sábado, 2 de enero de 2021

La Expiación como Defensa (1ª Parte)

 

Introducción

¿Qué significa "la Expiación como defensa"? No se puede responder a esta pregunta sin entender qué es la Expiación. El tema del que voy a hablar hoy es acerca del apartado del mismo nombre correspondiente a la lección 2 del libro de Texto de UCdM. Quiero empezar con el siguiente diagrama: La escalera de la salvación.

Con este dibujo he querido representar gráficamente un resumen de la metafísica del Curso de Milagros, desde la caída, al estado de sueño dando lugar a la aparición del espacio y del tiempo, y luego cómo la Expiación nos lleva de nuevo de regreso al estado de consciencia Cielo donde se produjo la caída. La Expiación es el proceso de deshacimiento del error original que es la creencia en la separación. Con cada experiencia que perdonamos se produce una corrección en nuestra percepción, un milagro, y despertamos (o subimos en el gráfico) un poco de nuevo hacia el estado de la Mente Una. 

Conforme ascendemos por la escalera también el tiempo se va acelerando, lo que quiere decir que todo acontecimiento va concentrándose cada vez más en un tiempo aparente más reducido que es el momento presente. También el espacio se va estrechando entre "el yo" y "el resto" de cosas y personas, de modo que sentimos todo cada vez más cercano a nosotros, ya que es más nuestra responsabilidad por sentirlo parte de nosotros mismos. Pero dejemos de lado esta breve introducción para entrar de lleno a analizar el apartado del Curso motivo de este post.


La Expiación como defensa (T-2.II)

1.1-2. Puedes hacer cualquier cosa que yo te pida. Te he pedido que obres milagros, y he dejado claro que los milagros son naturales, correctivos, sanadores y universales. 

Aquí Jesús (a partir de ahora "J") te pide que obres milagros, pero en el apartado "Principios de los milagros" (T-1.1) J dice también que los milagros han de ocurrir naturalmente, como hábitos, y que deben ser por lo tanto involuntarios. Esta aparente ambigüedad entre pedirte que hagas pero que no lo hagas de manera intencional, yo veo que se resuelve en el principio número 7 "todo el mundo tiene derecho a los milagros", si entiendes que lo que J quiere decir es que está en tu mano el que se produzcan milagros en tu vida, pues no es algo que dependa del azar fruto de una fuerza externa a ti. Me explicaré de otra manera... 

Hay un refrán popular que dice que "el hombre propone y Dios dispone", y los milagros siguen la misma línea: tú tienes que proponerlos y J los obra, aunque posiblemente no se resuelvan como tú esperas que lo hagan. Quiero decir que al tiempo de proponerlos tienes que desistir de toda intencionalidad acerca de cómo han de producirse por creer tú qué es lo mejor. Por eso, repito, no vale de nada la intencionalidad ya que la intencionalidad apunta en sí misma a querer controlar lo que tú crees que debiera suceder en cualquier situación. Sencillamente ni tú ni nadie sabemos qué es lo mejor en ninguna situación. ¡No somos tan sabios!
Imagen de Jeff Jacobs en Pixabay

Los milagros responden, por ejemplo, a la fórmula conque dio aparición el mismo Curso cuando en la Universidad de Columbia en Nueva York, el doctor Bill Thetford, atrapado en la rivalidad del ego con Helen Schucman, le dijo a ésta con el corazón en la mano: "tiene que haber otra manera" (otra manera de tratarnos entre nosotros y hacer las cosas sin sentirnos mal). Esta misma fórmula que dio origen al milagro del Curso tiene su evocación en la lección 28 del libro de ejercicios titulada "Por encima de todo quiero ver esto de otra manera". Así que, resumiendo, el milagro obedece al deseo desde el corazón de ver las cosas diferentes a como las vemos; me refiero a una manera que nos produzca paz de verdad, sin que nosotros sepamos qué tenemos que hacer ni cuál es la mejor forma que han de tomar los asuntos que nos alteran.
Continuamos...

1.3-4. No hay nada que no puedan lograr, pero no pueden llevarse a cabo con un espíritu de duda o de temor. Cuando tienes miedo de algo, estás admitiendo que ello tiene el poder de hacerte daño. 

Aquí aclara que los milagros no pueden llevarse a cabo en un estado de duda y miedo. Tanto la duda, el miedo, así como la intencionalidad son producto del ego. El ego no puede hacer milagros porque el ego es básicamente de naturaleza opuesta al milagro. A nivel metafísico, al ser el ego producto de la mente errónea, no existe, mientras el milagro es lo único que hay. El milagro siempre está ahí, esperando, y surge cuando abres una ventana en tu mente para proponer una corrección a una situación que estás soñando, que se experimenta problemática y la cual quieres percibir desde tu mente recta. Pongamos por caso que Helen Schucman se hubiera atemorizado de tal modo al escuchar la voz interior por primera vez dictándole el curso que se hubiera negado en redondo a canalizarla (aunque sabemos que de hecho se resistió y la tergiversó al principio. Nadie es perfecto); o que Bill Thetford no la hubiera animado a recibir ni tomar nota de lo que escuchaba porque simplemente hubiera dudado al pensar que estaba volviéndose loca. Entonces no hubiera sido posible que naciera el Curso, al menos no en la forma en que lo conocemos hoy. 
El ego pide con intencionalidad; quiero decir que él siempre cree que sabe qué es lo mejor en cada situación. Pero en nuestro ejemplo, ni Helen ni Bill sabían qué estaba sucediendo. Ellos no pensaron: "Mira, los dos somos adultos y expertos psicólogos, sabemos y podemos manejar nuestro problema personal; hagamos ésto y lo otro para llevarnos bien". ¡No!. A pesar de toda su experiencia profesional y conocimientos no habían sabido cómo, y sólo compartían su voluntad de encontrar alguna manera de reconciliarse y llevarse bien entre ellos. Es por eso que lo que se te dice es que pidas un milagro sin interferir en cómo ha de producirse y definir su desenlace, sin expectativas. Las expectativas son creadas por la duda y el temor, así que no sabes qué derrotero van a tomar los acontecimientos que conducen al milagro que has pedido, ni cómo va a acabar.

