jueves, 27 de diciembre de 2018

La noche oscura del alma

¿Qué es?

Es un conflicto de identidad que surge por la necesidad de dar un sentido más auténtico a la propia vida. Se produce cuando en el camino espiritual de la búsqueda de la verdad, el ego con toda su parafernalia y con el que nos identificamos plenamente, empieza a deshacerse. Aunque se le llama noche oscura del alma, en realidad concierne al ego, pues éste pugna por sobrevivir ante el auténtico yo, el espíritu, que se empieza a abrir paso poco a poco sin que tenga que hacer nada.
Descrito de otra manera, es un conflicto entre dos sistemas de pensamiento contrapuestos que son el del ego, lo falso, las ilusiones, el miedo y el deseo del mundo; y el de la verdad, el amor y el deseo de retornar a Dios. Ambos sistemas son incompatibles y la noche oscura es la transición entre el viejo sistema de pensamiento y el nuevo. 

A la larga, todo el mundo empieza a reconocer, por muy vagamente que sea, que tiene que haber un camino mejor. A medida que este reconocimiento se arraiga más, acaba por convertirse en un punto decisivo en la vida de cada persona. Esto finalmente vuelve a despertar la visión espiritual y, al mismo tiempo, mitiga el apego a la visión física. Este alternar entre los dos niveles de percepción se experimenta normalmente como un conflicto que puede llegar a ser muy agudo. Aun así, el desenlace final es tan inevitable como Dios. (T-2.III.3....)

La noche oscura es el proceso de resistencia a la verdad y des-hacimiento de lo ilusorio, lo que produce bastante miedo, desorientación y un vacío tremendo, pues uno siempre se había sostenido en ello, y ahora, en el reseteo mental que supone cambiar todas nuestras creencias y forma de pensar, uno queda como indefenso.
La vida misma es un principio de noche oscura del alma porque nadie llega aquí en vano ni por causalidad. Llegamos realmente muy perdidos. Desde el primer momento que pisas en este mundo vas alternando experiencias dichosas con otras dolorosas a las que te tienes que sobreponer enfrentando una serie de circunstancias. Aunque el ser humano profundamente dormido no se cuestiona nada, ni entra a profundizar sino superficialmente en las razones de su sufrimiento, después de superar una crisis queda expuesto a repetirla de nuevo. Sin embargo, la persona que ha despertado lo suficiente no se conformará con lo vivido e iniciará un proceso de indagación. La noche oscura del alma, al llevar implícito un compromiso serio y profundo de búsqueda de la verdad, necesita de mucha perseverancia.

¿Existe alguna relación entre la noche oscura del alma y Un Curso de Milagros (UCdM)?

Puedes considerar UCdM como un manual para inducir y/o transitar la noche oscura; pero puedes transitarla igualmente sin él y apoyarte en la enseñanza espiritual que prefieras. 

¿Por qué se produce?

Como decía anteriormente, normalmente como resultado de un episodio doloroso que no nos deja indiferentes. Entonces la noche oscura es un indicador incuestionable de que has estado dispuesto a poner en entredicho tu sistema de creencias para abandonarlo y abrazar uno nuevo que satisfaga tus preguntas más trascendentales. Así que, digamos que es la señal incuestionable de que has decidido avanzar por el camino de la verdad, aunque a lo largo de él puedas desviarte, retroceder, pararte y luego volver a avanzar.

¿Cuáles son los síntomas asociados?

Aunque el camino que se recorre es muy personal, los síntomas suelen ser comunes a los de otras personas que la han vivido. Se siente un gran vacío, desorientación, apatía, desilusión, depresión, pérdida de la fe, mucha soledad... No sabes lo que quieres excepto que la noche se termine ya, porque estás soltando el mundo pero apenas conoces la verdad, así que estás recorriendo un camino desconocido, que se desarrolla en mitad de la nada sin divisar ningún horizonte sino apenas intuitivamente. En dicho camino trabajas simultáneamente con dos sistemas de pensamiento, por lo que es normal sentirse uno como uno se siente, con altibajos y lleno de contrariedades. Pero no hay que tomarlo como algo negativo. 

