómo. Él sabe como liberarte del "nudo gordiano" que tú mismo te has provocado con tus creencias, proyectando su causa en el mundo. Mientras sigas creyendo que la causa de tus problemas está en él, no podrá liberarte.

El Hijo de Dios no está encadenado por nada excepto por sus propias creencias. (L-277.2)

Conocer la realidad significa no ver al ego ni a sus pensamientos, sus obras o actos, sus leyes o creencias, sus sueños o esperanzas, así como tampoco los planes que tiene para su propia salvación y el precio que hay que pagar por creer en él. (L-330.4.1)


Conclusiones sobre creer y Crear
  • Todos tus pensamientos tienen efectos en la manera en que ves y experimentas el mundo, y lo sabes, pero no les pones atención porque les tienes miedo.
  • Creer es proyectar deseos, soñar. Lo que proyectas y sueñas en el mundo lo experimentas como muy real, pero en realidad no existe y termina alejándose y desapareciendo con el tiempo. 
  • Cuando "crees" te expones a experimentar incompletud porque "creer" parte del deseo, el cual parte a su vez de la creencia en la carencia y la separación. 
  • Este mundo es un mundo de creencias. Al vivir sólo para este mundo estás condenándote a experimentar separación, escasez, vacío, miedo, culpa y sufrimiento.
  • Dejar de creer en los sueños, en lo que no es nada, da vía libre a poder Crear lo que es Todo.
  • Crear es extender el Todo. Todo lo que Es ya está creado. Si no estuviera creado no sería el Todo. Por lo tanto, Crear es algo así como re-conocer Todo lo que Es, experimentándolo; dicho de otro modo: Crear es Re-Crear. Cuando Creas sólo puedes experimentar completud (Amor y dicha). 
  • Amor y dicha es todo lo que existe pues es el Todo extendido. Cuando no experimentas Amor y dicha es que estas creyendo una situación que no existe, que tú mism@ fabricas en tu imaginación, la cual es falsa aunque tú la crees muy real.
  • Creer y Crear se autoexcluyen. Tu personaje cree mientras que tu Yo Crea. 
  • No puedes creer una sola creencia falsa sin dejar de estar atado a este mundo. O liberas por completo a tu mente o no te liberas.
El ego siempre te hará creer que creer es Crear, como se escucha de boca de muchos coachs, animadores y líderes, los cuales te animan a que seas "creativo", a que persigas tus metas y sueños más ambiciosos y elevados. Razón no les falta si vives para el mundo pues el mundo se alimenta de tus deseos y necesidades. En el mundo, creer (o fabricar en el lenguaje de UCdM), te ayudará a conseguir muchas cosas que el mismo mundo te venderá como la panacea, pero cosas perecederas, que terminarán pasando de moda, declinando y desapareciendo. A nivel metafísico, que es el que nos interesa, Crear no tiene nada que ver con lo que cree el ego, sino con extender la realidad, la luz de la verdad. 

Todo lo que el ego te dice que necesitas te hará daño. Pues si bien el ego te exhorta una y otra vez a que obtengas todo cuanto puedas, te deja sin nada, pues te exige que le des todo lo que obtienes. Y aun de las mismas manos que lo obtuvieron, será arrebatado y arrojado al polvo. Pues donde el ego ve salvación, ve también separación, y de esta forma pierdes todo lo que has adquirido en su nombre. No te preguntes a ti mismo, por lo tanto, qué es lo que necesitas, pues no lo sabes, y lo que te aconsejes a ti mismo te hará daño. Pues lo que crees necesitar servirá simplemente para fortificar tu mundo contra la luz y para hacer que no estés dispuesto a cuestionar el valor que este mundo tiene realmente para ti. (T-13.VII.11)

Pregúntate: ¿Para qué crees en lo que crees? No te preguntes "¿por qué?" sino "¿para qué?" El "¿por qué?" deriva tu razón y centro de gravedad afuera; lo proyecta cediendo tu poder a una autoridad externa a ti ubicada en el mundo, y te vuelve una marioneta (porque... así me enseñaron, porque...así me hicieron creer, soy de derechas/izquierdas, porque mi padre y mi abuelo siempre lo han sido yo también, porque el Gobierno dice, etc.). El "¿para qué?" te conecta con tu interior, con tu Ser y directamente con tu capacidad Creativa, donde se encuentra tu verdadero poder y tu responsabilidad.

Así que, en la inmensa mayoría de los casos, creer se ha vuelto la manera de escapar de la verdad. ¿Cómo sé que lo que creo es verdad? Te darás cuenta de la naturaleza ficticia o real de tus creencias por una cuestión de seguridad/inseguridad, que deriva a su vez de una cuestión de falta de autoconocimiento. Quien sabe no necesita creer. Por otro lado, sabrás que algo en lo que crees apunta a la verdad por la voz de tu intuición. Los actos que emanen de tus creencias basadas en la verdad te causarán paz en lugar de culpa.

No puedes dejar de creer en algo si no te apetece, aunque eso sea falso y te este causando daño a ti y a otros. Obligarte a dejar de creer es como obligarte a dejar de jugar con un juguete del que no te quieres desprender porque de uno u otro modo, aún lo estás apreciando. Las creencias caen por si mismas cuando llega su hora. Te das cuenta de lo que son y entonces dejas de jugar con ellas porque ya no te interesan. 