1.5. Recuerda que donde esté tu corazón allí también estará tu tesoro. Crees en lo que consideras valioso. 

Por eso es que debes pedir tu milagro de corazón y sin expectativas. 
Das valor a aquello que deseas (visto positivamente), pero sin saberlo también están dando valor a lo que temes (visto negativamente), pues la proyección no entiende de polaridades, funcionando igual en sus dos extremos. Deseas o temes porque crees que es posible que ocurra eso que te aportará o te quitará algo. Por eso tienes que vigilar tu corazón cuando pidas un milagro y saber si parte desde el sentimiento de amor o de miedo, de abundancia o de carencia. Si pides el milagro desde el segundo estado no se producirá porque tú mismo estarás pidiendo inconscientemente que no se produzca ya que piensas que de producirse perderás algo, y entonces J no podrá concederte lo que va contra tu voluntad. Lo vas a entender mejor con lo que dice el apartado IV "La curación y la liberación del miedo" de este mismo capítulo el cual dice: "Toda curación es esencialmente una liberación del miedo" (1.7); o quizás lo entiendas mejor si dices "Todo milagro es esencialmente una liberación del miedo". Si se pide, por ejemplo, la curación de una enfermedad pero sus consecuencias producen miedo a perder todas las ventajas que se han generado en torno a dicha enfermedad (atenciones, especialismo, ayudas sociales o cualesquiera otros beneficios, etc.), la persona no se sanará.

1.7-8. Si tienes miedo, es que estás equivocado con respecto a lo que es valioso. Tu entendimiento inevitablemente evaluará erróneamente, y al otorgar el mismo poder a todos los pensamientos, destruirás inevitablemente la paz. 

Si pides un milagro con miedo no se producirá porque estarás equivocado con respecto a lo que realmente vale la pena y a lo que pides. En el ejemplo anterior la persona enferma creerá que no vale la pena curarse, evaluando erróneamente. La persona seguirá dividida por dentro y en conflicto, pidiendo curarse pero sin querer hacerlo realmente, por lo que no estará en paz. 

1.8-13. Por eso es por lo que la Biblia habla de "la paz de Dios que supera todo razonar". No hay error que pueda alterar esa paz en lo más mínimo. Dicha paz no permite que nada que no proceda de Dios te afecte. Este es el uso correcto de la negación. No se usa para ocultar nada, sino para corregir el error.

Si sientes miedo te equivocarás en tu planteamiento al pedir un milagro. No se producirá ¿Cómo vas a saber que estás pidiendo lo correcto? Pregúntate antes de pedir nada: "¿Me producirá paz el que una situación cambie sobre la manera a como se está manifestando ahora?". Recuerda que quieres ver esa situación de otra manera. Si buscas la paz de Dios que supera todo razonar, no puede haber desenlace alguno que pueda romper esa paz. Tu paz no puede depender de lo que resulte de dicha situación exterior (la cual es una ilusión adoptado una forma determinada). Al pedir un milagro tienes que negar el valor de la forma que adopte y sentirte en paz de todas maneras, sea lo que sea que resulte de la situación. Es, en definitiva, una especie de rendición interior ("Me rindo a lo que quiera que sea la voluntad de Dios. Quiero curarme de mi enfermedad pero si Dios quiere otra cosa, lo acepto con gozo."). No estás ocultando o rechazando la situación sino que te estás negando (y éste es el uso correcto de la negación) a seguir viviéndola con toda la infelicidad y dolor que te ha producido hasta ese momento, y con los que los pensamientos del ego se regodea. 
Una pausa está bien (Imagen de 愚木混株 Cdd20 en Pixabay)


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domingo, 20 de diciembre de 2020

Virus y Vacunas

Aunque ya he dedicado un post a esta lección, los momentos por los que atraviesa la Humanidad en su conjunto son muy adecuados para recordar especialmente la lección 76 de UCdM, la cual se titula "No me gobiernan otras leyes que las de Dios". Estoy seguro que no es casualidad lo que se dice en ella.
Traspongo la lección por completo para que la leas detenidamente y pienses si no es oportuna. Verás que he remarcado una parte en negrita. Reflexiona, o mejor aún, sigue las recomendaciones que se dan a partir del párrafo 7 en adelante para practicar la lección. Seguro que te hará sentir mejor, perdiendo tu miedo y ansiedad. En las semanas y meses sucesivos, acuérdate de leer esta lección cada vez que la preocupación y el nerviosismo te vengan a merodear.
Imagen de Arek Socha en Pixabay