¿Tiene consecuencias?

Sí, puede y suele tenerlas. Al ser un proceso desconocido para la mayoría de la gente, no se comprende y tiende a confundirse con otras enfermedades o procesos. Las consecuencias pueden ser a nivel familiar (crisis, separación o divorcio, pérdida del hogar...), laboral (pérdida del trabajo, quiebra de la empresa...), social (exclusión, pérdida de amigos), etc; aunque lo normal es que sea una crisis de alguno de los tipos anteriores la que aboque a pasar por la noche oscura, ya que ello hace que uno se replantee todas las creencias que tenía al respecto. 

Si ya de por sí es difícil pasar por este proceso que es lo más parecido a bajar al infierno para verte cara a cara con tu demonio interior, ¡cuánto más lo es cuando eres incomprendido por la gente que te rodea, pues pueden no llegar a entender en absoluto lo que te ocurre ni poner interés en averiguarlo, pudiéndote tachar de loco, vago, trolero, traidor, cobarde y toda una suerte de adjetivos descalificativos! Les asusta tu comportamiento errático porque has dejado de hacer lo que ellos esperaban de ti o lo que "se supone" que uno debe hacer. Pero incluso si ocurriera así, ésto puede venir bien para re-configurar tus relaciones, o para desenmascarar y deshacerte de personas que no te hacen bien. La purga de la noche oscura tiene que ser completa.

¿Se puede salir de ella, digamos, revirtiéndola o regresando por donde uno entró?

No. No tiene marcha atrás, incluso si has entrado en ella por propia voluntad y no como consecuencia de algún episodio doloroso en tu vida. 

Sí puedes demorarte todo lo que quieras en atravesarla, pero a un alto precio. Éste es un proceso por el que todo el mundo tiene que pasar más tarde o temprano, así que el consejo es encararla y tratar de pasarla cuanto antes porque es muy dolorosa; aunque uno no tiene ningún control y tu papel se reduce a la voluntad que quieras ponerle para no dejarte hundir en tanta negrura mientras esperas la luz. Siempre tiene un final aunque no se pueda adivinar cómo ni cuándo se producirá.

¿Cuánto dura?

No hay un tiempo exacto predefinido. Puede llevar meses o incluso años, aunque lo normal es que se atraviese en varias etapas pues cuando hayas superado una dificultad y todas las creencias asociadas, de pronto te puede suceder otra cosa igual o bien diferente que te deje desencajado mentalmente y sufrir una recaída. Así que no hay una duración predeterminada al ser un proceso totalmente personal.

¿Qué puedo hacer si entro en ella?

Básicamente observar el conflicto y tratar de fluir con las circunstancias. Nunca hacer nada aconsejado por el ego pues la situación actúa como si fuesen arenas movedizas, que cuando te agitas para salir te hundes aún más en ellas. Necesitas mucha voluntad y fe para entregarte con confianza a tu guía interno.

Es posible alcanzar un estado en el que dejas que yo guíe tu mente sin ningún esfuerzo consciente por tu parte, más ello requiere un grado de buena voluntad que tú aún no posees. El Espíritu Santo no puede pedirte que hagas más de lo que estás dispuesto a hacer. La fuerza para hacer lo que Él te pide procede de una firme resolución por tu parte. Hacer la Voluntad de Dios no produce ninguna tensión una vez que reconoces que Su Voluntad es también la tuya. (T-2.VI.6....)

La fe es tu baza principal, aunque muchas veces ésta también fallará, pero no debes dejar que lo haga hasta el punto de claudicar y cometer una locura. 