El origen de las ilusiones es la creencia de que tienen un propósito; de que satisfacen alguna necesidad o de que conceden algún deseo. Si se perciben como desprovistas de propósito, dejan de verse. Al reconocerse su inutilidad, desaparecen. ¿De qué otra manera sino terminan todas las ilusiones? Se llevaron ante la verdad y la verdad no las vio. Simplemente pasó por alto lo que no tenía sentido. (M-14.1...)


Algunas creencias falsas y absurdas que dan lugar al mundo del ego. 

Hell - Gordon Johnson en Pixabay

Aquí no están todas las creencias pero son algunas de las más representativas. En cuanto a las referencias al curso, seguro que buscando podrás encontrar muchas más relativas a cada creencia. 

No he podido evitar hacer algún comentario irónico. El humor es una manera de trascender lo que no es nada, demostrando su insustancialidad, aunque el ego muchas veces lo utiliza para maquillar su demencia y justificarla de algún modo. Todas las creencias derivan de una primera idea loca que el Hijo de Dios se tomó totalmente ¡en serio!, convirtiéndose precisamente en una creencia; la creencia de que es posible la separación de Dios. Desde entonces el ego intenta arreglar sin éxito, claro está, todos los problemas que surgen en el mundo a partir de esta creencia primigenia, aplicando una solución por problema los cuales están basados en creencias diferentes que a su vez generan otros problemas... ¡el cuento de nunca acabar! El E.S., sin embargo, te explica que existe un solo problema y una sola solución: deshacer tu creencia en la separación. A nivel metafísico, espiritual, tu unidad con Dios resuelve todos los problemas que crees tener.

Y ahora esas creencias absurdas, empezando por la principal:
  • Estás separad@ de Dios. (T-4.III.3.2-4)
  • Tú te creas a ti mismo y por eso tienes que preocuparte y valerte por ti mismo para todo, aún cuando no sepas qué hacer. Nadie va a venir a arreglarte la vida, a solucionar todos tus problemas (T-4.II.8.1), (T-9.IV.7.2)
  • Es una ventaja no comprometerse con nada que sea eterno. Algunos lo hacen directamente no creyendo en ello. (T-4.V.6.1)
  • Puedes usurpar el poder a Dios, atacarlo e ir contra Su Voluntad... Los que no creen o dicen no creer supuestamente en nada piensan lo mismo pero de manera subconsciente. De todos modos (pensamos), siempre haremos lo que nos da la gana (T-5.V.3.1-4), (T-7.IV.6.1-2), (T-7.6.8.1)
  • Eres superior/inferior, más guap@/más fe@, más afortunad@/menos afortunad@... "especial" y como poco, diferente a todos l@s demás. Cualquier calificativo que aceptes acerca de ti mism@ demuestra que eres una persona y que habitas un cuerpo (T-15.V.5.1, T-15.V.8.2-3)
  • Existe la escasez. Que te digan lo contrario casi llegando a final de mes (Prefacio, xiv, 2º párrafo, T-4.II.6.3-6) 
  • No vales para estas cosas de la espiritualidad y menos para hacer UCdM porque es un curso de entrenamiento mental. No eres dign@ de realizar el esfuerzo continuo en tu mente para despertar. Divagas continuamente porque no tienes concentración. Tampoco te gustaba estudiar en la escuela (T-4.IV.7)
  • No eres dign@ de confianza. No se puede confiar en ti. (T-7.X.6.1-2)
  • Alcanzar tus objetivos, tus metas y conseguir lo que quieres te hará feliz. Así que ya verás lo que voy a hacer con el curso cuando me toque la lotería. (T-11.V.12.3-4)
  • Perdonar a otro es perderlo, así que mejor no perdonarlo para tenerlo bien amarrado y fastidiado de por vida, que por eso te hizo lo que te hizo. (T-15.VII.7.7)
  • Eres una víctima de tu pareja, de la sociedad, del mundo, del Gobierno, de las élites, de los bichos infecciosos, de los extraterrestres, de la magia negra, de los arcontes o de quien sea o lo que sea, pero eres víctima. (T-21.V.2)
  • Las situaciones dan lugar a la experiencia. Tú no tienes nada que ver con el modo que experimentas los sucesos de los que formas parte. Si no lo habías dicho antes: ¡Ay, pobre de mí! Que se oiga mi queja. (T-17.VI.5.8)
  • La libertad y la sensación de completitud se consigue con la victoria. Hay que ganar a toda costa para sentirse uno ¡TOTAL!, aunque dure poco, pero se lo podrás restregar a los demás (T-16.V.5)
  • Existe la separación y es lícito atacar y defenderte para mantenerte separad@, poderos@ y tener la razón (¡Porque tengo la razón. Vaya que si la tengo!) (T-11.V.12.3-4), (T-11.V.13.4)
  • Castigarte a ti mism@ mitigará el castigo de Dios. Mal de much@s, consuelo de tont@s. Te está bien empleado. (T-5.V.5.6)
  • Los conflictos, creados por las creencias del ego, se resuelven fragmentándolos. Por ejemplo, no aguanto a mi pareja, pero en la cama nos reconciliamos por un buen rato, hasta la siguiente discusión. (T-17.VI.6.9)
  • Existe el diablo. No tiene cuernos pero muchas veces es el que los pone. (T-3.VII.5.1)
  • Eres un cuerpo, cada día más viejo, mas gordo y más feo. (L-199)
  • Existe el pecado. Si no, ¿Por qué no te ibas a sentir culpable? (T-26.VII.10.5, L-101.IV., L-259)
  • Es imposible dejar de pecar porque además es deseable. Sarna con gusto no pica (T-19.III.1.6)
  • El amor es romanticismo... ¡y sexo también, carajo!  (Prefacio, xiv, 2º párrafo) 
  • Los juicios que emites no tienen ningún efecto. Es imprescindible juzgar de forma recriminatoria para dejar claro quien es o quienes son es@s desgraciad@s a l@s que te enfrentas, aunque eso no tiene ningún efecto en ti. ¡Que les parta un rayo! Se van a acordar de mi. Espera que aun no he terminado... (T-3.VI.1.4, T-3.VI.3, L-151)
  • Y finalmente y nunca mejor dicho, la muerte existe. Descansa en paz. Améeeen. (T-3.VII.5.11, T-27.II.6.8, L-163, ...)
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lunes, 24 de mayo de 2021

