domingo, 10 de febrero de 2019

Mensaje:

GRACIAS A TODOS LOS LECTORES QUE DESDE EL ANONIMATO LEÉIS MIS ENTRADAS DÍA A DÍA.
VUESTRA GENEROSA PRESENCIA ES UN REGALO QUE ME MANTIENE CON EL ÁNIMO ALTO PARA DESARROLLAR ESTA GRAN TAREA QUE ES ESCRIBIR SOBRE LAS LECCIONES DE UCDM.
¡GRACIAS!

sábado, 9 de febrero de 2019

Lección 320 de Un Curso de Milagros

Mi Padre me da todo poder

1. El Hijo de Dios no tiene límites. Su fuerza es ilimitada, así como su paz, su júbilo, y todos los atributos con los que su Padre lo dotó en su creación. Lo que dispone con su Creador y Redentor se hace. Lo que su santa voluntad dispone jamás puede ser negado porque su Padre refulge en su mente, y deposita ante ella toda la fuerza y amor de la tierra y del Cielo. Yo soy aquel a quien todo esto se le da. Yo soy aquel en quien reside el poder de la Voluntad del Padre.
2. Tu Voluntad puede hacer cualquier cosa en mí y luego extenderse a todo el mundo a través de mí. Tu Voluntad no tiene límites. Por lo tanto, a Tu Hijo se le ha dado todo poder.

* * *
Reflexión: No hay nada que se oponga al poder de tu santa voluntad, pero no es eso lo que crees porque no sabes con seguridad cual es tu voluntad, ni sobre qué actúa tu poder. Hoy vamos a aclarar estas cosas y alguna más. 

La Voluntad de Dios es que tú seas Su Hijo (si no, no te hubiera creado), y tu voluntad es que Él sea Tu Padre (¡Lo puedes negar pero no lo puedes evitar!). La Voluntad de Dios y la tuya son la misma y es que los dos estéis unidos. ¿Hay algo que se pueda oponer a la Voluntad de Dios?. La razón te dirá que no lo hay, y que tampoco se puede estar separado de Él; sin embargo es lo que crees cuando te identificas con el ego. Cuando estás en el ego pierdes tu poder. Todos los problemas que parecemos tener en el mundo derivan del sueño de separación del ego. Pensar que puedes oponerte a la Voluntad del Padre es negar tu voluntad y tu Ser. Eso provoca conflicto en ti y limita tu poder. Cuando te alineas con tu Ser, con Dios, liberas tu poder que es el mismo poder de Dios, el poder para crear. Pero, ¿para crear qué?.

Sólo tú puedes limitar tu poder creativo, aunque la Voluntad de Dios es liberarlo. No es Su Voluntad que te prives a ti mismo de tus creaciones, de la misma manera en que tampoco es Su Voluntad privarse a Sí Mismo de las Suyas. ¡No prives a la Filiación de tus regalos o te privarás a ti mismo de Dios! El egoísmo es cosa del ego, pero la plenitud del Ser pertenece al ámbito del espíritu porque así es como Dios lo creó.
(T-7.IX.1.1:4)

Tienes todo el poder porque eres Hijo de Dios, creado a su imagen y semejanza, pero, ¿cuáles son tus creaciones? Tus creaciones son el equivalente a ti a lo que tú eres a Dios. 

De la misma manera en que el Pensamiento creador de Dios procede de Él hacia ti, así tu pensamiento creador no puede sino proceder de ti hacia tus creaciones. Sólo de esta manera puede extenderse todo poder creativo. Las obras de Dios no son tus obras, pero tus obras son como las Suyas. Él creó a la Filiación y tú la expandes. Tienes el poder de acrecentar el Reino, aunque no de acrecentar a su Creador. Reivindicas ese poder cuando te mantienes alerta sólo en favor de Dios y de Su Reino. Al aceptar que tienes ese poder, aprendes a recordar lo que eres.
(T-7.I.2.3:9)

