jueves, 8 de noviembre de 2018

Lección 269 de Un Curso de Milagros

Mi vista va en busca de la faz de Cristo

1. Te pido que hoy bendigas mi vista. Mi vista es el medio que Tú has elegido para mostrarme mis errores y para poder ver más allá de ellos. Se me ha concedido poder tener una nueva percepción a través del Guía que Tú me diste, y, mediante Sus lecciones, superar la percepción y regresar a la verdad. Pido la ilusión que transciende todas las que yo inventé. Hoy elijo ver un mundo perdonado en el que todo lo que veo me muestra la faz de Cristo y me enseña que lo que contemplo es mío, y que nada existe, excepto Tu santo Hijo.
2. Hoy nuestra vista es bendecida. Compartimos una sola visión cuando contemplamos la faz de Aquel Cuyo Ser es el nuestro. Somos uno por razón de Aquel que es el Hijo de Dios, Aquel que es nuestra Identidad.

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Reflexión: O ves cuerpos separados o ves espíritu unificado. O ves un mundo de conflicto, condena, escasez y miedo, o un mundo de paz, perdón, abundancia y amor. Estas son las dos únicas alternativas por las que te puedes decidir, cada una de las cuales dependiendo de un sistema de pensamiento distinto y opuestos entre sí, el del ego y el del Espíritu Santo. El ejercicio de hoy te está diciendo lo que debes escoger si te has comprometido con el cambio de mentalidad que enseña UCdM, el cual te llevará a la corrección de tu percepción para que puedas llegar a vivir el sueño feliz del mundo, el preámbulo al Cielo.
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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Lección 268 de Un Curso de Milagros

Que todas las cosas sean exactamente como son

1. No permitas que hoy sea Tu crítico, Señor, ni que juzgue contra Ti. No permitas que interfiera en Tu creación, desfigurándola y convirtiéndola en formas enfermizas. Permítaseme estar dispuesto a no atacar su unidad imponiéndole mis deseos, y así dejarla ser tal como Tú la creaste. Pues de esta manera seré también capaz de reconocer a mi Ser tal como Tú lo creaste. Fui creado en el Amor y en el Amor he de morar para siempre. ¿Qué podría asustarme si dejo que todas las cosas sean exactamente como son?
2. Que nuestra vista no sea blasfema hoy, y que nuestros oídos no hagan caso de las malas lenguas. Sólo la realidad está libre de dolor. Sólo en la realidad no se experimentan pérdidas. Sólo la realidad ofrece completa seguridad. Y esto es lo único que buscamos hoy.

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Reflexión: El título del ejercicio de hoy, por sí sólo, puede llevar a confusión si no se lee y entiende el texto que acompaña, porque todas esas "cosas" no se refieren a las cosas del mundo. En concreto, esas "cosas" hace referencia a lo que es verdad absoluta, creación de Dios, y el sentido del título es el de no cambiar lo que es creación Suya. Pero si no se entiende lo anterior, el título por sí sólo pareciera estar invitándote a la pasividad absoluta en la vida, con todo lo que eso conlleva en situaciones donde se hace necesario actuar. Por ejemplo, imagina que tú me estás maltratando y que yo dejo que ese maltrato continúe indefinidamente porque me siento culpable y merecedor de castigo, pues "hay que dejar las cosas exactamente como son". Con mi sufrimiento pago mi culpa y siento que me gano el cielo. No, no se trata de eso. Otro ejemplo: ver enfermedad o cuerpos enfermizos hasta el punto de confundir a la persona con la enfermedad. 

Como decía, las "cosas" a las que se refiere el ejercicio de hoy es la creación de Dios, ¡Sus Hijos!. La lección está hablando de cómo la percepción errónea del ego distorsiona la realidad, viendo solamente cuerpos donde hay espíritu puro e inmortal. Una vez entendido ésto y en el ejemplo anterior, en vez de verme yo mismo como confinado en un cuerpo, sintiéndome culpable y necesitado de castigo y sufrimiento, me veo como lo que en realidad soy, un hijo de Dios, totalmente inocente, inmerecedor de ningún tipo de sufrimiento, así que inmediatamente pondré punto final al daño que tú me quieres infringir. Ahora soy consciente de que tu actuación hacia mí es una petición de auxilio que tú manifiestas de forma violenta porque alguna creencia dentro de ti te hace proyectar tu culpabilidad hacia fuera, pero yo no tengo razón para sufrir ni quiero sustentar tu comportamiento equivocado, ya que su aceptación sólo llevaría a prolongar la locura entre los dos. En el segundo ejemplo se trataría de dejar de enfocarse en la enfermedad, sea del tipo que sea (lo que no quiere decir que si estás pasando por un proceso dejes de tratarte o de ir al médico. Esto es otro tema que merece ser hablado en un post aparte).