No es recomendable adoptar ninguna estrategia del ego como es hacerle frente embarcándose en muchas tareas, o distraerse con nimiedades o diversiones (los consejos que normalmente recibimos). No es que esté mal, pues cuando flaquean las fuerzas uno puede necesitar un respiro, pero lo que se logra es re-alimentar al ego que es quien se está desintegrando. La distracción conlleva postergar y alargar el proceso, consiguiendo un final aparente que en realidad es una tregua, por lo que la noche volverá de nuevo a pedir cuentas. Al final hay que transitarla por completo. No hay atajo que valga.

La noche oscura del alma es realmente un misterio en el sentido de que no sabes qué forma ni qué duración va a tomar, así que es inútil tratar de controlarla, y mucho menos resistírsele.

Y después que las has pasado ¿qué?

Si la superas hay un renacimiento, una fortaleza basada en una nueva visión de la vida. Pero eso es mejor que lo descubras por ti mismo.


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lunes, 24 de diciembre de 2018

Lección 291 de Un Curso de Milagros

Éste es un día de sosiego y de paz

1. Hoy la visión de Cristo contempla todo a través de mí. Su vista me muestra que todas las cosas han sido perdonadas y que se encuentran en paz, y le ofrece esa misma visión al mundo. En su nombre acepto esta visión para mí, así como para el mundo. ¡Cuánta hermosura contemplamos en este día! ¡Cuánta santidad vemos a nuestro alrededor! Y se nos concede reconocer que es una santidad que compartimos, pues es la Santidad de Dios Mismo.
2. Mi mente se aquieta hoy, para recibir los Pensamientos que Tú me ofreces. Y acepto lo que procede de Ti, en lugar de lo que procede de mí. No sé cómo llegar hasta Ti. Mas Tú lo sabes perfectamente. Padre, guía a Tu Hijo por el tranquilo sendero que conduce a Ti. Haz que mí perdón sea total y completo y que Tu recuerdo retorne a mí.

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Reflexión: No parece casualidad que publique esta lección la víspera de Navidad. No existe la casualidad. Siempre asociamos sosiego y paz a ésta fecha pero es un error depositar algo tan importante, nuestra paz interna, en algo tan irrelevante como es la forma, esperando que este día transcurra de determinada manera (en una fecha fija en el calendario, con unos cuantos adornos, unos regalos y una comida familiar que no resulta siempre como esperamos). Todos los días son iguales en el sentido de que son "ahora" y por ello son igualmente aprovechables para experimentar lo que sea que haya que experimentar. Por ello es que podemos gozar de la Navidad durante todo el año sólo con conectar con nuestra santidad. Navidad deriva del latín "nativitas" que significa nacimiento de Cristo, la manifestación del Cristo en nosotros, y eso es algo que puede suceder igual en Diciembre que en el mes de Julio. Es verdad que no resulta tan ilusionante vivir la Navidad cuando no acompañan adornos y luces de colores pero la verdad no es ilusionante, en absoluto. Al respecto, UCdM no es que te pida que renuncies a las ilusiones, sino que sepas aceptarlas y vivirlas como lo que son. Sólo así podrás disfrutarlas con sosiego y paz.

¡Feliz Navidad!

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domingo, 23 de diciembre de 2018

Un curso de entrenamiento mental para Ser auténtico

Muchos se cierran puertas cuando se cargan de prejuicios contra todo lo que suena de determinada manera. En concreto, me refiero aquí a las personas que se muestran profundamente escépticas acerca de temas relativos a la religión y la espiritualidad (aunque no son lo mismo), rechinándoles palabras como "Dios" y "pecado" de las cuales se ríen o no quieren oír hablar. 