Dice el párrafo anterior que puedes expandir la Filiación acrecentando el Reino. Tu creaciones son extensiones de tu Ser porque son tus regalos de Amor (dediqué las lecciones 315 y 316 a hablar de los regalos). Tu poder reside en que puedes crear todo el Amor que quieras multiplicándote a ti mismo, porque eso es lo que tú eres. Extiendes el Reino cuando lo compartes con tus hermanos. Conocer tus creaciones exige que te re-conozcas tú como quien verdaderamente eres, y re-conozcas a Tu Creador. 

Hoy además recomiendo la siguiente lectura. Aclararte que tú eres el Pensamiento de Dios:

¿Qué es la creación?

1. La creación es la suma de todos los Pensamientos de Dios, en número infinito y sin límite alguno en ninguna parte. Sólo el Amor crea, y únicamente a Su semejanza. Jamás hubo tiempo alguno en el que todo lo que creó no existiese. Ni jamás habrá tiempo alguno en que nada que haya creado sufra merma alguna. Los Pensamientos de Dios han de ser por siempre y para siempre exactamente como siempre han sido y como son: inalterables con el paso del tiempo, así como después de que éste haya cesado.
2. Los Pensamientos de Dios poseen todo el poder de su Creador. Pues Él quiere incrementar el Amor extendiéndolo. Y así, Su Hijo participa en la creación, y, por lo tanto, no puede sino compartir con su Padre el poder de crear. Lo que Dios ha dispuesto que sea uno eternamente, lo seguirá siendo cuando el tiempo se acabe, y no cambiará a través del tiempo, sino que seguirá siendo tal como era antes de que surgiera la idea del tiempo.
3. La creación es lo opuesto a todas las ilusiones porque es la verdad. La creación es el santo Hijo de Dios, pues en la creación Su Voluntad es plena con respecto a todo, al hacer que cada parte contenga la Totalidad. La inviolabilidad de su unicidad está garantizada para siempre, perennemente a salvo dentro de Su santa Voluntad, y más allá de cualquier posibilidad de daño, separación, imperfección o de nada que pueda mancillar en modo alguno su impecabilidad.
4. Nosotros, los Hijos de Dios, somos la creación. Parecemos estar separados y no ser conscientes de nuestra eterna unidad con Él. Sin embargo, tras todas nuestras dudas y más allá de todos nuestros temores, todavía hay certeza, pues el Amor jamás abandona Sus Pensamientos, y ellos comparten Su certeza. El recuerdo de Dios se encuentra en nuestras mentes santas, que son conscientes de su unicidad y de su unión con su Creador. Que nuestra función sea únicamente permitir el retorno de este recuerdo y que Su Voluntad se haga en la tierra, así como que se nos restituya nuestra cordura y ser solamente tal como Dios nos creó.
5. Nuestro Padre nos llama. Oímos Su Voz y perdonamos a la creación en Nombre de su Creador, la Santidad Misma, Cuya santidad Su creación comparte con Él; Cuya santidad sigue siendo todavía parte de nosotros.

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viernes, 8 de febrero de 2019

Lección 319 de Un Curso de Milagros

Vine a salvar al mundo

1. He aquí un pensamiento del que se ha eliminado toda traza de arrogancia y en el que sólo queda  la verdad. Pues la arrogancia se opone a la verdad. Mas cuando la arrogancia desaparece, la verdad viene inmediatamente y llena el espacio que, al irse el ego, quedó libre de mentiras. Únicamente el ego puede estar limitado y, por consiguiente, no puede sino perseguir fines limitados y restrictivos. El ego piensa que lo que uno gana, la totalidad lo pierde. La Voluntad de Dios, sin embargo, es que yo aprenda que lo que uno gana se le concede a todos.
2. Padre, Tu Voluntad es total. Y la meta que emana de ella comparte su totalidad. ¿Qué otro objetivo podrías haberme encomendado sino la salvación del mundo? ¿Y qué otra cosa sino eso podría ser la Voluntad que mi Ser ha compartido Contigo?