Profecías y profetas (Humor)

Profetas no son solamente los clásicos, esos de los que algunos escuchábamos hablar en las clases de religión de la madre Elisa, o en la lectura de la misa de los domingos y fiestas de guardar. Me refiero a los profetas bíblicos, Ezequiel, Daniel, Isaías, Joer, ¿...?. Perdón, Joel. También son profetas esos que luego, unos cuantos años más tarde, empezamos a conocer de manera atípica mediante algún libro extraño llegando a nuestras manos, como Michel de Nostradamus y sus profecías; o todos los que empezaron a hacerse conocidos con la irrupción y generalización de internet. Hablo, éstos últimos, de Parravicini, Egdar Cayce, Xico Xavier, Baba Vanga, San Malaquías, etc, por citar algunos de los más famosos. No son los únicos pues son también "profetas" a menor escala, los tarotistas, los políticos y todos aquellos que se dedican y/o se ganan la vida vendiendo sus palabras por interés, o venden su interés con palabras. De últimas, todos somos profetas en algún grado cuando en la forma más popular de predicción exclamamos convencidos "¡te lo dije!". Los poderes psíquicos es algo que todos poseemos pero que no todos hemos desarrollado por igual.
fortune-telling - Tumisu en Pixabay

El mundo onírico en el que vivimos se caracteriza por ser un laberinto de caos sinsentido. En él las palabras son un reflejo de la Mente que nos sueña y de la que formamos parte, de sus deseos e ilusiones, pero también de sus miedos, inquietudes y preocupaciones. No me hartaré de repetir hasta la saciedad, para los que me leéis por primera vez y para que no caigáis en la suspicacia o el espanto, que Un Curso de Milagros (UCdM) explica que el mundo es un sueño del Hijo de Dios y que yo escribo en base a UCdM. Por lo anterior, no voy a entrar a explicar aquí otra vez de nuevo la metafísica del curso ni que el guión del mundo ya está escrito. Pero si eres nuevo y estás realmente interesado puedes hacerlo pinchando en los enlaces que dejo a los post's relacionados dos líneas más arriba en cursiva negrita. Será un reto para ti leerlos, aceptarlos sin juzgar con mente abierta, y si aún sigues con ganas, regresar acá y terminar este artículo.

Volviendo al tema de este post, quiero aclarar que la capacidad de predicción sólo se puede explicar por el hecho de que el sueño del mundo ya tuvo lugar, pero ahora lo revivimos recordándolo desde distintos puntos de vista encarnando múltiples personajes. Las constantes decisiones que parecemos tomar y sus posibles finales y/o consecuencias ya están previstos, funcionando todo este sistema igual que sucede en un video-juego. El argumento no es más que el deseo por el logro de diferentes metas y promesas de felicidad que luego no lo son tanto, pero que resultan tan atractivas que nos mantienen enganchados en el juego; esto hasta que el soñador cansado, frustrado, dolorido y despabilado elige, guiado por la mente recta (su Yo superior, intuición, guía angelical, ES o como quieras llamarlo), la opción que lo despierta, desidentificándose con su personaje. Entonces, queda finalmente liberado. ¡Game over!

Formando parte importante del sueño que, he dicho, se asemeja a un video-juego, las palabras (a veces unidas a imágenes intuitivas), orbitan alrededor de los hechos que parecen tener lugar. Las palabras los preceden, los acompañan o los recuerdan una vez han ocurrido, presentándose como la guarnición, el adorno, el acompañamiento, símbolos de símbolos como las llama UCdM, aunque me pese decirlo a mí que hago tanto uso de ellas; pero el asunto es que sin ellas no hay profetas ni profecías.
Profecía de Benjamín Solari Parravicini del año 1939 correspondiente al atentado del 11 de Septiembre de 2001 al Word Trade Center de New York: "La libertad de Norteamérica perderá su luz. Su antorcha no brillará como ayer y el monumento será atacado dos veces" - Tomado de la WEB

Y por razón de que las palabras son puro oropel, muy atrayentes al sentido del oído, las profecías también lo son; puro entretenimiento para la mente inquieta que agitándose en la especulación trata de atrapar el próximo acontecimiento, el cómo, el cuándo y el dónde. Las profecías constituyen de este modo un combustible para la mente errónea, la cual intenta cambiar su propio sueño de uno malo a otro mejor; una distracción que la mantiene en marcha en un bucle que se retroalimenta a sí mismo. 

