lunes, 11 de marzo de 2019

Dichos para reflexionar VI

Aquí recojo una recopilación de dichos propios que escribí en Facebook entre 07/01/2019 y el 07/03/2019. Espero que te sirvan.



Si una inteligencia crea problemas que ella misma no puede resolver entonces no será tan inteligente.

¿Qué es un problema sino algo que crea la inteligencia con su punto de vista? La inteligencia es un problema para ella misma.

Un alma es otra manera de llamar a lo que es un Pensamiento pensante de Dios.

El camino de la verdad es solitario, desconocido para la mayoría. No es popular. Carece de señalización.

La campaña electoral será en Semana Santa. ¡Menudo Víacrucis!

Uno quisiera compartir su plenitud, pero en un mundo que se siente pobre todos quieren robártela.

Los paranoicos espían su propia paranoia y siempre encuentran razones para sospechar.

Hay algo peor que estar muerto y es estar muerto en vida.

Vivir como escritor sólo da para comer sopa de letras.

A la mente dormida le resulta más fácil adorar ídolos de madera y barro que hacer el esfuerzo por despertarse.

El mundo es un refugio construido de ilusiones donde nos escondemos durante un tiempo de la realidad.

Realmente no vivimos la vida. Es la vida la que nos vive y nosotros ponemos las ganas conque nos dejamos vivir.

El reto del camino espiritual no es responder todas las preguntas sobre la vida sino llegar al punto de no tener que hacer ninguna.

Delante se abre un gran precipicio pero mejor acelera que con el impulso ¡quien sabe si conseguimos volar!

La malignidad aterroriza a los ignorantes. La verdad inquieta a los malignos. La ignorancia ahuyenta a los buscadores de la verdad.

El principal enemigo del ser humano es su propia enfermedad mental. La prueba de lo que digo es que siempre busca su causa afuera.

La violencia no tiene género. Es producto de lo de-generado.

La esclavitud no se ve como tal cuando no sabes que la sufres.


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sábado, 9 de marzo de 2019

Siempre se abre alguna puerta

Ésto que cuento aquí me sucedió de verdad. 

El otro día entré en una tienda de ropa de una famosa marca a comprarme un pantalón. Ahora las prendas vienen todas con la talla para diferentes países, y marcaba una en grande por la que me dejé guiar. No era la mía; así que tuve que coger 9 pantalones y desvestirme 3 veces en el probador para encontrar lo que quería. Cuando quise salir se me antojaba un poco tarde, casi no había gente en el interior, pagué en caja y me dirigí a una de las 4 puertas del establecimiento. Me detuve justo enfrente de una de ellas pero la puerta no se abrió. Pensé que la habían desconectado o que estaba averiada. Me desplacé frente a la segunda puerta y tampoco se abría. Hice un gesto con los brazos, ¡nada!. Supuse que como era un poco tarde las habían cerrado, aunque recordé que la cajera me dijo que no lo hacían hasta llegada las diez y aún faltaban tres cuartos de hora. Entonces me dirigí a la tercera puerta y tampoco se abrió. Agite los brazos con fuerza por encima del cuerpo pero no funcionó. Me empecé a mosquear bastante y pensé que debía ser una medida de seguridad para filtrar todo el tránsito de la tienda por un sólo lugar; así podían controlar mejor los posibles robos. Por fin me desplacé a la última puerta y... ¡tampoco se abrió!. Me puse a imitar enfrente de ella ese baile esperpéntico del Chiquilicuatre y nada de nada. Avergonzado me giré hacia el interior, pero por suerte nadie me había visto haciendo el payaso, pero no entendía por qué me habían encerrado. No había robado nada y nadie me observaba. La poca gente que había y los empleados parecían estar abstraídos en sus asuntos. Me volví y miré otra vez a la puerta, fijamente, ¡y entonces me di cuenta que era giratoria!, como las otras tres. Había que empujarla. Salí desternillándome de la risa y de lo despistado que es uno a veces.