* * *
Reflexión: Hoy no voy a hacer ninguna reflexión, pero voy a contar un chiste.

Están todos los Vengadores reunidos en su cuartel general. Tú sabes quienes son, todos los héroes deUniverso cinematográfico de Marvel. Como están aburridos, se ponen a presumir de lo que son capaces de hacer. El Capitán América dice: 

- Con un lanzamiento de mi escudo soy capaz de salvar a 100 personas a la vez

Iron-Man responde: 

- Eso no es nada chaval. Yo con los poderes de mi increíble traje puedo salvar a 10.000 personas de un vuelo supersónico.

Thor no se queda al margen de la conversación:

- Bah. ¡Qué me vais a contar!. Yo sin martillo y cuando quise detener el Ragnarok salvé a 100 millones.

Y dice Ant-Man, el hombre hormiga, casi de manera inaudible: 

- Pues a pesar de mi tamaño de hormiga, yo con un solo pensamiento puedo salvar el mundo.

Todos se le quedan mirando y empiezan a reírse de él. Y Ant-Man replica:

- ¡Eh, eh, que me he hecho estudiante de Un Curso de Milagros!

* * *

jueves, 7 de febrero de 2019

Lección 318 de Un Curso de Milagros

Yo soy el medio para la salvación, así como su fin

1. En mí -el santo Hijo de Dios- se reconcilian todos los aspectos del plan celestial para la salvación del mundo. ¿Qué podría estar en conflicto, cuando todos los aspectos comparten un mismo propósito y una misma meta? ¿Cómo podría haber un solo aspecto que estuviese separado o que tuviese mayor o menor importancia que los demás? Yo soy el medio por el que el Hijo de Dios se salva, porque el propósito de la salvación es encontrar la impecabilidad que Dios ubicó en mí. Fui creado como aquello tras lo cual ando en pos. Soy el objetivo que el mundo anda buscando. Soy el Hijo de Dios, Su único y eterno amor. Yo soy el medio para la salvación, así como su fin.
2. Permíteme hoy, Padre mío, asumir el papel que Tú me ofreces al pedirme que acepte la Expiación para mí mismo. Pues lo que de este modo se reconcilia en mí se reconcilia igualmente en Ti.
* * *
Reflexión: Sólo el ego busca y cree que tiene que evolucionar y lavar el karma por su culpa; por eso cree que necesita un pasado y un futuro. Por eso el ego, en su búsqueda, necesita estar creando espacio-tiempo. Siempre que estás buscando algo separado de ti estás identificándote con el ego. 

Fuiste creado como aquello tras lo cual andas a la búsqueda. Ni siquiera tienes que buscar sino, simplemente, encontrarte. Encontrarte lo puedes hacer ahora, continuamente en el instante presente y sin tener que ir a ninguna parte. Sólo el espíritu se puede encontrar porque se sabe a si mismo como extensión de Dios, por lo tanto se reconoce como medio y como fin. El espíritu no tiene que evolucionar ni tiene necesidad de tiempo pues ya es todo lo que puede ser, ahora. Y ese reconocimiento produce la expiación al deshacer todas las ilusiones del ego, el karma, la evolución, el espacio-tiempo y la necesidad de salvación. Nunca has tenido necesidad de ella porque nunca fuiste condenado ni nunca te separaste de Dios.