Pero un sueño no es más que un sueño y las ilusiones nunca podrán ser reales, aunque desde adentro de él lo parezcan y parezcan tener consecuencias para nosotros como protagonistas; aunque dichas consecuencias no afectan a lo que es verdad en nosotros, lo cual es absoluto e inalterable al tratarse de nuestra esencia divina semejante a Dios. 

Los profetas y sus profecías confieren realidad al sueño. Los sueños, que siempre producen emociones contrapuestas entre el amor y miedo, reflejan un estado de imposibilidad de la Mente del Hijo de Dios la cual es un escape del estado pleno de Unidad con el Padre hacia una suerte de aventura de separación en donde la carencia hará acto de presencia con más o menos intensidad. Es la manifestación de la dualidad consecuencia de la percepción, donde todo lo que se manifiesta lo hace invertido a como en el Cielo, como sucede en un espejo. En ese estado irreal, las profecías son el mecanismo que usa la Mente-ego del Hijo de Dios para tratar de controlar su propias proyecciones, al tiempo que mantiene su fantasía en funcionamiento. Esa fantasía toma la forma del Universo con todo su contenido, y la Mente-ego que lo sueña a su vez toma la identidad de su dios creador, un dios semejante al del antiguo testamento, amante de los sacrificios, vengativo y cruel, el cual confundimos con el Dios absoluto todo amoroso que anunció Jesús en su evangelio y que no tiene nada que ver con este mundo. Por eso este Universo nunca dejará de ser un lugar de desigualdades, de abundancia en un lugar pero de carencias en otro, de felicidad en un tiempo pero de terror en otro, regentado por un Dios caprichoso, una veces tiránico y otras justiciero.

Las profecías, como producto del ego, además te mantienen esclavo del tiempo y de la culpabilidad, pues si no haces "lo que debes, lo correcto" la profecía se cumplirá. El ego tiene por base principal la culpa que la Mente del Hijo sintió al creerse separar de Dios. Sin culpa no hay ego que valga, no hay sueño, no hay tiempo y sólo queda el eterno ahora que abre paso a la verdad eterna, a la inmortalidad del Ser a la que tanto envidia y teme a la vez el ego porque Ser supone la desaparición del ego. Así que cuando vives en base a profecías siempre es bajo la amenaza constante del final de los tiempo, con temor y con culpa, atrapado en el ego y en este sueño que llamamos vida sin serlo.
El juicio final de Miguel Angel en el Vaticano no significa la separación de los buenos de los malos como nos hace creer el ego. Es el fin del sueño de dualidad, la separación de la Verdad de lo que es falso e ilusorio, lo cual desaparece en la nada de donde surgió.

Por muy terrorífico que pueda resultar (para el ego), la única profecía con significado es aquella que predice lo inevitable al final de los tiempos, que es final y desaparición del mundo, el despertar del sueño con la llegada de la realidad, lo verdadero: ¡el Reino de los Cielos!. El ego temeroso, sin embargo y como no podía ser, identificándose con el cuerpo y el personaje que lo ocupa, asocia el final a múltiples acontecimientos, todos catastróficos, donde reinan la muerte y la destrucción total. Para el ego, la profecía del fin de los tiempos es terrible porque significa su desaparición. Para el espíritu, esa misma profecía es dulce, esperanzadora, porque habla de su liberación. 

UCdM sólo menciona la palabra "profecía" una sola vez en toda su extensión, dándonos a entender que sólo hay una única profecía cierta, la del fin de la ilusión y con ella la del pecado, la culpa y el miedo; es por lo tanto una profecía dichosa. Además nos invita a adelantarla entrando en un estado de recogimiento interior de quietud y silencio para que podemos recordar la verdad, a Dios. Dice:

La hora de la profecía ha llegado. Ahora es cuando las antiguas promesas se honran y se cumplen sin excepción. No queda ningún paso que el tiempo nos pueda impedir dar. Pues ahora no podemos fracasar. Siéntate en silencio y aguarda a tu Padre. Él ha dispuesto que vendrá una vez que hayas reconocido que tu voluntad es que Él venga. Y tú nunca habrías podido llegar tan lejos si no hubieses reconocido, por muy vagamente que fuese, que ésa es tu voluntad. (Libro de Ejercicios. Intro. a la 2ª Parte. 5, UCdM)

Todas las profecías dejan de ser profecías "ahora", cuando vives en el momento presente desde tu mente recta, la parte de tu mente despierta semejante a la del Cristo, el ES. En ella no hay miedo ni culpa, sólo pura inocencia y dicha. Se disuelven entonces todas las fantasías porque tu deseo y tu voluntad es estar de nuevo junto a Dios. No es que te separaras de Él sino ilusoriamente cuando una alocada idea cruzó tu mente y te tentó con la creencia de que la separación era posible, y entraste en un estado de enajenación (inconsciencia o sueño) para experimentar por tu cuenta como sería el sentirte especial. Pero siempre has permanecido junto a Él, protegido de todo mal, aunque creyéndote en el exilio, en lugares lejanos y peligrosos. Más con cada instante que guardas silencio y vas a Él, la hora de la única y verdadera profecía se adelanta un millar de años, hasta que llegue un instante en que se consume su recuerdo y todo vuelva a ser como era antes. 