Moraleja: Cuando parece que estás encerrado en un callejón sin salida, suele ser la mente que no te deja ver. La vida siempre mantiene alguna puerta abierta, pero no esperes encontrarla a todas horas de par en par. Nos gusta ver como se nos abren las puertas automáticamente a nuestro paso allá hacia donde queremos ir, pero en ocasiones necesitan un poco de tu colaboración y tú tienes que empujarla.

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viernes, 8 de marzo de 2019

Lección 339 de Un Curso de Milagros

Se me concederá todo lo que pida

1. Nadie desea el dolor. Pero puede creer que el dolor es placer. Nadie quiere eludir su felicidad, mas puede creer que la dicha es algo doloroso, amenazante y peligroso. No hay nadie que no haya de recibir lo que pida. Pero puede estar ciertamente confundido con respecto a lo que quiere y al estado que quiere alcanzar. ¿Qué podría pedir, pues, que al recibirlo aún lo siguiese deseando? Ha pedido lo que le asustará y le hará sufrir. Resolvamos hoy pedir lo que realmente deseamos, y sólo eso, de manera que podamos pasar este día libres de temor, y sin confundir el dolor con la alegría o el miedo con el amor.
2. Padre, Te ofrezco este día. Es un día en el que no haré nada por mi cuenta, sino que tan sólo oiré Tu Voz en todo lo que haga. Y así, Te pediré únicamente lo que Tú me ofreces y aceptaré únicamente los Pensamientos que Tú compartes conmigo.

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Reflexión: Tienes el poder del genio de la lámpara de Aladino. Al igual que ves todo lo que quieres ver, se te concederá todo lo que desees. Sólo la ilusión del tiempo parece anular esta verdad pero a su vez, es la que la hace realidad. Necesitas tiempo para ver cumplidas tus peticiones más insospechadas. Hace poco mencionaba a Buda y su frase "El deseo es la causa de todo sufrimiento". Eso ocurre porque confundimos placer con sufrimiento, pues creemos que podemos conseguir lo que es ilusorio sin pagar un precio. Cuando nos lanzamos en busca de ilusiones sólo podemos obtener desilusiones. El único deseo razonable es desear volver a nuestro estado de plenitud donde no necesitamos nada porque ya lo tenemos todo. Y al igual que para cualquier deseo necesitas tiempo, para volver a tu estado de plenitud también lo necesitas, porque este mundo funciona así; claro que lo tienes que pedir al maestro correcto, al E.S. Él te ahorrará tiempo. Desear la Verdad es el único deseo que no te producirá infelicidad.

Y ahora un chiste muy malo. Un estudiante del curso se encuentra una lámpara mágica. La frota y sale un genio que le dice:

- Querido, me has liberado de mi prisión de 1.000 años. En recompensa te concedo un deseo.

El estudiante que está muy confundido y frustrado con el curso porque no lo termina de entender dice:

- Pues mira, llevo un tiempo estudiado un libro que me trae de cabeza. Quisiera comprender a la perfección el Curso de Milagros.

A lo que el genio, maestro de la ilusión, responde:

- ¡Vaya! Lo siento mucho. Soy el Genio de los genios, pero eso no te lo puedo conceder porque ni yo mismo lo entiendo. Sólo te puedo conceder tus sueños, tus mejores sueños. Pídeme otra cosa diferente.

El estudiante se queda dudando porque no termina de creer del todo lo que le dice el genio, y finalmente exclama:

- Bueno, sí, pues entonces... ya sé: ¡quiero iluminarme y estar en el cielo!.

Y el genio lo convirtió en una farola bien alta. Moraleja: ¡Cuidado con lo que pides, cómo lo pides y a quien lo pides!.