1. Hemos visto antes cuantas cosas absurdas te han parecido ser la salvación. Cada una de ellas te ha aprisionado con leyes tan absurdas como ellas mismas. Sin embargo, no estás aprisionado por ninguna de esas cosas. Mas para comprender que esto es cierto, primero te tienes que dar cuenta de que la salvación no se encuentra en ninguna de ellas. Mientras la busques en cosas que no tienen sentido te atarás a ti mismo a leyes que tampoco tienen sentido. Y de esta manera, tratarás de probar que la salvación está donde no está.
2. Hoy nos alegraremos de que no puedas probarlo. Pues si pudieses, buscarías la salvación eternamente donde no está, y jamás la hallarías. La idea de hoy te repite una vez más cuán simple es la salvación. Búscala allí donde te espera y allí la hallarás. No la busques en ninguna otra parte, pues no está en ninguna otra parte.
3. Piensa en la liberación que te brinda el reconocimiento de que no estás atado a las extrañas y enrevesadas leyes que has promulgado para que te salven. Crees realmente que te morirías de hambre a menos que tengas fajos de tiras de papel moneda y montones de discos de metal. Crees realmente que una pequeña píldora que te tomes o que cierto fluido inyectado en tus venas con una fina aguja te resguardará de las enfermedades y de la muerte. Crees realmente que estás solo a no ser que otro cuerpo esté contigo.
4. La demencia es la que piensa estas cosas. Tú las llamas leyes y las anotas bajo diferentes nombres en un extenso catálogo de rituales que no sirven para nada ni tienen ningún propósito. Crees que debes obedecer las "leyes" de la medicina, de la economía y de la salud. Protege el cuerpo y te salvarás.
5. Eso no son leyes, sino locura. El cuerpo se ve amenazado por la mente que se hace daño a sí misma. El cuerpo sufre sólo para que la mente no pueda darse cuenta de que es la víctima de sí misma. El sufrimiento corporal es una máscara de la que la mente se vale para ocultar lo que realmente sufre. No quiere entender que es su propia enemiga; que se ataca a sí misma y que quiere morir. De esto es de lo que tus "leyes" quieren salvar al cuerpo. Para esto es para lo que crees ser un cuerpo.
6. No hay más leyes que las de Dios. Esto necesita repetirse una y otra vez hasta que te des cuenta de que es aplicable a todo lo que has hecho en oposición a la Voluntad de Dios. Tu magia no tiene sentido. Lo que pretende salvar no existe. Únicamente lo que pretende ocultar te salvará.
7. Las leyes de Dios jamás pueden ser reemplazadas. Dedicaremos el día de hoy a regocijarnos de que así sea. No es ésta una verdad que queramos seguir ocultando. En lugar de ello nos daremos cuenta de que es una verdad que nos mantiene libres para siempre. La magia aprisiona, pero las leyes de Dios liberan. La luz ha llegado porque no hay más leyes que las de Él. 
8. Comenzaremos hoy las sesiones de práctica más largas con un breve repaso de las diferentes clases de "leyes" que hemos creído necesario acatar. Éstas incluyen, por ejemplo, las "leyes" de la nutrición, de la inmunización, de los medicamentos y de la protección del cuerpo en las innumerables maneras en que ésta se lleva a cabo. Crees también en las "leyes" de la amistad, de las "buenas" relaciones y de la reciprocidad. Puede que hasta incluso creas que hay leyes que regulan lo que es de Dios y lo que es tuyo. Muchas "religiones" se han basado en eso. Dichas religiones no salvan, sino que condenan en nombre del Cielo. En cualquier caso, sus leyes no son más extrañas que otras "leyes" que tú crees que debes obedecer para estar a salvo.
9. No hay más leyes que las de Dios. Deshecha hoy todas tus insensatas creencias mágicas y mantén la mente en un estado de silenciosa preparación para escuchar la Voz que te dice la verdad. Estarás escuchando a Uno que te dice que de acuerdo con las leyes de Dios las pérdidas no existen. No se hacen ni se reciben pagos; no se pueden hacer intercambios; no hay substitutos y ninguna cosa es reemplazada por otra. Las leyes de Dios dan eternamente sin jamás quitar nada.
10. Escucha a Aquél que te dice esto y date cuenta de cuán insensatas son las "leyes" que tú pensabas regían el mundo que creías ver. Sigue prestando atención. Él te dirá más. Te hablará del Amor que tu Padre te profesa, de la infinita dicha que te ofrece, de la ardiente añoranza que siente por Su único Hijo, creado como Su canal de creación, pero que éste le niega debido a su creencia en el infierno.
11. Abramos hoy los canales de Dios y permitamos que Su Voluntad se extienda a través de nosotros hasta Él. De esa manera es como la creación se expande infinitamente. Su Voz nos hablará de esto, así como de los gozos del Cielo, que Sus leyes mantienen por siempre ilimitados. Repetiremos la idea de hoy hasta que hayamos escuchado y comprendido que no hay más leyes que las de Dios. Después nos diremos a nosotros mismos, a modo de dedicatoria con la cual concluye la sesión de práctica: No me gobiernan otras leyes que las de Dios.
12. Repetiremos hoy esta dedicatoria tan a menudo como sea posible; por lo menos cuatro o cinco veces por hora, así como en respuesta a cualquier tentación de sentirnos sujetos a otras leyes a lo largo del día. Es nuestra declaración de que estamos a salvo de todo peligro y de toda tiranía. Es nuestro reconocimiento de que Dios es nuestro Padre y de que Su Hijo se ha salvado.

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domingo, 29 de noviembre de 2020

La Expiación en Un Curso de Milagros


Cuando te sientas culpable, recuerda que el ego ciertamente ha violado las leyes de Dios, pero tú no. Los "pecados" del ego déjamelos a mí. Ese es el propósito de la Expiación. Pero hasta que no cambies de parecer con respecto a aquellos a quienes tu ego ha herido, la Expiación no podrá liberarte. (T-4.IV.5.1-4)


Quizás convendría comenzar aclarando de dónde viene la palabra "Expiación". Cuando se traducía UCdM al español, allá entre mediados de los 80 y los 90, la intención de la Fundación para la Paz Interior era no traducir la palabra equivalente del idioma inglés "Atonement", lo que hubiera resultado muy extraño y nada comprensible. Sólo la insistencia de Rosa María Wynn después de escuchar la Voz logró convencer a la Fundación para traducir "Atonement" por "Expiación", y así se hizo finalmente.

La palabra "expiar" viene del latín "expiare" que significa lavar la culpa o reparar un daño ("ex" de exteriorizar y "piare" de "pius" o piadoso, respetuoso). Así que el significado tradicional cristiano no es muy alentador que digamos pues significa pagar la culpa con dolor por los pecados cometidos.
Nos enseñaron que Jesús entregó su vida por nosotros y ahora la culpa recae 
sobre toda la Humanidad. La expiación del ego consiste en proyectar la culpa en 
otros, de ese modo nunca nos libramos de ella. La crucifixión - Tintoretto -   

Pero en UCdM, recordemos, no existe el pecado. El pecado se puede traducir en este libro por "error", por lo que Expiar pasaría a ser la reparación de un error, lo cual no comporta necesariamente tener que sentir culpa ni sufrir ningún dolor. Esto significa que puedes reparar un error por voluntad propia y sin ningún cargo de conciencia.

Puesto que el error cometido por el Hijo de Dios, según UCdM, fue la creencia en la separación, la corrección o Expiación pasa por el deshacimiento de dicha creencia, pues la separación nunca tuvo lugar sino ilusoriamente en la mente errónea del Hijo. La Expiación se convierte de este modo en el re-despertar del Hijo a la mente recta o Mente Una, recordándose una condición que nunca ha dejado de ser; la comprensión de un estado que se había olvidado opacado por una nube de ilusión. La Expiación es, en definitiva, el proceso de reconciliación del Hijo de Dios con el Padre.

El Espíritu Santo (...) Te insta a que le devuelvas toda tu mente a Dios, ya que en realidad tu mente nunca se separó de Él. Si nunca se separó de Él, sólo tienes que percibirla tal como es para que retorne a Él. Tener plena conciencia de la Expiación es, por lo tanto, reconocer que la separación nunca tuvo lugar. (T.6.II.10.4-7)

El miedo motivado por la creencia en que dicha separación ocurrió de verdad originó la culpa, y al disolver la causa de la culpa ya no hay motivo de sufrimiento ni de dolor. Pero el ego quiere sufrir y se complace en ello porque el miedo, la culpa y el dolor es su alimento y su justificación.

La Expiación no es sino el camino de regreso a lo que nunca se había perdido.(T.12.VIII.8:8)

¡Aquí no ha pasado nada! La resurrección: La Expiación según el Espíritu - Tintoretto

Y aquí es donde Jesús viene a ayudarnos con su resurrección ejerciendo como intermediario entre Dios y el Hijo para hacernos comprender que en realidad nunca ocurrió nada, y que Él ha vencido a la muerte, igual que nosotros podemos hacerlo ahora y siempre por los siglos de los siglos. Jesús, es por lo tanto, quien está a cargo de la Expiación puesto que él ya la ha completado, sabe por tanto como llevarla a cabo y cómo guiarnos con su Voz, el Espíritu Santo. 