Y ahora, un chiste: 

En un manicomio hay demasiada gente, así que el director reúne al comité de evaluación, y entre todos deciden que lo mejor es hacer una prueba de lucidez para soltar a los que demuestren estar más cuerdos; así se podrá aliviar la sobre-saturación en la que se encuentra el centro. En el día de la prueba, el comité observa atento a través de una ventana simulada en la pared lo que sucede en la sala contigua, donde van entrando los candidatos uno a uno:

- ¡Soy el profeta enviado por Dios para anunciar el final de los tiempos! - grita el primer loco dirigiéndose a su reflejo en el espejo de la pared sin saber que es observado de frente.

A continuación entra otro loco en la habitación, y al escuchar lo que dice el primero se le acerca y le dice:

- Perdona pero... ¡yo soy el profeta enviado por Dios! Arderás en los infiernos por tu infamia. ¡El fin del mundo se aceeeerca!

En la sala de observación los miembros del comité de evaluación se miran de soslayo con cara de circunstancia y resignación, y hacen un gesto para que pase otro más. Mientras los dos locos anteriores discuten entra el tercero que se les queda observando atentamente y les pregunta:

- ¿Qué está pasando aquí?

El primer loco le contesta:

- ¡Soy el profeta enviado por Dios para anunciar el final de los tiempos!

A lo que el segundo replica:

- ¡Mentira! ¡El profeta enviado por Dios soy yo! No le hagas caso.

Entonces el tercer loco les dice:

- Está claro. Los dos estáis locos. Peor que eso: estáis como cabras.

En la sala contigua los miembros del comité entornan los ojos y se miran esperanzados haciendo gestos de aprobación acerca del tercer candidato, quien parece muy juicioso. Se van a poner de acuerdo para soltarlo cuando en el último instante éste va y suelta a los otros dos locos que aún pelean entre ellos:

- ¡SILENCIO! ¡Falsos profetas! ¡No lo sois ninguno de los dos! Que se sepa... ¿Cuándo os he enviado yo?

Ante lo visto, en el comité de evaluación el miembro más destacado, líder del partido político más votado, piensa:

- (Este tipo se cree que es Dios, pero soy yo aquí el que manda) - Se gira y se dirige a su asesora ejecutiva que también ha entrado a formar parte del comité para cobrar las dietas - ¿Qué dicen las cartas Manolita?

Manolita coge un mazo de tarot y lo esturrea por encima de la mesa.

- Uhm… dicen que te saldrá una férrea competencia, una voz contestataria, aunque te ama secretamente con locura. Si te ha gustado suscríbete a mi canal y dale a la campanita. Tilín, tilín..

- ¡Vaya! Menudo tipejo. No quiero que vaya por la calle poniéndome en evidencia. Sería malo para mi carrera política. Definitivamente no lo soltaremos.

Y piensa el director del manicomio:

- (Esso yaa loo vereeemoooos… mi amooor.)


* * * 

lunes, 10 de mayo de 2021

El deseo del ego de ser libre


Hoy empiezo con dos frases hechas que me han parecido muy oportunas para el tema que voy a tratar aquí. Intenta encontrar su relación. Si no lo consigues, no te preocupes. Las comentaré al final, y entonces lo verás más claro.

"Es más difícil engañar a alguien que convencerlo de que ha sido engañado”

- Mark Twain -

“Después de una persona que no tiene nada, la más peligrosa es la que lo tiene todo”
- Juan Nadie -
Cartel de la película "La habitación" 
- Tomado de la web -

En la película “La habitación” (The Room) de Christian Volckman, 2019, un matrimonio sin hijos se traslada a vivir a una casa aislada donde descubren una habitación que les concede todo lo que, estando dentro de ella, desean; pero nada de lo que le es concedido permanece en al exterior ya que envejece, se deshace o muere rápidamente.

El deseo de cualquier ilusión o quimera es ser libre. Pero para ello tiene que matar a su creador. Esa es la manera de pensar del ego quien cree haber atacado a Dios pecando contra Él, lo que acaba con Su Unicidad y Lo hace vulnerable, colocando a Dios en una situación de lucha constante contra el mal. Pero el más grande deseo oculto del ego es, sin duda, matarlo, destruirlo por completo y de esa manera el ego podrá ser libre, su propio dios creador de sí mismo.

Como sucede en la referida película, el ego quiere hacerse realidad él mismo y que todos sus deseos se hagan también realidad. Por reales me refiero a que no se acaben nunca, pero de todos es conocido que aquí en el mundo todo cambia y tiene un final. Si confrontas la ilusión poniéndola a prueba, se convierte en polvo. La quimeras (como el ego) no pueden sobrevivir fuera de la ilusión. Para que el Hijo de Dios fuese libre tendría que matar a Dios, pero eso es imposible siendo Él omnipotente, omnipresente. Además, el primero es una extensión del Segundo, sin separación alguna, por lo que sólo podría olvidar a Su Creador entrando en un estado de ensoñación. Sólo si se niega oníricamente a Dios puede lograrse una falsa separación. Es por eso que vivimos en una ilusión.