La lección de hoy dice "que todos tus hijos sigan siendo tus hijos, Padre", que vea su pureza e inocencia y no cuerpos vulnerables susceptibles de ser atacados y castigados. Así que no intentemos cambiar la creación de Dios limitando nuestra visión a la percepción del ego la cual está enfocada solamente en lo que ven los ojos y en los juicios. Miremos más allá de la forma y las apariencias hacia lo infinito y eterno. Estamos despertando del sueño del mundo.

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lunes, 5 de noviembre de 2018

Lección 267 de Un Curso de Milagros

Mi corazón late en la paz de Dios

1. Lo que me rodea es la vida que Dios creó en Su Amor. Me llama con cada latido y con cada aliento; con cada acción y con cada pensamiento. La paz llena mi corazón e inunda mi cuerpo con el propósito del perdón. Ahora mi mente ha sanado, y se me concede todo lo que necesito para salvar al mundo. Cada latido de mi corazón me inunda de paz; cada aliento me infunde fuerza. Soy un mensajero de Dios, guiado por Su Voz, apoyado por Su amor y amparado eternamente en la quietud y en la paz de Sus amorosos Brazos. Cada latido de mi corazón invoca Su Nombre, y cada uno es contestado por Su Voz, que me asegura que en Él estoy en mi hogar.
2. Que preste atención sólo a Tu Respuesta, no a la mía. Padre, mi corazón late en la paz que el Corazón del Amor creó. Y es ahí y sólo ahí donde estoy en mi hogar.
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Explicación...Reflexión: Durante meses encabecé mis reflexiones a las lecciones con el nombre de "Explicación", ¡cómo si yo supiera!. Así que hoy por fin me decidí a cambiar esta palabra en todas las entradas por la de "reflexión", la cual me parece mucho más apropiada (pues en realidad se trata de una reflexión personal). Quiero que se entienda que mis meditaciones son siempre mi visión personal, y que tú, querido lector, con la mente abierta debes de considerarlas de esa manera y decidir siempre bajo tu propio criterio.

Me parecía correcto iniciar la lección de hoy de la manera en que lo he hecho porque, hablando de saber y explicar, el ego pretenderá saberlo todo, ser un maestro a vista de los demás para sentirse importante. En el lado opuesto de ese comportamiento, el ego necesitará muchas explicaciones y preguntará por todo, pero si se sabe cuestionado él mismo, entonces saboteará o ignorará las explicaciones y continuará buscando hasta escuchar algo que lo complazca y que no ponga en peligro su razón de ser. 

Siempre se ha hablado de la cabeza y del corazón. La cabeza sería equivalente al ego, quien necesita buscar una razón para todo, averiguar, justificar, calcular, analizar, viajar en el tiempo para encontrar respuestas o forjar ilusiones... El corazón, sin embargo, vive en el ahora, siente, intuye y sabe por descontado. La cabeza es inteligente, fría y controladora, sí, pero el corazón es sabio, amoroso y confiado. La cabeza induce a la acción, al bullicio exterior y está apegada a la forma. El corazón induce a la quietud, a la paz interior y está apegado a lo sin forma, lo invisible. La cabeza es mente errada en términos de UCdM, y el corazón es mente recta.

A Dios se llega a través del corazón. Es algo que no se puede entender porque el entendimiento es de la cabeza. Por eso la mente errada nunca podrá alcanzar el conocimiento de Dios, Quien no atiende a razones, a números, cálculos, explicaciones, leyes humanas... De esta manera la mente errada (o el ego) sólo puede aspirar a imaginar a Dios, como imagina todo lo demás, al diablo y todos esos culebrones del mundo-mundial en los que nos vemos envueltos a diario. Por eso es por lo que en este mundo "de-mente", dominio del ego, los hombres caminamos cegados por los juicios buscando las apariencias, las metas, los resultados y toda clase de ilusiones, sin ver la vida invisible que Dios creó.