Yo estoy a cargo del proceso de Expiación, que emprendí para darle comienzo.  (T-1.III.1.1)

Para ello, UCdM es el manual que Jesús dictó para ayudarnos a realizar la Expiación, la cual es el objetivo último.

El propósito de la Expiación es devolvértelo todo, o más bien, devolvérselo a tu conciencia. (T-1.IV.3)

El nombre del Curso no se debe a que tu objetivo sea la realización de milagros. Los milagros no son más que la consecuencia de aplicar correctamente el proceso de Expiación mediante el acto de perdonar; entonces ocurren los milagros de modo natural e inintencionado, pudiendo tener o no manifestación en la forma, pero eso es lo de menos.

Un milagro es una corrección que yo introduzco en el pensamiento falso. Actúa como un catalizador, disolviendo la percepción errónea y reorganizándola debidamente. Esto te coloca bajo el principio de la Expiación, donde la percepción sana. Hasta que esto no ocurra no podrás conocer el Orden Divino. (T-1.1.37)

Lo repito de otra manera para que quede más claro. Expiar es procesar la culpa inconsciente, de modo que primero la sacamos a la luz, y una vez la hacemos consciente la entregamos al Espíritu Santo en el proceso que el Curso llama "perdonar" (ver aquí si quieres "los tres pasos del perdón. Aprender a perdonar"). Expiar y perdonar es básicamente lo mismo, aunque la Expiación se refiere al proceso de perdón en su totalidad (Expiar es subir la escalera y el perdón es peldaño a peldaño).

Resumiendo, en este mundo donde todas tus decisiones erróneas provocan consecuencias (y que reconocerás porque son actos en contra del amor de Dios que te quitan la paz), hay dos maneras de expiarlas: la manera del ego o expiar con dolor, la cual no expía nada en absoluto; o la manera del Espíritu Santo, la cual es gozosa y que consiste en que tú sólo entregas el error en el acto de perdonar, y es Cristo (o el E.S.) Quien a cargo de la expiación cancela todas las consecuencias de tus decisiones erróneas, mal llamados pecados.

La Expiación es sencillamente la corrección o anulación de los errores. Cuando se haya alcanzado, el maestro de Dios se habrá convertido, por definición, en un obrador de milagros. (M-18.4.6-7) Sus pecados le habrán sido perdonados, y él ya no se condenará a sí mismo. ¿Cómo podría entonces condenar a otros? ¿Y habría alguien al que su perdón no pudiese curar (M-18.4.8-10)

La Expiación es la esencia del Curso, su base, el meollo. No hay otro modo de escapar del sueño del mundo, por eso...

Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito (L-71)

Llegados a este punto puede que te preguntes que, si lo que entra en la mente del Hijo queda grabado para siempre, ¿cómo es posible entonces que se pueda olvidar el error de la separación para regresar al estado de unicidad con el Padre? La respuesta es que simplemente el error no se olvida, pero el Hijo puede aprender el plan de la Expiación (o defensa en términos de UCdM), el cual es tan magnífico y tan bueno que funciona a modo de antídoto invalidando dicho error. Dicho de otra manera, la Expiación inmuniza del error de manera que aunque no lo olvidamos, el error deja de tener efectos. Tu única responsabilidad es aceptar el plan de la Expiación.

Nadie que aún acepte el pecado (el error fundamental de creer en la ilusión) como su objetivo, puede aceptar la Expiación. Por lo tanto, todavía no has aceptado tu única responsabilidad. Aquellos que prefieren el dolor y la destrucción no le dan la bienvenida a la Expiación. (T-18.VII.1.4-6)


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miércoles, 7 de octubre de 2020

¿Qué es la Iluminación?

Background - monicore en Pixabay

Mucha gente se pregunta a veces qué es la iluminación. Aquí he reunido varias definiciones hechas por algunos conocidos y menos conocidos maestros espirituales. ¡Hasta la Wikipedia sabe lo que es! ¿Es posible? Claro que no. No olvidemos que el concepto de algo no es ese algo. Hay que experimentarlo, y esa es la razón por la que en otro post titulado "¿Qué Sientes Cuando Te Iluminas?" no escribí nada al respecto. Entras en él y no hay nada. No es broma. Se trata de una especie de sorpresa-trampa para sacar al lector de sus pensamientos aumentando su estado consciencial y conseguir su atención plena. Si ocurre así el lector experimenta un atisbo de iluminación aunque sólo momentáneamente, con lo que consigo el propósito que busco, explicar qué se siente cuando te iluminas. Aunque también puede que se produzca el efecto contrario, que un montón de pensamientos acudan a su cabeza y reciba varios calificativos desagradables hacia mi persona. En cualquier caso el resultado sólo habla de la predisposición de la persona que entra a leerlo. Y ahora vamos con esas definiciones:

“La iluminación significa despertar a lo que realmente eres y luego ser eso” (Adyashanti)

"La iluminación es el fin del sufrimiento" (Buda)

"La iluminación significa levantarse por encima del pensamiento" (Eckhart Tolle)

“La iluminación no es algo que se logra. Es la ausencia de algo. Toda tu vida has estado yendo hacia adelante después de algo, persiguiendo alguna meta. La iluminación está dejando caer todo eso” (Charlotte Joko Beck)

“Una vez que despierte, no tendrá interés en juzgar a los que duermen” (James Blanchard)

“El que conoce a otros es sabio. El que se conoce a sí mismo está iluminado” (Lao Tzu)

“Cuando te despiertas, te das cuenta de que la persona separada que te consideras es solo un contrato, una fabricación mental” (Stephan Bodian)

“Si pudiera definir brevemente la iluminación, diría que es la aceptación silenciosa de lo que es” (Wayne Dyer)

"La iluminación espiritual es la experiencia de lo divino. Esta experiencia se manifiesta en paz, amor, felicidad o sentido de unidad con el universo. Es un esclarecimiento interior"(Wikipedia)

“La iluminación significa asumir la plena responsabilidad de tu vida” (William Blake)

Sin duda hay mucho que extraer de todas estas definiciones, como que la iluminación es un estado de ausencia de juicio, de no-mente; y que nosotros no somos esa mente ni sus pensamientos, sino lo que la trasciende y la observa. 

Pero vayamos ahora con otras definiciones un poco más elaboradas:

¿Por qué esperar al Cielo? Los que buscan la luz están simplemente cubriéndose los ojos. La luz ya está en ellos. La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. La luz es algo ajeno al mundo, y tú en quien mora la luz eres asimismo un extraño aquí. La luz vino contigo desde tu hogar natal, y permaneció contigo, pues es tuya. Es lo único que trajiste contigo de Aquel que es tu Fuente. Refulge en ti porque ilumina tu hogar, y te conduce de vuelta al lugar de donde vino y donde finalmente estás en tu hogar. (L-188.1 de UCdM)

Otra conclusión que podemos obtener es que la iluminación es ahora; no es en el futuro y no tienes que esperarla.

Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado, y el cuerpo, de por sí, es demasiado denso. La mente, sin embargo, puede hacer llegar su iluminación hasta el cuerpo al reconocer que éste no es el estudiante y que, por lo tanto, no tiene la capacidad de aprender. Es muy fácil, no obstante, poner al cuerpo en armonía con la mente una vez que ésta ha aprendido a mirar más allá de él hacia la luz. (T-2.V.6.3-6 de UCdM)

La iluminación es tu estado natural, pero puedes negarla. De hecho, casi todo el mundo la está negando y por eso no la ve. Cuando no estás iluminado vives una especie de ensoñación, en la ignorancia aunque a ti te parece lo más normal. Por supuesto no me refiero a la ignorancia cultural. En su defensa la mente dormida te dirá que ella sabe, que no es una ignorante, pero la realidad es que la mente dormida te priva del verdadero conocimiento que es la luz en ti, la consciencia de Ser, la iluminación. El ego, producto en esa mente dormida, da valor al conocimiento intelectual porque desconoce lo que es el verdadero conocimiento. El ego piensa: "cuanto más sé, más soy". Pero dos ilusiones no suman más que una ilusión sola. Dicho de otro modo, 0 + 0 = 0 . El total de la suma de todas las ilusiones, incluidos los conceptos y las creencias, sigue siendo una ilusión. La mente dormida es una fábrica de ilusiones, ésto es: ¡nada!; pero la mente despierta es el espíritu mismo.

Sólo tú puedes privarte a ti mismo de algo. No resistas este hecho, pues es en verdad el comienzo de la iluminación. Recuerda también que la negación de este simple hecho adopta muchas formas, y que debes aprender a reconocerlas y a oponerte a ellas sin excepción y con firmeza. Éste es un paso crucial en el proceso de re-despertar. Las fases iniciales de esta inversión son con frecuencia bastante dolorosas, pues al dejar de echarle la culpa a lo que se encuentra afuera, existe una marcada tendencia a albergarla adentro. Al principio es difícil darse cuenta de que esto es exactamente lo mismo, pues no hay diferencia entre lo que se encuentra adentro y lo que se encuentra afuera. (T-11.IV.4)

Buddha - Pete Linforth en Pixabay

El pensamiento es el mecanismo que fabrica la percepción y la separación; es por ello separativo. Cuando piensas te separas de lo que eres porque olvidas quien eres. Es por eso que el pensamiento, más que solucionar, es una fuente de problemas; y es por lo que si dejas de pensar los problemas dejan de ser. Es doloroso dejar de pensar porque el pensamiento es quien fabrica los apegos que son básicamente creencias ("Si no obtengo esto cosa seré infeliz"). Lo que no sabemos es que el pensamiento mismo es el apego, apego a querer sentirse especial. Realmente somos adictos al pensamiento no a las cosas. Por eso, cuando empiezas a dejar de pensar sientes como si te las estuvieran quitando; sufres como si estuvieras perdiéndolas, pero no es más que la resistencia de la mente a perder su protagonismo. Es entonces que recurre a algunos trucos, como culparse ella misma con epicentro tu cuerpo, porque la mente se identifica con el cuerpo. Se dice cosas a sí misma como "Oye tú, algo estás haciendo mal para que estés perdiendo esto y lo otro", y es de esa manera que la mente consigue mantenerse en marcha durante más tiempo.

La tercera fase por la que el maestro de Dios tiene que pasar podría llamarse "un período de renuncia". Si se interpreta esto como una renuncia a lo que es deseable, se generará un enorme conflicto. Son pocos los maestros de Dios que se escapan completamente de esta zozobra. No tiene ningún sentido, no obstante, separar lo que tiene valor de lo que no lo tiene, a menos que se dé el paso que sigue naturalmente. Por lo tanto, el período de transición tiende a ser un período en el que el maestro de Dios se siente obligado a sacrificar sus propios intereses en aras de la verdad. Todavía no se ha dado cuenta de cuán absolutamente imposible sería una exigencia así. Esto sólo lo puede aprender a medida que renuncia realmente a lo que no tiene valor. Mediante esa renuncia, aprende que donde esperaba aflicción, encuentra en su lugar una feliz despreocupación; donde pensaba que se le pedía algo, se encuentra agraciado con un regalo. (M-4.I.A.5 El desarrollo de la confianza. UCdM)

La iluminación sobreviene cuando consigues elevarte por encima de todos los trucos que la mente te ha puesto que te mantenían atrapado en ella, y la forma es quitándole importancia a todo lo que piensas. Ahora nada de lo que piensas significa nada. Las cosas mismas no significan nada porque son pensamientos, pensamientos densificados a nivel físico. No es casualidad que sea así como empieza el libro de ejercicios de UCdM:

Nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] significa nada (L-1.UCdM)

Y luego continúa con otros como:

Mis pensamientos no significan nada (L-10.UCdM)

¿Qué es lo que dentro de ti observa los pensamientos? Ese "Qué" testigo de tu vida es la fuente de tu iluminación. Es, como dice UCdM la aceptación de ti mism@ tal como Dios te creó, ¡nada que ver con el cuerpo!; por lo tanto el reconocimiento de que tu separación de Dios nunca ocurrió. Es por eso que para iluminarte no tienes que hacer nada, tratándose de un proceso puramente mental. La iluminación es una rendición a lo que es verdad en ti habiendo permanecido oculto y olvidado; su renacimiento o resurrección.

Tu resurrección es tu redespertar. Yo soy el modelo del renacimiento, pero el renacimiento en sí no es más que el despuntar en la mente de lo que ya se encuentra en ella. Dios Mismo lo puso allí, y, por lo tanto, es cierto para siempre. (T-6.I.7.1-3)

La resurrección, dicho llanamente, es la superación de la muerte o el triunfo sobre ella. Es un redespertar o renacimiento; un cambio de parecer con respecto al significado del mundo. Es la aceptación de la interpretación del Espíritu Santo con respecto al propósito del mundo; la aceptación de la Expiación en uno mismo. Es el fin de los sueños de aflicción y la jubilosa conciencia del sueño final del Espíritu Santo. Es el reconocimiento de los dones de Dios. Es el sueño en el que el cuerpo opera perfectamente al no tener otra función que la de ser un medio de comunicación. Es la lección con la que concluye el aprendizaje, pues con ella se consuma y se transciende. Es la invitación a que Dios dé el paso final. Es el abandono de cualquier otro propósito, cualquier otro interés, cualquier otro deseo o cualquier otro empeño. Es el deseo único de estar con el Padre que tiene Su Hijo.(M-28.1)