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miércoles, 6 de febrero de 2019

Lección 317 de Un Curso de Milagros

Sigo el camino que se me ha señalado

1. Tengo una misión especial que cumplir, un papel que sólo yo puedo desempeñar. La salvación espera hasta que yo elija asumir ese papel como mi único objetivo. Hasta que no tome esa decisión, seré un esclavo del tiempo y del destino humano. Pero cuando por mi propia voluntad y de buen grado vaya por el camino que el plan de mi Padre me ha señalado, reconoceré entonces que la salvación ya ha llegado, que se les ha concedido a todos mis hermanos y a mí junto con ellos.
2. Padre, Tu camino es el que elijo seguir hoy. Allí donde me conduce, es adonde elijo ir; y lo que quiere que haga, es lo que elijo hacer. Tu camino es seguro y el final está garantizado. Allí me aguarda Tu recuerdo. Y todos mis pesares desaparecerán en Tu abrazo, tal como le prometiste a Tu Hijo, quien pensó erróneamente que se había alejado de la segura protección de Tus amorosos Brazos.

* * * 
Reflexión: La lección de hoy es afín a la Lección 98, la cual decía "Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación". Es un voto de fe. Ese papel es tu misión especial porque sólo tú, y nadie más que tú, lo puede desempeñar. Nadie te puede salvar. ¡Ah! Y sólo lo puedes hacer de buen grado, porque para salvarte tú y salvar al mundo hay que sentirse bien. Recuerda que la antesala del cielo es un mundo feliz, y no puedes ver un mundo feliz si tú mismo no lo eres pues el mundo será un reflejo de tu propia dicha. 

Nadie que no esté convencido de poder hacer algo puede llevarlo a cabo. Solamente la creencia de que eres incapaz te impide hacer lo que este curso propone, que es seguir su camino. No se te pide que no te salgas ni que no te pares en ningún momento. Está bien tomar un descanso si sientes que lo necesitas; pero no abandones.

"¿No te das cuenta de que todo tu sufrimiento procede de la extraña creencia de que eres impotente?"
(T-21.VII.1.1)

La impotencia que puedas sentir a veces quizás se deba a que aún no tienes claro hacia dónde te conduce este curso. Seguir un camino que has olvidado requiere confianza. Por eso la fe es tan importante, porque es sólo cuando camines que puedes descubrir que ya pisas sobre tu destino; que tus pies te sostienen sobre tu salvación, pues ésta ya está contigo. Sólo necesitas mantenerte en marcha siendo seguro que llegarás a tu destino. Si no lo haces seguirás esclavo de los designios del ego y de su mundo de infelicidad.

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martes, 5 de febrero de 2019

Lección 316 de Un Curso de Milagros

Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen

1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis hermanos hacen me pertenece, así también cada regalo que yo hago me pertenece a mí. Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. Su gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo, y más allá del tiempo también. Mis arcas están llenas, y los ángeles vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda, y sólo se puedan añadir más. Déjame llegar allí donde se encuentran mis tesoros, y entrar a donde en verdad soy bienvenido y donde estoy en mi casa, rodeado de los regalos que Dios me ha dado.
2. Padre, hoy quiero aceptar Tus regalos. No los reconozco. Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y estimarlos como lo único que deseo.

* * *
Reflexión: La lección de hoy es continuación de la anterior (Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen). Si los regalos de mis hermanos y los mios me pertenecen no es porque me arrogue el privilegio egoísta de acapararlos todos. Mis regalos también pertenecen a ellos tanto como los suyos. Aquí existe un sentido claro de reciprocidad, de como la naturaleza del regalo es compartido, de cómo nadie es una isla y todos nos afectamos los unos a los otros con nuestra manera de pensar y actuar; y habla también de la unicidad pues todos somos uno. Es por eso que las enseñanzas de UCdM, aunque parezcan dualistas, no es más que para facilitar su entendimiento, pero son de naturaleza advaita pura. 