"No creer también es una creencia"

Un Curso de Milagros (UCdM) no te pide que sigas o dejes de seguir, que creas o dejes de creer, a ninguna religión ni a ningún movimiento espiritual. UCdM es un simple curso de entrenamiento mental el cual puedes iniciar o dejar a voluntad. El vocabulario que emplea, ni es sectario ni defiende ningún dogma concreto; sólo trata de hacerse entender en nuestra civilización occidental de profundas raíces cristianas. Además, mientras las religiones adoctrinan, condicionan y propician tu sumisión, UCdM hace todo lo contrario. Lo único que tienes que hacer es acordarte de regalar el libro una vez hallas conseguido el cambio de mentalidad que propone; éso si no te "enamoras" y decides convertirlo en tu medio de vida o afición.

Aunque existe mucha manipulación mediática y de otros tipos confundiéndonos por todos lados para decirnos cómo debemos pensar y actuar, por fortuna todavía contamos con margen para cuestionarnos las cosas. Tu libre albedrío aún te permite creer o no en lo que quieras y crear tu mundo personal a medida, lo que sin embargo no te librará de volverte víctima de tus propias ilusiones.

Tu mente es capaz de crear mundos, 
pero puede también negar lo que crea porque es libre.
(T-10.V.9.11)

Ante tanto acoso, no es baladí que haya todo tipo de propaganda social enalteciendo la libertad y ese eslogan estúpido que se repite en discursos y canciones ("no dejes de soñar..." ó "que nadie te robe tus sueños..."), lo cual se vende no sólo como tu derecho, sino como tu más alta aspiración en la vida y blá, blá, blá. Detrás de ese ideal, el mundo quiere que sigas esclavo de tus ilusiones y deseos, pues tus sueños de libertad siguen siendo la materia prima conque se alimenta el propio sueño del mundo. 

"La libertad y la esclavitud residen en la mente"

La verdadera libertad sólo la puede alcanzar la mente despierta, nunca la mente soñolienta; y por supuesto, nunca tiene que ver con la forma sino con el contenido. Lo anterior supone no creer ni dejar de hacerlo acerca de ninguna creencia, idea, doctrina, corriente de pensamiento, etc. Puede que te cueste el aislamiento y caminar por senderos solitarios, pero ya no andarás detrás de ningún rebaño, comiendo sobras ni pisando excrementos. Serás auténtico.

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sábado, 22 de diciembre de 2018

Lección 290 de Un Curso de Milagros

Lo único que veo es mi actual felicidad

1. A menos que contemple lo que no está ahí, lo único que veo es mi actual felicidad. Los ojos que comienzan a abrirse por fin pueden ver. Y deseo que la visión de Cristo descienda sobre mí hoy mismo. Pues lo que percibo a través de mi propia vista sin la Corrección que Dios me dio para ella, es atemorizante y doloroso de contemplar. Mas no voy a permitir que mi mente se siga engañando un solo instante más, creyendo que el sueño que inventé es real. Éste es el día en que voy en pos de mi actual felicidad y en el que no he de contemplar nada que no sea lo que busco.
2. Con esta resolución vengo a Ti, y te pido que me prestes tu fortaleza, mientras procuro únicamente hacer Tu Voluntad. No puedes dejar de oírme, Padre. Pues lo que pido ya me lo has dado. Y estoy seguro de que hoy veré mi felicidad.

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Reflexión: Esta lección es una continuación de las anteriores... El éxito de los ejercicios consiste en volver una y otra vez a la carga sobre el tema de la Visión para asegurar que la activas, por lo que pueden resultar innecesarios si ya la has adquirido y sabes de qué hablamos. Pero si no, si has llegado aquí de un salto y aún tienes dudas sobre lo que es la Visión y lo que ello conlleva, sigue leyendo. 