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viernes, 25 de septiembre de 2020

El Mundo Real


Siéntate sosegadamente, y según contemplas el mundo que ves, repite para tus adentros: "El mundo real no es así. En él no hay edificios ni calles por donde todo el mundo camina solo y separado. En él no hay tiendas donde la gente compra una infinidad de cosas innecesarias. No está iluminado por luces artificiales, ni la noche desciende sobre él. No tiene días radiantes que luego se nublan. En el mundo real nadie sufre pérdidas de ninguna clase. En él todo resplandece, y resplandece eternamente". (T-13.VII.1)


UCdM usa a veces un lenguaje metafórico (grandes rayos, chispa, resplandor, etc) para tratar de explicar cosas que están vedadas a la percepción, lo que puede llevar a la confusión y, con frecuencia, a conclusiones equivocadas a sus estudiantes. Un ejemplo es el concepto de mundo real contra el de mundo irreal o imaginario. En mi caso, por ejemplo, durante algún tiempo creí que el mundo real se manifestaría ostensiblemente sobre el mundo irreal con un efecto más iluminado, pudiendo ver auras doradas alrededor de las personas tal como son representadas en las pinturas religiosas, o un resplandor emanando de los objetos como en el efecto Kirlian (de hecho, si enfrentas las puntas de los dedos de las manos delante de un fondo blanco, y los mueves suavemente a 1 centímetro de distancia verás una especie de hilo que los conecta y que salta de dedo a dedo cuando los desplazas arriba y abajo). No digo que no haya personas que no puedan ver esas cosas porque hayan desarrollado una habilidad especial, pero ese tipo de habilidades sensoriales no tienen ninguna importancia, y no deben de servir para distraerse del verdadero propósito del curso.
Wailpaper - Doreen Sawitza en Pixabay

UCdM dice que el mundo irreal (éste en el que creemos vivir y del que dan fe los ojos del cuerpo junto con el resto de los sentidos) no existe, así que da igual verlo tal cual o con una sensibilidad extraordinaria para apreciar cosas que el resto de seres no somos capaces de captar; en ambos casos sigue siendo ilusorio. A este proceso de percepción el curso lo llama "erróneo" porque da cuenta de algo que no está ahí afuera. La percepción errónea se define entonces como un proceso por el que se "fabrican" ilusiones mediante los deseos, y luego se proyectan afuera como si se tratara de una película de cine en 3D, pero reforzado con olores, sabores y tacto, haciéndolo parecer muy real. De hecho, a eso lo llamamos "realidad" dudando de que exista algo diferente. El mundo irreal o ilusorio es entonces el resultado de los pensamientos de la mente errónea o mente soñadora dando fe de su propia proyección. En ese proceso, todo lo que parecemos ver con los ojos del cuerpo es inducido por el deseo subconsciente de sentirnos separados, sin poder desvincularlo de cierto grado de temor y una carga de culpabilidad que no acertamos a detectar, pero que por eso negamos a bote pronto. Por eso también es que vemos un mundo donde siempre está faltando algo, menos la culpabilidad, el conflicto, la crueldad, la injusticia, etc. Todo no es más que un reflejo de nuestra mente.
Subjective - Gerd Altmann en Pixabay

El mundo real se ve igual que el mundo irreal. Al igual que el mundo irreal, no existe, y sin embargo puedes afirmar que es el mismo mundo físico que percibes con los sentidos, pero con una substancial diferencia: Ahora dispones de lo que UCdM llama la "visión" del Cristo, lo te permite ver sin juzgar porque ya no percibes el mundo con la carga que imprimen los condicionantes de tu mente, de tu pasado, que es por lo que no te detienes a hacer valoraciones. Eso es lo que quiere decir que no hay tiendas, no hay luces artificiales, ni noche... pues tu visión no se detiene en la forma para analizarla y juzgarla. Dicho de otra manera, el mundo real es el mundo objetivo, fresco y amoroso, como si fuese observado por primera vez, que sientes cuando vives en estado de consciencia crística o de observador silencioso.

El mundo real es también un sueño. Excepto que en él los personajes han cambiado y no se ven como ídolos traicioneros. (T-29.IX,7.1-3)

Con el observador silencioso seguimos hablando de percepción, pero percepción "correcta", la cual se diferencia de la percepción errónea en que tu foco de mira no atraviesa la lente distorsionadora del ego y sus pre-juicios antes de dirigirse hacia el exterior fabricando ilusiones inexistentes; sino que es una percepción pura y directa desde tu Ser, sin ego de por medio. 

El mundo real ciertamente se puede percibir. Lo único que ello requiere es que estés dispuesto a no percibir nada más. Pues si percibes tanto el bien como el mal, estarás aceptando lo falso y lo verdadero, y no estarás distinguiendo claramente entre ellos. (T-11.VII.2.6-8)

La percepción real nos permite tener una comprensión más objetiva y verdadera de lo que parece estar sucediendo, y por ello sentir un mayor grado de compasión y tolerancia hacia todos y todo en el mundo. La anterior es la causa por la que, a pesar de que podamos estar viviendo en medio de conflictos, injusticias o catástrofes, que no los consideramos negativos sino como llamados de auxilio de la mente-ego que sueña el mundo (y de la que no olvidemos nosotros mismos formamos parte), atrapada en su película de separación y culpa; por lo tanto son oportunidades para practicar el perdón y despertar. Empezamos a ser conscientes de que todo lo que parece ocurrir en el mundo es ilusorio, sin afectación alguna para nuestra esencia, y que detrás está el espíritu dormido del Hijo de Dios.