El anterior deseo tiene su expresión en el mundo cuando el ego se complace en matar a Dios en la cruz, pero como Éste siempre resucita, tiene que estar crucificándolo una y otra vez. Por eso el ego no quiere oír hablar de la resurrección y la celebra un sólo día al año. Los otros 364 días se complace en la adoración de la cruz como símbolo del sacrificio y de la muerte, pues la creencia en esta última es el triunfo del ego sobre Dios.

Fue Nietzsche quien dijo que todo acto o proyecto humano está motivado por la "voluntad de poder". Cuando digo “humano” estamos hablando por supuesto del ego. Esa voluntad de poder no es tan sólo sobre la voluntad de imponerse sobre otros, sino también de imponerse uno sobre sí mismo convirtiéndose en un superhombre, en un dios, lo que tiene expresión en la capacidad creativa y su coraje. Vemos expresado este mito constantemente en todos los superhéroes del cómic y en el cine, sin embargo éstos personajes no pueden escapar de una lucha constante, de una vida personal tormentosa que les persigue a cualquier parte para destruirlos al final, por muy poderosos que parezcan ser, ya que siempre surge un enemigo aún más poderoso.

El ego está como una cabra y Nietzsche, el pobre, no se quedó más atrás. Proclamó que Dios había muerto y que los dogmas morales del cristianismo (pacifismo, tolerancia, amor fraterno, etc.) son falsos, fruto de una filosofía débil. Con esto no quiero defender al cristianismo el cual también esta contaminado por el ego. Nietzsche decía:

«¿Queréis que el hombre bueno, sea modesto, diligente, bienintencionado y moderado? A mí se me antoja el esclavo ideal».

- Nietzche (La voluntad de poder) -

Su parte de razón no le faltaba, pero de tanto pensar terminó sufriendo un colapso mental. No me conozco su obra más de lo que la estudié en el bachillerato y no quiero profundizar en ella, ¡no vaya a ser contagioso!

La realidad es que sin Dios no somos nada, pura fantasía pues la libertad está a Su lado.


Sobre las dos frases al principio:

"Es más difícil engañar a alguien que convencerlo de que ha sido engañado”

- Mark Twain -

El engaño incluye el engañarse uno mismo y luego tratar de convencerse de lo contrario. Me refiero al ego el cual es un autoengaño; el mejor de todos. Una vez caes en él es muy muy difícil escaparte porque siempre mira hacia afuera. La prueba está en que es fácil ver el ego en los demás pero no el propio. Por eso resulta tan complicado autoconvencerte de su inexistencia. Pero la mejor manera que tiene el ego de convencerte de que es real es hacerte creer que es libre, independiente de "todos los demás". Las discusiones de ego contra otros egos son inútiles y una pérdida de tiempo, pero muy útiles para el ego, ya que lo refuerza. Sólo puedes escapar de ellas (de las discusiones), cuando te elevas al estado consciente de "observador". La honestidad es un valor que parte del "ser" y el ego no es nada honesto.
Convencer a alguien de que está equivocado, de que se ha dejado engañar, cuestiona su inteligencia y quiebra su orgullo, su ego. Nadie se quiere sentir imbécil, así que negará la verdad dando cuenta de su estupidez. Cuanto más insistas más se enrocará en su postura. Negar la verdad crea una falsa sensación de seguridad y libertad, de independencia y autosuficiencia. El ego se resistirá a reconocer que está equivocado porque se cuestionaría a sí mismo, quitándose autenticidad.

“Después de una persona que no tiene nada, la más peligrosa es la que lo tiene todo”
- Juan Nadie -

Una persona (me refiero a personalidad-ego) que no tiene nada es peligrosa porque necesitará todo para sobrevivir; entonces hará lo que sea necesario para obtenerlo. Una persona que lo tiene todo (me vuelvo a referir nuevamente a una personalidad-ego) es tan peligrosa como la anterior, o más, porque creerá saber lo que necesitan los demás decidiendo por ellos. Ahora, imagina a alguien imponiéndote todo tipo de límites e imposiciones; diciéndote qué tienes qué pensar, qué tienes que hacer, qué tienes que comer, qué tienes que vestir, cómo tienes que vivir... acabará con tu libertad. Bueno, ¡ejem!... No tienes que imaginar nada; basta con mirar a tu alrededor.
La persona que lo tiene todo o que tiene mucho (demasiado) tiene todo que temer porque temerá que las personas que no tienen nada se lo puedan arrebatar. Ha confundido su "libertad" con sus posesiones y/o con su situación privilegiada, su status. Sintiéndose bajo amenaza, el concepto que se ha creado de libertad le exigirá imponerse sobre todos los demás por lo que tendrá que doblegar, matar si es necesario, a quienes lo han ayudado precisamente a escalar a su posición. Así que la libertad del ego no es más que esclavitud.