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miércoles, 6 de marzo de 2019

Lección 338 de Un Curso de Milagros

Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme

1. Con este pensamiento basta para dejar que la salvación arribe a todo el mundo. Pues es el pensamiento mediante el cual todo el mundo por fin se libera del miedo. Ahora cada uno ha aprendido que nadie puede atemorizarlo, y que nada puede amenazar su seguridad. No tiene enemigos, y está a salvo de todas las cosas externas. Sus pensamientos pueden asustarlo, pero, puesto que son sus propios pensamientos, él tiene el poder de cambiarlos substituyendo cada pensamiento de miedo por un pensamiento feliz de amor. Se crucificó a sí mismo. Sin embargo, Dios planeó que Su Hijo bienamado fuese redimido.
2. Padre mío, sólo Tu plan es infalible. Todos los demás fracasarán. Y tendré pensamientos que me asustarán hasta que aprenda que Tú ya me has dado el único Pensamiento que me conduce a la salvación. Sólo Mis propios pensamientos fracasarán, y no me llevarán a ninguna parte. Mas el Pensamiento que Tú me diste promete conducirme a mi hogar porque en él reside la promesa que Tú le hiciste a Tu Hijo.

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Reflexión: La salvación no es más que un estado mental en el que has deshecho todos los errores de tu mente egóica. Si aspiras a ella es importante volverte consciente de tu estado mental observando tus propios pensamientos, observándote continuamente a ti mismo para evaluar cómo y qué es lo que sientes. La prueba de que sólo te afectan tus propios pensamientos es que no reaccionas a nada hasta que lo conoces. Mientras no sabes de "ese algo" no te afecta en absoluto. Pero cuando sabes de ello, ahí está tu reacción dejándote afectar más o menos, de una u otra manera. De lo anterior viene el titulo de la lección de hoy. 

Nosotros buscamos no dejarnos afectar por los propios pensamientos, aunque podrás opinar que ciertos sucesos están por encima de tu capacidad de controlar tu sentir porque son totalmente negativos o positivos, y los sentimientos que te generan te sobrepasan pues no puedes evitar sentirte mal o bien si ocurren. Por ejemplo, si pierdes a alguien querido para ti no podrás dejar de sentir tristeza. No se te pide que no la sientas al momento de conocer el hecho y durante algún tiempo después; ésa no es la cuestión. Es más, es bueno dejar fluir tus sentimientos para que se desgasten y se vaya yendo su energía la cual, si guardamos, nos afecta negativamente. El problema es que ésta energía se enquiste dentro de ti y la conviertas sin saberlo en tu hábito de vida, causándote sufrimiento cotidiano.

Sólo tus propios pensamientos te afectan cuando los tomas demasiado en serio, como algo personal, pero ninguno de esos pensamientos vale realmente para nada. Aferrarte a ellos es una manera de aferrarte a tu ego. Observa como fluyen: van y vienen como nubes. ¿Recuerdas lo que pensabas hace 20 años y cómo te afectaba? ¿Qué de válidos son esos pensamientos hoy?. Ni siquiera alcanzas a recordarlos sino sólo unos pocos como recuerdos que te crean nostalgia.

El único pensamiento válido por ser verdadero es el Pensamiento de Dios. Tú eres Su Pensamiento pensante, y tu salvación - entiéndase como tu paz y felicidad constantes - radica en tu Ser que es Su Pensamiento. Pero tus pensamientos, los que piensas que piensas, no te llevan a ninguna parte sino a perderte en la ilusión y en fantasías fabricadas. Esos pensamientos no afectan a tu Ser inmutable, pero dejas que afecten a tu vida conformando tu personalidad, dejándote sentir de distintas maneras como víctima de las circunstancias. Tú tienes el poder de tomar y moldear esos pensamientos o ignorarlos porque son tuyos. Pero tu Ser, como Pensamiento de Dios, no puedes cambiarlo ni puedes escapar de él. Ese Pensamiento que Eres es tu garantía de salvación y te conducirá finalmente a tu hogar junto a Dios. En realidad ya lo estás pero tu nivel consciencial no te permite saberlo.