El mundo real se alcanza simplemente mediante el completo perdón del viejo mundo, aquel que contemplas sin perdonar (T-17.II.5.1)




Analogía entre el mundo real y la carta "Valor" del Tarot de Osho-Zen. Esta carta muestra una pequeña flor salvaje que se ha enfrentado a rocas y piedras en su camino para salir a la luz del día. Rodeada por un aura de brillante luz dorada, expone la majestad de su minúsculo ser. Es igual que el sol más brillante y no se avergüenza de ello. Cuando encaramos una situación muy difícil somos capaces de escoger: podemos sentirnos agraviados y tratar de encontrar alguien o algo a quien culpar por nuestras penalidades, o podemos afrontar los retos y crecer. La flor nos enseña el camino, a medida que su pasión por la vida la guía a salir de la oscuridad e ir hacia la luz. No hay por qué luchar contra los desafíos de la vida, o intentar evitarlos o negarlos. Están ahí, y si la semilla tiene que convertirse en flor, tenemos que pasar por ellos. Sé suficientemente valiente para crecer y convertirte en la flor que estás destinado a ser - Tomado de la Web 


¿Para qué sirve "ver" el mundo real? Preguntado de otra manera más desafiante... ¿no es una ingenuidad ver sólo bondad en un mundo lleno de peligros y maldad? Siempre es el ego quien pregunta, y ésta pregunta no está exenta de los prejuicios del ego. La importancia de percibir el mundo real está en que necesitas desarrollar la percepción correcta como paso previo al Conocimiento que es el estado de consciencia Cielo. Si eres un "buscador" o estás interesado verdaderamente en la espiritualidad, más bien debieras preguntarte: ¿Prefiero el Cielo o el infierno? No tienes ninguna opción de alcanzar el Cielo percibiendo erróneamente, como no se puede llegar a la verdad viviendo anclado a la mentira. Por lo tanto, si no cambias de mentalidad, por mucho que busques estás condenado a experimentar el mismo mundo de miedo, destrucción y muerte una vez tras otra.

Cuando te percibas a ti mismo sin engaño alguno, aceptarás el mundo real en lugar del mundo falso que fabricaste. Y entonces tu Padre descenderá hasta ti y dará el último paso por ti, elevándote hasta Él. (T-11.VIII.15.4-5)

La búsqueda espiritual siempre termina convirtiéndose en la búsqueda de nuestra verdadera esencia. Pero dicha búsqueda no puede dar fruto hasta que podemos trascender todo lo que habíamos colocado en nuestra mente, lo cual tiene su reflejo en el exterior, desviando la atención de nuestra esencia la cual espera pacientemente bajo la nube de la mente. Por lo tanto, hay que cesar esa ansiada búsqueda y desprendiéndonos de todas aquellas creencias que creíamos útiles, confrontarnos a solas aceptándonos tal cual. Y no me refiero a la rendición resignada que el ego hace para encontrar un poco de paz, que no es más que una trampa para reafirmarse a sí mismo (y de paso colgarse la etiqueta de "espiritual"). El mundo real no se puede ver mientras no te veas tal como eres, sin las vestiduras del ego conformado por todo ese conjunto de pensamientos caóticos. Cuando te perdonas y te aceptas desnudo, quiero decir inocente y libre de todo juicio hacia el mundo y hacia ti mismo, es que puedes ver tu reflejo en el exterior en forma de mundo real.

Pues el perdón transforma literalmente la visión, y te permite ver el mundo real alzarse por encima del caos y envolverlo dulce y calladamente, eliminando todas las ilusiones que habían tergiversado tu percepción y que la mantenían anclada en el pasado. (T-17.II.6.2)

En el siguiente fragmento del libro "El Poder del Ahora", alguien describe primero y luego le pregunta a Eckhart Tolle sobre la permanencia de la experiencia del mundo real:

Hace un momento, cuando usted habló del presente eterno y de la irrealidad del pasado y del futuro, me sorprendí mirando al árbol que está allá afuera. Lo había mirado unas cuantas veces antes, pero esta vez era diferente. La percepción externa no había cambiado mucho, excepto que los colores parecían más brillantes y vibrantes. Pero ahora tenía una nueva dimensión. Es difícil de explicar. No sé cómo, pero era consciente de algo invisible que sentía que era la esencia de ese árbol, su espíritu interior, si se quiere. Y de alguna forma yo era parte de eso. Me doy cuenta ahora de que no había visto verdaderamente el árbol antes, sólo una imagen plana y muerta de él. Cuando miro a ese árbol ahora, aún está presente algo de esa conciencia, pero puedo sentir cómo se está desvaneciendo. Es decir, la experiencia está ya retirándose al pasado. ¿Algo como esto puede ser alguna vez más que un atisbo fugitivo?

Responde Eckhart:

Usted estuvo libre del tiempo por un momento. Se movió en el Ahora y por lo tanto percibió el árbol sin la pantalla de la mente. La conciencia del Ser formó parte de su percepción. Con la dimensión intemporal viene una forma diferente de conocer, que no "mata" el espíritu que vive en cada criatura y en cada cosa. Un conocer que no destruye la sacralidad y el misterio de la vida sino que contiene un amor profundo y una reverencia por todo lo que es. Un conocimiento del que la mente no sabe nada.

La mente no puede conocer al árbol. Sólo puede conocer hechos o información sobre el árbol. Mi mente no puede conocerlo a usted, sólo etiquetas, juicios, hechos y opiniones sobre usted. Sólo el Ser conoce directamente.

Hay un lugar para la mente y el conocimiento de la mente. Está en el reino práctico del vivir día a día. Sin embargo, cuando domina todos los aspectos de su vida, incluyendo sus relaciones con los demás seres humanos y con la naturaleza, se vuelve un parásito monstruoso que, si no se controla, puede perfectamente acabar matando toda la vida en el planeta y finalmente a sí mismo al matar a quien lo alberga. 

Usted ha tenido un destello de cómo la ausencia de tiempo puede transformar sus percepciones. Pero una experiencia no es suficiente, no importa cuán bella o profunda sea. Lo que se necesita y a lo que nos referimos es a un cambio permanente en la conciencia.

Así pues, rompa el viejo patrón de la negación del momento presente y de la resistencia al presente. Convierta en práctica retirar la atención del pasado y el futuro cuando no los necesite.

Y continúa...

Porque el éxito de la búsqueda llega siempre cuando se deshace y se retira, nunca cuando se hace más y se acumula.

El mundo real es algo que puedes percibir de manera espontánea e inesperada, pero lo normal es que lo vayas haciendo poco a poco de manera natural; ahora ves el mundo irreal y ahora el mundo real. Vas alternando de uno a otro mientras el real se va haciendo cada vez más consistente, más presente... hasta que ya no veas otra cosa. Entonces sabrás que has acabado tu trabajo.

De todo lo que has fabricado, el mundo real es lo único que el Espíritu Santo ha conservado para ti, y la salvación consiste en percibir únicamente eso, ya que es el reconocimiento de que la realidad es únicamente lo que es verdad. (T-11.VII.4.9)

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martes, 15 de septiembre de 2020

¿Funciona realmente UCdM? ¿Cómo puedo saberlo?


La pregunta del título abre paso a la duda, y ésto es algo con lo que todo estudiante del curso tiene que lidiar durante su estudio y práctica. Es normal pensar en algún momento, o poder oír de boca de otras personas, frases como:

"Llevo practicando el curso algún tiempo y mi vida se ha convertido en pura frustración". "El curso no funciona". "El curso sólo ha conseguido confundirme más", etc.