Todo lo que doy es a mi mismo a quien se lo doy
                                                                                              (L-126)

No voy a repetir la reflexión que ya hice anteriormente. Te invito a que leas la de la lección anterior, si no lo has hecho todavía, para que el tema de hoy cobre sentido (pincha aquí para ir a la lección 315), pues entendiendo el anterior se entiende éste.
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lunes, 4 de febrero de 2019

Lección 315 de Un Curso de Milagros

Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen

1. En cada momento de cada día se me conceden miles de tesoros. Soy bendecido durante todo el día con regalos cuyo valor excede con mucho el de cualquier cosa que yo pudiera concebir. Un hermano le sonríe a otro, y mi corazón se regocija. Alguien expresa su gratitud o su compasión, y mi mente recibe ese regalo y lo acepta como propio. Y todo el que encuentra el camino a Dios se convierte en mi salvador, me señala el camino y me asegura que lo que él ha aprendido sin duda me pertenece a mí también.
2. Gracias, Padre, por los muchos regalos que me llegan hoy y todos los días, procedentes de cada Hijo de Dios. Los regalos que mis hermanos me pueden hacer son ilimitados. Ahora les mostraré mi agradecimiento, de manera que mí gratitud hacia ellos pueda conducirme a mi Creador y a Su recuerdo.
* * * 
Reflexión: ¿Cuáles son los regalos de los que habla la lección de hoy?. De aquí al final encontraremos que se hacen muchas alusiones a ellos, y el mismo curso dedica el capítulo 7 del texto a "Los regalos del Reino", así que conviene aclarar a qué se refieren. 

De primeras, lo que se viene a la cabeza es que un regalo es un objeto. ¡El ego asocia todo a la forma y él mismo no puede subsistir sin ella en mente!, por eso se aligera a interpretar el regalo como algo tangible. Pero aquí no hablamos de objetos ni de la forma organoléptica que adoptan, pues como el cuerpo, un regalo material es neutro en sí mismo, pudiéndolo usar con muchos fines y de muchas maneras. 

La lección de hoy da a entender que hablamos de regalos intangibles cuando dice: "Un hermano le sonríe a otro, y mi corazón se regocija. Alguien expresa su gratitud o su compasión, y mi mente recibe ese regalo...". Hablamos del resultado de una interacción de vida, de un actuar compartiendo una vivencia. Es la consecuencia anímica de dar y recibir. ¿Recuerdas la parábola de los talentos? (Mt 25:14-30). Pues los regalos no son tanto las habilidades para hacer y multiplicar cosas creando riqueza material, sino la capacidad de hacerlas de tal modo que elevas el espíritu propio y el de otras personas. Todos tenemos talentos pero no son más importantes que la predisposición para expresarlos desde lo más hondo de nuestro Ser; pero con frecuencia los ocultamos egoístamente, o los expresamos de mala manera porque vivimos con miedo y culpa, y entonces los regalos se malogran.

Ciertamente, los regalos pueden adoptar dos naturalezas diferentes dependiendo de si proceden de la mente recta o de la mente errada: los que proceden de la primera aportan dicha y paz, las cuales ayudan a incrementar el Reino porque además nos unen unos a otros como un todo, una unidad. La segunda naturaleza es totalmente desgraciada, provocando malestar, descontento, tristeza, ira, envidia, separación entre las personas, lo que alarga la sombra de la oscuridad en el mundo. Los regalos del ego no serían tales si no fueran aceptados por el mismo ego de la gente, pero alguien nos insulta y nos apresuramos a devolver la ofensa; nos miran mal y hacemos lo mismo. 

Se te ofrecen dos regalos. Cada uno de ellos es un todo en sí mismo y no puede ser aceptado parcialmente. Cada uno de ellos es un cuadro de todo lo que puedes tener, aunque desde una perspectiva muy diferente. No puedes comparar su valor comparando el cuadro de uno con el marco del otro. Debes comparar únicamente los cuadros, pues, de otro modo, la comparación no tendría ningún sentido. Recuerda que el cuadro es lo que constituye el regalo. Y Sólo sobre esa base eres realmente libre de elegir. Contempla los cuadros. Contempla los dos. Uno es un cuadro diminuto, difícil de ver bajo las pesadas sombras de su enorme y desproporcionado marco. El otro tiene un marco liviano, está colgado en plena luz y es algo maravilloso de contemplar debido a lo que es.
(T-17.IV.12)