Es sólo cuando nos experimentamos a nosotros mismos desde la mente recta (o sea, cuando entramos en conexión con nuestro Ser y somos amor puro, inocente y sin juicios), que vivimos desde el corazón y podemos conocer la paz de Dios. Ésto que digo es conocimiento de todos y no necesita explicaciones, como decía en el primer párrafo. La lección de hoy es una invitación a experimentar una y otra vez la paz de Dios buscando esa conexión interna, la cual está accesible para todos sólo con un poco de voluntad por nuestra parte.

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sábado, 3 de noviembre de 2018

La Vida no es difícil

La vida no es difícil, pero nos empeñamos en hacerla así cuando nos alineamos con el ego. A menudo escuchamos que si quieres algo tienes que sacrificarte, competir y luchar por ello para conseguirlo. Y cuando lo consigas, ¿qué?. No sabes si te vas a morir en el intento o al poco de lograrlo sin disfrutarlo. Hay además gente que se empeña en hacer de su vida un drama a través de la victimización, pues se complica viendo conflicto y problemas donde no los hay, alimentando y manteniendo activo su cuerpo dolor que no para de sentirse ofendido por cualquier minucia o malentendido.

La vida y el universo tal como lo experimentamos son una proyección de la mente dormida del Hijo de Dios, no de Dios, Quien es ajeno a este mundo de miedo. Ya lo he dicho muchas veces en mis posts apoyando a Un Curso de Milagros (UCdM). (Si eres nuevo y no conoces de lo que hablo, lee el apartado 27, VIII. El "héroe" del sueño" del capítulo 27 de UCdM). Sé que muchos de vosotros me acusaréis de ingenuo o de algo peor porque pensáis que luchar, esforzarse y sufrir son una necesidad para sobrevivir. Respeto tu opinión, es tu experiencia y la de la mayoría de la gente, pero la mayoría no hace la verdad. La lucha es un ideal del ego que conlleva la creencia en la separación y la individualidad, la escasez, la falta de confianza, la dependencia, etc, pero yo estoy hablando de ir más allá del ego y de sus creencias limitantes para fluir con la vida y disfrutarla de una manera sencilla. 

La vida es, sin calificativos, y dependiendo desde donde la vivas entonces la experimentarás de una u otra manera. Esa es tu única elección. Lo que determina esa manera son condicionamientos muy profundos ocultos en el subconsciente. Por eso es que la mayoría de las personas estarán en desacuerdo conmigo sobre la afirmación del título de este post; porque arrastran condicionamientos en contra de mi afirmación sin saber de ellos y porque creen que su manera de pensar y ver las cosas es la correcta. 

Pero no hay una manera correcta o incorrecta de ver las cosas. Simplemente vemos lo que queremos ver en un mecanismo que se apoya a sí mismo cuando actuamos en consecuencia en lo que es un círculo vicioso que copia a pequeña escala a la rueda de la vida a nivel macrocósmico. Por eso todo lo que contradiga nuestro punto de vista rompe nuestros esquemas (condicionantes) y nos parecerá extraño, una desviación, locura, un ataque...y nos dará miedo. El miedo es la barrera que nos impide despertar a la verdad o salir de cualquier otro problema que creamos tener. 

Como decía, el ego está ocupado en sobrevivir, es su principal prioridad motivada por el miedo, y si vives desde el ego tu vida girará en torno a la supervivencia y la búsqueda del bienestar del cuerpo exclusivamente con el que el ego se identifica; hasta que la muerte venga a buscarte y convierta en polvo todo lo que alguna vez has logrado. ¿Es eso lo que quieres?

El cuerpo es el instrumento que la mente fabricó en su afán por engañarse a sí misma. Su propósito es luchar. Mas el objetivo por el que lucha puede cambiar. Y entonces el cuerpo lucha por otro objetivo. Lo que ahora persigue lo determina el objetivo que la mente ha adoptado para substituir a la meta de engañarse a sí misma que antes tenía. La verdad puede ser su objetivo, tanto como las mentiras. Y así, los sentidos buscarán lo que da fe de la verdad.
(Libro de ejercicios. 4.¿Qué es el pecado?. 2)

"Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?" 
Mateo 16:25-26

"Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."
Mateo 6:26-33


Los Hijos de Dios tienen derecho al perfecto bienestar que resulta de tener perfecta confianza. Hasta que no logran esto, se agotan a sí mismos y desperdician sus verdaderos poderes creativos en fútiles intentos de obtener un mayor bienestar valiéndose de medios inadecuados. Sin embargo, los medios reales ya les han sido provistos y no requieren esfuerzo alguno por su parte. La Expiación es la única ofrenda digna de ser ofrecida en el altar de Dios, debido al valor que el altar en sí tiene. Fue creado perfecto y es absolutamente digno de recibir perfección. Entre Dios y Sus creaciones existe una perfecta interdependencia. El depende de ellas porque las creó perfectas. Les dio Su paz para que nada las pudiese alterar ni engañar. Siempre que tienes miedo, te engañas a ti mismo, y tu mente no puede servir al Espíritu Santo. Eso te deja hambriento, pues te niega el pan de cada día. Dios se siente solo sin Sus Hijos, y Sus Hijos se sientes solos sin Él. Tienen que aprender a ver el mundo como un medio para poner fin a la separación. La Expiación es la garantía de que finalmente lo lograrán.
(T-2.III.5)

3. Piensa en la liberación que te brinda el reconocimiento de que no estás atado a las extrañas y enrevesadas leyes que has promulgado para que te salven. Crees realmente que te morirías de hambre a menos que tengas fajos de tiras de papel moneda y montones de discos de metal. Crees realmente que una pequeña píldora que te tomes o que cierto fluido inyectado en tus venas con una fina aguja te resguardará de las enfermedades y de la muerte. Crees realmente que estás solo a no ser que otro cuerpo esté contigo.
4. La demencia es la que piensa estas cosas. Tú las llamas leyes y las anotas bajo diferentes nombres en un extenso catálogo de rituales que no sirven para nada ni tienen ningún propósito. Crees que debes obedecer las "leyes" de la medicina, de la economía y de la salud. Protege el cuerpo y te salvarás.
5. Eso no son leyes, sino locura. El cuerpo se ve amenazado por la mente que se hace daño a sí misma. El cuerpo sufre sólo para que la mente no pueda darse cuenta de que es la víctima de sí misma. El sufrimiento corporal es una máscara de la que la mente se vale para ocultar lo que realmente sufre. No quiere entender que es su propia enemiga; que se ataca a sí misma y que quiere morir. De esto es de lo que tus "leyes" quieren salvar al cuerpo. Para esto es para lo que crees ser un cuerpo.
6. No hay más leyes que las de Dios. Esto necesita repetirse una y otra vez hasta que te des cuenta de que es aplicable a todo lo que has hecho en oposición a la Voluntad de Dios. Tu magia no tiene sentido. Lo que pretende salvar no existe. Únicamente lo que pretende ocultar te salvará.
(L-76)
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miércoles, 31 de octubre de 2018

Lección 266 de Un Curso de Milagros

Mi santo Ser mora en ti, Hijo de Dios

1. Padre, me diste todos Tus Hijos para que fuesen mis salvadores y mis consejeros de visión; los heraldos de Tu santa Voz. En ellos Tú te ves reflejado y en ellos Cristo me contempla desde mi Ser. No permitas que Tu Hijo se olvide de Tu santo Nombre. No permitas que Tu Hijo se olvide de su santo Origen. No permitas que Tu Hijo se olvide de que su nombre es el Tuyo.
2. En este día entramos al paraíso, invocando el Nombre de Dios y el nuestro, reconociendo nuestro Ser en cada uno de nosotros y unidos en el santo Amor de Dios. ¡Cuántos salvadores nos ha dado Dios! ¿Cómo podríamos perdernos en nuestro trayecto hacia Él, cuando Él ha poblado el mundo con aquellos que señalan hacia Él, y nos ha dado la vista para poder contemplarlos?

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Reflexión: Existen dos planes para tu salvación. El del ego no conduce a ningún sitio pues no salva en absoluto.

Tal es el plan del ego para tu salvación. Seguramente habrás notado que está completamente de acuerdo con la doctrina básica del ego que reza: "Busca, pero no halles". Pues, ¿qué mejor garantía puede haber de que no hallarás la salvación que canalizar todos tus esfuerzos buscándola donde no está?
(L-pl1.71.4)

El otro plan de salvación, el de Dios, le da la vuelta al del ego pues dice: "encuentra en todas partes". ¿Cómo es eso? Su plan ve en todos y cada uno de tus hermanos tu salvación.