En el apartado 4 del Manual para el Maestro, el curso habla de las características de los maestros de Dios (así designa el curso a quien ha completado el libro de ejercicios). Dice:

... en el tiempo, los maestros de Dios más avanzados poseen las siguientes características: I. La confianza

Reitero lo de "más avanzados". Es normal dudar mientras no se alcanza cierto nivel de dominio y aún después de obtenerlo, pero no es hasta el desarrollo total de la confianza que se abren paso en forma de cascada las otras características de los maestros de Dios: honestidad, tolerancia, mansedumbre, júbilo, indefensión, generosidad, paciencia, fe y mentalidad abierta para terminar. Sin la confianza no existe ninguna de ellas, por lo que no es de extrañar que uno se la pase todo el curso, y probablemente muchos años de su vida, tratando de aumentarla. Pero ¿por qué?
Lot huyó de la destrucción de Sodoma junto con su familia, pero en el camino su mujer Edith
 dudó y volvió la vista atrás convirtiéndose en una estatua. Lot - hello1694 en Pixabay. 

El curso propone e induce un cambio de mentalidad que nada tiene que ver con la forma de pensar del ego. Dicho cambio supone invertir por completo tu forma de ver la vida yendo contra la corriente general. En esas circunstancias tienes que soltar todo lo que sabes para ver diferente a como lo hace la mayoría de la gente. Así que, en un principio, no sólo necesitas confianza sino ser muy valiente y desear realmente que ésto suceda con tu fe puesta en algo que es intangible, que solamente intuyes. En este proceso los apegos y los miedos surgen desde tu ego que se resiste a desaparecer, y la tentación de volver la vista atrás es casi irresistible al punto de querer hacer que las ilusiones sean verdad y no que la verdad disuelva las ilusiones en y para las que vives, pudiéndote convertir con tus dudas y en tu indecisión en una especie de estatua de sal, como le ocurrió a la esposa de Lot (hablo metafóricamente). Es inevitable que te parezca que tu mundo se derrumba. En mitad de esa hecatombe ¿cómo convencerse de que UCdM funciona? De hecho, esa hecatombe es una prueba de su funcionamiento que te costará entender y aceptar.

Algunas de las ideas que el libro de ejercicios presenta te resultarán difíciles de creer, mientras que otras tal vez te parezcan muy sorprendentes. Nada de eso importa. Se te pide simplemente que las apliques tal como se te indique. No se te pide que las juzgues. Se te pide únicamente que las uses. Es usándolas como cobrarán sentido para ti, y lo que te demostrará que son verdad. (L.1ªParte.Int.8)

Con frecuencia veo vídeos en youtube en los que algunos facilitadores del curso te venden la manera de mejorar tu estadía aquí. Han convertido el curso en una herramienta con la que conseguir tus propósitos de vida, p.e., curarte de alguna enfermedad, conseguir un trabajo mejor o una pareja con la que ser feliz. No lo juzgo pues esas prácticas forman parte de tu guión en el mundo, pero conviene recordar que el propósito del curso no es convertirse en una técnica para la superación personal ni en una herramienta para proveerte en el supermercado de la vida de todo lo que crees necesitar.
Supermarket - Squirrel_photos en Pixabay. Quiero un trabajo bien dulce y una novia picante.

Utilizar los principios de UCdM para intentar atraer cosas es lo que el mismo curso llama "magia"; aunque tú, como parte del sueño del mundo (como personaje soñado), no tienes realmente ningún poder de atracción. Esta última afirmación debiera relajarte pues si la crees te quita un gran peso de encima al eliminar toda responsabilidad sobre tu vida. Ello no quiere decir que te cruces de brazos en espera de que te ocurran las cosas que te tocan por destino, sino que actúes como lo harías si fueras una persona normal y sencilla ajena a los juegos mentales pretenciosos inducidos por el ego, quien cree que puede obtener el control de lo que ocurra. Pero incluso a veces hay que actuar así porque es lo mejor; me refiero a cruzarse enteramente de brazos, rindiéndose por completo, ya que suele pasar que recibes tus mejores regalos de la vida cuando no interfieres. De este modo podríamos decir que tu propósito sería saber lidiar con lo que te pase teniendo en cuenta que tu poder reside en la manera de encarar los hechos, bien resistiéndote y tratando de alterarlos, bien aceptando amorosamente lo que sea que la vida te venga a ofrecer.

Dicho lo anterior quiero explicar que hay dos hacedores en este mundo. Uno es la Gran Mente-ego o mente errónea (a quien comúnmente llamamos "Dios"), la cual hace y dicta tu guión y el de todos; un guión que se antoja enrevesado, traumático y extenuante. El otro es la Mente del E.S. o mente recta que más bien "deshace" el guión anterior. Cuando te adhieres a la mente recta o del E.S. (ésto lo haces cada vez que perdonas y fluyes con las situaciones "difíciles" que te ocurren reconociéndolas como lo que son, ilusiones) ahorras parte de tu guión, el cual se acorta y se va volviendo cada vez más amable y benigno. Pero el ego no tiene manera de comprobar científicamente el funcionamiento de tal afirmación; no hay forma de demostrar que con tu actitud amorosa hacia la vida consigas colapsar literalmente el tiempo acortando la duración de tu viaje hacia el despertar. 

No hay prueba que pueda convencerte de la verdad de lo que no deseas. (T-16.II.6.1)

La naturaleza de la mente es que siempre se refrenda a si misma; no la puedes someter a prueba para comprobar algo diferente a lo crees porque los resultados que obtengas darán fe de tus intenciones. Pero si cambias tu manera de pensar... mejor dicho, si dejas de pensar y te dejas llevar por el corazón (mente recta), necesariamente tienen que cambiar tu manera de ver y de sentir el mundo. Entre medias, entre que abandonas un sistema de pensamiento y acoges el otro tiene que producirse un desorden temporal necesario. La única señal que tienes de que el curso funciona es que, con el tiempo y una vez superado ese desorden, la confianza de la que hablamos al principio irá dando paso gradualmente a una actitud cada vez más amable y más pacífica hacia todo en tu vida (lo que el curso llama el sueño feliz). Puede parecer poco para el ego acostumbrado a ser tan analítico y exigente con las pruebas y los resultados, pero es más que suficiente.

El propósito del curso no es superarte como persona ni conseguir cosas; es que cada vez estés más en paz contigo mismo hasta que lo estés del todo, y nada más. Dios solo puede entrar donde hay paz, y es ese (ningún otro logro u objetivo) la muestra de que el curso funciona. Así que pregúntate: ¿Estás más en paz o no lo estás desde que estudias UCdM y lo aplicas consistentemente (pero que sea consistentemente) en tu vida? Si lo estás, funciona. Ya lo sabes.


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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...