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sábado, 1 de mayo de 2021

Todo opera para el bien


Una persona se embarca en un viaje lleno de riesgos, aventuras y dificultades para encontrar una lámpara mágica, pero cuando por fin la encuentra, el Genio que vive en su interior le concede un único deseo. La persona, entonces se lo tiene que pensar muy bien, medita y por fin pide lo que cree querer; pero al escucharlo, el Genio se recluye de inmediato dentro de la lámpara. La persona, desconcertada, después de mucho esperar a que el Genio vuelva a salir para que cumpla con su deseo, decide volverse por donde había venido. ¿Por qué? ¿Cuál fue el deseo que el Genio pareció ignorar?

Lamp - Clker-Free-Vector-Images en Pixabay

¿Qué mueve a una persona a embarcarse en una gran aventura sino la esperanza de lograr algún tipo de deseo? Para esta persona el deseo era el motor que le impulsó a dejar atrás lo que tenía, arriesgándose a sufrir para conseguir esas otras cosas que quería. La persona pensaba: “La lámpara me dará todo lo que quiero, y cuando lo tenga seré feliz”. Fíjate en la redundancia de su presunción: El deseo era tener algo (la lámpara) que le daría esos otros algos (cosas) que finalmente la harían feliz. Por encima de su deseo primario había colocado otros muchos deseos secundarios que tergiversaron la verdadera razón de su viaje. Así actúa la mente, dando revueltas, una tras otra, lo que hace que perdamos de vista las causas primeras, luego el hilo que las une con sus efectos, y por último que nos perdamos nosotros mismos olvidando quienes somos. 

De modo que esa persona, en un acto impulsivo, hace las maletas y se lanza a lo desconocido siguiendo una idea loca. Está firmemente esperanzada y no se rinde en su propósito de encontrar lo que busca, aunque atrás deje muchas cosas. Es el precio que tiene que pagar.

Por fin encuentra la lámpara. Su entusiasmo se sale, pero le dura poco. Cree que ese objeto mágico podrá hacer realidad todos sus deseos, aunque es una sorpresa desagradable que el Genio le diga que solamente puede pedir uno. ¡Qué frustración! Tanto esfuerzo y sufrimiento para lograr un sólo deseo, así que se lo tiene que pensar muy bien. Es el mayor momento de introspección en todo su agitado viaje porque ahora está en juego mucho; no se puede equivocar. Medita y balancea todas los posibles resultados: "si pido esto puede resultar aquello, y si pido lo otro puede resultar esa otra cosa...", así hasta que por fin cree saber lo que quiere, y sabiamente decide: "¡Quiero ser feliz!".

Entonces el Genio se mete de inmediato dentro de la lámpara. ¡Desaparece! Ya no volvió a salir de ella. La persona, atónita, esperó y esperó. No entendía nada de lo que estaba pasando y creyó que se iba a volver loca; hasta que en el momento más desesperante una luz se encendió dentro de ella y entendió que debía volverse por donde había venido. Su intuición le decía que el Genio, de alguna manera, estaba ayudándola a ser feliz. Comprendió en lo profundo que ningún deseo la haría realmente feliz y que por eso el Genio no hizo nada sino dejarla a solas consigo misma, para que pudiera percatarse de que la felicidad es una condición interna, nunca una condición externa y condicionante. Acertó en pensar que si el Genio le hubiera concedido su deseo su felicidad hubiera sido una falsa felicidad temporal, una adicción, un ídolo de barro susceptible de quebrarse en cualquier momento con cualquier acontecimiento externo. El Genio, que por eso era un genio, lo que hizo fue lo mejor para ella con el fin de que encontrara la mejor y mayor felicidad, la dicha permanente, dejando que la encontrara donde sólo se podía encontrarla, dentro se sí misma.

Camel - Gordon Johnson en Pixabay

Aquella persona dejó la lámpara donde mismo la encontró y emprendió, de manera reflexiva, el camino de regreso a casa. No hay más que decir que cuando llegó se sentía completamente dichosa. En su ensueño, había buscado la luz de una lámpara pero la terminó encontrando adentro de sí misma. Recibió el conocimiento, y con él recordó algo muy importante también, que es que la felicidad nunca se puede intercambiar ni negociar; aunque sí que se puede compartir sin pedir nada a cambio con otras personas que ya la han encontrado.

Nadie te puede hacer feliz ni tú puedes hacer realmente feliz a nadie. Por eso el Genio, con todo su poder, nunca le hubiera podido conceder la verdadera felicidad a aquella persona. Tenía que dejar que la encontrara por sí misma, y su actitud encerrándose en la lámpara fue la mejor manera. En la vida ocurren a veces circunstancias parecidas. No entendemos por qué en muchas ocasiones pareciera que nos lo estuvieran poniendo difícil, no ocurre lo que deseamos y se nos multiplican las dificultades; pero no es más que para que abramos la mente y el corazón.

Todas las cosas obran conjuntamente para el bien.
En esto no hay excepciones, salvo a juicio del ego.
(T-4.5.1 de UCdM)

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sábado, 24 de abril de 2021

Un Curso de Milagros se parece a esta parábola (humor)


La enseñanza de UCdM se asemeja a la siguiente parábola. Digo que “se asemeja” porque todo aquí en el mundo obedece a la percepción, la cual sólo permite imaginar. Por eso, ¿qué mejor forma hay de contar un sueño que con un cuento, con una parábola?