El párrafo anterior nos habla de la naturaleza de los regalos equiparándolos con un cuadro. Los regalos del ego hacen énfasis en el envoltorio o "marco", el cual es muy grande en relación al tamaño del cuadro, lo que quiere decir que hacen énfasis en la forma que adoptan al momento de ofrecerlos, en su apariencia, en el querer hacerlos notar porque persiguen un fin y queremos respuestas. Son regalos motivados en la mezquindad y los intereses que rigen en el mundo.

Toda defensa opera dando regalos, y los regalos son siempre una miniatura -montada en marco de oro- del sistema de pensamiento que la defensa protege. Se trata de un marco muy elaborado, repleto de gemas, y profusamente tallado y pulido. Su propósito es ser valioso en sí mismo, y desviar tu atención de lo que encierra. Mas no puedes tener el marco sin el cuadro. Las defensas operan para hacerte creer que sí puedes.
(T-17.IV.7.4:8)

Los regalos del Reino, sin embargo, presentan un marco pequeño y simple en relación al mismo cuadro, lo que quiere decir que se llevan a cabo sin perseguir ningún objetivo, sin esperar retribución alguna, pues son actos movidos por el corazón. Son en sí mismos una entrega generosa del propio Ser, de tu divinidad.

Dios no limita en modo alguno Sus regalos. Tú constituyes Sus regalos, por consiguiente, tus regalos son necesariamente como los Suyos. Los regalos que le haces al Reino no pueden sino ser como los regalos que Él te hace a ti. 
(T-7.I.4.6:8)

Yo le di al Reino únicamente amor porque creí que eso era lo que yo era. Lo que tú crees ser determina los regalos que haces, y si Dios te creó extendiéndose a Sí Mismo hasta dar lugar a lo que eres, sólo puedes extenderte a ti mismo tal como Él lo hizo. Sólo la dicha aumenta eternamente, pues la dicha y la eternidad son inseparables. Dios se extiende hacia afuera, más allá de todo límite y más allá del tiempo, y tú que eres co-creador con Él, extiendes Su Reino eternamente y más allá de todo límite. La eternidad es el sello indeleble de la creación. Los eternos son felices y viven en paz eternamente.
(T-7.I.5)

La lección de hoy te dice que aceptes los regalos de tu hermano. No dice que aceptes los "buenos" regalos y que rechaces los "malos" diferenciando entre unos y otros, sino que los mete a todos en un mismo paquete. Por supuesto que puedes escoger lo que aceptas de la vida pues gozas del poder de elección. Hay una leyenda referente a Buda que cuenta que un hombre quiso ponerlo a prueba escupiéndole a la cara. Ahí los discípulos quisieron echarse encima para darle su merecido, pero Buda los detuvo. Entonces, se dirigió al hombre con el ánimo impasible y saludándolo con una reverencia le vino a decir:

- Gracias por lo que has hecho porque me ha servido para darme cuenta de que he superado la ira. No sólo eso sino que he descubierto que mis discípulos aún no están preparados.

Buda usó un regalo del ego para transformarlo e incrementar el Reino. No todos estamos capacitados para hacer lo que hizo Buda. Pero si no te sientes capaz de actuar como él ante un mal regalo, puedes al menos tratar de no reaccionar de mala manera retirándote. Eso, de por sí, ya es una gran respuesta porque estás parándole los pies al ego. De esa manera quizás no puedas extender el Reino por una vez, pero ayudas a que la pesadumbre del mundo pierda fuerza.

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El Viaje de Shimón

  Judea, año 14 d.C. Shimón emprende un viaje hacia Alejandría junto al enigmático Yeshúa, el rabino Eliab y el pragmático Jonatán. Allí co...