Empieza el ejercicio diciendo algo muy significativo que ofrece una pista sobre cómo alcanzar la felicidad que anhelas. Dice "a menos que contemple lo que no está ahí, lo único que veo es mi actual felicidad". Te está diciendo que si estás absorto en el pasado, anclado a la visión física y las apariencias, no puedes ver tu felicidad, la cual siempre ha estado ahí contigo. Y luego dice: "deseo que la visión de Cristo descienda sobre mí". Nuevamente el curso usa una frase metafórica. La visión de Cristo ya la tienes, como igualmente tienes la felicidad. Ninguna de las dos puede descender sobre ti porque ya son tuyas. Más bien se trata de abrirles paso en tu mente retirando toda la capa de pensamientos que las nublan. Tienes que saber que la Visión y la verdadera felicidad son consecutivos pues la primera te abre la vía a la segunda. Por lo tanto, no puedes ser feliz de manera constante si no gozas de la Visión pues tu felicidad entonces estaría basada en la percepción errónea, y esa percepción no te permite ver donde está tu verdadera felicidad.

Luego sigue una declaración de intenciones: "este es el día..." y "con esta resolución vengo a ti", para terminar con tres fuertes afirmaciones consecutivas que refuerzan tu deseo: "No puedes dejar de oírme", "lo que pido ya me lo has dado" y "estoy seguro...".

Tu deseo debe ser la dicha misma la cual está en la experiencia de tu ser interno, inmutable y constante; no en conseguir metas y objetivos mundanos lo cual solo te llevará a experiencias de miedo, frustración y dolor.

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jueves, 20 de diciembre de 2018

Lección 289 de Un Curso de Milagros

El pasado ya pasó. No me puede afectar

1. A menos que el pasado se haya borrado de mi mente, no podré contemplar el mundo real. Pues en ese caso no estaría contemplando nada, sino viendo lo que no esta ahí. ¿Cómo podría entonces percibir el mundo que el perdón ofrece? El propósito del pasado fue precisamente ocultarlo, pues dicho mundo sólo se puede ver en el ahora. No tiene pasado. Pues, ¿a qué se le puede conceder perdón sino al pasado, el cual al ser perdonado desaparece?

2. Padre, no me dejes contemplar un pasado que no existe. Pues Tú me has ofrecido Tu Propio substituto: un mundo presente que el pasado ha dejado intacto y libre de pecado. He aquí el final de la culpabilidad. Y aquí me preparo para Tu paso final. ¿Cómo iba a exigirte que siguieses esperando hasta que Tu Hijo encontrase la belleza que Tu dispusiste fuese el final de todos sus sueños y todo su dolor?

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Reflexión: ¿Por qué la lección de hoy te invita a que dejes atrás el pasado e insiste en que no te puede afectar?. Porque al menos que trasciendas el pasado (no borrarlo, sino trascenderlo) no podrás contemplar el mundo real, siendo éste el vestíbulo del Cielo; pero también porque el pasado no existe. Para llegar al Cielo tienes que pasar antes por el mundo real. Pero, ¿qué es el mundo real?. 

Existe una zona fronteriza en el pensamiento que se encuentra entre este mundo y el Cielo. No es un lugar, y cuando llegas a ella, te das cuenta de que está fuera de los confines del tiempo. Ahí es adonde se llevan todos los pensamientos, donde se reconcilian los valores conflictivos y donde todas las ilusiones se depositan ante la verdad y se juzgan como falsas. Esta zona fronteriza está justo más allá de las puertas del Cielo. Ahí todo pensamiento se vuelve puro y totalmente simple. Ahí se niega el pecado y en su lugar se recibe todo lo que simplemente es. 
Éste es el final de la jornada. Nos hemos referido a ese lugar como el mundo real. 
(T-26.III.2/3.1:2)

Como el Cielo y el mundo irreal, el mundo real es un estado mental de consciencia. En el mundo irreal se ve el pasado (leer explicación de la lección 288). Es el mundo que ve la inmensa mayoría de la gente en el que proyectan creencias y deseos basados en el dolor, el sufrimiento, la separación, la escasez, el ataque y el miedo. Se percibe exclusivamente con los ojos. 

El mundo real es el mundo que percibes cuando has dejado ir tus deseos, tus creencias y tus juicios acerca de él, y también sobre ti mismo aceptándote tal como eres. 