La Voluntad de Dios es que tú encuentres la salvación. ¿Cómo, entonces, no te iba a haber proporcionado los medios para encon­trarla? Si Su Voluntad es que te salves, tiene que haber dispuesto que alcanzar la salvación fuese posible y fácil. Tienes hermanos por todas partes. No tienes que buscar la salvación en parajes remotos. Cada minuto y cada segundo te brinda una oportuni­dad más para salvarte.
(T.9.VII.1:1-6)

Tú deseas hacer que todos tus encuentros sean felices y discurran en perfecta paz, pero aún no has asentado suficientemente tu divinidad y ante cualquier provocación te ves arrastrado por los impulsos del ego a defenderte o atacar. Es por eso que no debes desanimarte si alguno de esos encuentros resulta siendo desagradable, conflictivo o si eres cuestionado y te sientes tentado de sentirte culpable. Tu trabajo consiste en perdonar/te, da igual si es en retrospectiva y lo haces después que ya no estás con el hermano con el que has bregado.¡Recuerda que lo que ocurrió no importa porque nunca ha pasado!. 

El Hijo de Dios es Uno. Tu Ser y el de todos tus hermanos es el mismo Ser, y cada encuentro con uno de ellos, aunque sea conflictivo, te abre la puerta a la salvación si lo miras desde la perspectiva del Espíritu Santo. Cada encuentro con un hermano es una ocasión para recordar tu Ser y para recordar nuestro origen en Dios.

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martes, 30 de octubre de 2018

La vida es un Kōan

A menudo nos planteamos el sentido de la vida y le damos vueltas y vueltas. Nos ocurren cosas que no deseamos y nos hacen sentir mal, y queremos darle solución o un significado para justificar tanto dolor y sufrimiento. El ego siempre quiere respuestas y te atormentará para obtenerlas, pero la vida está hecha para que no las obtengas, al menos lo que son respuestas definitivas. Cualquier cosa que lo parezca no es más que un placebo, un engaño para calmarte durante un tiempo, pero pronto, tu mente inquisidora volverá a la carga para arrebatarte la paz.

El universo y la vida es un sueño de la mente dormida que se alimenta con lo imposible, con lo que no existe. ¿Puedes darle respuesta a tus sueños? Y si se la dieras, ¿te aferrarías a ella como si fuera una verdad absoluta?. La vida es un Kōan que no tiene solución lógica alguna. Su única salida es despertar de ella. Así que deja de darle vueltas a tu mente, aquietate, observa/te atentamente, deja morir poco a poco a quien hace preguntas dentro de ti, acepta lo que te traiga tu vida (que no quiere decir que no hagas nada al respecto) y lo más importante, perdona/te.

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sábado, 27 de octubre de 2018

Lección 265 de Un Curso de Milagros

Lo único que veo es la mansedumbre de la creación

1. Ciertamente no he comprendido el mundo, ya que proyecté sobre él mis pecados y luego me vi siendo el objeto de su mirada. ¡Qué feroces parecían! ¡Y cuán equivocado estaba al pensar que aquello que temía se encontraba en el mundo en vez de en mi propia mente! Hoy veo el mundo en la mansedumbre celestial con la que refulge la creación. En él no hay miedo. No permitas que ninguno de mis aparentes pecados nuble la luz celestial que refulge sobre el mundo. Lo que en él se refleja se encuentra en la Mente de Dios. Las imágenes que veo son un reflejo de mis pensamientos. Pero mi mente es una con la de Dios. Por lo tanto, puedo percibir la mansedumbre de la creación.
2. En la quietud quiero contemplar el mundo, el cual refleja únicamente Tus Pensamientos, así como los míos. Concédaseme recordar que son lo mismo, y veré la mansedumbre de la creación.
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Reflexión: La Mansedumbre significa quietud así que hoy se te invita a ella para recordar a Dios. La importancia de la quietud viene recogida en diferentes textos espirituales. Por ejemplo:  

"Aquiétate y recuerda que YO SOY Dios". 
                                                            Salmos 46.10

Ieoshúa (Jesús) ha dicho: Si os dicen "¿De donde venís?", decidles "Hemos venido de la luz, el lugar donde la luz se ha originado por sí misma, él se puso de pie y se reveló en las imágenes de ellos." Si os dicen "¿Quiénes sois?", decid "Somos los Hijos de El y somos los escogidos del Padre viviente." Si os preguntan "¿Cuál es el signo en vosotros de vuestro Padre?", decidles "Es movimiento con reposo."
Evangelio apócrifo de Tomás.57