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lunes, 4 de marzo de 2019

Lección 337 de Un Curso de Milagros

Mi impecabilidad me protege de todo daño

1. Mi impecabilidad garantiza mi perfecta paz, mi eterna seguridad y mi amor imperecedero; me mantiene eternamente a salvo de cualquier pensamiento de pérdida y me libera completamente del sufrimiento. Mi estado sólo puede ser uno de felicidad, pues eso es lo único que se me da. ¿Qué debo hacer para saber que todo esto me pertenece? Debo aceptar la Expiación para mí mismo, y nada más. Dios ha hecho ya todo lo que se tenía que hacer. Y lo que tengo que aprender es a no hacer nada por mi cuenta, pues sólo necesito aceptar mi Ser, mi impecabilidad, la cual se creó para mí y ya es mía, para sentir el Amor de Dios protegiéndome de todo daño, para entender que mi Padre ama a Su Hijo y para saber que soy el Hijo que mi Padre ama.
2. Tú que me creaste en la impecabilidad no puedes estar equivocado con respecto a lo que Soy. Era yo quien estaba equivocado al pensar que había pecado, pero ahora acepto la Expiación para mí mismo. Padre, mi sueño termina ahora. Amén.

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Reflexión: No parece que estés protegido de todo daño; no lo sientes así. ¿Cómo sabes que lo estás? La lección dice que se debe aceptar la Expiación para uno mismo. La Expiación es la consumación del perdón. Debes completar el proceso de perdonar todo lo que es falso en ti, y todo lo que te produce algún tipo de miedo. ¿Y cuál es la causa del miedo sino sufrir algún tipo de daño?. Sólo el cuerpo puede sufrir daño pero el cuerpo no existe según UCdM. Sólo existe el Ser, impecable.

El cuerpo no existe, excepto como un recurso de aprendizaje al servicio de la mente. 
(T-2.V.1.9)

El proceso de perdonar se antoja largo porque las creencias atemorizantes está muy enterradas en la mente, a donde sólo puede llegar el E.S.. El propósito precisamente de los ejercicios de UCdM es ir entregándose con confianza a Él para que vaya deshaciendo el miedo, junto con todas las creencias que lo originan, y para que la mente sea sanada. Por eso no hay que rechazar nunca lo que uno siente pues se mantendría oculto. Hay que dejarlo brotar a la luz, y observarlo con honestidad pues el E.S. no puede ver lo que tú le ocultas. Por lo mismo, tampoco has de dejar de hacer lo que temes. El miedo es una ventana de oportunidades, de crecimiento y de sanación si lo sabes superar. 

El Espíritu Santo sólo te pide esto: que lleves ante Él todos los secretos que le hayas ocultado. Ábrele todas las puertas y pídele que entre en la obscuridad y la desvanezca con Su luz. Si lo invitas, Él entrará gustosamente. Y llevará la luz a la obscuridad si le franqueas la entrada a ella. Pero Él no puede ver lo que mantienes oculto. Él ve por ti, pero a menos que tú mires con Él, Él no puede ver. La visión de Cristo no es sólo para Él, sino para ti y para Él. Llévale, por lo tanto, todos tus pensamientos tenebrosos y secretos, y contémplalos con Él. Él abriga la luz y tú la obscuridad. Ambas cosas no pueden coexistir cuando las contempláis juntos. Su juicio prevalecerá, y Él te lo ofrecerá cuando unas tu percepción a la Suya.
(T-14.VII.6)

Sentirse protegido no es una creencia y mucho menos una opción; es una experiencia. Por eso hasta que no se acepte completamente el Ser y desaparezca la identificación con el ego y el cuerpo no es que se podrá saber que uno está protegido de verdad.