Cuando te percibas a ti mismo sin engaño alguno, aceptarás el mundo real en lugar del mundo falso que fabricaste. 
(T-11.VIII.15.4)

Cuando llegas al punto de percibir el mundo real, aún sigues viendo ídolos e ilusiones con tus ojos, pero ya no te dejas confundir por ellos. El mundo real está anclado al presente porque se percibe con la visión de Cristo, la consciencia u observador que es tu Ser. Por eso no te vale esforzarte para verlo con los ojos porque es más una comprensión, una consciencia, una experiencia. Conforme más vas aceptando al Cristo dentro de ti, más real se hace ese mundo.

Sin embargo, a medida que yo me haga más real para ti, te darás cuenta de que, en efecto, eso es lo único que deseas. Y cuando mires dentro de ti me verás, y juntos contemplaremos el mundo real. A través de los ojos de Cristo, Sólo el mundo real existe y es lo único que se puede ver. Tu decisión determinará lo que veas. Y lo que veas dará testimonio de tu decisión.
(T-12.VII.11.5:9) 

El mundo real es el mundo que contemplas desde tu santidad.

De mi santidad procede la percepción del mundo real.
                                                                                                     (L-58.1.2)

Es tu santidad la que te concede la consciencia (visión de Cristo) que te permite ir más allá de lo que te ofrecen los sentidos, guiados solamente por las apariencias, para perdonar. Al ir perdonando irás escapando de la culpabilidad poco a poco. Tu motivación pasa entonces de estar en la forma y en el aspecto que tienen las cosas, las opiniones, los gustos y los juicios, a ir más allá de ellos para aceptar la verdad subyacente igual para todo e invisible a los sentidos físicos. 

El mundo real es el estado mental en el que el único propósito del mundo es perdonar. El miedo ha dejado de ser el objetivo, pues escapar de la culpabilidad se ha convertido ahora en la meta. Se reconoce el valor del perdón, que pasa a ocupar el lugar de los ídolos, los cuales dejan de perseguirse porque ya no se les atribuye ningún valor a sus "regalos". No se establecen reglas fútiles, ni se le exige a nada ni a nadie que cambie y se amolde al sueño de miedo. Por el contrario, hay un deseo de querer comprender todas las cosas creadas tal como realmente son. Y se reconoce que todas las cosas tienen que ser primero perdonadas, y luego comprendidas.
(T-30.V.1)

El mundo real se alcanza simplemente mediante el completo perdón del viejo mundo, aquel que contemplas sin perdonar.
(T-17.II.5.1)

Pues el perdón transforma literalmente la visión, y te permite ver el mundo real alzarse por encima del caos y envolverlo dulce y calladamente, eliminando todas las ilusiones que habían tergiversado tu percepción y que la mantenían anclada en el pasado.
(T-17.II.6.2)

El mundo real sigue siendo el sueño del mundo pero es un sueño feliz:

El mundo real es también un sueño. Excepto que en él los personajes han cambiado y no se ven como ídolos traicioneros. El mundo real es un sueño en el que no se usa a nadie para que sea el substituto de otra cosa, ni tampoco se le interpone entre los pensamientos que la mente concibe y lo que ve. No se usa a nadie para lo que no es, pues las cosas infantiles hace mucho que se dejaron atrás. Y lo que una vez fue un sueño de juicios se ha convertido ahora en un sueño donde todo es dicha porque ése es su propósito. Ahí sólo pueden tener lugar sueños de perdón, pues el tiempo está a punto de finalizar. Y las figuras que entran a formar parte del sueño se perciben ahora como hermanos, a los que ya no se juzga sino que se les ama.
(T-29.IX.7)

Un vez consolides el mundo real, lo que aparenta llevar un tiempo, llegará el Cielo...