El texto de Salmos sin más indicaciones pareciera referirse a la quietud física, o al menos así ha sido infinidad de veces interpretado. Mucha gente utiliza esta cita para invitar a la meditación silenciosa. Eso está muy bien si te ayuda a encontrar cierta tranquilidad interior, pero en el evangelio de Tomás se da a entender que no se trata sólo de la quietud corporal. De hecho, el mérito es alcanzar un estado de reposo o quietud en medio del ajetreo de tu vida cotidiana, pues la quietud del cuerpo no significa nada si no disfrutas de paz mental. Por eso es que se habla de "movimiento con reposo". Recuerda que el cuerpo seguirá siempre a la mente pues la causa radica en la mente y lo que haya en ésta luego se reflejará como efecto en el cuerpo. Un loco puede llevar puesta una camisa de fuerza pero seguirá estando loco.

Dicho lo anterior, la quietud, la mansedumbre, el reposo, la indefensión o como quieras llamarlo, no son debilidad, son auténtico poder y fortaleza pues no sienten miedo y por ello no se sienten atacadas.


El recuerdo de Dios aflora en la mente que está serena. No puede venir allí donde hay conflicto, pues una mente en pugna consigo misma no puede recordar la mansedumbre eterna.
(T-23.I.1:2)

La mansedumbre viene con el perdón. Si cualquier situación todavía te altera eso quiere decir que aún no has perdonado en ella todo lo que tienes que perdonar. En tu subconsciente aún quedan restos de inseguridades, culpa y miedos por sanar.

¿Deseas una quietud que no pueda ser perturbada, una mansedumbre eternamente invulnerable, una profunda y permanente sensación de bienestar, así como un descanso tan perfecto que nada jamás pueda interrumpirlo? El perdón te ofrece todo eso y más.
(L-pl1.122.1:6)

Cuando esparces mansedumbre, obtienes mansedumbre.

La única seguridad radica en extender el Espíritu Santo porque a medida que ves Su mansedumbre en otros, tu propia mente se percibe a sí misma como totalmente inofensiva. Una vez que puede aceptar esto completamente, no ve necesidad alguna de protegerse. La protección de Dios alborea entonces sobre ella, asegurándole que está perfectamente a salvo para siempre. Los que están perfectamente a salvo son completamente benévolos.
(T-6.III.3.1:2)

Lo contrario también es cierto. El refranero popular lo recoge de la siguiente manera: "El que siembra vientos, recoge tempestades"

1. Para los maestros de Dios el daño es algo imposible. No pueden infligirlo ni sufrirlo. El daño es el resultado de juzgar. Es el acto deshonesto que sigue a un pensamiento deshonesto. Es un veredicto de culpabilidad contra un hermano, y por ende, contra uno mismo. Representa el fin de la paz y la negación del aprendizaje. Demuestra la ausencia del plan de aprendizaje de Dios y el hecho de haber sido substituido por la demencia. Todo maestro de Dios tiene que aprender -y bastante pronto en su proceso de formación- que hacer daño borra completamente su función de su conciencia. Hacer daño le confundirá, le hará abrigar sospechas y sentir ira y temor. Hará que le resulte imposible aprender las lecciones del Espíritu Santo. Tampoco podrá oír al Maestro de Dios, Quien sólo puede ser oído por aquellos que se dan cuenta de que hacer daño, de hecho, no lleva a ninguna parte, y de que nada provechoso puede proceder de ello. Los maestros de Dios, por lo tanto, son completamente mansos.
2. Necesitan la fuerza de la mansedumbre, pues gracias a ella la función de la salvación se vuelve fácil. Para los que hacen daño, llevar a cabo dicha función es imposible. Pero para quienes el daño no tiene significado, la función de la salvación es sencillamente algo natural. ¿Qué otra elección sino ésta tiene sentido para el que está en su sano juicio? ¿Quién, de percibir un camino que conduce al Cielo, elegiría el infierno? ¿Y quién elegiría la debilidad que irremediablemente resulta de hacer daño, cuando puede elegir la fuerza infalible, todo-abarcante e ilimitada de la mansedumbre? El poder de los maestros de Dios radica en su mansedumbre, pues han entendido que los pensamientos de maldad no emanan del Hijo de Dios ni de su Creador. Por lo tanto, unen sus pensamientos a Aquel que es su Fuente. Y así, su voluntad, que siempre fue la de Dios, queda libre para ser como es.
(M-4.IV)

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...