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sábado, 2 de marzo de 2019

Lección 336 de Un Curso de Milagros

El perdón me enseña que todas las mentes están unidas

1. El perdón es el medio a través del cual a la percepción le llega su fin. El conocimiento es restituido una vez que la percepción ha sido transformada y ha dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. Pues las imágenes y los sonidos tan sólo pueden servir, en el mejor de los casos, para evocar el recuerdo que yace tras todos ellos. El perdón elimina las distorsiones y revela el altar a la verdad que se hallaba oculto. Sus blancas azucenas refulgen en la mente, y la instan a regresar y a mirar en su interior para encontrar lo que en vano ha buscado afuera. Pues ahí, y sólo ahí, se restaura la paz interior, al ser la morada de Dios Mismo.
2. Que el perdón elimine en la quietud mis sueños de separación y de pecado. Y que entonces pueda mirar, Padre, en mi interior y descubrir que Tu promesa de que en mí no hay pecado es verdad; que Tu Palabra permanece inalterada en mi mente y que Tu Amor reside todavía en mi corazón.
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Reflexión: La lección 18 decía "No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver". Eso es porque las mentes no están separadas. Todas son la misma mente. Cada uno de nosotros somos un pensamiento pensante de una mente mayor y única; por eso no existen los pensamientos privados. ¿Cuántas veces no te has sorprendido pensando lo mismo que otra persona con la que sientes cierto grado de afinidad?: "¡Eso mismo estaba pensando yo!". Claro que eso no parece suceder cuando uno está rodeado de mucha gente porque son muchos los pensamientos cruzándose de aquí para allá.

Las mentes están unidas; los cuerpos no. Sólo al atribuirle a la mente las propiedades del cuerpo parece posible la separación. Y es la mente la que parece ser algo privado, y estar fragmentada y sola. Proyecta su culpabilidad, que es lo que la mantiene separada, sobre el cuerpo, el cual sufre y muere porque se le ataca a fin de mantener viva la separación en la mente e impedir que conozca su Identidad. 

(T-18.VI.3.1:4)

El perdón es el reconocimiento de lo que es verdad mientras se vive dentro de la ilusión. Es también el reconocimiento del Ser más allá del cuerpo. Cuando trasciendes la identificación con el cuerpo desaparece la separación de tu mente y entonces te vuelves uno con el único Ser que existe. Entonces no es de extrañar que te vuelvas más intuitivo y que puedas adivinar con más frecuencia lo que piensa la gente a tu alrededor. No es esta una habilidad que tengas que practicar sino que puede que se vaya dando poco a poco y naturalmente.

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viernes, 1 de marzo de 2019

Lección 335 de Un Curso de Milagros

Elijo ver la impecabilidad de mi hermano

1. Perdonar es una elección. Nunca veo a mi hermano tal como es, pues eso está mucho más allá de la percepción. Lo que veo en él es simplemente lo que deseo ver, pues eso es lo que quiero que sea verdad. A eso es a lo único que respondo, por mucho que parezca que es a los acontecimientos externos. Elijo lo que deseo contemplar, y eso, y sólo eso, es lo que veo. La impecabilidad de mi hermano me muestra que quiero contemplar la mía propia. Y la veré, puesto que he decidido ver a mi hermano en la santa luz de su inocencia.
2. ¿De qué otro modo podría restituírseme Tu recuerdo, sino viendo la inocencia de mi hermano? Su santidad me recuerda que él fue creado uno conmigo y semejante a mí. En él encuentro mi Ser, y en Tu Hijo encuentro asimismo el recuerdo de Ti.

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Reflexión: Nuestra manera de ver siempre confirma nuestro punto de vista. Ves santidad si miras desde la santidad, y ves culpabilidad si miras desde el ego.

El ego o mente errónea fabrica ilusión proyectando irrealidad a través de los juicios, y esa irrealidad lo mantiene anclado en si mismo (literalmente ensimismado). El ego proyecta otros egos separados que piensa son culpables, y no se reconoce sino como un ente independiente, temeroso y carente, lo que lo mantiene en el desamor, la escasez y la infelicidad.

El Ser crea extendiendo realidad. Ver (con la Visión espiritual) permite al Ser ser consciente de si mismo (que no ensimismado) distinguiendo lo que es real de lo que es irreal. Al anterior proceso se llama perdonar según el curso. El Ser, al contrario que el ego, puede reconocerse a sí mismo cuando mira a otros. Ese reconocimiento lo mantiene en el amor, la abundancia y la dicha.

Hay un dicho popular que vendría a resumir la lección de hoy: "¿Quieres tener razón o ser feliz?". Pues si quieres ser feliz elige la dicha de ver impecabilidad por todos lados.

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...