La percepción del mundo real será tan fugaz que apenas tendrás tiempo de dar gracias a Dios por él. Pues una vez que hayas alcanzado el mundo real y estés listo para recibir a Dios, Él dará de inmediato el último paso.
(T-17.II.4.4:5)

En la frase anterior, cuando dice "la percepción será tan fugaz que apenas tendrás tiempo de dar gracias" es en sentido metafórico (UCdM usa mucho este recurso. No hay que dejarse confundir, y mucho menos atemorizar) pues está referido al poco tiempo que te llevará el proceso de perdón comparado con los eones de tiempo que has vivido soñando multitud de vidas.
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lunes, 17 de diciembre de 2018

No luches contra ti mismo

Cuando uno está comprometido con "el camino espiritual", bien porque sigue una religión, algún movimiento específico New-Age de mejoramiento personal, o en mi caso, Un Curso de Milagros (UCdM), es muy corriente caer en la tentación de luchar contra uno mismo al sentirse culpable por cómo uno es,  por lo que uno hace y dice a veces. La forma de pensar del ego es que uno está desarrollándose, aspirando a ser mejor de lo que es (en el caso de UCdM, de cambiar de mentalidad deshaciendo el ego para identificarse plenamente con el Ser y la mente recta), por lo que tu ego te hace creer que debes ser un buen ejemplo para los demás, y/o que ya no debes permitirte cometer ciertos errores. De este modo ahora ya no está bien enfadarse, deprimirse, dudar, equivocarse, desobedecer, decir palabrotas, beber alcohol, practicar sexo, comer ciertos alimentos y todo un batiburrillo de creencias absurdas que nos enseñaron de críos asociadas al pecado o al mal comportamiento ("Si haces o dices tal cosa Dios te castigará", o "eso no es comportamiento propio de una señorita", etc). 

La tentación y carga de culpabilidad puede verse incrementada si tienes personas a tu alrededor que, la verdad, te quieren poco, y que conscientes del camino que estás intentando, te vigilan atentamente a la espera de que cometas cualquier error para caerte encima con todo el juicio de la Santa Inquisición. Así que no es de extrañar que, cuando menos te los esperes, te echen en cara que "lo que haces no sirve para nada y que tú no vales para eso ni eres mejor que ellos". En ésto último tienen toda la razón porque todos somos uno. No tengo que decir que tu desafío es no hacerles caso y que trates de guiarte prioritáriamente por tu yo interno, aunque si agotan tu paciencia y te es imposible no explotar, no te lamentes ni te sientas mal por ello. Uno es humano y no perfecto. Considera más bien que te sirven de maestros y que son los instrumentos que el destino ha puesto en tu vida para que aprendas a tener más paciencia, a perdonar a los demás y a ti mismo.   

Ten en cuenta que uno arrastra muchos condicionamientos y creencias y que esos programas no se borran de la noche a la mañana. Cambiar tu forma de ser es un proceso lento que puede llevar años. Creer lo contrario es como enfermar de una gripe y exigir curarte al día siguiente sin que te quede ninguna secuela. Todo el mundo sabe que cuando coges un catarro fuerte vas a sufrir sus efectos, aún después de curarte de la fiebre, por 3 o 4 semanas, como poco. Pues ésto es igual pero más largo. 

Lo que es más importante es observar tu propio comportamiento y permitirte ser como eres, en tu forma espontánea, sin censurarte ni sentirte culpable por ello. Es esta auto-observación, aplicada de manera perseverante, la que permitirá la corrección poco a poco de las reacciones a las que nos tienen acostumbrados los hábitos fuertemente arraigados, sin que tengamos que actuar directamente contra dichos hábitos. 

Por último quiero aclarar que uno no es maestro de nadie. Maestro sólo hay uno y Ese es el único a Quien debes entregarte de manera interna. Tú (ni yo) estamos aquí para enseñar. Tu responsabilidad y compromiso es solamente contigo mismo pues tu camino de aprendizaje es altamente individualizado y no puedes hacer el trabajo que le corresponde a los demás. Y si crees que puedes enseñar y/o ayudar a otros te equivocas. Si no sé lo que me conviene a mi mismo ¿cómo voy a saber lo que le conviene al otro?. Tu papel en el camino de la enseñanza para con tu hermano se reduce a compartir lo que sabes con él y aprender a perdonarlo.