En las puertas del Cielo hay una fila inmensa formada por miles de millones de almas esperando a poder entrar. San Pedro, como siempre, custodia la entrada, y pregunta a la primera alma en la fila:
Pepe en la puerta del Cielo - Ilustración propia

- Hermano, ¿deseas la Paz de Dios?

- Sí, la deseo – contesta

San Pedro vuelve a preguntarle a la misma alma:

- ¿Deseas la Paz de Dios?

- Sí, la deseo – vuelve a contestar

Se vuelve a oír a San Pedro:

- Hermano, ¿Deseas la Paz de Dios?

El alma vuelve a repetir ya molesta

- Por supuesto, claro que sí la deseo

San Pedro insiste en la pregunta

- ¿Deseas la Paz de Dios?

- ¡Ya basta! Tengo cosas que hacer. Eres un cansino. 

El alma se va y la fila avanza un puesto. San Pedro vuelve a repetir a la siguiente alma la misma pregunta:

- Hermano, ¿Deseas la Paz de Dios?, ¿Deseas la Paz de Dios?, ¿Deseas la Paz de Dios?...

- Sí, sí, sí y blá, blá, blá

Entre pregunta y respuesta se escuchan comentarios del tipo:

- ¡Venga ya tío! ¡Yo no he llegado hasta aquí para ésto! ¡Déjalo pasar! (desde atrás). Es p’a hoy agüelo (también desde atrás). Me están esperando en la Tierra. Se me acabó la paciencia. No tengo tiempo para ésto. ¡Lo que hay aguantar! Tú estás mal. ¡Vaya con el viejo! Pues si no me crees me largo. Pareces un disco rayado. ¿No me oyes o qué?, ¿Me tomas el pelo? Ya te lo he dicho. ¿Cuántas veces te lo voy a repetir?... y un millón de respuestas más consistentes en exclamaciones, quejas, excusas y demás.

En esa dinámica, la fila fluctúa con almas que aparecen y desaparecen de ella. Como canta Julio Iglesias: “las obras quedan, las gentes se van; otros que vienen las continuarán. La vida (la fila) sigue igual...”.

Pero en un momento dado, un alma contesta de forma genuina:

- “Sí. Deseo la Paz de Dios sobre todas las cosas”

… y San Pedro responde:

- Está bien. Pasa.

Y es cuando entra ese alma en el Cielo que de repente toda la fila desaparece. ¡Entra una sola alma y toda la fila desaparece! Eso es porque todas entraron con ella. Todas las almas son una sola alma, un sólo espíritu, proyectando miles de formas diferentes, cargando miles de karmas, tomando miles de lecciones, imaginando miles de vidas… Y al desaparecer la fila desaparece todo el Universo con ella. Se ha consumado la Salvación. El Hijo a regresado a casa con Dios.

San Pedro (el E.S. en realidad) escucha lo que le dices pero no se deja engañar por las palabras ni por nada que tenga que ver con la percepción. El lee el corazón. Así que le puedes decir que deseas la Paz de Dios, que Él sabe si le dices o no la verdad; de ahí que parezca que pregunte y pregunte una y otra vez. En realidad sólo pregunta una sola vez, pero el ego lo interpreta como muchas.  

Si no te has dado cuenta, fíjate de nuevo en la ilustración superior y lee la palabra que describe la fila hasta llegar al ovillo. Dice "ego". Todo desde el Cielo hacia afuera es ego, un embrollo. Sin embargo y en medio de toda esa complejidad, el hilo conductor de UCdM es simple, aunque aparenta complejidad para no levantar suspicacias y barreras en las complejas mentes que se sumergen en él, pues no contiene más que una sola meta que es la Paz de Dios. Si rodeado de tanto lío no estás completamente en paz, no puedes entrar en el Cielo. Si deseas cualquier otra cosa que no sea la Paz de Dios, aunque solo sea una “brizna”, no puedes entrar en el Cielo, porque se trata de TODO O NADA. No hay excepción que valga. Y cada vez que te plantas en la puerta del Cielo (que no quiere decir que tengas que morirte), y San Pedro (o el ES) parece preguntarte, estás adoptando el papel de "tomador de decisiones". El tomador de decisiones es esa parte de la mente en la frontera entre la Mente Recta o ES, y la mente errónea o ego, la cual decide entre Una y otra.

La frase “Muchos son los llamados pero poco son los elegidos” quiere decir que muchas veces sentirás el deseo de estar en paz y regresar a casa con Dios, pero la mayoría de esas veces serán falsos positivos. Aún seguirás deseando en tu subconsciente perder tu paz en favor de cualquier otro lío de los muchos que ofrece el mundo. Así que inmediatamente parezcas alcanzar llegar a la puerta del Cielo, tu deseo de paz no será franco, no estarás listo, y regresarás hacia atrás en la fila, otra vez al ovillo del mundo, hasta que por fin un día consigas descreerlo y liberarte por completo de él.

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Lo que Crees que es Verdad

  Pero el camino hacia esa libertad interior apenas ha comenzado. Los jóvenes protagonistas emprenden un viaje aún más decisivo que el del ...