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domingo, 16 de diciembre de 2018

Lección 288 de Un Curso de Milagros

Que me olvide hoy del pasado de mi hermano

1. Éste es el pensamiento que me conduce a Ti y me lleva a mi meta. No puedo llegar hasta Ti sin mi hermano. Y para conocer mi Fuente, tengo primero que reconocer lo que Tú creaste uno conmigo. La mano de mi hermano es la que me conduce a Ti. Sus pecados están en el pasado junto con los míos, y me he salvado porque el pasado ya pasó. No permitas que lo siga abrigando en mi corazón, pues me desviaría del camino que me lleva a Ti. Mi hermano es mi salvador. No dejes que ataque al salvador que Tú me has dado. Por el contrario, déjame honrar a aquel que lleva tu Nombre, para así poder recordar que es el mío también.
2. Perdóname hoy. Y sabrás que me has perdonado si contemplas a tu hermano en la luz de la santidad. Él no puede ser menos santo que yo, y tú no puedes ser más santo que él.

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Reflexión: Tú eres mente, y el Cielo es una condición mental de unidad que sólo se puede alcanzar estando presente, anclado en el ahora, que es el único momento que existe. 

La mente, en su condición dormida o errada, da lugar a la fabricación de ilusiones junto a las de tiempo y espacio, pues donde ha penetrado la creencia en la separación desapareciendo la totalidad, es necesario que exista el tiempo y el espacio para experimentar lo que se ha vuelto parcial y separado. Una de esas cosas separadas fabricadas por la mente es el cuerpo ya que se necesita interactuar con todo lo que se percibe como aparte. La fabricación del cuerpo, por lo tanto, apunta a la separación y está asociada a la culpa, el miedo, el castigo y el dolor por razón de cómo se forjó.

Es por eso que si tienes puesta tu atención en el cuerpo (el tuyo y el de los demás), es que estás atrapado por el pasado. En realidad, cuando miras todo a tu alrededor estás absorbido por pensamientos del pasado. Eso no es algo de lo que seas consciente. Como dice la lección 7 del libro de ejercicios: "Sólo veo el pasado"; y la 8: "Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado." Es una idea difícil de aceptar porque lo que te viene a decir es que estás viendo algo que en realidad no está ahí, que no existe (Lección 6: "Estoy disgustado porque ve algo que no está ahí").  

Cuando reaccionas al mundo estás reaccionando en realidad a lo tú mismo estás proyectando, y lo proyectas porque lo deseas al mismo tiempo que le tienes miedo; entonces le das realidad. Cuando reaccionas por algo que tu hermano pareció hacerte en el pasado es porque le otorgaste realidad en aquel momento y aún lo estás haciendo. Tu creencia hace inevitable que creas que tu hermano y tú mismo sois cuerpos, pues sólo los cuerpos pueden atacar, por lo que no podrás identificarte con tu Ser, tu yo divino. Es por eso que la lección dice que hoy te olvides del pasado de tu hermano pues si no lo haces no puedes centrarte en lo que es santo en él, ya que tal como le veas a él te verás a ti mismo. No hay excepción a este regla la cual obedece a "causa y efecto" y tú eres ambas cosas (en otras palabras, eres el alfa y omega, principio y fin). Todo lo que haces te lo haces a ti mismo. 

Verás tu valía a través de los ojos de tu hermano, y cada uno será liberado cuando vea a su salvador en el lugar donde antes pensó que había un agresor. Mediante esta liberación se libera el mundo. Éste es tu papel en la consecución de la paz. 
(T-22.VI.8.1:3)
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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...